lunes, 14 de agosto de 2017

Homenaje a la Infanta Isabel, "La chata"


Doña Isabel De Borbón

Mañana día 15 de agosto, es fiesta en casi todos, por no decir todos, los pueblos de España. Madrid no iba a ser menos, celebra la fiesta más castiza de todas, La Virgen de la Paloma.
Como tuvimos una Infanta en España que fue muy castiza, vaya mí homenaje a ella con este romance. Siento si es un poco largo, pero merece la pena leerlo. Lo voy a ajustar todo lo que pueda.

-¡Deprisa que no llegamos!
Que run run por los salones del Palacio de Quintana.
mayo y tarde de domingo, en el piano una sonata
se le deshacen los dedos, gordezuelos de la Infanta
-Maestro Saco del Valle, tanto Beethoven me cansa
os lo digo sin rodeos, Chopin si me llega al alma.
Mientras me visto, tocad este nocturno. ¡Caramba
son las cuatro menos cuarto, no llegamos a la plaza!
Las damas transmiten órdenes, el coche a las cuatro,
pasan las doncellas con el traje de Su Alteza ¡lila y grana!
con encajes de Bruselas apretando cuello y mangas
y rematando la orilla manola de la gran falda.
Mientras la visten no cesa de hablar la Señora Infanta
-Dame el abanico verde de Mercedes mi cuñada
el que ella llevo a los toros cuando era Reina de España.
-No, no quiero ese collar, ni esos pendientes, no, no, nada
unos claveles prendidos en el pelo y ¡a la plaza!
-Vamos, deprisa, ligeros, que las cuadrillas no aguardan.
¡Ah, recuerda que Romanones, viene a merendar mañana.
Armas, Armas a Su Alteza, grita el Teniente de Guardia
flecha de seda y charol, sale el Landó de la Infanta
y a ritmo de paso doble, van las yeguas alazanas
llevando a Doña Isabel de Borbón, casi en volandas.
Princesa, Bailén, Mayor, Alcalá, "Dame el programa"
-Ajá, hoy torea mi torero, ¿Cuál es tu torero Juana?
-El mío es el Gallo, Alteza ¡Huy el Gallo, quien lo pensara!
Torero gracioso, pero, no te arriendo la ganancia
Yo de Vicente Pastor. Huy que raro, Antonio Maura.
-Adiós, adiós, ¡cuanta gente! La reina se queda en casa,
pretextando una jaqueca, los toros la asustan ¡Vaya!
Ya estamos ¿Y mi abanico? Junto al coche de la Infanta
la gente se arremolina, buenas tardes, muchas gracias!!!
¿Qué tal Arbox? ¿A los toros? No faltaré esta semana
quiero asistir al estreno que anuncian de ese tal... Falla !
¿Qué tal Benlliure? Hola, Tamames, con Dios Duque de Veragua
Ya se que los toros que hoy se lidian son de tu casa.
Abren paso como pueden los de la Guardia Montada
"Quitasoooles, abanicos, almohadillas, naranjaaadas!!!!
-Que hay Empresario ?contento? Vengo yo sola ¡Más ancha!
-Si, si, que me brinden toros. No, no, al contrario. ¡Me agrada!
Ya traía en previsión, tres pitilleras de plata.
La Infanta llega a su palco y al entrar, toda la plaza
puesta en pie se arremolina batiendo alegres las palmas,
mientras la Marcha de Infantes resuena en las altas gradas
y el sol pone al rojo vivo las barreras encarnadas.
En la andanada de sol, con popular algazara
los morenos se alborotan y gritan ¡¡Viva la Chata!!
Y en los tendidos de sombra, las cabezas inclinadas
se rinden por un segundo ante su augusta mirada.
Cuando se sienta Isabel, resuena el clarín de plata
y entre un clamor las cuadrillas cruzan la arena dorada,
Pastor, Machaco y el Gallo, un trío de rompe y rasga.
La Almudena, la Mezquita y un poquito de Giralda.
La corrida se desliza, bien y mal, ¡una de tantas!
Doña Isabel de Borbón, tras de la regia baranda
bulle, ríe, palmotea y hasta jalea en voz baja y,
rompiendo el protocolo, más de un ¡olé! se le escapa
con el acento chispero que suspira su garganta,
cuando Rafael el Gallo, tras su clásica espantada
se adorna por bulerías con la larga farolada.
La Infanta luego al salir, la tarde ya de oro y malva
desde Alcalá por Cibeles remonta la Castellana.
Dan una vuelta y por Génova suben después hacia casa.
en Glorieta de Bilbao, al pasar piden horchata
en un puesto en que se le antoja beber ¡No pueden pagarlo!
No llevan ni un perro chico. ¡Apuros de la azafata!
La Infanta y el horchatero, ríen de muy buena gana.
-"Ya te pagaré otro día" -¿Pagarme? ¡Está convidada!
Yo estoy pagao tan solo con verla a Usted en mi casa
y con poner un letrero "Proveedor de la Infanta"
Palmoteos, sombrerazos, el coche sigue su marcha.
¡Fijaos, la Infanta Isabel, mirad, mirad, si es la Chata!
Cuando llegan a Palacio, la tarde ya declinada
un organillo en la esquina con ritmo alegre desgrana
notas del Cabo primero, mientras presentan sus armas
al paso de la Señora, los soldados de su guardia.
-¡Vamos que hay cena en Palacio y en el Real la Traviata!
Como siempre llegaremos al acto segundo. ¡Ah! llama
pregúntale por teléfono a la Empresa de la plaza
para el domingo que viene que corrida nos prepara
yo quizá no pueda ir, con esto de ser Infanta.
¡Demonios de protocolo! No me negarás mi dama
que ese Vicente Pastor es el que manda en España.
Sshht. Se entiende después del Rey. ¿Cómo dices?
Si, si, claro. La noche es noche de alhajas.
Quiero el collar de chatones, y ese broche de esmeraldas,
quiero epatar a esa tonta Embajadora de Francia.
En fin, vamos a Palacio. Ay...con lo bien que se está en casa.
O como mi hermano hacía cenando por esas tascas, de tapadillo.
Ay, era un hombre que, aun siendo Rey, se saltaba las cosas a la torera.
-"Ay Madre y Señora, quien volver a nacer lograra
para ser solo mujer, en vez de nacer Infanta".
Unos segundos después , con sus sobrinos estaba.
Las dos Reinas impacientes se acercan para besarla.
Chicoleo con los nobles, sonrisa a la Diplomacia
taconazos de saludo, golpe de las alabardas.
¡Paso a Su Alteza Real, La Infanta Isabel de España!
Fuera en la Plaza de Oriente, un Chavea, un raterillo
con la colilla apagada por la calle Arrieta arriba, gritaba.
¡¡¡HE VISTO A LA CHATA!!!

Autor Rafael Duyos, 1953


lunes, 7 de agosto de 2017

Un sacerdote y un padre.

Cuando veo una película basada en hechos reales, inmediatamente busco más información de los protagonistas. En este caso, después de ver la película "Escarlata y negro" basada en lo ocurrido en Roma en la segunda guerra mundial muy cerca del Vaticano donde el protagonista fue Monseñor O´Flaherty. Este buen cura salvó de los nazis a 4.000 personas, entre soldados británicos, italianos y algunos civiles.
Seguro que muchos de vosotros habéis visto la película o sabéis de este buen hombre al que llamaban, "El Pimpinela Escarlata del Vaticano". esto era porque para burlar a los soldados nazis se disfrazaba de todo lo que se le ocurría en el momento para salvar a alguien o simplemente para salvarse el, que también estuvo en peligro.
Monseñor O´Flaherty acostumbraba caminar por las tardes en los escalones de la Basílica de San Pedro mientras rezaba y era del dominio público que lo hacía por si alguien solicitaba auxilio.
Una de esas tardes un hombre se le acercó explicando que era judío y que su familia estaba próxima a ser deportada a un campo de concentración. Que no pedía nada para él y para su esposa, pero tenía un niño de 7 años y que le pedía que lo salvara. Le puso al sacerdote en las manos una larga cadena de oro diciéndole que calculaba que si vendían un eslabón por mes podrían alimentar a su hijo. Monseñor O`Flaherty tenía un plan mejor: escondió al niño, pero también al matrimonio, disculpándose por no poder mantener a la familia unida durante ese periodo por motivos de seguridad. Al finalizar la guerra reunió al niño con sus padres y les devolvió la cadena de oro integra: para que pudieran rehacer su vida después de la guerra.

Monseñor O´Flaherty fue un buen padre no biológico y ahora os cuento otro hecho real de un "padre" biológico.

Ya he dicho varias veces que pertenezco al grupo de Liturgia de mi parroquia. Somos varias señoras y señoritas y algún caballero y hemos decidido que cada domingo dirija uno quien va a leer las lecturas, el salmo, encender y apagar velas etc. o sea, lo que podamos para ayudar al sacerdote.
El próximo domingo me toca a mi y procuro dejar todo bien sentado. La verdad es que me da un poco de apuro pedir a nadie que me ayude pero yo solo puedo leer una lectura y por eso tengo que pedir a alguien que haga al otra, del salmo siempre se ocupa alguien del coro. Bien, ahora os explico el por qué os cuento todo esto.

Me dirigí a una señora que veo todos los domingos, charlamos a la salida, nos damos un besito y así, hasta el otro domingo. Le pregunté si quería leer la lectura del próximo domingo pues hay personas que quieren y no se atreven. Me di cuenta de que no oía bien, pero antes, ella me lo confirmó, me contó la historia de como se quedó casi sorda: Parece sacado de una película de miedo.

Según me contó, cuando ella tenía 8 añitos sus padres siempre estaba discutiendo, no era por falta de dinero pues tenían varias personas en el servicio; niñera, doncella, cocinera...en fin que no les faltaba de nada, eso si, creo que lo que les faltaba era amor.
Me contó esta estupenda señora que uno de esos días que estaban discutiendo sus padres en el dormitorio ella se acercó a la puerta a escuchar. En un momento dado, salió su padre y al verla...le dio con las dos manos a la vez en la cara. La niña cayó al suelo no solo por la inercia del golpe sino por el dolor que le debió de producir la rotura del Tímpano.
No la llevaron al médico aunque estuvo varios días con fiebre, la niñera y demás servicio la cuidaban, la madre decía que eso no tenía importancia.
La niña quedó totalmente con el oído derecho destrozado y el izquierdo apenas oye. Ahora, aunque lleva un Audífono y se puede valer la cosa no es para echar cohetes por lo tanto le pedí disculpas y me fui a buscar a otra, pero antes me contó algo terrible que ocurrió cuando tenía apenas 17 años:
En la casa de verano que tenían en tierras de Guadalajara, a su padre le gustaba de vez en cuando manipular y meterse con los criados haciéndoles la vida imposible. Les decía que no servían para nada, que eran unos vagos y muchas cosas más
Un día los mandó que se fueran lejos de su vista que no los quería ver y les iba a rebajar el sueldo por gandules. No se le ocurrió otra cosa que meterse en el pozo a recoger una sandía que habían metido a refrescar, debió de perder el equilibrio. Nadie le vio ni le oyó pues la única que estaba debajo de un árbol leyendo un libro era la sorda, como él la llamaba despectivamente y ella asegura que no escuchó nada.
Cuando le descubrieron nada pudo hacerse por el, estaba bien ahogado...Este era un padre, padre, o sea biológico.

Espero que no se enfade porque lo he contado, de todas maneras no digo su nombre y yo pienso guardar el secreto.