lunes, 9 de diciembre de 2019

La suegra de Lili







                                                         Yerno ·graciosillo"


  Mi historia no tiene nada que ver con tan gracioso dibujo que he sacado de Internet:
Dicho esto, paso a contar algo que parece muy frecuente y que luego no es tanto, diferencia entre dos mujeres. "Mamá" del zángano y...la zángana, esposa del zángano. ¿Entendido?

Hace ya un tiempo me explicaron la historia de Lili, una joven que se casó muy enamorada y se fue a vivir con su marido y su suegra.
Resulta que sus personalidades eran muy diferentes y ambas mujeres no tardaron en enfrentarse cada don por tres.
Por este motivo, Lili fue a visitar a un hombre sabio amigo de su padre, el señor Ambrosio, en busca de consejo.
Este le dijo:
-Toma este manojo de hierbas y ponle unas cuantas cada dos días en la comida para ir envenenándola lentamente. Pero para evitar que sospechen de ti cuando muera, procura ser amable con ella y ayudarla.
Pasaron las semanas y cumplió a rajatabla lo que le había dicho el amigo de su padre. Pero para su sorpresa, su suegra estaba tan sana como siempre y en casa las cosas habían cambiado por completo:
habían desaparecido las peleas y cada día quería más a su suegra.
Así que, corrió a pedirle al señor Ambrosio un antídoto para que la madre de su esposo no muriese.
El hombre se rió y le confesó:
-No te preocupes, las hierbas eran vitaminas; la que has cambiado has sido tú. El veneno estaba en tu mente, en tu actitud, y ahora lo sustituye el amor.

Y es que muchas veces obtendremos de los otros lo que les ofrecemos, por eso, si das amor, recibirás amor a cambio.


Y ahora, lo que  cuento,no es lo que bien podría parecer un chiste, no, es la pura realidad.

Estaba yo tan hacendosa en mi cocina metiendo las cosas en el lavaplatos y, como soy una atropellaplatos y todo lo hago deprisa, pues, al intentar meter la cosa esa de partir la carne y las verduras(no digo tabla porque no es de madera, es como si fuera crista), pues bien, se me escurrió de las manos y fue a parar a mi lindo pie.
De momento, me miré y vi que no tenía corte ni nada...seguí con mis cosas, pero...al día siguiente, tenía un moratón donde termina la pierna y empieza el piececito. No queda ahí la cosa. Para no cansar a nadie, diré que llevo toda la semana sin poder salir de casa. Si no me muevo no me duele, pero si intento caminar, ayyyy.
Ya va remitiendo el morado, y cosa curiosa, lo que me duelen son los dedos...



lunes, 2 de diciembre de 2019

El abuelo Victoriano




                                         Recuerdo para los abuelos de antaño.


Mi abuelo paterno se llamaba: Victoriano Martín Bahamonde, siempre le vi como un abuelo pues en mi niñez las personas mayores aparentaban, eso, mayores. Ahora los abuelos y abuelas parece que no envejecen.
 Las nuevas generaciones de la familia nos hace recordar a las ya pasadas, pero creo y estoy segura de que algo se nos pegó y lo llevamos dentro.
Digo esto, porque según contaban mis padres, antes de emigrar hacia Madrid, desde Toledo. El abuelo Victoriano contaba cuentos, tal era así, que después de la cena (y como no tenían radio ni tv), se reunían los vecinos en casa de los abuelos y al amor de la lumbre solo se le escuchaba a él contar y contar largos relatos, que por supuesto se inventaba.
Mi madre decía que enlazaba uno con otro y nunca terminaba. La mayoría de las veces todos reían y pocas veces lloraban. (Que pena que no lo dejara escrito).
Cuando daba por terminada su sesión de cuentos, todos se iban hasta el día siguiente...y volvían.
Algunas veces sacaba mi abuela la botella del Aguardiente y casi todos tomaban una copita, sobre todo los hombres, en aquellos tiempos las mujeres no bebian excepto agua.
Contaba mi padre que en una ocasión una de las vecinas que acudía a todas las reuniones (yo la llegue a conocer, se llamaba Teodora), pues bien, un día se sintió rumbosa y apareció en casa de mis abuelos con una fuente de pajaritos fritos. Todos ellos sin cabeza.
Hoy quizá la hubiesen denunciado, pero en aquellos tiempos...comían de todo. Mejor dicho, de todo lo que pillaran, y era muy frecuente que algunos se dedicaban a cazar pájaros, urracas y todo lo que volase para echarlo al guiso. De hecho mi padre decía muy a menudo. "Ave que vuela a la cazuela".
Pues bien, aquél día la buena señora Teodora había estado de caza, pero no precisamente de pajaritos, no, sino de RATONES que todos ellos degustaron sin ni siquiera pensárselo dos veces y acompañado con buen vino, que sacaron de la bodega de el abuelo Victoriano.
Esto de los ratones, no se supo hasta pasado algún tiempo.
Digo que algo se nos queda dentro de nosotros mismos, porque mi padre también nos contaba cuentos que creo que él se inventaba mientras estábamos al rededor del brasero...de esto hace mucho tiempo.
Yo, de vez en cuando me invento algo. Para seguir la tradición.
 Mi nieta, Alba, editó su primer libro con 18 años y mi sobrino Sergio va más lejos todavía, pues ademas de escribir muy bien, resulta que es un buen actor. Como el  abuelo Victoriano, que no solo contaba cuentos, sino que los escenificaba.
 Creo que el abuelo y bisabuelo Victoriano se sentiría muy orgulloso de tantos biznietos que tiene, que con seguridad llegarán muy lejos y estarán muy orgullosos de llevar sus genes artísticos.


lunes, 25 de noviembre de 2019

Diferencia entre generaciones




                                                          ¿Quien ganará?

Nuestros hijos. Mejor dicho, nuestros nietos se creen que todo lo han hecho ellos o al menos creen que lo que hay inventado ha aparecido por arte de magia y no le dan importancia a lo que otros, antes que ellos, han hecho.
Con motivo de una conferencia en la que se debatía a fondo el tema de las diferentes generaciones, pude escuchar a un joven un tanto engreído mientras le explicaba a un señor mayor cual era el motivo, según él, de que los viejos no entendieran a los de su generación.
El joven muy ufano y casi señalando con un dedo al buen hombre, le decía muy seriecito:

>>Ustedes crecieron en un mundo muy diferente al nuestro. Pasamos de una época primitiva a otra moderna<<

Estas palabras le soltó el jovenzuelo al pobre anciano sin pensar si podía ofenderle.
Y para argumentar dicha afirmación, el presumido joven continuó con estas palabras:

>>Los jóvenes de hoy hemos crecido con televisión, Internet, teléfonos móviles, aviones supersónicos, viajes al espacio. Vivimos el auge de la energía nuclear y hemos empezado a conducir coches eléctricos. Nuestros ordenadores procesan a velocidades de la luz...<<.

El anciano permaneció en silencio antes de responderle así:

>>Hijo mío, tienes toda la razón. Nosotros no tuvimos esas cosas, así que... ¡las inventamos! Y tú, ¿que estás haciendo para la próxima generación?<<.

El joven se quedó sin saber que decir mientras todo el púbico aplaudía.
Alguien dijo en esos momentos que deberíamos reflexionar sobre lo mucho que debemos a quienes nos precedieron por todo lo que nos han legado.

         

Hoy he ido a caminar (por prescripción medica) y estoy como la señora de este chiste.

Una paciente de 70 años le pregunta al doctor:
-Oiga doctor, cuando subo la pendiente para llegar a mi casa me fatigo muchísimo. ¿Que me aconseja tomar?
El médico le responde: - Un taxi señora.

   En clase de biología la maestra pregunta:
-Pepito, nombrame un mamífero que no posea dientes.
-¡Mi abuelo!


lunes, 18 de noviembre de 2019

Vi a una anciana llorar



             
                                                   Dos amigas tomando cerveza.

Hace un tiempo que ya no hago la compra pero de vez en cuando me acerco a un Supermercado cercano a casa, unas veces simplemente a por pan y algunas veces compro alguna fruta, pero poca, pues ya no puedo con mucho peso.
El sábado se me ocurrió ir dando un paseo hacia el super del barrio y allí me encontré con una conocida de la peluquería que además vive cerca de casa.
Hace años se la veía con sus nietos haciendo la compra y lógicamente le pregunté por ellos.
Entonces se echó a llorar.
 Me asusté por si les había pasado algo malo, ella me contestó que no, solamente que ya no la necesitaban.
La conversación se alargó.
La recordé cuando la veía con sus tres nietecitos (dos eran mellizos). Su hija y su esposo viven en Guadalajara y todos los fines de semana, "puentes", Semana Santa y cuando les venía en gana, les traían a los críos, se los dejaban y ellos se marchaban a vivir la vida. Muchas veces al extranjero.
Creo que han pasado ya quince años o más...¡Como pasa el tiempo!.
Ahora ni viene la hija, ni el yerno, ni ninguno de sus nietos. Con lo que ha pasado con los mellizos, pues si ya es trabajo uno, dos iguales, no digamos.
Al preguntarle yo si habían tenido algún disgusto, me contó que solamente cree que fue cuando fuimos de excursión con la parroquia para ver las "Edades del Hombre" en Ávila, lo recuerdo porque yo también fui.
 Sin previo aviso.
Y cuando llegaron a casa, se encontraron con la puerta cerrada y fue tal la rabia que les dió, que desde entonces no han vuelto.
No solamente no han vuelto a dejarle a los chavales, sino que no vienen ni siquiera a verla a ella.
Contándome esto se echo a llorar.
Aquellas lágrimas de esta buena mujer me llegaron al corazón.
¡¡Que pena me dieron!!
Le di un abrazo y le dije que no se preocupara, que ellos perdían su compañía. Ella no tenía consuelo pues según me contó, el nieto mayor tiene novia y ni siquiera se la ha presentado.
Yo para animarla, después de darle mi apoyo, mi solidaridad y mi cariño, le dije que cuando salieramos del Super nos íbamos a tomar el aperitivo, ella me dijo:
-No, solamente un café.
-Nada de eso, le dije yo. Nos vamos a tomar una cervecita y esta vez con alcohol.
Nos tomamos dos cervezas, de las autenticas, un pinchito de tortilla y otro de lomo, que por cierto estaba riquísimo y nos fuimos mas contentas que unas pascuas.
Le di dos besos y me ofrecí para que otro día tomáramos otro aperitivo, nada de cafés.
¡¡Como se reía!!
Verla reir, me hizo mucho bien.
Cuando llegué a casa me estaba esperando mi hijo, eran las tres de la tarde y la comida sin hacer.
Le parecía raro verme tan contenta y sin comida. Yo solo hacía reir y reir.
Después que le conté lo sucedido y con unas pintas de que no tenía ganas de cocinar, cogió el teléfono y llamó al restaurante chino para que nos trajesen comida...
Creo que el próximo sábado, mientras mi hijo hace la compra, voy a ir a buscar a la buena de María...aunque me tenga que tomar una cervecita.
¡Me sacrificaré!
¡¡Voy a hacer una buena obra!!...



lunes, 11 de noviembre de 2019

Muertes raras





                                                      Cain y el pobre Abel


Desde nuestro hermano Abel, a manos de su "querido hermanito Cain" han habido muertes raras y misteriosas y que hoy nos parecen absurdas e irónicas.
Hoy, como estamos en el mes de los difuntos vamos a recordar algunas que quizá nos parezcan tontas y...otras, no tanto.
La primera la sabemos todos. Pues la envidia de Caìn, que aunque no queramos también era hermano nuestro, no solo Abel el hermano bueno, pues bien, me he encontrado con otras que incluso causan un poco de risa, tal es así, lo que yo llamo "el tortugazo".

Esto fue lo que le ocurrió a Esquilo, 456 a. C.
Este importante dramaturgo griego, por más señas, decidió exiliarse en el campo después de que el oráculo predijese que iba a fallecer aplastado por una casa, se dijo, "pies, para que os quiero" y decidió que en el campo estaría mucho mejor.
Según he leído, pues yo no estaba en esos momentos allí, poco tiempo después, un quebrantahuesos, dejó caer una tortuga desde gran altura, justo sobre el lugar que estaba el pobre Esquilo.
El "tortugazo" golpeo contra el cráneo ocasionándole una muerte instantánea.
El oráculo no se había equivocado.

Otro caso fue el que le ocurrió al pobre Arrio de Alejandría, (digo pobre porque tuvo una muerte fatal).
El fundador de la dortrina cristiana, perdió la vida de una forma bastante desagradable.
Al parecer, fue envenenado por sus enemigos con una sustancia que no tenía un efecto inmediato. La muerte le llegó mientras se encontraba en el Palacio Imperial durante la visita del Emperador Constantino I. Los registros indican que falleció a causa de una fuerte diarrea repentina acompañada por una fuerte hemorragia interna y una expulsión de los intestinos. Todo ello mientras iba caminando. (También eran bestias en aquella época).

Otro caso más cercano fue el que le ocurrió a Georg Wilhel Richmon. En 1753.
Este físico alemán afincado en Rusia tiene el dudoso honor de ser la primera persona fallecida a causa de un accidente durante un experimento de tipo eléctrico.
Ocurrió en San Petersburgo, mientras Richmonn trabajaba con unos enorme globos de centellas eléctricas. Por un error, una de ellas se descontroló y lo mató al golpearle la cabeza.

Después de estos casos, voy a contar uno verídico que me contó mi padre y ocurrió en su pueblo.
Resulta que en el mes de los difuntos las buenas gentes de muchos pueblos españoles (todo ello hace muchos años), ahora ya no se asusta nadie después de ver a los que se disfrazan en la fiesta de Hallowen,
Pues bien. Algunos días aparecía un fantasma envuelto en una sábana blanca por el pueblo, gateaba hasta subir a un balcón y allí desaparecía.
Según mi padre, esto ocurría muchas noches y todo el pueblo se encerraba en sus casas por miedo al "fantasma".
Creo que nunca averiguaron que hacía el "fantasma".
Pero mi madre nos desveló el entuerto.
Según ella y así nos lo dijo aunque a mi padre no le gustara...el "fantasma" con sabana y todo, era el hijo de la Eufrasia que iba todas las noches a "hacer" una visita a su novia...esto nos desilusionó...



lunes, 4 de noviembre de 2019

Mi primera vez




                                   Este es el Hospital Universitario del Henares.



Por primera vez he entrado en un Quirófano. Dice un refrán, "Nunca es tarde si la dicha es buena". Ha sido buena...de momento.
Todos vosotros mis amigos sabéis que no soy una jovencita, ni yo se los años que tengo, si se, porque me lo dijo mi madre que nací en 1936, el mes de julio concretamente.
Lo que me ha ocurrido solo se lo he dicho a una amiga que además no vive en Madrid. No quería hacer sufrir a nadie por mis "dolencias" y mucho menos a los que me apreciáis, que dicho sea de paso, sois varios.
Lo primero que quiero hacer es romper una lanza en favor del Hospital del Henares, el cual me pertenece, como a todos los que vivimos en el Corredor del Henares.
He sido muy bien tratada por todo el personal. Desde las auxiliares hasta el mismo Cirujano y Cirujana, pues eran dos. En ningún momento perdí la consciencia pues la Anestesia fue local.
Antes, voy a decir que "tan arriesgada operación" fue en la misma punta de la nariz.
 En sitio tan vistoso me salió hace un año una mancha a la que yo llamaba un lunar. Yo no quería tocarlo pero para tranquilidad de mi hijo fui a la Doctora especialista de la piel, la cual me dijo que había que quitar eso.
Como iba diciendo, mientras me operaban estaba escuchando todo lo que decían , por lo cual entré tres veces en Quirófano, la primera me quitaron un poco. Lo analizaron y tuvieron que quitar mas.
Después de un rato, llego el Cirujano y me dijo:
-Ángeles, estas curada, vamos a cerrar.
Me volvieron a llevar corriendo por pasillos y demás zarandajas siempre echada en la cama guiada por un Celador, que por cierto era la mar de amable y cariñoso.
Cuando ya me estaban cosiendo, me daba la impresión de que me estaban zurciendo la nariz, así lo dije. y el señor Cirujano acompañado por una doctora, dijo:
-Le vamos a dejar a esta señora una nariz preciosa.
Les hizo gracia y les dije:
-Eso, eso, que me quede bonita. (Cosa que le agrado al doctor, pues dijo que le gustaba que fuese presumida).
Hoy lunes me han quitado los puntos y me han dado el alta definitiva (salvo complicaciones), Le han dado instrucciones a mi hijo, que ha sido el que me ha curado todos estos días, para que siga haciéndolo pues según la enfermera lo ha hecho muy bien.
Solo siento lo que ha pasado mi hijo en las esperas. Pues el día de la operación estuvo 6 horas esperando y seguro que sufriendo. No obstante, le hemos hecho, "enfermero permanente"...sigue curándome.
Desde hoy sigo dando guerra a los que me aguantáis. Y para quitaros un poco del trago al leer este relato de enfermedad, os pondré algún chiste gracioso para sacaros una sonrisa:

-Le he prestado un libro de Arturo Perez Reverte, a tu hermana.
-¿Alatriste?
-No a la otra.

Una mujer le dice a su marido:
-¿Cariño, tu me escuchas cuando hablo?
Y él le contesta:
-Una tortilla de patatas mismo...

Una mujer le dice a su esposo:
-Los nuevos vecinos son tan amorosos, él la besa, la abraza, la acaricia...¿Porque tu no haces lo mismo?
-¡Porque yo no conozco casi a esa señora!

¡María, María, haz la maleta que me ha tocado la lotería!
-¿Que pongo, ropa de invierno o de verano?
-Cógela toda que te vas con tu madre.

Como veréis tengo buen humor que quiero transmitirlo a todos los que no lo tienen.
¡¡Ah!! Me han dejado la nariz, que seguro  me va a salir novio...está preciosa.

lunes, 21 de octubre de 2019

Las manos de tu padre

 
 


                                                 Manos de un herrero


       Un joven fue a solicitar un puesto de trabajo en una empresa grande, y llegó a la entrevista final con el director.
Éste vio su currículo que era excelente, y le preguntó:
-¿Fue tu padre el que pagó tus estudios?
-Sí, respondió el candidato.
-¿Dónde trabaja tu padre?
-Es herrero.
El director pidió al joven que le enseñara sus manos y éstas estaban suaves y perfectas.
-¿Alguna vez has ayudado a tu padre?, quiso saber.
-Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara, contestó el muchacho.
El alto cargo de la empresa le hizo una petición:
-Cuando llegues a casa, ve y lava las manos de tu padre, y ven a verme mañana.
Y así lo hizo el joven. Al lavarle las manos a su progenitor vio unas manos arrugadas y llenas de cicatrices, que habían trabajado para pagar sus estudios, por lo que también le ayudó a ordenar y limpiar el taller.
Al día siguiente volvió y le contó al director que había entendido que sin su padre él no sería quien era.
-Me he dado cuenta de lo difícil, duro y sacrificado que es conseguir algo por uno mismo, insistió.
Y el jefe le respondió:
Para este puesto quiero a una persona que conozca los sufrimientos de los demás para hacer las cosas y que el dinero no sea su única meta, por lo que estás contratado.

Enseña a tus hijos a apreciar el esfuerzo y los convertirás en adultos que sabrán afrontar cualquier dificultad.

Para animarnos un poco de tan buenos consejos, pongo un chiste que me ha contado mi hijo hace un rato:

Papá, papá, ¿Qué esta mas lejos la Luna o Buenos Aires?
-Hijo, ¿Tu ves Buenos Aires?

En el Tanatorio un gitano pregunta:
-Y de que murió er Manué? Y otro le contesta:
-Creo que d ´ una pelea, porque afuera dice SEPELIO, pero no dice con quien¡¡¡¡

lunes, 14 de octubre de 2019

Los Fantasmas del metro

 
 

        
                                                      Metro de Madrid.

      Se oye por los Madriles que va a funcionar el metro las 24 horas en los fines de semana. A mi, ni me parece mal ni bien pues yo no lo voy a usar, pero claro, seguro que a algunos trasnochadores les vendrá pero que muy bien poder llegar a casita a la hora que les venga en gana.
Otra cosa será...si se encuentran con algún fantasma o fantasmón, pues de todo hay en la viña del Señor.
Digo esto porque me he enterado de los muchos fantasmas (de los de verdad), que hay en algunas estaciones.

En pleno centro de Madrid había un Monasterio llamado de la Merced. Fue derribado cuando hacían las obras del primer metro que se hizo en Madrid.
En 1921, los obreros se toparon con el osario del Monasterio que estaba bajo tierra. Como no sabían que hacer con tanto esqueleto, no se les ocurrió mejor cosa que amontonarlos en los andenes y poner las baldosas que nosotros pisamos día tras día.
Durante la excavación del túnel los obreros contaron historias sobre gritos desgarradores de auxilio que venían del interior de la tierra, los vecinos hablan aún hoy del "fantasma de los obreros" un ente que se paseaba durante la construcción del metro por los túneles y muchos madrileños de a pie, confiesan haber oído gritos de socorro desde el interior del negro túnel mientras esperaban el metro siempre a horas intempestivas.
Se que estación es, pero no lo digo para no asustaros cuando estéis en ella.

Para los que os guste pasar un poco de miedo, cuento esto que de viva voz me contó una vecina a la que creo a pies juntillas.

"Ya sabes que soy enfermera y un sábado que estuve de guardia toda la noche terminé mi turno a las ocho de la mañana del domingo, como siempre cogí el tren de cercanías y tenía que hacer transbordo en Atocha. Cuando iba subiendo las escaleras metálicas, en la paralela a la mía subía un hombre de mediana edad vestido con un jersey color burdeos y un pantalón negro, era calvo y me miraba, por ese motivo me fijé más en él.
Cuando se acabó la escalera al final del tramo, me doy cuenta de que la escalera donde iba el hombre subiendo era la de bajada y él había subido¡¡¡
Me doy la vuelta para ver donde estaba y...Ya no le vi más.
Por curiosidad y como un domingo a esa hora estaba la estación vacía, miré a todos los lados y nada, no le volví a ver. Al día de hoy no se me ha olvidado ni su rostro, ni la ropa que llevaba puesta."
Quizá no me creas, pero ni estoy loca ni me lo invento.

Esto ocurrió después de los "accidentes" en los trenes de Atocha.




lunes, 7 de octubre de 2019

Mas vale tarde, que nunca.

 
 

                                         La placa que se quedan los policías jubilados.

Aunque con unos días de retraso, no por ello voy a dejar de hacer mi pequeño homenaje a la Policía Nacional y muy especialmente a la de Coslada y San Fernando de Henares que celebramos el pasado miércoles, día 2 de Octubre que son, "Los Santos Ángeles Custodios".
 Dicho esto, paso, como si yo fuese un buen redactor a contar como y donde celebramos dicho acto:
Como en años anteriores mi buen amigo Víctor era el encargado de organizar el acto, pedido por el señor Comisario, que, aunque está ya jubilado, nadie le olvida por lo bien que lo hace desde hace ya más de 20 años.
Me pidió que le ayudara, pobre de mí, acepté.
El acto empezó con una misa en una de las parroquias de Coslada, San José Obrero. allí acudimos todos y todas.
A los policías nacionales, que dicho sea de paso, todos iban con sus uniformes de gala, les acompañaron muchos Guardias Civiles y Militares de graduación, todos ellos tambien con sus bonitos uniformes que quizá solo los lucen en el día de su patrón, por aquello de la seguridad.
La mujeres policías estaba todas guapísimas y también los hombres.


 
Policía condecorada.
 
 
                                            Policías con Víctor de paisano.

La ceremonia religiosa fue muy bonita.
Yo, leí las peticiones y se me hizo un nudo en la garganta cuando pedí por los policías fallecidos de ambas comisarías.
No quedó ahí la cosa, pues al terminar la misa, todos los asistentes cantamos "La muerte no es el final" y hay que tener un corazón muy duro para no sentir.
Además de la policía, guardia civil y algunas autoridades, se echó en falta a toda la corporación del Ayuntamiento, pues como son Socialistas, ellos nunca van a los actos religiosos, si estaba la oposición.
Terminado el acto religioso, nos marchamos a un polideportivo que estaba acondicionado para la imposición de medallas y despachos a policías masculinos y femeninos que habían destacado este año.
Después y ya pasado más de la 1 de la tarde, pasamos a tomar, lo que se llama un vino español, que dicho sea de paso, nos vino muy bien.
Además del vinito de Rioja, había refrescos y cervecita. Pues no había que exagerar aunque fuésemos personas de bien. Tambien unas ricas tortillas de patata, jamoncito, lomo y buen queso...en fin, que nos pusimos como el "Tío Kiko". Que no se quien era, pero mi madre lo decía mucho cuando comíamos más de la cuenta.
Hice fotos y me hicieron con algunas personalidades. Yo, ya sabéis que las hago muy mal, pero me echó un cable la corresponsal de la policía y salieron estupendas. Las que hizo ella, claro.
 Las que yo hago...fatal. Pero seguro que os gustan.



                                                          Yo, con dos concejales.



lunes, 30 de septiembre de 2019

Una cueva en La Pedriza

 
 


                                    La Cueva de la mora en La Pedriza. (Madrid)



He estado en muchos sitios de la Sierra Madrileña, pero no sé por qué, nunca había estado en La Pedriza.
Tengo que reconocer que es un sitio precioso al que mi hijo me llevó con la intención de comer en un estupendo restaurante donde hacen un cordero asado riquísimo.
Si la memoria no me falla en ese sitio maravilloso, además de estar regado por innumerables arroyos, también nace el rio Manzanares que riega Madrid Capital y yo, le considero el mejor rio del mundo. Ale.
Bueno, pues una vez bien comidos y paseando por tan maravilloso lugar, no me podía ir sin ver y entrar en la Cueva de la Mora. Cuando lo plantee, mi hijo se echo las manos a la cabeza y me dijo cosas como que yo era una sabihonda y no me va a llevar más donde haya nada histórico. Luego, cuando se lo conté, cambio de parecer.
Esta es la historia:
En tiempos de las cruzadas, vivía en las cercanías de Madrid, un rico moro, tan famoso por sus riquezas como por la belleza de su única hija quien, a pesar de los muchos jóvenes que la pretendían en matrimonio no mostraba deseo de casarse.
Sucedió que una tarde, durante un paseo por las orillas del rio Manzanares, se encontró con un joven caballero cristiano que abrevaba a su caballo y de ese encuentro, nació un amor tan intenso, que enseguida desearon contraer matrimonio.
Los jóvenes fueron a pedir permiso al padre de ella, que se negó rotunamente a la boda y ordenó que el joven fuera expulsado de su casa y encerró bajo siete llaves a su hija.
Desesperado, el joven le hizo llegar un mensaje de despedida a su amada y embarcó hacia Tierra Santa a luchar con el infiel.
La joven mora esperó en vano meses y meses el regreso del caballero. Jamás volvió a tener noticias suyas y tampoco jamás quiso casarse con ninguno de los pretendientes que su familia le propuso.
Su padre amenazaba, su madre rogaba, pero nada podía convencerla de que tomara esposo.
Por ver si conseguía doblegar su voluntad, su padre ordenó que fuera encerrada en una cueva de pastores y que solo se le diera pan y agua y unos harapos con que cubrir su cuerpo.
Pero todo fue en vano.
 La joven no opuso resistencia alguna y se dejó encerrar y encerrada siguió llorando y anhelando el regreso de su caballero cristiano.
Al cabo de algunos meses, las sirvientas que le llevaban a la cueva el pan y el agua, la encontraron muerta.
Se cuenta que su alma siempre esperanzada, vaga todavía por allí aguardando la vuelta de su amado, y que todos los años en el mismo día de su partida el espíritu de la mora sale a pasear por La Pedriza, para otear el horizonte por donde siempre espera ver regresar a su amado.

¡¡Pobrecita!!
                       No se cuando es el día que sale el espíritu de la bella mora a pasear, pues me gustaría decirle que algunos hombres nunca vuelven.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Pasaron 40 años

 
 
 

                                Recibiendo el Premio de manos del Rey de Suecia.

...decíamos ayer...que la primera mujer ganadora de un premio Nobel fue Bertha von Suttner, pues bien.
Tuvieron que pasar 40 años para que otra mujer Elinor Ostrom recibiera otro premio Nobel, esta vez de Economía.
Elinor Ostrom, una economista de Estados Unidos que supo desde niña lo que era una crisis, ya que se crio durante la época de la Gran Depresión norteamericana.
Fue en esos años cuando comprobó cómo el trabajo en común (el de toda la familia cuidando un pequeño huerto que habían cultivado cerca de su casa) podía ayudar a sobrevivir a un grupo de personas en las condiciones más duras.
Fue probablemente entonces cuando se forjó en su mente la idea, que recuperaría años más tarde siendo ya una experta en la materia, de que para que la economía funcionase, era necesario la cooperación entre un grupo de personas.
Con los años logró ir a la Universidad y licenciarse en Economía y, cuando terminó los estudios y empezó a buscar trabajo, le sorprendió que siempre, para empezar, le preguntaran si dominaba la taquigrafía.
 Y es que no tenemos que olvidar que, en aquella época, las mujeres sólo podían optar a puestos de secretarias.
Se propuso no ser rechazada e insistió hasta que encontró trabajo como asistente de gestión en una financiera.
Animada por aquel logro se propuso seguir desafiando las normas sociales y hacer el doctorado, que obtuvo en 1965.
A partir de entonces, Elinor Ostrom empezó a desarrollar estudios y análisis centrados en cómo, a través de una cooperación que no tenía por qué seguir estrictamente las leyes del mercado podían llegar a gestionar con éxito una propiedad pública.
 En fin, lo que hacían ella y su familia durante la Gran Depresión, con un pequeño trozo de tierra para lograr salir adelante.
Fue precisamente por esos trabajos, inspirados en su propia experiencia, por lo que, en el año 2009, le fue concedido el Premio Nobel de Economía.

lunes, 16 de septiembre de 2019

"Susana" la campana.

 
 


                                            Campana de la Catedral de Gerona.



En todas las Catedrales hay un hermoso campanario, pero seguro que no tienen una campana como la tiene la Catedral de Gerona. Pues bien:
Era el año 1810, Gerona, a pesar de su heroica resistencia, había caído en manos de los franceses. (Esos franceses de Napoleón).
La mayor parte de la guarnición quedó vigilando a la población civil, esta se sentía insegura.
Los gerundenses no permitían que les fuera fácil la vida y hacían todo lo posible por zafarse del invasor, acosándoles de mil maneras.
Una noche, los ánimos estaban particularmente encendidos en el cuartel de los franceses a causa de una escaramuza de los catalanes que les había causado grandes pérdidas.
Unos cuantos urdieron un plan para dar un escarmiento a la población, saliendo esa misma noche con todo sigilo y penetrando en las casas, matar a cuantas personas pudieran sin reparar en su condición, o sea, mujeres ancianos y niños. Por supuesto los hombres caerían los primeros.
Seguramente, esa acción les enseñaría a los gerundenses quien estaba al mando de su ciudad y les quitaría las ganas de seguir combatiendo.
Tal como lo habían pensado, cogieron sus armas y salieron a la calle con la furia en el alma.
Las calles de la ciudad estaban sumidas en la oscuridad.
 Nadie les había visto.
Nadie más que ellos sabían lo que se proponían hacer.
Nadie podría salvar a las personas que se habían propuesto matar.
Estaban ya preparados para entrar en las primeras casas cuando...de pronto...una de las campanas de la Catedral empezó a tocar a rebato.
Su sonido era más fuerte que nunca y parecía rebotar en todas las paredes de las casas de la ciudad.
Todas las ventanas se llenaron de luces, todo el mundo se preguntaba que pasaba.
Los gerundenses salieron a la calle, miraban al campanario y asombrados, gritaban:
¡Es la Susana, es la Susana...!
Tal era en nombre de aquella campana.
Cuando el párroco subió al campanario, vio que la campana se balanceaba sola, impelida por una fuerza infinitamente más poderosa que la de cualquier ser humano.
Nadie dudó de que aquel hecho extraordinario había salvado a la ciudad de un terrible peligro, pero si se supo cual había sido, cuando uno de los soldados, conmovido por los sucesos de aquella noche contó lo que se había tramado contra la población en el acuartelamiento de los franceses.

Decía Santa Teresa: "Dios tambien está entre los fogones".

Y digo yo: ¿Estaría esa noche en el campanario?...Seguro que si.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Un médico en África

     
                                                       Una muñeca para África



Una noche trabajé duro con una madre en su parto; a pesar de todo murió dejándonos un pequeño y prematuro bebé y una niña de dos años que lloraba desconsoladamente.
Tuvimos grandes problemas para mantener vivo al bebé, no teníamos incubadora ni electricidad para hacer funcionar una. Tampoco teníamos alimento especial para estos casos. Aunque estábamos sobre la línea del Ecuador, las noches a menudo son frías.
Una estudiante que me ayudaba fue a buscar una toquilla de lana que teníamos para bebés. Otra fue a atizar el fuego y a llenar una bolsa de agua caliente. Ella volvió casi inmediatamente muy preocupada para decirme que la bolsa se rompió al llenarla. (Las bolsas de agua caliente se rompen fácilmente en climas tropicales). ¡Y era nuestra última bolsa! En África Central no hay farmacias donde comprarlas.
"Muy bien" dije, pon al bebé lo más cerca del fuego y ponte entre el bebé y la puerta para evitar corrientes de aire frío. Tu trabajo es mantener con calor al bebé.
Al medio día, como hacía todos los días, fui a orar con los chicos del orfanato que querían reunirse conmigo. Les conté lo del pequeño bebé. Les expliqué nuestro problema de mantener al bebé con calor; la bolsa de agua caliente se había roto, y que el bebé podía morir si se enfriaba. Tambien les conté que su hermana de dos años lloraba porque su madre había muerto.
Una de las niñas de nombre Ruth, hizo la usual y sincera oración que hacen los niños en África.
"Dios, por favor, envíanos una bolsa de agua caliente hoy, mañana será demasiado tarde".
Mientras me contenía por la audacia de su oración, ella añadió: Y también ¿podrías por favor enviarnos una muñeca para la niña?
 ¿Podría yo decir amén honestamente?
¡Yo no creía que Dios podría hacer esto! Oh si, yo se que Él puede hacer esto.
A media tarde me llegó un mensaje de que un vehículo había llegado a mi casa. Cuando llegué ya se había ido, pero en la puerta había una caja de unos 11 kilos. Sentí que mis ojos se llenaban de lagrimas. Llamé a los niños del orfanato para que me ayudasen.
 Con mucho cuidado empezamos a desempacar. Había unos 15 chicos observando. Comencé a sacar jerséis de vivos colores. Los ojos de los chicos estaban iluminados. Había vendas para los leprosos. Y también había pasas de uva que nos iban a venir muy bien. Luego puse mis manos nuevamente en la caja y sentí...¿Podía ser cierto? Lo tomé y lo saqué. SI. ¡Una bolsa de agua caliente nueva! Lloré, yo no había pedido a Dios que nos la mande; yo no creí que Él podía. Ruth estaba en primera fila. Ella se adelantó y en voz alta dijo:
-"Si Dios mandó una bolsa de agua caliente, también debe de haber enviado la muñeca"
Escarbando en la caja, sacó una hermosa muñeca con vestido de colores. ¡Sus ojos brillaban, ella nunca había dudado! Me preguntó, ¿Puedo ir contigo a darle la muñeca a la niña? "por supuesto, respondí"
Aquella caja había estado de viaje 5 meses, la habían enviado mis compañeros de escuela y tuvieron la impresión de obedecer a Dios e incluir una bolsa de agua caliente, aún para la linea del Ecuador.
Y una chica había puesto una muñeca para una niña africana 5 meses antes, en respuesta a la fe de una niña de 10 años llegó esa misma tarde.

ANTES QUE CLAMEN, RESPONDERÉ YO...Isaías 65:24

Tal como me lo ha contado, yo lo cuento...incluso el Salmo, que fue como terminó nuestras conversación. Aunque yo, me fui llorando a mi casa pero alegre por haber ido a esa catequesis.
Quise hacerle algún regalo, pero él me dijo:
-Si algún día quieres mandar algo a las misiones, cualquier cosa será bien recibida, aunque a ti te parezca que no vale nada.
Nos despedimos con un beso y aunque no era sacerdote, yo le besé las manos.


lunes, 2 de septiembre de 2019

Ganadora del primer Premio Nobel de la Paz

 
 

                           
                                                               Bertha von Suttner.

¡¡Mujer tenía que ser!!

Fue la primera mujer que ganó un premio Nobel de la paz: Se llamaba Bertha von Suttner.
Fue en 1905 cuando se entregó el cuarto Premio Nobel de la Paz de la historia. La galardonada fue por primera vez una mujer.
Esta señora inspiró al químico sueco Alfred Nobel la creación de este reconocimiento tan universal.
Bertha conoció a Nobel cuando estuvo trabajando como institutriz en su casa de París, y, aunque permaneció pocos meses, la amistad que se fraguó entre lo dos se mantuvo a lo largo de los años gracias a una intensa correspondencia.
Tras abandonar la capital francesa y casarse con el conde Von Suttner, Bertha se ganó la vida como periodista, escribiendo para varios diarios y revistas con un éxito considerable.
A partir de 1885, Bertha combinó el periodismo con su trabajo por la paz. Fue entonces cuando se implicó en la labor de la Asociación Internacional por la Paz y el Arbitraje.
 Participo  en la Conferencia de la Haya de 1907, con el objetivo de convencer a los mandatarios europeos de la necesidad de encontrar soluciones alejadas de los conflictos armados para resolver los problemas.
En 1889, Bertha publicó la que sería su gran obra, >¡Abajo las armas!<, que se convirtió en un clásico del movimiento pacifista internacional.
Y mientras continuaba con su misión, no dejó de escribir a su amigo Nobel para mantenerle informado de su incansable lucha.
 La consecuencia de aquella correspondencia es que Alfred sintió la necesidad de implicarse de alguna manera en la lucha por la paz.
Así fue como, en noviembre de 1895, firmó su testamento, en el que destinaba una parte de su fortuna a premiar a todas las personas que hubieran dedicado de manera excepcional su vida a la paz, la ciencia y la literatura.
La mujer que había inspirado aquel testamento, Bertha, recibiría, años después...
EL NOBEL DE LA PAZ.

¡¡Bien por las mujeres!!

Para que no se enfaden los hombres, ahí va una frase de uno de ellos...

EL QUE LOGRA EMPEZAR UN CAMINO, LO TIENE YA MEDIO HECHO.
                             Autor, Séneca.

lunes, 26 de agosto de 2019

Cosas de la edad

 
 



Este poema o como lo queramos llamar, me lo ha pasado una compañera de mi Parroquia. Es mayor, lo mismo que yo, pero las dos tenemos la suerte de tener un buen hijo, no es el caso de otras muchas.
Todos los domingos vemos a hijos y nietos acompañando a sus padres o abuelos. Unos van con su garrote, otros, van sujetos a sus nietos y los hay que van en silla de ruedas empujadas por sus hijos, como es el caso de Paqui, una señora maravillosa, que por enfermedad apenas puede caminar, pero tiene un hijo hermoso por dentro y por fuera que siempre la acompaña a comulgar y lo hacen juntos.
No va para ellos, pero si para aquellos que no son tan "detallistas".

Si yo derramo la leche al ir a desayunar,
no te enfades, hijo mío, que son cosas de mi edad.
Cuantas veces derramaste la papilla y lo demás.
Y yo, siempre sonriente, eran cosas de tu edad
Si al ir al baño no llego, no me da tiempo a llegar.
No te alteres, hijo mío, que son cosas de mi edad.
Cuantas veces te he cambiado tus ropitas y el pañal.
Y yo, con gusto lo hacía, eran cosas de tu edad.
 
Si ves que me siento torpe y que vacilo al andar.
No me hagas ningún reproche, que son cosas de mi edad.
Tú avanzabas a gatas, yo te enseñé a caminar
rebosante de alegría, eran cosas de tu edad.
Si hablo cuando no debo y me cuesta coordinar,
no te enojes, hijo mío, que son cosas de mi edad.
Tantas y tantas palabras no sabías pronunciar.
Y yo, feliz te enseñaba, eran cosas de tu edad.
 
Si yo al hacer ciertas cosas, perjudico a los demás.
No es mi intención, hijo mío, que son cosas de mi edad.
Tú de niño eras travieso y hacías muchas más.
Nunca te lo tuve en cuenta, eran cosas de tu edad
Si me da miedo la noche y terror la soledad.
No me riñas, hijo mío, que son cosas de mi edad.
Recuerda que tantas noches sentías miedo al soñar.
Te venías a mi cama, eran cosas de tu edad.
 
Ya llegarás algún día y a ti te pasará igual.
Y te acordarás de mi, serán cosas de la edad.
 
 
 
Para todos los buenos hijos y mejores nietos. 



lunes, 19 de agosto de 2019

ANECDOTAS

 
 

     
                                               Piscina de San Fernando

  
       Hay personajes que cuanto más sabios son, mas despistados estan en ciertas ocasiones. Eso les pasó a unos sabios e inteligentes hombres que todos conocemos.
 Como siempre estoy leyendo, aunque sea la publicidad que me echan en el buzón, pues me entero de cosas que quizá sepáis todos, pero que yo no sabía.
La que seguro que no sabéis es la que nos pasó el martes pasado a mi hijo y a mi en la piscina, pero no os preocupéis que os la voy a contar.

Una que me ha gustado mucho es la que le ocurrió a Mark Twain, estoy segura que le conocéis todos por su libro tan famoso "Tom Sawyer". Pues bien. Iba el señor Mark Twain en uno de sus viajes por Estados Unidos cuando se topó con el revisor y no encontraba su billete. Tras una larga espera y mientras buscaba en sus bolsillos, el empleado le dijo:
-Ya se que es el autor de Tom Sawyer, así que no se moleste, estoy seguro de que ha extraviado el billete.
-El problema es que, si no lo encuentro, no se donde debo bajarme, respondió Twain.

Don Ramón del Valle-Inclán, nuestro poeta español que fue citado ante el juez por un alboroto que había armado. Tras declarar su nombre y su oficio, tuvieron este dialogo:
-¿Sabe leer y escribir?
-No, dijo don Ramón.
-Me extraña la respuesta.
-Más me extraña a mi la pregunta.

Toreaba Francisco Arcona, mas conocido por Currito en la plaza de toros de Madrid con suerte más bien escasa y el publico empezaba a impacientarse. De pronto, un aficionado le gritó:
-¡Haga usted por arrimarse al toro!. A lo que Currito replicó:
-¡Déjelo "uste", que bastante hace él por arrimarse a mí!

Y ahora cuento una muy actual...la mía.
Después de venir de una vacaciones en la playa, a mi hijo le quedaban días de descanso y decidimos ir todos los días a la piscina. Elegimos la de San Fernando de Henares, un pueblo muy bonito de la Comunidad de Madrid. Que dicho sea de paso, tanto la piscina como el restaurante estan de maravilla, tanto es así, que pensábamos que todavía estábamos de vacaciones lejos de casa.
El martes pasado cuando llegamos a la taquilla, al darnos las entradas nos dice el operario que no hay luz, pero como eso no nos afectaba, cogimos nuestras entradas y entramos en el recinto de las piscinas.
Cuando ya estamos instalados en nuestra sombrita, nos fijamos que la piscina recreativa está a la mitad de agua y solo unos niños jugando.
Como yo no me baño en la Olímpica, me dice mi hijo:
-No te vas a poder bañar.
Yo le digo que no me importa, pues él se va a la Olímpica, me quedo tan tranquila.
Nos dicen los socorristas que en una hora está llena...a todo esto vemos que la están llenando con una manguera.
Cuando empieza a llegar público, deciden acordonar con vallas y la cinta esa de rayas roja y blanca que ponen en todas partes, por miedo a que algún crio se tire de cabeza y de en el fondo...
Pasa una hora, pasan dos horas y la cubeta que no se llena.
Mi hijo nada en la Olímpica..yo, miro.
Por fin a las dos de la tarde y después de haber tomado un aperitivo, decidimos marcharnos a casa.
(La piscina no había aumentado ni cuatro dedos de agua).
Cuando salimos por los vestuarios y ya cerca de la taquilla, me dice mi hijo:
- Voy ha hacer una reclamación.
Yo le digo que no se moleste pues al fin y al cabo él se ha bañado y hemos pasado la mañana bien.
Pero el sigue en sus trece. Yo le dejo solo y me voy hacia el coche pues me daba vergüenza reclamar  algo tan barato.
Desde donde yo estaba ya en el coche, le veía casi metido en la ventanilla. Me caían sudores, pero ya sabemos como son los hombres de hoy que cuando tienen razón no dan su brazo a torcer.
¡Por fin viene hacia mí!
Llega riéndose y me enseña los 20 euros que le han devuelto.
Bueno, que voy a contar más.
 Al pasar por Mac-Donal, para el coche, pide la comida y nos vamos a casa a comer unas ricas hamburguesas, aritos de cebolla, alitas y cerveza bien fresquita. y a dormir la siesta, que se nos da muy bien.
El viernes volvimos y el sábado y pude nadar como una sirena...
Pensábamos ir toda esta semana, pero le ha pedido un compañero a mi hijo que le cambie el turno y ya está trabajando.
 Que dicho sea de paso yo ya estaba harta de tantas vacaciones.

Lo que no paro de pensar es que nos han ocultado algo...

lunes, 12 de agosto de 2019

POLITIQUEO

 
 

                                          Ayuntamiento de Recas, (Toledo)

Después de ver como estamos viviendo la política en casi todo el mundo y con las más cercanas elecciones de Argentina voy a ver si saco una sonrisa a todos nosotros que buena falta nos hace.
La foto que he puesto es del Ayuntamiento de Recas, mi pueblo natal. No porque yo sepa lo que ocurre entre sus cuatro paredes, pues hace años que no lo visito, y no es por falta de ganas, es, porque ya no puedo ir sola por esos mundos de Dios.
Dicho esto, paso a contar tan regocijante relato:

Un día cualquiera en un Ayuntamiento cualquiera.
Una Alcaldesa está en su despacho (sin nada que hacer, por supuesto), y se plantea si hacer el amor con su marido es trabajo o placer.
Aparece el secretario y la Alcaldesa le plantea su duda:
-Hacer el amor con mi marido es trabajo o placer? El secretario responde:
-Pues no lo se, tendría que estudiarlo.
La Alcaldesa le da una hora para responder.
El secretario va a ver al responsable de RECURSOS HUMANOS y le pasa la pelota:
-Que la Alcaldesa haga el amor con su marido, ¿es un acto de trabajo o de placer?
El de recursos humanos, entretenido en hacer NADA, le responde que no sabe.
El secretario le dice que tiene 45 minutos para averiguarlo.
El responsable de Recursos Humanos le traslada la pregunta  al TÉCNICO DE FORMACIÓN, que estaba muy ocupado, (peleándose con la maquina de café, sin nada mejor que hacer). Pero el tampoco sabe la respuesta.
Al final le llega la pregunta a la ADMINISTRATIVA, que se encuentra detrás de su mesa, llena de expedientes, listas de asistencias que enviar, valoraciones que realizar, facturas, albaranes, el telefono sin parar, en fin, con trabajo hasta las orejas.
Su jefe le dice que tiene 5 minutos para decirle si el hecho de que la Alcaldesa haga el amor con su marido es trabajo o placer. Sin levantar la cabeza, la administrativa responde categóricamente:
-ES PLACER !!
Su jefe, intrigado por la rápida respuesta, le pregunta:
-¿Como ha llegado tan rapidamente a esa conclusión?
La administrativa, harta de que le entretengan con todo el follón de expedientes, que tiene, le responde:
-Porque si fuera trabajo, ¡¡Tendría que hacerle yo el amor al marido de la Alcaldesa!!

Parece ser que solo la Administrativa trabajaba....

Una frase de John Adams, que nació en 1797 y fue el que llevó a Thomas Jefferson a la presidencia de los EEUU.
 Tambien fue representante del Congreso en Europa, dijo:

"En mis muchos años de vida he llegado a la conclusión de que un hombre inútil es una calamidad.
Dos son un bufete de abogados y tres o más son un gobierno"

Estoy totalmente de acuerdo con él, a pesar de vivir en otra época.

lunes, 5 de agosto de 2019

Recuerdos de juventud

 
 
 

                                                La hamaca de don Fernando


Cuento una de mis batallitas:
Era el verano de 1953 (está a la vuelta de la esquina), estaba de vacaciones en El Espinar (Segovia), fui con un grupo de unas 20 chicas y dos monjitas.
En la juventud todos hacemos las mismas cosas, reímos, jugamos y hacemos diabluras, ya seamos señoritas, curas o monjas (por lo menos en mi época).
Un día mientras comíamos nos dice la madre Consuelo:
-Después de la siesta vamos a San Rafael.
Pues habían ido de excursión los miembros de la Parroquia de San Ramón Nonato a la que pertenecíamos. Como es natural nos pusimos muy contentas.
Estaba cerca pero las monjas fletaron un autocar y además nos acompañaba el capellán del colegio de las Madres Jesuitinas, que por cierto, era un chaval y además muy guapo. Esto nos hacía estar más contentas todavía.
Aunque nos llevábamos bien todas, siempre hay alguna con la que tienes más intimidad, con la que te cuentas las cosas, con la que comes junto a ella etc. y esa era mi amiga Leíto, (su nombre es Leonor),
Leíto y yo, nos separamos un poco del grupo, otras hacían lo mismo.
Habían colocado entre dos hermosos pinos una hamaca en la cual estaba tumbado uno de los curas. Se llamaba Don Fernando y pesaba lo menos 120 kilos.
Cada uno estaba a lo suyo, nosotras solo nos fijábamos en D. Fernando que además de estar gordo, era un hombre muy alto, mejor dicho, altísimo.
Nosotras, chicas de 17 y 18 años que nos reíamos por nada, no le quitábamos ojo, una de ella dijo:
-Don Fernando se cae...todas esperábamos ver si era verdad.
Parece ser que el buen sacerdote estaba cansado y dormitaba...se durmió.
Mientras tanto, los demás excursionistas, charlaban y se reían de lo que alguno contaba, seguro que todo muy inocente, mientras D. Fernando dormía a pierna suelta.
Nosotras, (malas) no quitábamos los ojos de la hamaca y cuando menos lo esperábamos...¡¡zas!! Don Fernando al suelo.
Las cuerdas que sostenían la hamaca se rompieron, con tan mala fortuna que debajo de ella había una enorme piña que se le clavó al cura en los riñones.
Nosotras, seguíamos siendo malas, lo primero que hicimos fue reírnos a carcajadas. Las monjas asustadísimas y todos los que fueron a esa excursión asistieron a D. Fernando pues la dichosa piña se le había clavado en la parte baja de los riñones.
Llamaron al médico de San Rafael y a nosotras nos mandaron rapidamente otra vez para El Espinar.
Del rapapolvo no nos libró nadie, pues a la madre Consuelo no le pareció bien que nos riéramos de tal percance y nos dijo que teníamos que confesarnos por tan "gran" pecado. Por supuesto que le hicimos caso, al día siguiente antes de la misa, allí estábamos todas en fila esperando turno para la confesión.
Cuando terminó la compañera que iba delante de mi, vi con gran placer que sonreía. Pensé, no nos va a regañar, como ha hecho la madre Consuelo.
Cuando me hinqué de rodillas y dije: Ave María Purísima, noté que el cura se sonrió.
-¿Que pecado tan grave has cometido.
-Me he reído cuando se ha caído don Fernando, el me contestó.
-¿Que crees que he hecho yo?
Me quedé sin habla y él volvió a decirme:
-Y tambien yo he sido el que ha puesto la piña debajo de la hamaca.
Si antes me había quedado sin habla, ahora estaba muda de asombro. Volvió a decirme:
Los dos hemos cometido el mismo pecado, yo te perdono y tu me perdonas.
Los dos decidimos rezar por la pronta recuperación de D. Fernando.

Los días que nos quedaron de vacaciones los pasamos muy bien, pues todas las chicas teníamos un secreto de confesión.
Nunca conté este episodio de mi paso con las monjas y por aquel curita tan joven que tan buenos ratos nos hizo pasar. Ahora lo he hecho porque...ha pasado tanto tiempo.!!!

lunes, 29 de julio de 2019

Mi paisano Ilustre

 
 


                                                     Monumento a Bahamontes.

Hago un homenaje a mi paisano, Federico Martín Bahamontes, que cosa curiosa su verdadero nombre es Alejandro. Pero como su tío se empeñó en que se llamara como él, se quedó con el nombre de Federico. Aunque oficialmente consta como Alejandro, ni él mismo se reconoce y es Federico para todo el mundo.
Vivía con sus padres en el Cigarral de Montoya (Toledo), ya que estos, eran los guardeses, acudió al colegio de Tavera, pero cuando empezó la Guerra Civil, la familia se fue a Madrid.
 Llegaron andando hasta la Ciudad Universitaria. Allí vivieron bajo una lona durante una semana hasta que una tía los acogió.
Al acabar la guerra, la familia volvió a Toledo, trabajaban en lo que podían. Federico fue aprendiz de carpintero, cuidó vacas y trabajó en el campo.
 Con una vieja y pesada bicicleta de su padre llevaba encargos por las casas.
En una de mis muchas visitas a Toledo, en cierta ocasión un amigo de mi padre me contó que no le extrañaba su dominio de la bicicleta pues recorría Toledo haciendo recados con mucha velocidad.
Los que halláis estado en esta hermosa ciudad, sabéis las cuestas que tiene y no hace mucho estaba toda empedrada, ahora ya tiene mejores calles.
Hubo un tiempo que hasta fue estraperlista. Según cuenta él mismo:
>"Yo bajaba a Torrijos a por pan y harina y, a Galvez, a por garbanzos. Hacía todos los días 60 o 70 kilómetros cargado hasta con 50 kilos y sorteando a la Guardia Civil. Lo que yo compraba a 2 pesetas mi madre lo vendía a 5"<
Cuenta que no comían más carne que la de los gatos que él mismo mataba con un tirachinas o a palos por las noches.
Espero que no pongan el grito en el cielo a los que les gusten los gatos. Sabed que el hambre es muy mala.
Se compró su primera bicicleta por 30 duros, la cual no tenía cambios.
Así empezó esta Gloria Nacional.
Me contaba mi tío Eustaquio, gran aficionado a las bicicletas desde muy joven, que en una carrera (Toledo-Puente del Guadarrama-Cabañas de la Sagra-Toledo), cuando llegaba cerca de Villaluenga de la Sagra, donde vivía mi tío, se le escacharró la bici, entonces, en bueno de Eustaquio, le dio su bicicleta para que terminara la carrera y según me contó, ganó. No iba a ser menos.
Aunque vivo en Madrid desde que tenía 3 añitos (solo hace unos días), no me olvido de Toledo donde nací. Voy muy a menudo, sobre todo en Semana Santa a ver las procesiones. Una que me encanta es la de El Cristo de la Vega.
Dicho todo esto, ayer me llevé un gran disgusto cuando vi a través de Facebook que unos desalmados habían destrozado la estatua de mi paisano ilustre, sita en el Paseo del Miradero (en Toledo), hecha de bronce, muy merecida, y de la que muchos toledanos estábamos orgullosos.
  ¡¡¡Oh!!! Que mala es la envidia.
Hoy, Federico tiene 91 años y según algunos justifican el destrozo del monumento, a, que el ciclista cuenta "batallitas".
Pues como todos los mayores, que contamos nuestras experiencias y a más de uno les gusta. ¿O no?
Vale.

lunes, 22 de julio de 2019

Mi amiga La Samaritana

 
 
 

                        Invernadero hecho donde hace años llegaban trenes.

Ya quisiera ser yo la mitad de buena que son mis amigos. Ya sabéis muchos como es Victor, pues bien, esta amiga de la que os voy a hablar, es igual de buena persona cuando se trata de ayudar a alguien y mucho mas si es con mendigos.
Más de una vez cuando hemos ido a visitar a Jesús de Medinaceli, donde, no se de donde salen tantos mendigos, me ha dejado plantada para ir a comprar algún bocadillo y una lata de refresco para algunos de ellos.
En cierta ocasión que llegamos cuando la iglesia ya estaba cerrada y viendo solamente a un hombre en la puerta pidiendo limosna, enseguida me dejó sola, como de costumbre, entró en una tienda, compró el consabido bocadillo con su lata de refresco y cuando salió a reunirse conmigo, el buen hombre había desaparecido.
Como ya eran más de las 2 de la tarde, dimos la vuelta a la esquina y vimos un mendigo que no era el que buscábamos. Sin decir nada, le plantó la comida en la mano, yo le di una moneda y nos marchamos. El hombre se quedó mirando lo que le habíamos dado, perplejo. Cosas como esta las ha hecho, las hace y seguro que las hará.
Lo que voy a contar ahora ha sido con su autorización, porque esto, ya riza el rizo.

Me ha contado que estando ella y su marido en la estación de Atocha haciendo cola para sacar billetes para el AVE, se sentó, pues la espera era larga.
De pronto, ve que la señora que estaba a su lado se inclina hacia adelante. Ella le pregunta si se siente mal y esta le dice que si, que donde hay un servicio que va a vomitar.
Sin pensárselo dos veces le dice a su marido que va con la señora a los servicios. Él, conociéndola le dice que a ver si se va a meter en un lío. Total, no hace caso y acompaña a la señora o señorita a los servicios de la estación.
Rapidamente la mujer entra, cierra con cerrojo y empieza a vomitar, o por lo menos eso parecía. Mi amiga le dice que no cierre pues si se marea ella no podrá ayudarla. La mujer abre la puerta y mi amiga ve que los dedos de las manos los tiene desplazados hacia un lado...sigue vomitando.
Cuando salen del servicio se les cerca un señor que dice ser policía y pregunta que le pasa. La mujer empieza a decir, me muero, me muero.
Este hombre con mi amiga buscan una farmacia. La hay en la misma estación y a ella se encaminan.
Nada más entrar, el policía se identifica y le dice a la farmacéutica que cierre la farmacia al público, así o hace mientras la mujer solo decía, me muero, me muero. En esto, el policía le dice:
-Tu no te vas a morir.
Saca una bolsa de plástico, la infla y le dice a la enferma que respire. Esta lo hace, mientras tanto, el hombre saca un Walkie Talkie, hace una llamada y mientras la enferma se va recuperando y sus dedos se van quedando normales, aparece una ambulancia de la Cruz Roja, médicos, enfermeras de uniforme y no se cuantas cosas más.
Por supuesto que acuden policías y acordonan todo el invernadero que está situado en lo que antiguamente era la entrada de los trenes que llegaban a Madrid procedentes de Andalucía y Levante.
A todo esto mi amiga seguía allí pues el "señor policía" la autorizó a estar presente ya que había sido ella la primera en auxiliarla.
Cuando sacaron a la señora enferma para meterla en la ambulancia, mi amiga estaba ya fuera del cordón policial, pero, buena es ella para quedarse sin saber como iba a ser el final de la odisea, pues la señora solo decía que quería ver a sus niñas que estaban en Valencia y allí se dirigía.
Desde una corta distancia, mi amiga le hizo señas una de las enfermeras y le dijo que la señora no podía viajar sola en las condiciones que se encontraba y ella estaba dispuesta a llevársela a su casa hasta que estuviera bien del todo.
 Entonces le contestó que no se preocupara que no iba a viajar sola iría acompañada por un policía.
No obstante, mi amiga le pidió un telefono para interesarse por ella...se lo dieron.
Cuando mi querida amiga, después de ver que todo se había solucionado y fue a buscar a su marido, este, al pie de la cinta esa que ponen para que no pase nadie, le dijo.
-Tu siempre metiéndote en líos, un día vamos a tener un disgusto...¿Has visto la que se ha armado?
Pero no creáis que aquí terminó la cosa, no, al día siguiente, mi amiga llamó por telefono al número que le dieron, habló con la enferma que ya estaba recuperada, según ella en Valencia.
Al preguntarle mi amiga que si había viajado sola, esta le contestó que no, que había ido en el vagón de la policía custodiada por varios agentes...

Mi amiga sigue siendo muy buena e inocente, pero yo, que me veo todas las películas de Colombo, este asunto no lo veo claro.
He pensado que esta señora era una policía de servicio, incluso una espía a la que han tratado de envenenar.
Creo que me voy a dedicar a escribir novelas policiacas a ver si emulo a Ágata Christie.

lunes, 15 de julio de 2019

Rara y miedosa

 
 



Ya he vuelto de mis vacaciones y tengo que decir que reconozco que soy muy rarita. ¡Estaba loca por llegar a Madrid!
Nada más llegar y para seguir un poco más de vacaciones, se le ocurre a mi hijo decir que vamos al teatro, a la piscina y a no se cuantas cosas más. Pues bien, no acepto ninguna, le pongo pegos a todo y muy especialmente al teatro.
¿Qué se me ha perdido a mi en el teatro? Echo mano de mis archivos para convencerle de que en varios teatros de Madrid hay fantasmas, sí, sí, como lo digo...fantasmas.
Aunque es muy castizo y muy bonito, el primero que me viene a la mente es el teatro Eslava. Aquí, ocurrió algo muy trágico. Muchos lo sabéis, pero yo de todas maneras lo cuento:

Todos los teatros quieren tener un fantasma en su interior y el legendario teatro Eslava no podía ser menos. El los felices años 20 del siglo pasado se encontraba en todo su esplendor, influenciado por los dramaturgos parisinos. Estrenar en sus tablas era un honor que había encumbrado a Valle - Inclán, Jacinto Benavente o Manuel de Falla.
Esas ansias de tocar el cielo del viejo Eslava tenían enfrentados a dos directores jóvenes con talento como Alfredo Vidal y Antón de Olmet, que se disputaban el cartel de la marquesina.
Vidal estrena antes y fracasa estrepitosamente. Por aquel entonces rondaba a una bella dama que viendo el resultado decepcionante de su obra coquetea con Olmet que está a punto de estrenar la suya.
Vidal - celoso del éxito amoroso y artístico de su rival - se presenta en los ensayos de Olmet donde se encuentra tambien la mujer en disputa.
Empieza la pelea y Olmet trata de asfixiar a su contrincante pero este es más rápido. Le dispara a bocajarro en el estómago dejando al pobre Olmet desangrándose en brazos de su amada.
Vidal pasará tres años en la cárcel pero la condena de Olmet ha sido eterna,  vagando entre las bambalinas del teatro en pleno estreno de una nueva obra, paseando entre los actores sobre las tablas y en algunas noches disfrutando de las noches VIP en la reciente Joy Eslava.

Como no me ve muy animada me dice que entonces vamos a los teatros del Canal...¡Ja! le digo, ahí hay más fantasmas pues los teatros estan hechos en un solar que antiguamente era un cementerio y se dicen cosas horribles...me deja por imposible...

lunes, 24 de junio de 2019

Felicidades Policía Municipal

 
 


                                     Asi es el emblema de mi padre que yo tengo en mi poder


Hoy es el Patrón de la Policía Municipal. Yo desde aquí felicito a todos los policías municipales de todas las Comunidades de España:
Quiero empezar haciendo un pequeño homenaje a mi padre que fue Policía Municipal de Madrid desde 1939 hasta su jubilación.
Además el día 27 tambien era su Patrona, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Ya que era de sanidad Militar.
 Las dos cosas las llevaba con mucho orgullo. Primero fue en el servicio militar, fue sanitario. Después en la guerra civil, lógicamente le incorporaron a Sanidad, fue camillero, cosa de la que se sentía muy orgulloso.
Cuando estuvo tantos años de policía, gracias a Dios no tuvo graves percances, si en la guerra, pues estuvo destinado en Brunete y según nos contaba, allí se armó "la marimorena".
En casa siempre he visto un enorme cuadro del Perpetuo Socorro. Mi madre le tenía mucha fe y siendo muy jovencita, recién casada y con una bebé en sus brazos (la bebé era yo), llegó el día 27 de junio, día de la Patrona de Sanidad, mi padre estaba en la guerra.
 Entonces mi madre, con mucha devoción, hizo un pequeño altar, colocó el cuadro de la Virgen y encendió una vela, quizá para que protegiera a mi padre y se fue a trabajar, dejando a su bebé a cargo de una niñera que apenas tenía 15 años.
Por motivos que desconozco, la vela se ladeo prendiendo una bonita toalla de adorno que tenía mi madre en su no menos bonito palanganero.
 Esto supuso un pequeño incendio cerca de la cuna donde yo dormía y que la niñera rapidamente se percató.
Cuando volvía del campo, pues aunque era una buena cocinera en el pueblo pocos la iban a contratar, el que más y el que menos, se hacía su cocido.
Pues bien, pronto, ella y sus compañeras que habían estado escardando un campo de lentejas, oyeron las campanas de la iglesia tocando arrebato.
Faltaba poco para llegar, cuando les salieron al paso unas vecinas de las que solo se enteran de oído y empezaron a decir que había fuego en casa de la sobrina de la tía Barbarita.
Mi madre, o entendió mal o las otras señoras no pronunciaron bien pues escuchó, "tía Alvarita".
 Esa era mi madre.
Desde ese momento ya no corría, ¡¡volaba!!
Al llegar a la casa, vio a mucha gente y a la niñera con la bebita en brazos, llorando.
Al verlas respiró, la muchacha no paraba de llorar, pero mi madre, conmigo ya en sus brazos, le dijo:
-No llores, gracias por salvar a mi hija, ¿tu estas bien?
Al contestarle afirmativamente, las dos se abrazaron y lloraron con más ganas.
Creo que la Patrona de Sanidad hizo dos milagros en nuestra familia. Me salvó de un incendio y tambien protegió a mi padre mientras estuvo en la guerra.
Muchos años más tarde, dos de mis hermanos tambien hicieron la mili en Sanidad. Otros dos tambien fueron voluntarios de Cruz Roja Española, incluso uno de ellos condecorado.
Desde aquí felicitos a todos los doctores, enfermeras, enfermeros, cuidadores de ancianos...en fin a todos los que hacen estas labores.

FELICIDADES SANITARIOS Y POLICIAS MUNICIPALES.

lunes, 17 de junio de 2019

Recuerdos del pasado

 
 

                                                      Fotografía sacada de Internet.


Ahora se va a todas partes en coche, raro es la familia que no lo tiene. Pero cuando yo era una niña, de esto hace unos días, todos íbamos en el metro o coches de línea, que se decía en aquellos tiempos.
Si a esto le sumamos que mi madre era muy andarina ya os podéis imaginar que nosotros, caminábamos lo nuestro y lo de los demás.
Ese día mi madre decidió ir a visitar a su hermana que vivía en Vicálvaro. Este era un pueblo perteneciente a Madrid, hoy en día es un barrio más. Pues bien, nosotros estábamos cerca de Vallecas y mamá decidió que iríamos caminando, un pie detrás de otro.
Nos pusimos en camino, mamá, mis cinco hermanos (entonces éramos cinco), y yo. Todos más pequeños pues yo soy la mayor.
Después de caminar más de media hora salimos a campo abierto. Todos íbamos muy contentos, pues nos contó mamá que había fiestas en el pueblo y la tía nos tenía preparadas unas ricas rosquillas.
Atravesamos campos, sembrados y lo peor de todo, teníamos que ir junto a las vías del tren de Arganda (que pita más que anda).
 Llegó un momento en el que tuvimos que atravesar un puente de traviesas sin ninguna clase de protección, ahí las pasamos "canutas". Los niños eran muy pequeños, abajo había una altura de lo menos cuatro metros, así que pasamos de traviesa en traviesa hasta el final. Mi madre llevaba un bebé en brazos (siempre la he conocido con un bebé en brazos), no obstante entre ella y yo ayudábamos a los pequeños, pero uno, mi hermano Pepito, era tan miedoso que se nos escapaba y corría hacia atrás hasta que vio llegar el tren y mi madre le pudo coger y todos pasamos el puente por los pelos. El tren de Arganda ni se inmutó.
¡Por fin, llegamos!
Nos esperaban las rosquillas de la tía Gabriela, los helados, el tío vivo y...la fiesta de los toros.
Estoy segura de todos habéis visto alguna vez una plaza de toros hecha por carros. Pues así era aquella plaza en la que nos metieron mi tía y mi madre. ¡¡Que valientes eran las dos!!
Digo valientes porque las dos llevaban bebés en brazos y los demás, mis primos y yo las seguíamos.
Creo que entonces mi tía tenía tres. Mi madre cinco, total...¡¡ocho niños, todos menores de 12 años!!.
Todos lo estábamos pasando de maravilla. Los mozos citando al toro, las señoras mayores chillando y chicos y chicas jóvenes haciendo planes para el baile de la noche.
En un momento, ¡la que se armó!
Uno de los toros se metió entre dos carros y salió corriendo como alma que lleva el Diablo.
Mi tía con sus tres niños y mi madre con sus cinco no sabían por donde correr. De momento, no se como, pero nos encontramos en el balcón del Ayuntamiento. ¡Todos! ¡Sin faltar ninguno!
La gente corría despavorida por todos lados, el toro, como es natural corrió buscando el campo y...no llegaron a dar con él. Creo que todavía lo estan buscando.
¡¡La fiesta se aguó!!
Ahora teníamos otro inconveniente y era que mi madre decía que ya no volvíamos por los campos que habíamos recorrido hacía unas horas, no fuera que nos encontrásemos con el toro.
El caso es que la odisea de vuelta fue peor.
Primero el coche de línea, segundo el metro, que al ser hora punta iba lleno. Mi madre con solo dos brazos nos recogió a todos, incluso mi hermano el miedoso que no quería entrar por ver tanta gente. Mi madre con el bebé en brazos, se agarro a la puerta y no dejó pasar a nadie hasta que todos estábamos dentro.
Hoy recuerdo este episodio con risas y lagrimas.
Pero no creáis, que pocos días después volvimos a Vicálvaro.
Mi padre se reía cuando se lo contábamos, él nunca quiso caminar, hacíamos estos "viajes" mientras estaba de servicio. Luego se reía y decía, que como teníamos ganas de caminar tanto. La verdad es que no teníamos elección...mamá mandaba.
¡¡¡Pero que bien lo pasábamos!!!

lunes, 10 de junio de 2019

Fin de semana agitado

 
 
 
 
Nuestra Señora del Amor Hermoso
 
 
Dice un refrán que "después de la tempestad viene la calma". Es muy cierto, pero a veces se tuerce la cosa y pasa lo que me ha pasado a mi, que he tenido un fin de semana muy agitado.
Todo empezó el sábado cuando me invitaron a comer a un chale que tiene un amigo mío, que dicho sea de paso, me da mucha murga.
Lo primero, mi hijo al enterarse de que había que ir a la sierra, dijo que él me llevaba pero no tenía ganas de estar con un montón de gente mayor, (dijo viejos) aunque luego iría a recogerme...¡Ja!...me llevó y cuando vio el ambiente, se quedó.
Para empezar, había pocos mayores, quizá yo la única. Estaban un montón de jóvenes, alumnos de mi amigo que se pusieron la mar de contentos cuando me conocieron personalmente. A mi no me extrañó ya que eran todos jóvenes y muy guapos. No nos conocíamos personalmente y con toda la educación del mundo me colmaron de atenciones. Después de leerme y lo que les había contado mi amigo, llegaron a decir que no se creían que fuese tan mayor...no puse buena cara, pues me pidieron disculpas.
Me hicieron repetir ciertas cosas, sobre todo el trance de la rata que nos ocurrió a mi hijo y a mí hace unos meses. Había estudiantes de varias clases sociales, uno de ellos, mientras charlábamos a la sombra de un álamo, me dijo:
-"Señora, soy de condición humilde, mi padre falleció cuando yo tenía 7 años, estudio con beca y termino la carrera este año. Mi mayor ilusión sería comprar un chale como este para que mi madre disfrute regando las plantas y deje de trabajar por mi hermana y por mí".
Le di ánimos y le dije que seguro que lo conseguiría.
Otro se acercó a mi estando entre varios compañeros y dijo que su abuela era más joven que yo y solo sabía hacer ganchillo, yo le respondí:
-Pues ya sabe más que yo que no se más que hacer cadeneta...todos se rieron. 
Terminada la jornada, mi hijo y yo nos marchamos. Creo que hice muchos "amiguitos".
 
Esto fue el sábado, pero ayer domingo era la Patrona de Coslada y teníamos procesión.
 
Empezó como en todas partes, con una misa de 12 y seguidamente iniciamos la procesión. Cosa que no estaba en el programa de las fiestas porque el Alcalde Socialista no es creyente, además de ser un cretino...
Si estaban otros concejales de otros partidos.
Salió la Virgen del Amor Hermoso, la cual siempre va paseada por señoras. Detrás iba el cura, muy guapo por cierto. Le acompañaban unos monaguillos pequeños pero muy guapos. Detrás, los políticos, mucha gente del pueblo y...yo.
Como todos los años, al llegar a 200 metros de la iglesia,  había que dar la vuelta a la calle, en la misma esquina les estaban esperando una Peña con su banda de cornetas y tambores. Unos pasos antes, cuatro chicas de la Peña cogieron a la Virgen y mientras la música interpretaba la Saeta de Serrat, las chicas mecían a la Virgen. Fue un momento muy emotivo.
Todos los años recorre varias calles del pueblo, y por la calle principal que es la Avenida de la Constitución, va a parar justo a la iglesia.
Pero este año. Este año el señor Alcalde ha mandado levantar dicha avenida, pues quiere hacer las aceras más anchas (como en Madrid capital), y así de paso fastidia a todos aquellos que dejaban su coche aparcado en la puerta de su casa. No es mi caso, pues no tengo coche y mi hijo lo deja en el aparcamiento privado de la Comunidad.
El caso es, que tuvimos que dar una enorme vuelta por detrás del Ayuntamiento hasta llegar a la iglesia.
 Por un lado no me preocupé pues pensé que tambien las personas que viven por este recorrido tienen derecho a ver la procesión pasar por su puerta.
Llegados ya a este punto, la banda de música se posicionó en la plaza frente a la iglesia. Mientras entraban a la Virgen interpretaron el Himno Nacional. Es un momento que todos los que allí estábamos, se nos hacía un nudo en la garganta.
El abanico que veis en la foto, es uno de los muchos que nos regaló Don Arturo, pero este año no ha habido este regalo.
Hemos sido muchos los que nos hemos acordado de él. De ningún modo menospreciando al actual, que por cierto es muy simpático y dijo una Homilía que creo que dejó tiritando a los políticos.
Una de las cosas que dijo, dirigiéndose al pueblo. A ver si lo se explicar, dijo:
"-Nos están cortando nuestras raíces, tambien nos cortan por arriba, el centro, hace lo que ellos quieren ".
Él lo explicaba muy bien. Total, que nos conquistó. Yo siento que voy solo una vez al año, pues mi parroquia es otra y tengo que ayudar. Pero me causó una gratísima impresión.
Cuando llegué a casa eran casi las 3 de la tarde. Le había encargado a mi niño que preparara la comida, pues yo llegaría tarde. Pues bien. Cuando llegué a casa, la mesa estaba puesta...había comprado todas las especialidades que hace McDonald.
Hamburguesas, patatas, aritos de cebolla, alitas de pollo y otra cosa que no se como se llama, pero que son de pollo.
 ¿Pero sabéis una cosa?
Aunque soy mayor, me gustan esas cosas.
 
Espero no haberos  molestado con mis fiestas.
En las dos, lo pasé muy bien.