lunes, 11 de diciembre de 2017

Ocurren en Navidad

Ya tengo el belén, los turrones, el árbol, el pavo todavía está volando, veremos si lo puedo coger a tiempo.
De momento  lo que si tengo pensado es, contar cositas que hayan ocurrido en alguna Navidad.
Esta es una de ellas:

Era una creencia popular en muchos lugares de Cataluña que, en la noche del 24 de Diciembre, durante la misa del gallo, la Virgen bajaba a la tierra acompañada por un cortejo de Ángeles, entraban en una casa y sentándose al lado de la chimenea cambiaba los pañales al Niño Dios al calor de la lumbre.
Como no se podía saber que casa escogería la Virgen para tal menester, todas las chimeneas quedaban encendidas y se dejaba dispuesta en cada hogar una fuente con dulces y una jarra de leche por si a Nuestra Señora le apetecía comer algo.
Creo que, en los pequeños pueblos de montaña, aún se conserva esta costumbre.
¡¡¡Bien por los catalanes!!!

Esta lección de Navidad es más moderna:


Al salir de casa, un hombre vio a un niño parado ante su flamante  automóvil. El pequeño no podía cerrar los ojos de admiración y, cuando el dueño del vehiculó se acercó, le preguntó:
-¿Es suyo?
Tras afirmar con la cabeza, le explicó lo siguiente:
-Es el regalo que me ha hecho mi hermano el día de Navidad.
El niño se quedó muy asombrado y contestó:
-Como me gustaría... .El propietario del automóvil entendió que le encantaría tener un hermano como el suyo, por eso se asombró cuando el pequeño añadió:
-Me gustaría poder ser algún día un hermano tan generoso.
Sorprendido por la respuesta, el hombre le invitó a dar una vuelta y el niño aceptó encantado.
Cuando llevaban un rato circulando, le preguntó al señor:
-¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa?
El conductor pensó que lo que quería era presumir ante sus vecinos. Cuando llegaron al sitio, el menor le pidió que aparcara, salió corriendo y regresó con su hermano que tenía muchas dificultades para caminar.
-Algún día te regalaré uno igual para que puedas ir donde quieras, le dijo a su hermano.
El hombre quedó tan impactado que sentó a ambos en el coche y les dio un paseo inolvidable.

Esa Navidad aprendió una lección de vida: que hay más felicidad en dar que en recibir.

A ver si alguno de nosotros podemos dar "un paseo"  en forma de alimentos, ropa y amor a algún niño que lo necesite...los mayores también tienen necesidades, aunque solo sea de amor.

12 comentarios:

  1. Dos bonitos relatos pero el segundo es muy emotivo y cómo bien dices tenemos que dar ese "paseo".Besicos

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    1. Esperemos que así sea y el próximo domingo Caritas recoja muchos "paseos" y nuestros hermanos más necesitados tengan menos necesidades.
      Un besito Charo

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    1. Susana, guapa, me alegro que te haya parecido bonito.

      Un beso.

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  3. En muchos pueblos aun se conservan tradiciones como lo que has citado en primer lugar.
    Lo segundo es un relato muy aleccionador, todos deberíamos ser mas solidarios con nuestros semejantes que mas lo necesitan.
    Un abrazo.

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    1. Me encantan todas las cosas y tradiciones que ocurren en los pueblos.
      A veces no somos solidarios ni con nuestra propia familia.
      Un abrazo Matías.

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  4. En España tienen tradiciones religiosas muy respetadas por sus habitantes y las llevan a cabo con gran fervor, eso es muy hermoso, Ma de los Angeles, y muy aleccionadora la anécdota, además de ser muy cierta, un abrazote! (me pasé con los muy! pero valen)

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    1. Tu nunca te pasas con nada. Cuantas más letras pongamos, mucho mejor, que no nos falte ni una.
      Es verdad que tenemos tradiciones en abundancia, quizá de más, jajaja. No hay un solo pueblo, ciudad o aldea, que por estas fechas no iluminen sus viviendas y pongan sus belenes.
      He visitado muchos pueblecitos de la Sierra madrileña donde adornan, desde el Ayuntamiento, hasta alguna cueva. Hay belenes en la calle, en las casa y hasta en alguna zona donde solo van los pastores (los de verdad), que cuidan del ganado que nos comemos y que nos surte de rica leche.
      Un abrazote bien fuerte María Cristina

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  5. Hola Maria de los Angeles soy Ana te encontrado en blog. Aunque y no te ofendas soy. Muy muy joven respecto a ti a veces la edad no inporta para la amistad.Si te gustan los belenes el El Escorial se hace uno por todas las calles del pueblo no es eñ mas bonito pero es interesante y ecologico. Se hace con madera,carton, telas ect..A la gente le suele gustar. Mi sitio favorito es la lonja del Monasterio voy alli cuando estoy triste. Entonces recuerdo la pelicula de los tres mosqueteros que se rodo alli y sonrio pensando en ya sabe quien...ja ja Saludos

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    1. Hola preciosa, ni por un momento he pensado en ofenderme por tu Juventud. Siempre me he puesto años porque no aparentaba mi edad, ahora ya no lo hago pues tengo todos los años del mundo, quizá sea la persona más mayor de la red.
      En secreto te digo que tengo más de 80 años, pero mi espíritu y mi ánimo tienen menos de 25.
      Estaré encantada de tenerte como "amigüita" para que veas lo "joven" que soy.
      He estado muchas veces en El Escorial pero nunca he visto el Belén a que haces alusión.
      No quiero que en ningún momento estés triste, aunque hay algunos en los que no se pueden evitar. Como verás, por mi edad he pasado por muchos momentos tristes y algunos también alegres. Tengo dos hijos , una nieta y un nieto.
      Si en algún momento necesitas un poco de ánimo, dímelo, ya buscaremos el modo de comunicarnos.
      Espero que me sigas visitando.
      Te mando un abrazo bien fuerte desde Coslada.
      ¡¡Ah!! Ya sabes quien, a mi me gusta mucho...

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  6. Muchas gracias por dar animos comprenderas que este triste perdia mi madre hace seis meses despues de una larga enfermedad y a mi padre anterior mente tambien es muy duro aunque tenga. 38 años perder a los padres La juventud se lleva dentro no en el dni conozco gente con mi edad que parecen ya muy ancianitos y gente e tu edad o mas que parecen unos mozuelos de espiritu. Algun dia te puedo contar cosas que me han ocurrido dignas del programa cuarto milenio con ya sabes quien Un abrazo

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  7. Me encantaría que me contaras cosas. Cuando quieras te mando o me mandas el correo y charlamos más privadamente, aunque no te fíes de mi, pues casi todo lo cuento en el blog, jajaja.
    Un besito Ana

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