miércoles, 12 de septiembre de 2012

Campamentos de verano

Me ha contado mi nieto como ha pasado su primer campamento, yo le he contado los mios y nos hemos reído muchísismo, él sobre todo, ya que entre uno y otro hay mucha diferencia.
Los campamentos de entonces eran eso, campamentos, con tiendas de campaña, que instalaban los mismos chicos acompañados por profesores en algunos casos, o por monitores del Frente de Juventudes en otros.
Yo como iba con las monjas siempre nos llevaban a conventos, que en nuestra geografía hay muchos.
Una de las veces nos llevaron a Oronoz en la provincia de Navarra. Aquel día por la tarde cuando salimos a pasear, con gran alegría `por nuestra parte nos encontramos con un campamento del Frente de Juventudes. ¡¡¡Que chicos tan guapos!!! y ¡Cuantos! Nosotras, chicas de entre catorce y veinte años y ellos igualmente de nuestra edad, nos pusimos contentísimos, oímos que alguno decía.- ¡Chicas! Y como en una película cuando se reencuentran amigos que hace mucho que no se ven, unos y otros nos fuimos acercando, nos saludamos, ¿De donde sois? De Madrid, les contestamos...mientras tanto, la monja y el monitor del campamento estaban charlando con una sonrisa picarona en sus labios. De pronto sale uno de los chicos de su tienda, se acerca corriendo y dice:-Han venido chicas ahora que nosotros nos vamos...Chorro de agua fría para ambas partes. Ahora comprendo como la monja y el monitor sonreían, sabían que no les íbamos a dar problemas.
Al día siguiente por la tarde nos falto tiempo para ir corriendo a ver a los chicos...Los chicos, habían "Volado"
Como siempre  volvimos a  quedamos solas, menos mal que aquél pueblecito hermoso, al pie de los Pirineos y bañado por el Bidasoa, fue un remanso de paz y...tranquilidad. Pero cuando teníamos quince años, lo que menos queríamos era tranquilidad. ¡Ah, hicimos varias canastillas, además de hacer muchas diabluras que hoy, en el ocaso de mi vida recuerdo con alegría y agradezco a las personas que nos educaron, como lo hicieron.
Ahora van chicos y chicas juntos. Ahora ya no son campamentos ni "na" ya que van a casa rurales o a hoteles de "mil estrellas".
Me contaba mi nieto que ha estado en un caserón en plena Mancha, con monitores, tutores, niñas, piscina, caballos etc.etc.
El caso es que tanto él como sus compañeros, además de pasárselo bien, han hecho amistades y con planes para volver a verse.
Como ya empieza el cole, les deseo a todos, niños y profesores, que cumplan todos con su deber... que no hagan huelgas... que coman mucho y descansen...
lguno de mis consejos caerá en saco roto...

14 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Pedro Luis y doblemente gracias por tus versos dedicados a los abuelos, entre los que me incluyo.
      Además de tener unos destinatarios tan especiales, son verdaderamente hermosos.
      Un abrazo

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  2. Ma.de los Angeles, que te hayas podido reir con tu nieto es ya una gran felicidad, quedate tranquila que él escuchará tus consejos, un abrazo!

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    1. Si, nos hemos reído, lo hacemos siempre que nos vemos o hablamos por teléfono, es que además es muy agradable y tanto a su hermana como a él les gusta que les cuente cosas de mi juventud...ya lejana.
      Un besito María Cristina

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  3. Qué bonita entrada, querida amiga.
    Un beso

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    1. Querida Maribel, no son más que cosas de "la abuela" jajaja.
      Gracias por seguirme.
      Un beso

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  4. Maria, gracias por visitar y buenos pensamientos en Bucarest! El mundo es pequeño... :)

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    1. Cristian, gracias por tu visita, desde Madrid te mando mis más cordiales saludos.
      ¡Que hermoso que nos podamos comunicar tan bien a través de Internet!
      Un saludo

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  5. Bueno, ya se sabe que los tiempos han cambiado mucho. Los campamentos no son ni mejor ni peor, simplemente diferentes.Lo importante es que sean constructivos y que los chicos aprendan valores.

    Un abrazo

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    1. Hada, puedes estar segura que mi nieto se lo ha pasado fenomenal, no te puedes hacer una idea las cosas que me contó. ¡Cuanto gozamos los dos!.

      Un abrazo

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  6. Ya fuiste una privilegiada en tus tiempos poder disfrutar de campamentos.
    Los campamentos de verano son necesarios para los niños aprenden a convivir y hacen verdaderas amistades. Mi hija lloraba cada año al despedirse de sus compañeros, aunque después del verano se iban a ver en el colegio.

    Besos.

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    1. No fui tan privilegiada, me lo tuve que ganar pues tampoco entonces te daban nada gratis.
      Tenía que ir todos los domingos por la tarde a un centro religioso, que dicho sea de paso a mi me gustaba, y si no faltábamos durante todo el curso, las monjas nos regalaban 20 días de vacaciones.Conocí todo el centro y Norte de España...llegamos hasta Lourdes, esto ya lo contaré otro día.
      Un beso Rafaela

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  7. Al leer tu texto me ha recordado mis años de monitora de campamento, pero de esos de tienda de campaña y de dormir en el suelo( los primeros años sin colchonetas) en plena montaña donde había que bañarse con el agua helada en el río y hacíamos marchas de muchos kilómetros y a través de montes,a veces dormíamos en el monte dentro de los sacos de dormir y teniendo el cielo cómo techo esos campamentos eran mixtos y lo pasábamos tantos los chavales cómo los monitores de maravilla a pesar de la escasez de material que teníamos y las incomodidades de todo tipo....estos campamentos los organizaba la parroquia y los monitores éramos voluntarios ( no cobrábamos nada)regresábamos todos totalmente renovados y con intensas ganas de volver de nuevo.Te he de decir que estos campamentos tan auténticos siguen todavía haciéndose, al menos en mi pueblo.Besotes

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  8. A mi también me hubiera gustado ir en ese ambiente de tiendas pero como iba con monjas, ya sabes que ellas tienen conventos por toda España, e incluso fuera, ya que cuando fuimos a Luordes, también nos hospedaron en un convento en Francia.
    De cualquier manera lo pasábamos muy bien ¿verdad?
    Besitos Charo

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