lunes, 27 de mayo de 2019

Inventora y ahorrativa

 
 

                
                                                           Inventora del Típex

Los que sois muy jóvenes no sabéis lo que hemos "sufrido" los menos jóvenes. Los que ahora manejáis divinamente el ordenador y hacéis diabluras con él al escribir, no  podéis imaginaros como lo hemos pasado los mecanógrafos y mecanógrafas de hace unos años.
Había veces que tenías que repetir un texto si te equivocabas con la perdida de tiempo y dinero que costaba el papel que habías estropeado. Eso si no te veía el jefe y decía, con muy malos modos:
-Señorita, cuantas cuartillas ha estropeado usted?
Entonces, empezabas a temblar, pues los jefes de antes no son como los de ahora. Bueno, comencemos por conocer a nuestra salvadora:
Bette Nesmith.
No sólo nos ha ayudado a muchas y a muchos a ahorrar tiempo al utilizar las ya obsoletas máquinas de escribir, sino que tambien es responsable del ahorro de una ingente cantidad de papel en el mundo entero gracias a su invento: el típex.
Esta gran mujer supo convertir dos aparentes fracasos en éxito. El primero fue su divorcio de Warren Nesmith. Bette, que era madre de un niño, tuvo que buscarse la vida y decidió aprender mecanografía, para trabajar como secretaria en un banco de Texas. En 1951, la empresa introdujo las máquinas eléctricas IBM y aquella innovación hizo que Nesmith y sus compañeras incrementaran el número de errores ortográficos al escribir con un teclado tan rápido. En consecuencia, su trabajo se ralentizaba y, además, suponía un gran desperdicio de papel.
Eso hizo que se planteara algo muy simple: si los artistas podían corregir sus pinturas sin tener que tirar el lienzo, ¿por qué no iba ella a hacer los mismo con sus papeles? Se puso manos a la obra y creó un producto a base de témpera y agua, que mezclaba en su propia cocina con una batidora, y que utilizaba con un pequeño pincel para pintar el error ortográfico y poder escribir de nuevo la palabra encima.
Así nació Mistake Out, que más tarde se llamaría Liquid Paper y que la misma Bette empezó a vender entre sus colegas y sus amistades.
El segundo momento crítico de su vida, que ella transformó en otra oportunidad, fue cuando la despidieron. Bette aprovechó aquella circunstancia para dedicarse las 24 horas del día a su emergente negocio.
En 1958, una revista hizo un articulo sobre su Liquid Paper y a partir de entonces, los pedidos se dispararon. En los 60, ya facturaba 1 millón de dólares y en los 70, producía 500 botellas por minuto y facturaba más de 20 millones de dólares, exportando a 31 países diferentes.
Bette no solo se hizo rica ayudándonos con nuestros errores, sino que tambien dedicó la mayor parte de su fortuna a crear dos fundaciones, una para apoyar a las mujeres maduras mediante servicios de consultoría profesional, becas y financiación de estudios y otra, para fomentar el emprendimiento femenino en el mundo de las artes.

No sabéis los jóvenes la suerte que tenéis con saber manejar un ordenador (como yo ahora), pero hemos sufrido mucho, cuando en pleno trabajo "metíamos la pata". Mejor dicho, el dedo donde no debíamos. (Todavía tengo en casa un tubo de típex)

Un AVISO.
La próxima semana voy a escribir todos los días, no creáis que soy muy trabajadora, no. Resulta que mi amigo Juan, al muchos conocéis, me ha pedido que le eche una mano antes de los exámenes de los zánganos que tiene por alumnos. Estos jovenzuelos miran más el ordenador que a su profesor, por eso, este me ha pedido que escriba unos cuentos o leyendas para que les sea más fácil a los "nenes" a través del ordenado que de los libros, que por lo que se ve les cuesta mucho abrirlos.
Yo me he prestado muy gustosa a ayudarlo...veremos como sale.

Otra BUENA NOTICIA:
A Irene Villa ya le han puesto el tornillo que le faltaba en el fémur y ya puede andar. Creo es una buena noticia.

lunes, 20 de mayo de 2019

Cronica tardía

 
 
 

                                 Un dibujo del matrimonio y su hijo que he cogido de la red.

No se me había olvidado San Isidro, ha sido, que el tiempo pasa tan rápido que además se va volando. Dicho esto a modo de excusa, empiezo con mi relato:
El día de San Isidro como ya sabéis es el Patrón de Madrid. Ya se que se celebra en muchos pueblos de España y de otros Países.
En Madrid se hizo una misa concelebrada dirigida por Monseñor Osoro, Arzobispo de Madrid y estuvo muy bien acompañado por los Obispos de Perú y el Obispo de San Isidro de Buenos Aires.
Yo como es lógico no se quien era quien, me fije mucho en la manera de hablar. Uno de ellos era de cabello moreno y el otro lo tenía blanco y muy espeso. (Espero que me lo aclaren María Cristina de Buenos Aires y José Luis de Perú).
No tengo que decir que la misa fue preciosa. Hubo poca representación del Ayuntamiento, solo algunos concejales de la derecha, nadie de la izquierda...eso que se perdieron ellos.
Tambien había muchas señoras vestidas con la mantilla española, otros con trajes regionales, varios peruanos, mucha gente...y yo.
Terminada la misa se marcharon todos a la Pradera, pues Monseñor y sus acompañantes iban a decir una misa al aire libre y a comer con los madrileños las ricas viandas que seguro llevaron todos para agasajar a tan ilustres visitantes.
Para mi ya era mucho trajín, entonces decidí comprar las famosas rosquillas del Santo y marcharme a casa.
 Di más vueltas que un peón para comprarlas...todo cerrado. Al final me fui a casa sin rosquillas y muy cansada.
No me importó pues estuve repasando los milagros de San Isidro y su esposa que son dignos de mención.
Creo que todos sabéis de sobra que siempre ha habido cotillas y cotillos en todas partes, Madrid no se salva.
Uno de ellos era un compañero del Santo que fue a chivarse a su amo de que Isidro no trabajaba, que se tumbaba a la bartola en el campo a tomar el sol.
 Claro, el amo (como entondes los llamaban), no tuvo más remedio que vigilarlo, lo hizo. Cual no sería su sorpresa que vio que un Ángel araba mientras el Santo rezaba. (Esta frase la escribo tal y como mi madre nos la contaba cuando mis 7 hermanos y yo erramos pequeños).

No se quedaba corta su querida esposa Santa María de la Cabeza, tambien muy venerada en Madrid.
En su día, muchas damas madrileñas la sacan en procesión por el viejo Madrid.
Pues bien, de todos es sabido lo virtuosa que era esta buena mujer, pero como la envidia es muy mala, tambien tenía detractores, claro que aquí era en forma de mujer. Una mujer que seguro que se parecía a mi vecina del 1º que siempre que salimos a la calle, nos la encontramos. Ya es vox pópuli  entre la vecindad, sea la hora que sea está en la calle.
Bueno, el caso es que esta buena señora, no mi vecina, sino la señora de Torrelaguna que veía a María todos los día ir hacia las afueras del pueblo y se lo cascó a Isidro.
Claro, Isidro por muy buen hombre que fuese se mosqueó y trató de ver a donde iba su esposa todas las tardes.
Varios días antes había llovido mucho por lo tanto el río Jarama traía mucho caudal. Isidro estaba escondido detrás de unos arbustos y la cotilla detrás de él, cuando vio que llegaba su esposa.
Esta al ver como bajaba el río, no se amilanó. Se quitó la toquilla, la echó extendida al agua, se subido en ella y cruzó el río tan ricamente.
Isidro casi se desespera por haber dudado. María iba todas las tardes a la ermita de la Virgen de la Soledad a rezar y hacerla compañía.
La cotilla no se lo que haría, pues yo me vine y allí se quedaron..
Este párrafo final, lo decía mi padre cuando nos contaba cuentos junto al brasero los días fríos del invierno.
¡Tengo suerte de tener memoria!

lunes, 13 de mayo de 2019

Irene Villa

 
 
 
 
AYER
 
 
No hace falta decir quien es Irene Villa, todos los españoles la conocemos muy bien y cruzando nuestras fronteras, tambien.
 
A los 12 años sufrió un atentado de ETA cuando iba al colegio acompañada de su madre, que tambien resultó herida.
Como consecuencia de ese brutal atentado perdió las dos piernas y tres dedos de la mano izquierda.
Los "valientes" habían colocado la bomba debajo del coche de su mamá. Su madre perdió una pierna y un brazo.
 Las llevaron al hospital y aunque estaban en habitaciones separadas, esta buena madre no paraba de darle ánimos a su querida hija, aunque la niña todavía no sabía todo el mal que tenía.
Según cuenta ella misma, (lo he leído en prensa), cuando su padre vio el "desaguisado" que habían hecho en el cuerpo de su niña, dijo que la dejaran morir. Tal era la desesperación que tenía ese buen hombre.
Como todo esto es muy reciente, vimos con mucha emoción el día que juntaron a madre e hija aún en camilla en el hospital. Todo a través de la tv.
Cuando se repuso de sus heridas, siguió estudiando. Ha terminado la carrera de Periodista, Escritora y Psicóloga de prensa escrita y radio.
 Como es lógico ha escrito varios libros, dado conferencias...
Pero... siempre hay un pero que nos ataca cuando menos lo esperamos.
 Cuando estaba estupendamente con sus prótesis ( que por cierto le han hecho unas piernas preciosas) y después de pasados 7 años de que le pusieran un tornillo en el fémur para evitar las molestias de la prótesis, Irene Villa tuvo que viajar urgentemente a un hospital de Gotemburgo (Suecia) para pasar por quirófano. En principio, parecía una intervención sencilla y después de la operación surgieron contratiempos.
En el quirófano vieron que el tornillo estaba peor de lo que esperaban, estaba roto por dentro e incrustado en el hueso. Por lo que tienen que hacer un instrumento nuevo para poder seguir con dicha operación.
 Por lo tanto no puede andar y está otra vez en silla de ruedas.
Contaría mucho más de esta mujer y su madre, pero voy a dejarlo aquí deseando que pronto la operen y siga con su vida normal: su trabajo, sus niños (tiene tres preciosos hijos) y de paso que se sienta más tranquila, que yo creo que se lo merece.
Como tantos que se han quedado en el camino, niños y mayores que siempre recordaremos con amor aunque no los hemos conocido.
Esto no se puede llamar "Memoria Historia" esto lo llamaré. "Intento de asesinato" y memoria reciente.
 Y como Irene dice:
¡Perdonamos, pero no olvidamos!.
 
 
 
         


                                                           ASI ES HOY IRENE VILLA

lunes, 6 de mayo de 2019

Otra mujer inventora

 
 
 



A mi me llegó tarde el invento de Marion Donovan, pues he lavado muchos, pero que muchos pañales. Como la mayor de 7 hermanos primero y después, los de mis hijos.
Las mujeres de ahora tienen mucha suerte. Pero sepamos lo que hizo esta magnifica mujer:

Siendo una niña Marion ya sorprendió a su maestra creando una pasta de dientes. Su destino estuvo muy claro desde el principio: quería ser inventora. Pero aquella vocación no era "adecuada" para una mujer de los años 30 del siglo XX. Así que se licenció en Literatura Inglesa en 1939 y trabajó como ayudante de edición en las revistas "Vogue" y "Harper`s Bazaar".
Cuando se casó, dejó su trabajo (como hicimos la mayoría  de mi época) y, al convertirse en madre, tuvo que enfrentarse con la pesada tarea de lavar y hervir constantemente-como se hacía entonces- los pañales sucios de sus bebés, para evitar afecciones de la piel, como irritaciones e infecciones. (Recuerdo como mi madre me decía:- No se te ocurra echar en lejía los pañales y es que costaba mucho dejarlos limpios). Sigamos con Marion.
El malestar del bebé y el trabajo que suponía hicieron que Marion se pusiera manos a la obra en busca de una solución y así fue como fabricó un cubre-pañal con trozos de una cortina de baño de nilón, un material impermeable y lo suficiente flexible y transpirable, para cubrir con éxito el pañal de algodón.
Entre los beneficios de aquel invento estaban que el bebé no se mojaba más que la zona en cuestión, por lo que las erupciones cutáneas desaparecían, y tanto las sábanas como la ropa permanecían secas. Pero ninguna empresa mostraba interés por su idea, y Marion fundó su propia compañía para comercializarla en 1949.
El éxito del Boater, su nombre, fue inmediato.
Marion fue más allá y, en 1951, tras vender su patente, invirtió el dinero conseguido en idear el pañal desechable.
Tras muchos experimentos, encontró un papel absorbente que permitía que la humedad se almacenara en el fondo dejando seca la superficie.
estuvo años buscando inversores, pero los empresarios consideraban que era un ¡invento irrelevante! (Claro, como ellos no los lavaban).
Finalmente consiguió que, en 1961, el ingeniero químico Victor Mills creyera en su proyecto y desarrollara el primer pañal desechable de la historia.
Mujer incansable, en los años 50 estudió la carrera de Arquitectura y durante su vida, logró otras 20 patentes, como la del hilo dental y la del sistema de cremallera con una goma elástica para cerrar los vestidos que se abrochan por la espalda.

Seguro que cada vez que uséis el hilo dental, os acordareis de esta inteligente mujer.

Y como todas las mujeres no somos iguales, a ver que os parecen estas dos.

La mujer, después de estacionar el coche, le pregunta al marido:
-Mi vida, ¿Me he quedado muy separada de la acera?
El marido contesta:
.¿De cual de las dos?

Otro de mujeres...muy bueno.

La pitonisa le dice a la mujer: Señora, veo un desenlace, su marido va a tener un accidente.
Ella contesta
Si, eso ya lo sé, lo que quiero saber es si me va a coger la policía