lunes, 29 de noviembre de 2021

Recuerdos


     

     Creo que fue Don Hilarión el que dijo aquella frase de que "Hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad" . Y es cierto. Ahora todo va más deprisa. Ya hace unos días que se han encendido las luces navideñas, entonces empezaban el día 22 día del sorteo de la lotería. Y por la lotería van mis recuerdos.

     Tengo 5 primas hermanas como 5 soles, pues bien, a una de ellas se le ocurrió comprar un decimo de lotería en Doña Manolita para todas nosotras. No quedó ahí la cosa pues todas hemos comprado uno tambien a ver quien tiene la "suerte", por supuesto que cada una lo ha comprado en su barrio...

     Y ahora me pongo yo a recordar: 

     Cuando yo era niña, recuerdo que unos días antes de dicho sorteo, llegaba mi padre a casa con participaciones de una peseta para todos. Se sentaba en una silla, nosotros le rodeábamos y nos daba a elegir a cada uno de mis hermanos y a mí una papeleta. Entonces le ponía el nombre de cada uno detrás de dicha papeleta, nosotros apenas sabíamos lo que era, solo cuando papá decía:  

     -A ver quien tiene más suerte y le toca.

     Un día, yo que era la mayor, le pregunté: ¿Que me tocaría a mí papá? El me contestó: 

     -Hija, te tocaría mucho dinero...7.000 pesetas.

     Aquello nos parecía una fortuna, ahí es nada, 7.000 pesetas. Claro que con su sueldo de funcionario ganaba 400 pesetas al mes. No me extraña que le pareciera mucho, pero a mis hermanos y a mi aquello nos hacía pensar que íbamos a ser ricos.

     El día del sorteo, mi padre se iba con todas las papeletas a escucharlo a una explanada en la cual ponían un altavoz enorme, aquello estaba lleno de gente y todos con sus papeletas. Hablo de los años 40, no había tv ni apenas radios.

     Cuando papá volvía a casa (nunca le tocó nada), nos decía que solo uno de mis hermanos era el afortunado, le había tocado lo que jugaba...una peseta. Cosa curiosa, todos los años que yo recuerdo, pasaba lo mismo, a mí jamás me tocó ni a los otros cinco tampoco. ¡¡Siempre le tocaba al mismo!! Creo que hace unos años estando ya casado...también le toco un buen "pellizco".

     ¡¡Como ha cambiado todo!! Recuerdo con nostalgia que mi padre no viva, murió en los años 80. Que viera que ahora todos sus hijos ganan muchas veces 7.000 pesetas y sus nietos también y sus biznietos, quizá en su hucha tengan más de esa cantidad...

     Bueno, corto y cambio que si no me voy a poner triste por algo que no tiene remedio. 

     No se si nos tocará la lotería a mis primas y a mi, lo que si se, es que aunque sea un café con leche nos tomaremos. Y a los que les toque en grande, que no se olviden de los pobres y los parados, pues siempre tenemos a alguno cerca.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Aceite hirviendo para ocultar su belleza



 No hay cosa que más me aterre, que una quemadura, sea como sea. Las más corrientes suelen ser en la cocina, sobre todo cuando se fríe pollo, chuletas o unos simples huevos. Yo la verdad es que siempre tengo señales en las manos, tal es así, que ahora me protejo con unos buenos guantes...es por eso que, no solamente admiro a esta mujer, Doña María, sino que yo hubiese sido incapaz de hacer lo que ella hizo. ¡Claro que eran otros tiempos!

Tambien quiero decir antes de continuar, que me he asesorado muy bien al respecto y esto ocurrió ciertamente en Sevilla.

Esta señora, doña María Coronel era hija de don Alfonso Coronel, copero del rey don Pedro I. Esta señora contrajo matrimonio con Juan de la Cerda, descendiente de la familia Real de León y uno de los principales en el levantamiento de los Trastámara contra el rey Pedro I. Esta conspiración contra el trono motivó al monarca a condenarlo por traidor y ordenó que lo decapitaran.

Con el paso del tiempo, Doña María Coronel fue recuperándose de su perdida, y se dedicó a administrar los bienes que le pertenecían por su dote y que el rey había confiscado.

Hasta el momento, doña María y el rey don Pedro I nunca habían coincidido, hasta que un buen día, se encontraron por casualidad. Desde ese mismo instante, don Pedro quedó prendado de su belleza y desde aquel momento, la persiguió con el fin de enamorarla. Pese al ahínco de la dama sevillana por huir de él, don Pedro siempre acababa encontrándola. 

Desesperada por poner fin a esta pesadilla, cogió una sartén con aceite hirviendo para desfigurar su rostro y acabar con las pretensiones del rey.

El monarca, movido por su enorme sentimiento de culpabilidad dado los hechos ocurridos, le cedió el solar de su marido a María Coronel en el que poco despues, esta construyo el Convento de Santa Inés, lugar que al día de hoy sigue siendo uno de los monumentos más característicos de la ciudad.

Según creo, doña María ingresó en el convento y cuando murió, su cuerpo incorrupto es venerado por los fieles y turistas que allí se acercan. Como se ve, aún tiene el rostro y las manos quemadas...no me puedo imaginar lo que pasaría...


lunes, 15 de noviembre de 2021

¿Listo o pícaro?



      A mi me parece que este buen hombre era más bien pícaro, pero creo que tambien lo que quería era engañar a su conciencia y por eso actuó de aquella manera. Sea como sea, el caso es que nos hace pensar y...quizá en su momento, actuar.

     Como decía, un hombre con serias dificultades en sus negocios hizo la promesa de que, si se arreglaban todos sus asuntos, vendería su impresionante mansión y donaría todo el dinero a los pobres. 

     Al cabo de unos meses su maltrecha situación económica se solucionó y, acordándose de la promesa que había hecho, colgó en la puerta de su casa un gran cartel que decía:

>Se vende casa con gato incluido<

     Poco despues, unos interesados se acercaron hasta allí y, maravillados por la espectacular residencia, preguntaron por el precio.

"La casa cuesta cinco monedas y el gato, 100 mil, pero no se venden separadamente", respondió el negociante.

     Aquellas personas, encantadas con la casa que habían visitado, aceptaron la extraña propuesta y le dieron a su dueño 100,005 monedas.

     Cuando el hombre recibió el dinero, regaló a los pobres las cinco monedas de la casa y se quedó para él las 100 mil de la venta del gato.

     Esta historia nos cuenta que, por mucho que emplees la astucia para engañar a la conciencia, debes saber que las promesas son un compromiso y hay que cumplirlas honestamente, no empleando subterfugios.

Tambien me ha parecido un poco tramposo...¡mira que solo dar cinco monedas!

lunes, 8 de noviembre de 2021

Mario Capecchi


     

     Este señor tan sonriente, ( siempre está riendo ), es nada mas y nada menos que un gran Premio Nobel. Se trata de Mario Capecchi, premio Nobel de medicina del año 2007. Es genista molecular. Italo Estadounidense. Ganó el premio junto a sus colegas, Oliver Smithies y Martin Evans. Fueron premiados por sus trabajos pioneros en el campo de la manipulación genética de animales, con la intención de "imitar" modelos de enfermedades humanas como el Cáncer o la Fibrosis Quística.

     " Dice: cuanto mas estudio, menos sé y más me divierto" 

Pero vamos a saber como este gran hombre llegó a ser Premio Nobel...nació en Verona durante la gran guerra. Vivía en los Alpes Tiroleses cuando la Gestapo fue en busca de su madre...tenía tres años y medio.  Su madre, Lucy Lambert se enamoró de un piloto italiano (Mario Capecchi),  Lucy era una poetisa intelectual  antinazi y presentía que iban a ir a por ella. Por eso vendió todo lo que tenía y les dio todo el dinero  a unos granjeros del Tirol para que cuidaran de su hijo por si algún día le pasaba alguna cosa y...le pasó.

     Acabó en un campo de concentración. Los granjeros le cuidaron cuatro meses, pero un día el dinero desapareció sin saber como y el pobre niño acabó en la calle. ¡Dios mío!  ¡Solo tenía cuatro años y medio! Y estuvo hasta los 9 años sobreviviendo en las calles con una pandilla de chiquillos.

     Eran un grupo de críos que robaban en pandilla para poder comer por toda la Italia de la posguerra. (En el articulo que he leído dice que siempre tenía hambre). Al final le internaron en un hospital con fiebre tifoidea y mal nutrición durante un año.

     En 1945 su madre fue liberada y despues de 18 meses de búsqueda, finalmente lo encontró. Lucy fue liberada el día que Mario cumplió 9 años, le costó 2 años encontrarlo entre aquella pandilla de delincuentes: Habían salido del Tirol y acabaron en Calabria.

     Lucy con su hijo decidió irse a América, porque allí tenía un hermano. Fueron a Filadelfia. No aprendió a leer hasta los 13 años, y dice: " Pero entonces ya sabía todo sobre la vida : me las había ingeniado para sobrevivir ". Estudió, progreso...palabras suyas. "Siempre he pensado que lo que aprendí entonces con aquellos ladronzuelos, me sirvió despues como investigador.

     Capecchi siempre sonríe. Dejó atrás una infancia dura. Todo lo que fue adverso, le sirvió para crecer.

     En todas las fotografías está sonriente. Me ha gustado poner cuando el rey Gustavo le entrega el Premio Nobel...más que merecido.

     Mi admiración a esa madre y a otras muchas como ella que tanto han sufrido. Mi repulsa a esos granjeros que ..."perdieron el dinero". ¡A un niño de 4 añitos no se le deja en la calle! Les diría sinvergüenzas...pero eso es poco.

 

lunes, 1 de noviembre de 2021

La puerta del Infierno


Monasterio del Escorial 

     Hoy día de Todos los Santos y mañana día de difuntos, parece que todos tenemos miedo y además lo deseamos. Tenemos ganas de sustos y yo no voy a ser menos, pues según he leído por algún sitio, en Madrid hay donde pasar miedo. Tal es así y cosa curiosa donde no he estado nunca es...El Templo de Debod, Ese que nos regalaron los egipcios para hacer una presa...el caso es que según cuentan, por las noches sale un gato negro merodeando por los alrededores, dando mucho miedo y asustando a los paseantes. Por lo visto y oído se trata de un alma en pena y que sufre por haber traído su templo tan lejos de Egipto. Ahora vamos a ver lo que pasa con el famoso perro del Escorial.

     Según cuenta la leyenda, durante la construcción del Monasterio de San Lorenzo de el Escorial, un misterioso perro negro aterrorizaba a los obreros por las noches obstaculizando las obras.

     Quizás el perro infernal protegía el lugar, pues se le ha atribuido a El Escorial ser una de las puertas del Infierno que se extienden por el mundo (otra de las cuales es la ciudad de Turín).

     Esta fue una de las razones por las que Felipe II mandó construir el Monasterio en ese lugar para mantener cerrada dicha puerta.

     El perro era buscado pero no aparecía nunca hasta que por las noches hacía acto de presencia y los obreros se morían de miedo.

     Por fin fue encontrado y se ordenó que se le ahorcase en una de las torres del Monasterio, donde permaneció mucho tiempo.

     Cuando Felipe II regresó definitivamente a El Escorial para morir, desde su lecho de muerte (acompañado de multitud de reliquias de santos), siguió oyendo los ladridos de ese perro infernal que ya había sido sacrificado hacía años.

     Aún hay quien dice que algunas noches oyen a un perro ladrar lastimosamente en los alrededores de dicho Monasterio.

     Verdad o mentira, leyenda o cuento, el caso es que yo no lo he oído nunca, entre otras cosas porque cuando he ido a El Escorial, siempre lo he hecho a plena luz del Sol. Pero el camino está libre por si lo queréis comprobar...

lunes, 25 de octubre de 2021

El Águila y el Escarabajo


 

     Siento aberración por los insectos, lo siento por aquellos a quienes les gusten como fue el caso de uno de mis hijos que, estando estudiando en la Universidad y en unas vacaciones, apareció con un Escarabajo pelotero en la maleta. Cuando yo lo vi y le dije lo que opinaba, me dijo:

     -¡Pero no ves que es precioso!.

 Al final no se lo que pasó, lo que si se es que nunca más lo volví a ver. Lo he recordado al leer esta fábula, que es de Esopo por cierto y al ver los dibujitos, me ha parecido el escarabajo, mas bonito...ahí va.

     Una liebre estaba siendo perseguida por un águila y, viéndose perdida, suplicó a un escarabajo que se encontró en el camino que la auxiliara. El escarabajo, dispuesto a prestar su ayuda, pidió al águila que perdonara a la liebre pero el ave imperial, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.

     Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos y, haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió al todopoderoso Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos. Este le ofreció colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus.

     Se levantó entonces el dios para sacudirse aquella suciedad y, sin darse cuenta, tiró por tierra los huevos. Por eso, desde ese momento, las águilas no ponen huevos en la época en la que salen a volar los escarabajos.

     Esta pequeña historia nos enseña que nunca debes despreciar lo que parece insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.


Hay que reconocer que este señor Esopo, contaba cosas para niños pero que nos vienen muy bien a los mayores. Tambien hay un dicho, no se de quien es, que dice:

NO HAY ENEMIGO PEQUEÑO...

     

lunes, 18 de octubre de 2021

La Inclusa


El torno de la inclusa

 Hay días que pienso mucho, tal es así que llegué a marear a mis hijos diciéndoles que quizá yo fuese judía un día en Toledo. Hoy es algo mas fuerte, pues he pensado que podía ser una princesa, si, si...

     He recordado a una de mis abuelas, ¡¡Cuanto me quería!! Y yo a ella. La perdí cuando yo tenía 14 años...pero no la olvido. Era la madre de mi padre. Me contó muchas cosas de su infancia y juventud, pues la pasó en la Inclusa de Madrid. La llevaron siendo ella un bebé. Un día, según le dijeron las monjas cuando fue mayor, llegó una mujer, la dejó en los brazos de sor Luisa, salió por el portón, se metió en una berlina que llevaba el emblema de la casa Real y salió zumbando. Esta mujer dijo llamarse María y de ella nunca más se supo.

     También me contó, que varias veces había ido la reina con el rey Alfonsito cuando este era pequeño, se reunían con varias chicas en una sala, entre ellas mi abuela, charlaban, se interesaba por sus estudios y de vez en cuando les llevaba dulces y bombones.

     Cuando tuvo edad de casarse, muchos hombres iban a la Inclusa en busca de una esposa (cosas de la época). Un día...allí se presentó mi abuelo.

     Según me contó la abuela, las ponían en fila a todas las jóvenes casaderas, enfrente a los hombres que iban a por ellas. Según la versión de mi abuela, el día que fue el abuelo había varios hombres más, las chicas, solo hacían reírse y bajar la cabeza. Una de las monjas se dirigió a los hombres y les dijo: -No se preocupen caballeros pues todas quieren casarse.

     Mi abuelo, que dicho sea de paso era un hombre muy atractivo se fijó rapidamente en mi querida abuela y dijo:

     -Yo quiero la tercera por la derecha (que romántico), y...se la llevó a Recas en la provincia de Toledo, claro está, antes se casaron allí mismo.

     Siempre me he imaginado la situación de esta joven. No había salido nunca del colegio, llega un hombre desconocido, que por muy guapo que fuera, era un desconocido...

     La celebración de la boda fue la presentación a la familia, pues ninguno de ellos había viajado a Madrid, me supongo que no eran muy finos, pues en un momento de la cena mi abuela se fijó en el reloj, era tarde, ella acostumbrada a comulgar todos los días no aceptó más comida ni bebida, pues en aquellos tiempos no se podía tomar la comunión si no era en ayunas.

     Al decir ella que tenía que comulgar al día siguiente, uno de sus cuñados le dijo: - ¡Ya te dará mi hermano la comunión esta noche! Cuando me contó esto la abuela yo era casi una niña, no entendía lo que había querido decir, pero cuando fuí mayor y comprendí, pensé...¡Que cazurros! Aunque fuesen mi familia.

     También fue su deseo averiguar quienes eran sus padres, pero su esposo, (mi abuelo), no la dejó salir del pueblo.  Si fuese ahora querida abuelita, yo movería Roma con Santiago y encontraríamos a tu madre (al padre sería difícil, pues la mayoría huyen). ?Sabes abuela? Yo rezo por ellos, quizá tu ya los hallas visto y te habrán dado explicaciones...¡Cuánto te sigo queriendo!   


Nunca sabremos quienes eran los padres de mi querida abuelita. Por mucha Berlina en la que fue llevada a la Inclusa.