lunes, 6 de mayo de 2013

Un bombero de 9 años

¿Qué quieres ser, cuando seas mayor?
Esta pregunta se la hizo una madre de 26 años mirando a su hijo que moría de leucemia terminal. Como cualquier madre deseaba que su hijo creciera y realizara sus sueños.
Ella tomó la mano de su hijo y le preguntó: ¿Alguna vez pensaste lo que querías ser de mayor?
"Mami, siempre quise ser bombero cuando creciera".
La madre sonrió y dijo: "veamos si podemos hacer realidad tu sueño".
Más tarde ella se dirigió a la estación de bomberos. Allí conoció a un bombero con un corazón tan grande como una catedral. Le explico el último deseo de su hijo y le preguntó si era posible darle un paseo en un camión de bombero. Este hombre dijo: "Mire, podemos hacer algo mejor que eso". Tenga a su hijo listo el miércoles a las 7 en punto de la mañana y lo haremos un "BOMBERO HONORARIO" durante todo el día. Puede venir con nosotros, comer con nosotros, salir con nosotros cuando recibamos llamadas de incendios. Y si usted nos da sus medidas, le conseguiremos un verdadero uniforme de bombero, con un sombrero que lleve el emblema amarillo como nosotros y sus botas de hule.
Tres días más tarde el bombero recogió al niño, le puso su uniforme de bombero y lo condujo desde la cama del hospital hasta el camión de bombero.
Hubo tres llamadas ese día y el niño salió en las tres llamadas. Fue en tres camiones diferentes. Le tomaron videos para las noticias locales de televisión.
Habiendo hecho realidad su sueños y con todo el amor y la atención que le fue dada, el niño fue tocado tan profundamente en su corazón, que logró vivir tres meses mas de lo que cualquier médico pensó que viviría.
Una noche todas sus señales vitales comenzaron a decaer. La madre llamó al jefe de la estación y le preguntó si sería posible que enviara a un bombero uniformado mientras el niño entregaba su alma, el jefe le dijo: "Haremos algo mejor" estaremos allí en cinco minutos. Y por favor ¿Podría abrir
 la ventana de su cuarto?
Cinco minutos más tarde un gancho y la escalera de un coche de bomberos, llegó al tercer piso donde estaba la ventana abierta del cuarto del niño y 16 bomberos subieron por ella y entraron a la habitación. Cada uno de ellos lo abrazó, lo arrullaban diciéndole cuanto lo amaban. Con un aliento agonizante, el niño miró al jefe de los bomberos y dijo:
"Jefe, ¿Soy verdaderamente un bombero ahora?"
El jefe le respondió:
"Si, pequeño, lo eres".
Con esas palabras, el niño sonrió y cerró sus ojos por última vez.

14 comentarios:

  1. Que historia más triste y a la vez más solidaria.......Maríade los Angeles no logras asustarme cuando cuentas historias de terror pero ahora me has hecho llorar con el niño bombero.Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento que te salieran lágrimas al leer esta lida historia. Lo de asustarte tengo que conseguirlo, voy a revolver Roma con Santiago buscando cosas de miedo...

      Un beso Charo

      Eliminar
  2. Preciosa historia. Emociona y llega al alma.
    Saludos.
    Roser

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias reser, encantada de verte por aquí.

      Un abrazo

      Eliminar
  3. María De Los Ángeles, es una tremenda historia el leerla te emociona y a la vez entristece el final,estas historias están al alcance de muy pocas sensibilidades para saber contarla.

    Saludos

    En seguidores no aparece ninguno,por tal motivo no puedo ponerme,enlazado ya estoy y el bombero me avisó

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Jose gracias por tus amables letras.

      Un fuerte abrazo

      Eliminar
  4. Historia conmovedora, corazones solidarios y amorosos, si todo el mundo funcionara así viviríamos en el paraíso, Ma de los Angeles, un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces no somos tan malos como parecemos, siempre hay gente solidaria.

      Un abrazo María Cristina

      Eliminar
  5. Hola Maria Angeles.
    Me he emocionado.
    Pienso que ubió al Cielo, en una escalera de bombero.
    Gracias, muchas gracias por compartir este Post tan bello.
    Besos, Montserrat

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy encantada de compartir cosas con todos vosotros, que además de inteligentes sois buenos y amables conmigo.
      Yo también pienso que la escalera le ayudó a subir más deprisa.

      Un beso Montserrat

      Eliminar


  6. Nunca estamos solos
    cuando sabemos
    que ocupamos
    un lugar, en el
    corazón del amigo.


    Quisiera que la belleza
    de esta tarde del miércoles,
    conquistará una sonrisa
    en las colinas del viento
    para ti!!


    Un abrazo de violetas
    y un beso de poetas.

    Atte.
    María Del Carmen



    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María del Carmen, siempre es un lujo tenerte cerca.

      Un fuerte abrazo

      Eliminar
  7. María de los Ángeles:
    Contra toda lógica, los milagros existen. Esta historia lo prueba.
    El niño fue lo que deseaba ser, aunque era un imposible.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo estoy segura que siempre han existido y seguirán existiendo milagros, nosotros tenemos el deber de verlos, sentirlo y buscarlos allá donde estén.

      Un fuerte abrazo Arturo

      Eliminar