lunes, 6 de febrero de 2023

Nombres antiguos


 No hace muchos años, según iban naciendo los hijos, la madre, siempre la madre miraba el famoso Calendario Zaragozano y le ponían el santo del día. No importaba si era bonito o feo...asi se quedaban con su "hermoso" nombre. Mi familia no iba a ser menos y mis queridos tíos tenían el nombre que ponía dicho calendario. Luego no quedaba ahí la cosa, no, pues le ponían al próximo el nombre de alguno que ya había fallecido. Ese fue mi caso, menos mal que mi pobre tía, de la que yo llevo el nombre lo tenía bonito, pues la siguiente se llamaba...Crisantas, la otra Gabriela y mi pobre madre, Timotea. Los varones, Jacinto, Sabas, Eustaquio...total, un desastre.

Lo que yo quiero contar es que no hace mucho, bueno si, fue cuando se iba a casar uno de mis hermanos. Por cierto, con una chica muy guapa, pero tenía un nombre...nosotros la conocíamos por Dori pues jamás nos dijo como se llamaba, aunque lo adivinábamos.

Un día se presentó en casa de mis padres con un montón de invitaciones, pues faltaban pocos días para su boda. Y necesitaba ayuda para mandar las tarjetas a sus familiares. Mi hermano, su novio, y yo nos prestamos muy gustosos a escribir dichas tarjetas. Ella nos iba diciendo los nombres de sus familiares, nosotros, además de reírnos, escribíamos sin parar de reír pues los nombres de estos familiares nos parecían raros.

Brígida, Eutiquio, Escolástico, Cirilo...y así sucesivamente.  Como mi hermano y yo nos reíamos, cogió las tarjetas e hizo intención de irse, pues estaba muy enfadada o eso nos hizo saber. Entonces mi hermano y yo nos pusimos serios y nos dispusimos a seguir escribiendo. Le dijimos... el siguiente y nos contesto...  mi tío Cleto.

Aquí ya si que no pudimos mas y casi nos desternillamos. Aunque se enfadó, le escribimos las tarjetas, aunque seguíamos riéndonos por lo "bajinis".

Hoy los nombres han cambiado aunque nos parecen a los "normales" un poco raritos pues mi peluquera a su segunda hija le ha puesto Nayrobi.

La boda fue muy bonita, el banquete tambien, la novia muy guapa y no digamos el novio. Ya han cumplido las bodas de oro, tienen  cuatro hijos, dos chicas y dos chicos. Tambien tienen varios nietos. Creo que no se acordaran de aquel trance, yo si y le pido perdón a mi querida cuñada por lo mal que lo pasó cuando le hacíamos las invitaciones.

¡¡Se me olvidaba!!

El señor cura tambien la llamó Dori,,,o sea que no sabemos cual es su verdadero nombre...pues he buscado en Internet y no me sale ni Santa Diodora ni san Diodoro...Habrá Santa Dori...



lunes, 30 de enero de 2023

Las estrellas de mar.

 

       Irene Bernasconi fue primera científica en liderar una expedición a la Antártida y como toda mujer de su época tuvo sus más y sus menos con los señores, tambien de aquella época.

       Desde que era una niña, Irene Bernasconi sintió fascinación por las estrellas de mar y otras criaturas marinas. Después de estudiar Ciencias Naturales, empezó su andadura profesional dando clases de bachillerato y en la Universidad. Pronto, el gusanillo de la investigación la llevó a ser una de las primeras mujeres en ingresar en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, donde comenzó su carrera de exploradora científica, aunque sin ayudas de ninguna clase.

       Durante 55 años, Irene recorrió la costa argentina financiándose ella misma las expediciones, que le permitieron publicar numerosos trabajos y estudios. Finalmente, cuando tenía 72 años, en l968, le ofrecieron capitanear una expedición a la Antártida, a la que se sumaron, pese a lo arriesgado de la aventura, otras tres científicas, M.ª Adela Caría, Elena Martínez y Carmen Pujals.

       Tras recorrer 1.000 kilómetros en aquella inhóspita zona, montar cinco laboratorios móviles, crear nuevos instrumentos y hacer inmersiones de hasta media hora, a profundidades entre 15 y 73 metros en aguas gélidas, aquel equipo, dirigido por Irene, recolectó 2.000  especímenes de estrellas de mar, algunos nunca vistos, y cientos de  de muestras de vida vegetal y animal.

       Esa hazaña le valió reconocimientos, entre ellos ser nombrada socia honoraria de la Asociación Argentina de Ciencias Naturales y que, desde el 2018, un punto geográfico de la Antártida, la Ensenada Bernasconi, lleve su nombre.

Ella murió en 1.989 y se le reconoció su valía a los 72 años.

 ¡¡Menos mal, pues a otras todavía no han sido reconocidas!!


lunes, 23 de enero de 2023

Sálvese quien pueda...

  

          Sin animo de ofender a nadie,
          
          He puesto esta foto porque me venía bien para el pequeño relato que voy a contar, como verás 
 están todos, el mío, el tuyo y el de los demás. Así que allá voy.

          Cierto día que iba un pasante de turismo por una ciudad que no era la suya, se quedó mirando una tienda de antigüedades y entró. Despues de mirar los artículos, observó la figura de una rata en bronce, muy realista, no tenía la etiqueta con el precio pero decidió que le gustaba y que la compraría.
          Llamó al dueño de la tienda y le preguntó:

          -¿Cuanto pide por esta rata de bronce? Y el propietario  le dijo:

          -Doce euros por la estatua y quinientos euros por la historia.
          El cliente le pagó 12 euros y le dijo:

          -Me llevo solo la rata pero no me interesa la historia.

          Salió de la tienda y caminando calle abajo observó que le empezaban a seguir una cantidad de ratas reales, vivas, que salían de los escondrijos y las alcantarillas.
          El hombre se sintió desconcertado y empezó a caminar más rápido, pero unas calles más adelante la cantidad de ratas vivas que le seguían se convirtió en una marea de animales chillando y con aspecto amenazador.
          Salió corriendo en dirección al mar y mirando hacia atrás vio que las ratas podían contarse ahora por MILLONES y que corrían mas y mas rápido. 
          El hombre presa del pánico se acercó al muelle y tiró al mar la figura de la rata, asombrosamente los millones de ratas saltaron al agua y se ahogaron todas.
          El hombre volvió a la tienda de antigüedades y el dueño al verlo le dice:

          -Vaya, vaya, creo que ha vuelto para saber la historia, ¿no?

-"NO" le dijo el hombre, "lo que quiero saber es si tiene usted tambien figuras de, Sindicalistas, Políticos, Banqueros...



          
           

lunes, 16 de enero de 2023

Macabro hallazgo


           Ante todo y antes de empezar, tengo que decir que la fotografía ecuestre de la Plaza Mayor de Madrid, la he cogido de Internet. Tambien digo que no solo yo soy mala fotógrafa, pues me ha costado mucho encontrar la que se ve, pues hay muchas, pero todas malísimas. Y ahora paso a contar, aunque muchos ya lo sabrán, porque estaba llena de huesos tan maravillosa estatua ecuestre situada en la Plaza Mayor de mi querido Madrid.

          Esta estatua de Felipe III es probablemente la más fotografiada de todo Madrid. Pues a su derecha está la casa de la Carnicería y a su izquierda la casa de la Panadería. Los entendidos aseguran que lleva en este emplazamiento desde 1848, cuando la reina Isabel II ordenó su traslado. 

          Todos la conocen, pero casi nadie sabe la historia negra que arrastra desde los años 30. Resulta que con el estallido de la II Republica, la escultura fue objeto de un atentado terrorista. Un gracioso terrorista decidió colocar una bomba en la boca del caballo, para que la figura real saltara por los aires.

          Gracias a Dios, la explosión no causo ninguna victima mortal, pero los transeúntes que en ese momento paseaban por la zona, además del zambombazo, pudieron comprobar cómo por culpa de la onda expansiva, el entorno de la plaza se llenaba de un sin fin de huesos. A medida que se acercaban a la estatua pudieron comprobar el origen de tan macabro hallazgo.

          Resulta que durante años los gorriones de la Plaza Mayor se posaban en el interior de la boca del caballo para descansar. Muchos de ellos se introducían en el interior de la estatua (hasta las tripas del equino) ya que la figura contaba con una apertura. Como el lugar para volver a salir era muy estrecho y pequeño, la mayoría de los pájaros se quedaban atrapados y morían hacinados en el estómago del caballo. Por ese motivo, cuando la estatua saltó por los aires con la detonación, los millares de huesecillos de los pájaros que estaban alojados desde hace tantos años se repartieron por la Plaza Mayor.

           Claro, que hubo comentarios para todos los gustos. Algunos decían que se habían encontrado huesos humanos, otros, que las brujas habían hecho un aquelarre...en fin, lo de siempre. Esperemos que sea cierto lo que nos cuenta la historia.

          Por otra parte, es cierto que los turistas que vienen a Madrid lo fotografían a diario. Esperemos que no se le ocurra a otro...gracioso, hacer lo mismo que aquel majadero que hizo que se descubriera tan macabro hallazgo y nos asuste.

lunes, 9 de enero de 2023

El árbol de Madrid


          Los Reyes Magos han pasado por aquí, pero a mi no me han traído todo lo que les pedía, claro que la lista era muy grande.
          Fui a ver la Cabalgata con mi hijo y varios vecinos. En ese momento que pasó la carroza con el rey Baltasar, yo le llamé mucho la atención y el buen rey me tiró caramelos pero luego en el zapato me dejó una nota que decía que lo que había pedido no se podía envolver...

          Claro que peor fue lo que le pasó a mi vecino Paco Pepe cuando lo vi al día siguiente. Yo venía de misa, como es lógico le pregunte y me preguntó que si se habían portado bien los Reyes y le dije que si, para que le iba a dar más explicaciones. Él me dijo que le habían echado un sombrero pero que lo tenía que cambiar, pues le estaba pequeño.
           Yo me sonreí, pues el pobre lleva unos cuernos que apenas le caben en el ascensor. Os cuento.

          Mi vecino Paco Pepe tiene una peluquería de caballeros que casi siempre está muy concurrida. Hace unos días mientras abría la puerta corredera de hierro le vi con la cabeza muy "gacha", me dijo, al preguntarle si se sentía mal, que sentía mucha pesadez, por lo que estaba cabizbajo, patitieso y patidifuso. Mas tarde me enteré lo que le había ocurrido:

          Resulta que un día llegó un hombre a la peluquería y preguntó: 
¡¡-Peluquero!! ¿Cuánto tiempo le queda para que me pueda hacer un corte de pelo?
           El peluquero, (mi vecino Paco Pepe) mira a su alrededor y, viendo la peluquería llena, le dice:
- Como dos horas.
El hombre se va.
          Unos días despues el mismo hombre vuelve a la peluquería y, desde la puerta, le pregunta al peluquero:
          -¿Cuanto tiempo le queda para que me pueda hacer un corte de pelo?
El peluquero (mi vecino Paco Pepe), mira alrededor de la peluquería y dice: 
          -Tal como tengo hoy el patio...como unas tres horas.
El hombre se va.
           El peluquero, (mi vecino Paco Pepe) llama al aprendiz que estaba a punto de enjabonar la cabeza de un cliente y le dice:
           -Oye Manolo, ven p´acá...Mira, me sigues discretamente  a ese señor que acaba de salir y ve a donde va. Lleva varias semanas que viene, pregunta en cuanto tiempo le puedo hacer un corte de pelo pero despues nunca regresa. A la que veas donde ha ido, te vuelves cagando leches y me lo dices.
           Un rato despues, Manolo vuelve a la peluquería riéndose histéricamente. 
          El peluquero, (mi vecino Papo Pepe) le pregunta:
          -Manolo, ¿ a donde fue el hombre despues de pasar por aquí?
          El aprendiz, con lagrimas en los ojos de tanto reírse, le dice: 
          ¡¡¡A TU CASA!!!

No me extraña que el pobre tenga que entrar en el ascensor de lado...

Espero no haber herido vuestra sensibilidad, si hay alguna palabra malsonante...perdón.
           

lunes, 2 de enero de 2023

Una carta a los Magos de Oriente


              Señores  Reyes Magos. si, esos que dentro de unos días vais a poner muchos regalos en los zapatos de muchos, sobre todo de los niños, que bien merecido se lo tienen...algunos.

          Ya se que pido muchas cosas y casi siempre lo mismo, ¡¡Pero como no me lo traéis, insisto! Por si acaso. Os he pedido un chalet en la sierra, un pisito en la playa, un abriguito de Visón blanco...bien, pues cambio:

          Hoy solo quiero el chalet en la Costa Brava, si, cerca de mi amigo Alfred, escritor por más señas, y que ha escrito un libro que se titula "La masía" y que es una delicia leerlo pues se lo pasa uno muy bien ya que creo tiene mucho sentido del humor.

          Dejo el abrigo de visón blanco, pues ahora no salgo mucho de casa y no paso frío. Pero si quiero un pisito en la playa de Valencia y así poder invitar a mi amiga Piruja. Tambien tengo una buena amiga en Buenos Aires, María Cristina y otra en Australia, pero esas me pillan lejos y el avión me da repelús, claro que como sois magos, a lo mejor venís a buscarme con una alfombra mágica y me lleváis volando, entonces, si que voy.

          Ya no os pido, como cuando era pequeña (de esos hace muchos años), la Mariquita Perez. En mi niñez era el sueño de todas las niñas. Ahora se porque no me la dejabais pues valía 100 pesetas y mi padre ganaba 300 al mes, pero las niñas que tenían la suerte de tenerla, me la pasaban por las narices todos los días, yo pensaba. ¿Por que ellas si y yo no? Pero como soy muy mala, pienso que aquellas niñas de antaño y que tanto me hacían sufrir en aquellos días, quizá se les ha roto y yo, despues de que uno de mis hijos me la regalara por un cumpleaños, la tengo nuevecita y de vez en cuando me compra un vestidito o unos zapatos para ella.

          Ya que estáis cerca del Cielo y de Dios, seguro que os hace más caso que a mi, pedirle por todos esos niños que hay con cáncer, por lo mayores tambien, sobre todo por esas mamás, que estan enfermas y tienen que cuidar de sus niños...

           Espero que no se olvide lo que pido y seáis buenos conmigo pues pienso insistir, no creáis que se me olvidan las cosas...¡No hijos, no!


lunes, 26 de diciembre de 2022

Barrenderos antiguos


 

          Ahí va otra perspectiva de mi Belén. Ahora creo que me ha salido mejor la foto, pues se ve el huerto y todo...bueno, sin pretensiones. 

          Los barrenderos antiguos trabajaban mucho pues además de barrer la calle, tenían que "charlar" con los vecinos. Este era el caso de los que yo conocí. Mi calle toda estaba empedrada, como muchas de aquella época, o sea, cuando yo era una niña...de esto hace poco...

          Todos los días pasaban tres barrenderos. Solo recuerdo en nombre de uno de ellos, se llamaba Juan. Eran tres, uno iba adelantado barriendo y hacía montones que luego cogían los otros dos, como llevaban empujando el carro, se paraban, cogían lo barrido, lo echaban al carrito, que antes habían parado con un tranco y otra vez los tres juntos se iban caminando y cogidos a dicho carrito.

          A estos barrenderos los conocía todo el barrio y les llamaban por su nombre, yo del que más  acuerdo el del llamado señor Juan. A mi me parecía muy mayor, casi como un abuelo, claro que no sería mayor, pues entonces estaría jubilado.

          Creo que por aquella época no tenían libre ni el día de Navidad, lo mismo que los policías (como era el caso de mi padre), al llegar a la puerta de casa hacían una parada un poco más larga de lo normal, pues tanto ellos como mi padre ponían al Alcalde de turno "verde" porque no les subía el sueldo,

          En estas charlas se sumaba mi madre y no se por que, los barrenderos eran los que primero se enteraban de las subidas, por ello les habían puesto el apodo de "Radio Escoba".

          Aquella Navidad que yo recuerdo, vi a mi madre salir con una bandeja de dulces y unas "copitas". En aquellos tiempos no había bebidas tan sofisticadas como ahora, solo tomaban Coñac y Aguardiente, eso los hombres, que las mujeres solo tomaban vino dulce...lo niños...nada. 

          Cuando ya habían pasado por casa, los veíamos calle arriba. El que barría, ya no barría, iban los tres calle arriba sujetando el carro, mejor dicho, eran ellos los que se sujetaban al carro y se marchaban  haciendo "Eses" pues casi todo el barrio les convidaba. Así iban aquellos maravillosos barrenderos, bien agarrados a su carrito y con los útiles de la limpieza dentro de el, ya no podían ni con las escobas.

          Los vi hasta que tuve 17 años que nos cambiamos de barrio pero...los sigo recordando.