jueves, 12 de abril de 2012

El Perro Paco

El conocido como el Perro Paco, vivió por los años 70 del siglo XIX, en un Madrid chiquito y entrañable.
De su popularidad dan testimonio las publicaciones de la ,época, donde se habla de tan famoso perro y de sus hazañas, muchas de ellas casi humanas, al decir de los madrileños de esos años.
Era callejero, vagabundo, sin dueño conocido. Su fama comienza a tomar cuerpo, cuando varios clientes del Café de Levante toman la costumbre de sentar a su mesa al "Perro Paco".
Según cuentan,  el perro se comía un suculento plato de carne, y esperaba tranquilamente a que el resto de comensales finalizaran el menú, para después acompañarlos, algunos decían que acompañaba al pagador de la cuenta hasta su casa y que siempre rehusó entrar y dormir bajo techo si no era elegido por él.
El perro se convirtió en leyenda, cuenta el famoso actor Enrique Chicote: "Cuando el Perro Paco asistía aun estreno, si los chistes no tenían gracia, lanzaba un lastimero aullido entre las carcajadas del público, que premiaba al simpático chucho con una ovación".
Gran aficionado a los toros, solía asistir a cuantas corridas se le invitaba, ocupaba su localidad y solo cuando finalizaba la faena y el toro era sacado del ruedo, el Perro Paco salía a la arena del coso a realizar unas carreritas y hacer algunas cabriolas, el público agradecido  aplaudía a tan peculiar can.
Tanta era su afición a los toros de nuestro perro, que esta le llevó a la muerte. Una tarde un novillero, no muy diestro, intentaba entrar a matar al toro. Después de varios intentos fallidos, el Perro Paco se lanzó al ruedo y ladró furioso al torero, que enfurecido le dio un estoconazo. El furor del público fue tal, que dificilmente, salió con vida del coso el novillero. El público cogió al Perro Paco para que le curasen, pero a los pocos días moría. Tanta fue la pena, que se hizo una recaudación para levantarle una estatua en el Parque del Retiro, donde fue enterrado.
Fue un caso de amor de una población, como la  del Madrid de entonces, a un perro feo, sin raza definida, pero simpático y cariñoso e inteligente como el que más.
Estas historias hacen y definen a una ciudad única y entrañable como es M A D R I D

10 comentarios:

  1. Que Historia tan bonita, lastima de palo en la nuca al Novillero. Un Beso Hermana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes lo que nos hemos reído Piluca y yo con la "Caricia" que le ibas hacer al novillero, jajaja.
      Menos mal que yo se que eres incapaz de matar una mosca.

      Un beso...."Anónimo"

      Eliminar
  2. Una historia preciosa. No la conocía.

    Un beso Mª Ángeles.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Elena, me alegro que te guste la historia del perrito.

      Un beso

      Eliminar
  3. Estos canes de pallero, como se le dice en Asturias a los perros sin raza definida son super-inteligentes. Yo tuve una perrita que sólo le hacia falta hablar. Cuando murió le hize una Poesía que se llama Negry (igual que ella) que, cuando quieras, la puedes leer.
    Bonita Historia. Me ha encantado.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pedro Luis, ya he leído la poesía y visto la foto de la que creo era tu preciosa perrita Negry.

      Un abrazo

      Eliminar
  4. Bueno...
    Tremenda historia, ese perro si que marco epoca.
    Esos animales suelen ser muy especiales. Por mi parte y con el mayor de los respetos por quienes leen este comentario, creo que: el perro supera largamente al ser humano en humanidad y en sentimientos positivos. Son simplemente increibles, el amor y la fidelidad que dan; no tienen comparacion alguna.
    Un beso gata y me ha entristecido tu historia, porque me a hecho recordar a mis compañeros que perdi, que por cierto: cad uno fue irremplazable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Pluma y Data. Yo también tuve una gatita, que después de operarla de cáncer de mama murió. Por este motivo, los dos sabemos lo que se ama a un animal de compañía.

      Un beso

      Eliminar
  5. Ohhhhhh Que historia tan triste.... quiero aniquilar a toda la familia que descienda de aquel novillero... ;P
    Bueno, ahora, me gusta un poquito más Madrid, pero solo un poquito eh!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amylois, más de uno piensa como tu respecto al asesino del pobre perro.
      Estoy segura que te gusta Madrid lo mismo que a mi Barcelona, pero nunca damos nuestro "brazo a torcer"
      ¿Que haría España sin Madrid y Barcelona?

      Un besito

      Eliminar