Un grupo de nómadas estaban acampados en el desierto una noche y, tras una dura jornada a lomos de sus camellos, se disponían a descansar. Pero un extraño fenómeno los interrumpió:
una intensa luz apareció en el cielo y, a continuación, una voz sobrehumana se dirigió a ellos en estos términos:
"Reunid todos los guijarros que encontréis por el suelo y guardadlos en vuestras alforjas. Caminad y, al anochecer, os sentiréis contentos y, a la vez, tristes".
Cuando la presencia divina volvió a hacerse invisible, los nómadas se miraron entre sí, decepcionados y enojados por lo que había ocurrido, ya que esperaban una revelación que les ayudara a crear riqueza, salud y bienestar para todo el mundo y, en cambio, les había hecho un encargo sin aparente importancia y al que no hallaban sentido.
No obstante, le hicieron caso y cogieron algunas piedrecillas.
A la noche siguiente, descubrieron que los guijarros se habían convertido en diamantes y se alegraron de ello, pero también estaban tristes por no haber recogido mayor cantidad.
Así es la vida, está llena de cosas que parecen carentes de sentido-como un saludo, un beso, un apretón de manos, unas gracias...-,pero realmente son tan valiosas como los diamantes.
Estoy totalmente de acuerdo con este Psicólogo que me cuenta cosas tan bonitas y que yo a mi vez, puedo contar para los muchos que gracias a Dios, no tenemos que asistir a su consulta.
lunes, 26 de octubre de 2015
martes, 20 de octubre de 2015
La leyenda del Pozo Amargo
Yo, que el romanticismo me puede, sufro mucho cuando me encuentro con estas leyendas de Judíos y Cristianos. Claro está que ya pasaron aquellos tiempos en que se enamoraban unos de las otras o viceversa. El caso es que casi siempre terminaban mal por causa de los padres de ambos. ¿Qué dirían ahora aquellos, viendo el desmadre de nuestros jóvenes? en fin, vayamos con nuestra historia aunque suframos un poco.
Es una de las numerosas leyendas que relatan los amores imposibles entre mujeres hermosas judías y caballeros cristianos, amores que parecían irremisiblemente abocados a un final trágico.
Don Fernando, caballero principal de la ciudad de Toledo, y Raquel, la bella y única hija de un opulento hebreo, cuyo palacio se encontraba situado en la calle que, más tarde, tomaría el nombre de la leyenda. "El pozo Amargo".
Los amores de don Fernando y Raquel, encontraron, desde un principio, la más rotunda oposición por parte de ambas familias. De nada servían los ruegos y amenazas, pues los enamorados prosiguieron con sus furtivos encuentros, aprovechando la oscuridad de la noche, y las discretas frondas que ofrecía el jardín del judío.
Una noche, don Fernando no acudió a la cita, y Raquel le aguardó en vano, sentada junto al brocal de pozo que se abría en el rincón más apartado y escondido de su jardín, y que solía ser lugar elegido para sus apasionados encuentros. El alba la sorprendió en su prolongada e inútil vela y Raquel regresó a sus aposentos con una tristeza, superada tan solo por el temor de que algo terrible le hubiera sucedido a su amante.
La noche siguiente se repetiría la misma escena, y la bella israelita lloró desconsoladamente junto al Pozo cuyas aguas, testigos de tantos momentos de felicidad, recibieron aquellas amargas lágrimas como testimonio de dolor. Así, noche tras noche, Raquel derramaría sus lágrimas sobre las aguas del pozo, que, incomprensiblemente, se tomaron tan amargas como la hiel.
Un día supo que una daga había segado la vida de don Fernando, cuando este, como todas las noches, se disponía a saltar las tapias del jardín. Las fuerzas la abandonaron, y bajó por última vea al jardín, se asomó al brocal del pozo, y contempló su imagen reflejada en las aguas. Allí permaneció, como hipnotizada, hasta que sintió la llamada de aquellas aguas, que habían sido sus confidentes en tantas noches de amor, y se hundió en ellas para siempre.
Desapareció el pozo cuyas aguas, por efecto del dolor de una mujer, se tomaron amargas, pero no así la trágica leyenda que, desafiando el paso del tiempo, llega hasta nosotros como un canto de amor desesperado.
Esto ocurrió hace mucho tiempo, pero no hay que ir muy lejos para saber que aún hoy hay padres que no "entran" por el aro sobre las relaciones de sus hijos.
Según me contaba mi madre, mi abuela, o sea, su madre y su padre, se veían por las gateras. Claro que poco podían hacer mis futuros abuelitos...¡¡¡Pero el amor triunfó!!! Tuvieron 10 hijos. Uno de ellos mi madre....
Es una de las numerosas leyendas que relatan los amores imposibles entre mujeres hermosas judías y caballeros cristianos, amores que parecían irremisiblemente abocados a un final trágico.
Don Fernando, caballero principal de la ciudad de Toledo, y Raquel, la bella y única hija de un opulento hebreo, cuyo palacio se encontraba situado en la calle que, más tarde, tomaría el nombre de la leyenda. "El pozo Amargo".
Los amores de don Fernando y Raquel, encontraron, desde un principio, la más rotunda oposición por parte de ambas familias. De nada servían los ruegos y amenazas, pues los enamorados prosiguieron con sus furtivos encuentros, aprovechando la oscuridad de la noche, y las discretas frondas que ofrecía el jardín del judío.
Una noche, don Fernando no acudió a la cita, y Raquel le aguardó en vano, sentada junto al brocal de pozo que se abría en el rincón más apartado y escondido de su jardín, y que solía ser lugar elegido para sus apasionados encuentros. El alba la sorprendió en su prolongada e inútil vela y Raquel regresó a sus aposentos con una tristeza, superada tan solo por el temor de que algo terrible le hubiera sucedido a su amante.
La noche siguiente se repetiría la misma escena, y la bella israelita lloró desconsoladamente junto al Pozo cuyas aguas, testigos de tantos momentos de felicidad, recibieron aquellas amargas lágrimas como testimonio de dolor. Así, noche tras noche, Raquel derramaría sus lágrimas sobre las aguas del pozo, que, incomprensiblemente, se tomaron tan amargas como la hiel.
Un día supo que una daga había segado la vida de don Fernando, cuando este, como todas las noches, se disponía a saltar las tapias del jardín. Las fuerzas la abandonaron, y bajó por última vea al jardín, se asomó al brocal del pozo, y contempló su imagen reflejada en las aguas. Allí permaneció, como hipnotizada, hasta que sintió la llamada de aquellas aguas, que habían sido sus confidentes en tantas noches de amor, y se hundió en ellas para siempre.
Desapareció el pozo cuyas aguas, por efecto del dolor de una mujer, se tomaron amargas, pero no así la trágica leyenda que, desafiando el paso del tiempo, llega hasta nosotros como un canto de amor desesperado.
Esto ocurrió hace mucho tiempo, pero no hay que ir muy lejos para saber que aún hoy hay padres que no "entran" por el aro sobre las relaciones de sus hijos.
Según me contaba mi madre, mi abuela, o sea, su madre y su padre, se veían por las gateras. Claro que poco podían hacer mis futuros abuelitos...¡¡¡Pero el amor triunfó!!! Tuvieron 10 hijos. Uno de ellos mi madre....
martes, 13 de octubre de 2015
Perlas de sabiduría
Erase una vez, en un país de Extremo Oriente, un hombre muy sabio a cuya casa llegó un joven europeo que deseaba conocerlo.
-Maestro, he viajado durante días y días para aprender cuanto pueda de usted, le dijo el muchacho.
-Verás que sencillo es. En realidad, sólo me dedico a coleccionar perlas de sabiduría que tengo guardadas en aquel baúl. Éstas son las que he recogido a lo largo de toda mi vida, le respondió el maestro.
-¿Y a donde tengo que ir para encontrarlas?, le siguió preguntando el joven.
-No tendrás que viajar muy lejos, porque están en todas partes. La sabiduría está en cualquier rincón del mundo. Es como una planta que se nutre de los otros hombres y que da frutos que, a su vez, alimentan a los demás, respondió el sabio.
-Ya lo voy entendiendo. Lo que me quiere decir es que he de descubrir lo que hay de sabio en cada persona para crear mi propia sabiduría y, luego, compartirla, sentenció el muchacho.
Y en ese preciso instante, sus palabras formaron una pequeña nube de vapor de agua que, al condensarse, acabó convirtiéndose en una perla.
El maestro la recogió y le dijo:
-Ves lo que te quería decir. Mi única sabiduría es coleccionar perlas para, después, utilizarlas en el momento adecuado.
Este joven estudioso, no se parece en nada a otros que están concursando en un Realitý de esos que nos meten de vez en cuando por la tv.
Me refiero al concurso "Gran Hermano" que no solo se hace en España sino en todo el mundo, pues hay veces que hacen intercambios.
Pues bien: los jóvenes que concursan son todos muy atractivos, lo mismo las chicas que los chicos, pero a la hora de saber, lo único que saben bien es, hablar de sexo y practicarlo sin importarles que los está viendo el mundo entero. Aquí si que se les puede dar matricula de honor, pero de cultura... 0 patatero.
Después de estar tres días en Zaragoza viendo lo hermosa que está la Virgen del Pilar, (como siempre), al llegar a casa me fui derecha a mi mecedora porque estaba más cansada que una mula. Mi hijo me recomendó que me estuviera quietecita y descansara.
Puse la tv. y dando vueltas por todas las cadenas me pare donde en ese momento estaban haciendo preguntas a los chicos de "Gran Hermano" ¿Cómo chicos tan jóvenes pueden ser tan incultos? Estoy segura que jamás han leído un libro, os cuento, pero seguro que todos los españoles lo habéis visto pues no se habla de otra cosa en las redes sociales, en la calle y hasta en los periódicos.
Le preguntan a una niña monísima, modelo según ella, que cuantas eran las provincias de la Comunidad Autónoma de Zaragoza. Contesta. ¿Dónde está Zaragoza?
A otro le preguntan que es un lechón, contesta: Una lecha grande.
Otra pregunta: ¿Si estás en Gibraltar, en que país estás?
Contesta: Y Yo que se tío?
¿Cuantas provincias tiene la Comunidad Autónoma de Andalucía? Le preguntan a otro.
Contesta: Cinco...
No cuento más para no aburriros, pero ya rizó el rizo, uno de ellos preguntando:
¿Paco, como se escribe " aunque", junto o separado...
Lo dicho, de cultura poca, pero de lo "otro" están muy puestos, solo hay que oírles hablar.
¿Estarán sus "mamás" tan contentas?
Pensarán que por tener hijos guapos no hay que llevarlos a la escuela. Todos estos concursantes, chicos y chicas, están entre los 22 años y los 28...
-Maestro, he viajado durante días y días para aprender cuanto pueda de usted, le dijo el muchacho.
-Verás que sencillo es. En realidad, sólo me dedico a coleccionar perlas de sabiduría que tengo guardadas en aquel baúl. Éstas son las que he recogido a lo largo de toda mi vida, le respondió el maestro.
-¿Y a donde tengo que ir para encontrarlas?, le siguió preguntando el joven.
-No tendrás que viajar muy lejos, porque están en todas partes. La sabiduría está en cualquier rincón del mundo. Es como una planta que se nutre de los otros hombres y que da frutos que, a su vez, alimentan a los demás, respondió el sabio.
-Ya lo voy entendiendo. Lo que me quiere decir es que he de descubrir lo que hay de sabio en cada persona para crear mi propia sabiduría y, luego, compartirla, sentenció el muchacho.
Y en ese preciso instante, sus palabras formaron una pequeña nube de vapor de agua que, al condensarse, acabó convirtiéndose en una perla.
El maestro la recogió y le dijo:
-Ves lo que te quería decir. Mi única sabiduría es coleccionar perlas para, después, utilizarlas en el momento adecuado.
Este joven estudioso, no se parece en nada a otros que están concursando en un Realitý de esos que nos meten de vez en cuando por la tv.
Me refiero al concurso "Gran Hermano" que no solo se hace en España sino en todo el mundo, pues hay veces que hacen intercambios.
Pues bien: los jóvenes que concursan son todos muy atractivos, lo mismo las chicas que los chicos, pero a la hora de saber, lo único que saben bien es, hablar de sexo y practicarlo sin importarles que los está viendo el mundo entero. Aquí si que se les puede dar matricula de honor, pero de cultura... 0 patatero.
Después de estar tres días en Zaragoza viendo lo hermosa que está la Virgen del Pilar, (como siempre), al llegar a casa me fui derecha a mi mecedora porque estaba más cansada que una mula. Mi hijo me recomendó que me estuviera quietecita y descansara.
Puse la tv. y dando vueltas por todas las cadenas me pare donde en ese momento estaban haciendo preguntas a los chicos de "Gran Hermano" ¿Cómo chicos tan jóvenes pueden ser tan incultos? Estoy segura que jamás han leído un libro, os cuento, pero seguro que todos los españoles lo habéis visto pues no se habla de otra cosa en las redes sociales, en la calle y hasta en los periódicos.
Le preguntan a una niña monísima, modelo según ella, que cuantas eran las provincias de la Comunidad Autónoma de Zaragoza. Contesta. ¿Dónde está Zaragoza?
A otro le preguntan que es un lechón, contesta: Una lecha grande.
Otra pregunta: ¿Si estás en Gibraltar, en que país estás?
Contesta: Y Yo que se tío?
¿Cuantas provincias tiene la Comunidad Autónoma de Andalucía? Le preguntan a otro.
Contesta: Cinco...
No cuento más para no aburriros, pero ya rizó el rizo, uno de ellos preguntando:
¿Paco, como se escribe " aunque", junto o separado...
Lo dicho, de cultura poca, pero de lo "otro" están muy puestos, solo hay que oírles hablar.
¿Estarán sus "mamás" tan contentas?
Pensarán que por tener hijos guapos no hay que llevarlos a la escuela. Todos estos concursantes, chicos y chicas, están entre los 22 años y los 28...
lunes, 5 de octubre de 2015
El león y los tres bueyes
Había, hace tiempo inmemorial, tres bueyes que eran tan amigos que siempre salían a pastar juntos y así permanecían todo el día.
En la misma colina, vivía un león hambriento que solo deseaba hincarles el diente. Pero como siempre eran una piña, resultaba imposible atacarlos sin salir malherido del enfrentamiento.
Transcurrieron unos días y, por fin, el león creyó haber encontrado el plan perfecto para separar a los tres bueyes y lograr su propósito.
Se dedicó a contarles, uno por uno, mentiras e infundios sobre los otros, con el único y perverso fin de enemistarlos.
Y tan persuasivo fue el felino que, al día siguiente, los bueyes salieron a pastar por separado desconfiando de sus amigos sin haber comprobado, en ningún momento, si lo que aseguraba el león sobre ellos era cierto o no.
Cuando el león llegó al prado donde pastaban y vio que estaban separados por centenares de metros, se atrevió a atacarlos y, sin demasiado esfuerzo, les dio muerte.
Si hubiesen permanecido juntos y ajenos a las habladurías, si hubieran hecho oídos sordos de las opiniones falsas sobre sus amigos, aún estarían vivos.
Porque la unión hace la fuerza y la discordia la debilita.
Esta fábula me la ha contado mi amigo, el Psicólogo cuando yo a mi vez le pedí ayuda respecto a un pequeño conflicto de vecindad.
Resulta que mi vecina B, intentó enemistarme con mi vecina A, después de 28 años de convivir en la misma comunidad. Nuestros hijos se criaron juntos y hoy ya hechos hombres y mujeres, casados unos y otros no, se quieren como hermanos.
Yo fui a casa de mi vecina A y le dije que quería hablar con ella, esta con toda la grandeza del mundo me dijo:
-Ya lo tenemos todo hablado.
Nos abrazamos, nos dimos un beso y aquí terminó todo. ¡Ah, también lloramos un poquito!
Nuestros hijos siguen como siempre, mi vecina A, y yo...ahora nos queremos más.
No creo oportuno seguir con el tema. Lo hemos solucionado mejor que los bueyes.
Aunque falta mucho para Navidad, mi vecina A, me dijo:
¡Como todos los años tomaremos la uvas juntas con nuestros hijos, nietos y con quien quiera arrimarse!.
¡¡Veis que vecina tengo!!
¡¡¡Por algo nos querían separar!!!
En la misma colina, vivía un león hambriento que solo deseaba hincarles el diente. Pero como siempre eran una piña, resultaba imposible atacarlos sin salir malherido del enfrentamiento.
Transcurrieron unos días y, por fin, el león creyó haber encontrado el plan perfecto para separar a los tres bueyes y lograr su propósito.
Se dedicó a contarles, uno por uno, mentiras e infundios sobre los otros, con el único y perverso fin de enemistarlos.
Y tan persuasivo fue el felino que, al día siguiente, los bueyes salieron a pastar por separado desconfiando de sus amigos sin haber comprobado, en ningún momento, si lo que aseguraba el león sobre ellos era cierto o no.
Cuando el león llegó al prado donde pastaban y vio que estaban separados por centenares de metros, se atrevió a atacarlos y, sin demasiado esfuerzo, les dio muerte.
Si hubiesen permanecido juntos y ajenos a las habladurías, si hubieran hecho oídos sordos de las opiniones falsas sobre sus amigos, aún estarían vivos.
Porque la unión hace la fuerza y la discordia la debilita.
Esta fábula me la ha contado mi amigo, el Psicólogo cuando yo a mi vez le pedí ayuda respecto a un pequeño conflicto de vecindad.
Resulta que mi vecina B, intentó enemistarme con mi vecina A, después de 28 años de convivir en la misma comunidad. Nuestros hijos se criaron juntos y hoy ya hechos hombres y mujeres, casados unos y otros no, se quieren como hermanos.
Yo fui a casa de mi vecina A y le dije que quería hablar con ella, esta con toda la grandeza del mundo me dijo:
-Ya lo tenemos todo hablado.
Nos abrazamos, nos dimos un beso y aquí terminó todo. ¡Ah, también lloramos un poquito!
Nuestros hijos siguen como siempre, mi vecina A, y yo...ahora nos queremos más.
No creo oportuno seguir con el tema. Lo hemos solucionado mejor que los bueyes.
Aunque falta mucho para Navidad, mi vecina A, me dijo:
¡Como todos los años tomaremos la uvas juntas con nuestros hijos, nietos y con quien quiera arrimarse!.
¡¡Veis que vecina tengo!!
¡¡¡Por algo nos querían separar!!!
lunes, 28 de septiembre de 2015
Cristo de la Luz
Allá en tiempos muy remotos, cuando en Toledo había varias culturas, ocurrió esto. Ahora es una leyenda pero creo que ocurrió a la mitad del siglo VI.
Había en Toledo un grupo de fanáticos judíos, los cuales sentían aborrecimiento y odio por las imágenes de Cristo crucificado. Tenían una especial animadversión por un pequeño Cristo que era muy venerado por los cristianos toledanos y que se hallaba en una reducida iglesia visigoda junto a la puerta de la Conquista.
Su odio llegó a tal extremo que idearon un plan diabólico. Untar con un potentísimo veneno los pies del Cristo, y como era costumbre de los cristianos rezarle y después besarle los pies, creyeron que con tal acción lograrían matar a un número indeterminado de Cristianos y que estos llegaran a aborrecer a la hasta ahora venerada imagen, haciendo mella en su fe.
Así aprovechando la soledad de la iglesia y la oscuridad de la noche, pusieron en ejecución su malvado plan.
A la mañana siguiente cuando la primera devota llego a rezar ante el Cristo y al ir a besar los pies de este algo la dejó perpleja, el Cristo retiró el pie desclavándolo de la cruz no permitiendo que la mujer llegara a rozar sus labios con el potente veneno. La sorpresa se extendió cuando este mismo hecho se repitió a lo largo de la mañana y con diferentes devotos.
Se conocía el milagro pero no se sabía el motivo, el sacerdote de la pequeña iglesia se acercó a los pies del Cristo y observó una mancha amarillenta sobre el pie delatando así el veneno.
En contra de las pretensiones de los judíos no murió ningún cristiano y la fama del Cristo aumentó por toda la ciudad.
Uno de los malvados fanáticos llamado Abisaín, fue quien llevó a cabo el proyecto, se lo encargó a un amigo y fue este el que le llevó la noticia del milagro acontecido, lo que le llenó de ira y deseos de venganza.
Aquella noche Abisaín no podía dormir y no se ocurrió mejor cosa que salir hacia la iglesia a pesar de que había una enorme tormenta. El cielo se oscurecía, los relámpagos iluminaban la atmósfera y los truenos retumbaban cada vez más cercanos.
La pequeña iglesia se hallaba solitaria y oscura, solo una débil lamparilla lucía al lado de la imagen del Cristo crucificado. Penetró en el recinto sagrado a pesar del odio que le tenía a Cristo. Observo con estupor y rabia que tenía un pie desclavado y separado del madero, a tal grado llegó su cólera que saco un puñalillo que llevaba en su cinturón y se lo clavó en el pecho, la imagen cayó al suelo y un grito de dolor llenó el aire, pensó en huir pero el odio le pudo y recogió la imagen del suelo, la escondió entre sus ropas y corrió hacia su casa comprobando que nadie le seguía, entro y arrojó al Cristo al corral al lado de un estercolero pensando en quemarlo al día siguiente.
Al amanecer un rumor de gente en la puerta de su casa le delataban de haber robado al Cristo, ¿Cómo podía ser? Nadie le había seguido. Al levantarse y mirar sus ropas se dio cuenta que estaban ensangrentadas chorreando sangre y un reguero de sangre les habían conducido a los cristianos hasta su casa a pesar de la lluvia.
El Cristo fue rescatado y repuesto en el altar de su pequeña ermita y el judío apresado, tras un juicio fue condenado por el delito.
Gracias a Dios ahora, judíos, moros y cristianos nos respetamos. Solo hay que ir a Toledo en Semana Santa y ver la procesión donde un buen grupo de Mozárabes van hermanados con los cristianos.
¡¡¡Es muy hermoso!!!
Había en Toledo un grupo de fanáticos judíos, los cuales sentían aborrecimiento y odio por las imágenes de Cristo crucificado. Tenían una especial animadversión por un pequeño Cristo que era muy venerado por los cristianos toledanos y que se hallaba en una reducida iglesia visigoda junto a la puerta de la Conquista.
Su odio llegó a tal extremo que idearon un plan diabólico. Untar con un potentísimo veneno los pies del Cristo, y como era costumbre de los cristianos rezarle y después besarle los pies, creyeron que con tal acción lograrían matar a un número indeterminado de Cristianos y que estos llegaran a aborrecer a la hasta ahora venerada imagen, haciendo mella en su fe.
Así aprovechando la soledad de la iglesia y la oscuridad de la noche, pusieron en ejecución su malvado plan.
A la mañana siguiente cuando la primera devota llego a rezar ante el Cristo y al ir a besar los pies de este algo la dejó perpleja, el Cristo retiró el pie desclavándolo de la cruz no permitiendo que la mujer llegara a rozar sus labios con el potente veneno. La sorpresa se extendió cuando este mismo hecho se repitió a lo largo de la mañana y con diferentes devotos.
Se conocía el milagro pero no se sabía el motivo, el sacerdote de la pequeña iglesia se acercó a los pies del Cristo y observó una mancha amarillenta sobre el pie delatando así el veneno.
En contra de las pretensiones de los judíos no murió ningún cristiano y la fama del Cristo aumentó por toda la ciudad.
Uno de los malvados fanáticos llamado Abisaín, fue quien llevó a cabo el proyecto, se lo encargó a un amigo y fue este el que le llevó la noticia del milagro acontecido, lo que le llenó de ira y deseos de venganza.
Aquella noche Abisaín no podía dormir y no se ocurrió mejor cosa que salir hacia la iglesia a pesar de que había una enorme tormenta. El cielo se oscurecía, los relámpagos iluminaban la atmósfera y los truenos retumbaban cada vez más cercanos.
La pequeña iglesia se hallaba solitaria y oscura, solo una débil lamparilla lucía al lado de la imagen del Cristo crucificado. Penetró en el recinto sagrado a pesar del odio que le tenía a Cristo. Observo con estupor y rabia que tenía un pie desclavado y separado del madero, a tal grado llegó su cólera que saco un puñalillo que llevaba en su cinturón y se lo clavó en el pecho, la imagen cayó al suelo y un grito de dolor llenó el aire, pensó en huir pero el odio le pudo y recogió la imagen del suelo, la escondió entre sus ropas y corrió hacia su casa comprobando que nadie le seguía, entro y arrojó al Cristo al corral al lado de un estercolero pensando en quemarlo al día siguiente.
Al amanecer un rumor de gente en la puerta de su casa le delataban de haber robado al Cristo, ¿Cómo podía ser? Nadie le había seguido. Al levantarse y mirar sus ropas se dio cuenta que estaban ensangrentadas chorreando sangre y un reguero de sangre les habían conducido a los cristianos hasta su casa a pesar de la lluvia.
El Cristo fue rescatado y repuesto en el altar de su pequeña ermita y el judío apresado, tras un juicio fue condenado por el delito.
Gracias a Dios ahora, judíos, moros y cristianos nos respetamos. Solo hay que ir a Toledo en Semana Santa y ver la procesión donde un buen grupo de Mozárabes van hermanados con los cristianos.
¡¡¡Es muy hermoso!!!
martes, 22 de septiembre de 2015
Leyendas Urbanas
Esto de las leyendas urbanas me fascina. Algunas veces me da un poco de miedo o repelús cuando las leo, pero eso no quita para que siga buscando y me entusiasme al leerlas.
"El misterio de la gasolinera" y "El hombre Polilla" son dos historias escalofriantes a las que el boca a boca ha dotado de múltiples versiones. Estas son las más populares. Ficción y realidad se funden de nuevo...
"El misterio de la gasolinera"
Una mujer salía un día tardísimo de la oficina. Camino de casa se dio cuenta de que se estaba quedando sin combustible, así que paró a poner gasolina. Mientras lo hacía, se percató de que un hombre sudoroso con muy mala pinta había parado dos surtidores más allá y la observaba fijamente.
Empezó a ponerse nerviosa. De repente, el hombre gritó:
¡¡Eh!! ¡¡Eh!! ¡¡Eh!! Ella se asustó, puso la manguera en su sitio a toda velocidad y subió en el coche con el corazón a mil. Cuando al cabo de unos minutos comenzó a tranquilizarse, riéndose de ella misma y de la situación, de nuevo el corazón le dio un vuelco. ¡¡El mismo hombre la estaba persiguiendo con su coche, a toda velocidad, dándole luces y pitando!! Aceleró como nunca en su vida. El perseguidor hizo lo mismo y puso su automóvil en paralelo al suyo. A través de la ventanilla podía ver cómo, con expresión desencajada, parecía gritarle como un loco. Aceleró todo lo que pudo intentando huir. Consiguió llegar a la puerta de su casa, frenó bruscamente y salió del coche corriendo y gritando. "¡¡Socorro!! ¡¡Socorro!!" Tras de si escuchó como el hombre, que también había bajado del coche, exclamaba:
"¿¡Que querías hacer con eso maldito desgraciado!?
En ese momento, el marido de la mujer salió de la casa alertado por el escándalo. "¿Que ocurre cariño? Ella lloraba desconsoladamente. Se giró para enseñarle al loco que la perseguía. La escena era de película. El hombre en cuestión había sacado a un tipo del asiento trasero del coche de la mujer quitándole de las manos un cuchillo de casi un palmo.
-No se preocupen, soy agente de policía fuera de servicio. Estaba a punto de poner gasolina cuando vi a este tipo subiéndose en la parte trasera se su coche. Ha sido un milagro que no le rebanara el cuello.
"El hombre Polilla"
El primer avistamiento del Hombre Polilla, data de noviembre de 1966 y se sitúa en Virginia (EEUU). Dos matrimonios que iban en coche vieron al lado de la carretera una especie de criatura de unos 2 metros de altura, con dos alas plegadas a la espalda y unos brillantes ojos rojos. Según explicaron posteriormente estos testigos aterrorizados, la criatura en cuestión les siguió hasta la entrada del pueblo. Decenas de avistamientos se reportaron los siguientes días. Algunos se lo creyeron, otros no.
Un año después, un terrible desastre golpeó la pequeña ciudad de Point Pleasant. Se derrumbó un puente y 46 personas murieron en el accidente. Cuentan que el ya conocido como Hombre Polilla estaba en el puente justo antes del derrumbe.
Desde entonces, son muchos los testigos que aseguran haber divisado a la extraña criatura poco antes de grandes tragedias a nivel mundial, como el mismísimo 11-S en Nueva York.
Otros aseguran que sus apariciones coinciden con un mayor avistamiento de ovnis.
Yo no tengo coche, pero al señor del cuchillo me lo encontré cerca del metro, me dejó sin un euro pero no me pinchó...
Al Polilla, todavía no lo he visto...ni Dios quiera que lo vea.
"El misterio de la gasolinera" y "El hombre Polilla" son dos historias escalofriantes a las que el boca a boca ha dotado de múltiples versiones. Estas son las más populares. Ficción y realidad se funden de nuevo...
"El misterio de la gasolinera"
Una mujer salía un día tardísimo de la oficina. Camino de casa se dio cuenta de que se estaba quedando sin combustible, así que paró a poner gasolina. Mientras lo hacía, se percató de que un hombre sudoroso con muy mala pinta había parado dos surtidores más allá y la observaba fijamente.
Empezó a ponerse nerviosa. De repente, el hombre gritó:
¡¡Eh!! ¡¡Eh!! ¡¡Eh!! Ella se asustó, puso la manguera en su sitio a toda velocidad y subió en el coche con el corazón a mil. Cuando al cabo de unos minutos comenzó a tranquilizarse, riéndose de ella misma y de la situación, de nuevo el corazón le dio un vuelco. ¡¡El mismo hombre la estaba persiguiendo con su coche, a toda velocidad, dándole luces y pitando!! Aceleró como nunca en su vida. El perseguidor hizo lo mismo y puso su automóvil en paralelo al suyo. A través de la ventanilla podía ver cómo, con expresión desencajada, parecía gritarle como un loco. Aceleró todo lo que pudo intentando huir. Consiguió llegar a la puerta de su casa, frenó bruscamente y salió del coche corriendo y gritando. "¡¡Socorro!! ¡¡Socorro!!" Tras de si escuchó como el hombre, que también había bajado del coche, exclamaba:
"¿¡Que querías hacer con eso maldito desgraciado!?
En ese momento, el marido de la mujer salió de la casa alertado por el escándalo. "¿Que ocurre cariño? Ella lloraba desconsoladamente. Se giró para enseñarle al loco que la perseguía. La escena era de película. El hombre en cuestión había sacado a un tipo del asiento trasero del coche de la mujer quitándole de las manos un cuchillo de casi un palmo.
-No se preocupen, soy agente de policía fuera de servicio. Estaba a punto de poner gasolina cuando vi a este tipo subiéndose en la parte trasera se su coche. Ha sido un milagro que no le rebanara el cuello.
"El hombre Polilla"
El primer avistamiento del Hombre Polilla, data de noviembre de 1966 y se sitúa en Virginia (EEUU). Dos matrimonios que iban en coche vieron al lado de la carretera una especie de criatura de unos 2 metros de altura, con dos alas plegadas a la espalda y unos brillantes ojos rojos. Según explicaron posteriormente estos testigos aterrorizados, la criatura en cuestión les siguió hasta la entrada del pueblo. Decenas de avistamientos se reportaron los siguientes días. Algunos se lo creyeron, otros no.
Un año después, un terrible desastre golpeó la pequeña ciudad de Point Pleasant. Se derrumbó un puente y 46 personas murieron en el accidente. Cuentan que el ya conocido como Hombre Polilla estaba en el puente justo antes del derrumbe.
Desde entonces, son muchos los testigos que aseguran haber divisado a la extraña criatura poco antes de grandes tragedias a nivel mundial, como el mismísimo 11-S en Nueva York.
Otros aseguran que sus apariciones coinciden con un mayor avistamiento de ovnis.
Yo no tengo coche, pero al señor del cuchillo me lo encontré cerca del metro, me dejó sin un euro pero no me pinchó...
Al Polilla, todavía no lo he visto...ni Dios quiera que lo vea.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Exaltación de La Santa Cruz
Hoy es el día que celebra la Iglesia Católica La Santa Cruz. Mi parroquia está bajo su advocación y por tanto se llama así: Parroquia de la Santa Cruz.
Como hoy es lunes lo hemos celebrado ayer, que, aunque era día 13, también era domingo que es cuando todos nos podemos reunir.
La misa fue especial y después hicimos una pequeña procesión rodeando toda la manzana que ocupa la Iglesia. Nos quedó muy bien y fuimos protegidos en todo momento por la Policía Local. No es que temiéramos a nada ni a nadie, pero si temíamos al trafico rodado que es más peligroso que cualquier otro peligro.
Después comimos todos los que quisimos, en paz y gracia de Dios. Antes habíamos llevado casi todos algo, no faltaron las tortillas, tortillas y más tortillas. No importaba porque estaban todas buenísimas. También hubo quien hizo unas ricas empanadas de bonito y por supuesto que, el Párroco y las dos monjitas que están siempre en la parroquia, también aportaros varias cosas.
Después tuvimos una simpática sobremesa que cada uno aportó su gracia y sus juegos. Para que el día fuese completo, a eso de las 6 de la tarde salimos corriendo (los que podían correr), pues pasaba la Vuelta Ciclista a España por nuestra localidad.
Estábamos a cien metros de la avenida por donde discurría la vuelta y desde el mayor al más pequeño, incluido el cura, que ya se había quitado sus galas ornamentales, todos llegamos a tiempo, fue muy emocionante, creo que todo el pueblo de Coslada estaba en las calles por donde iba a pasar la preciosa "serpiente" multicolor que hacían los ciclistas.
Una vez terminado este acto, regresamos a la Parroquia pues teníamos que recoger (esto se lo dejamos a los jóvenes), y una vez todo en orden, pues no hay que exagerar, rezamos todos unidos especialmente por esas personas desplazadas de su Patria que tan mal lo están pasando. Hubo un momento en el que cada uno pedía en voz alta por amigos, familiares e incluso algún vecino con mala le...que te hace rabiar.
Yo no pude por menos que rogar al Señor por todos los desplazados, pero especialmente, por ese padre con un hijo en sus brazos, que todos hemos visto a través dela tv. no solo en España sino en el mundo entero, corriendo hacia la libertad y una periodista, la muy zo...les puso la zancadilla.
Ese hombre que al caer lo hizo sobre su hijo. Ese hombre que debía de ir sofocado, pues el niño ya mayorcito debía de pesar lo menos 30 kilos, con una bolsa con las pocas pertenencias...
Todos los que tenemos hijos alguna vez los hemos tenido que coger en brazos, bien por capricho o bien porque los hemos llevado a la cama o al médico y nuestro hijo no estaba en condiciones de andar. Todos sabemos lo que pesan aunque sea en un trayecto pequeño. Os imagináis, si, seguro que os lo imagináis, lo que iba sufriendo ese hombre. No solamente por el peso de su hijo, no, le pesaba la pena, el hambre, la desolación, el sufrimiento por los que habría dejado atrás y encima va una pedazo de sinvergüenza y le pone la zancadilla...
Los que seáis creyentes, no dejéis de rezar por este buen hombre...y por los demás.
Siento mis insultos hacia la reportera "zacandillera", pero se los diría si la tuviera delante...he dicho
Como hoy es lunes lo hemos celebrado ayer, que, aunque era día 13, también era domingo que es cuando todos nos podemos reunir.
La misa fue especial y después hicimos una pequeña procesión rodeando toda la manzana que ocupa la Iglesia. Nos quedó muy bien y fuimos protegidos en todo momento por la Policía Local. No es que temiéramos a nada ni a nadie, pero si temíamos al trafico rodado que es más peligroso que cualquier otro peligro.
Después comimos todos los que quisimos, en paz y gracia de Dios. Antes habíamos llevado casi todos algo, no faltaron las tortillas, tortillas y más tortillas. No importaba porque estaban todas buenísimas. También hubo quien hizo unas ricas empanadas de bonito y por supuesto que, el Párroco y las dos monjitas que están siempre en la parroquia, también aportaros varias cosas.
Después tuvimos una simpática sobremesa que cada uno aportó su gracia y sus juegos. Para que el día fuese completo, a eso de las 6 de la tarde salimos corriendo (los que podían correr), pues pasaba la Vuelta Ciclista a España por nuestra localidad.
Estábamos a cien metros de la avenida por donde discurría la vuelta y desde el mayor al más pequeño, incluido el cura, que ya se había quitado sus galas ornamentales, todos llegamos a tiempo, fue muy emocionante, creo que todo el pueblo de Coslada estaba en las calles por donde iba a pasar la preciosa "serpiente" multicolor que hacían los ciclistas.
Una vez terminado este acto, regresamos a la Parroquia pues teníamos que recoger (esto se lo dejamos a los jóvenes), y una vez todo en orden, pues no hay que exagerar, rezamos todos unidos especialmente por esas personas desplazadas de su Patria que tan mal lo están pasando. Hubo un momento en el que cada uno pedía en voz alta por amigos, familiares e incluso algún vecino con mala le...que te hace rabiar.
Yo no pude por menos que rogar al Señor por todos los desplazados, pero especialmente, por ese padre con un hijo en sus brazos, que todos hemos visto a través dela tv. no solo en España sino en el mundo entero, corriendo hacia la libertad y una periodista, la muy zo...les puso la zancadilla.
Ese hombre que al caer lo hizo sobre su hijo. Ese hombre que debía de ir sofocado, pues el niño ya mayorcito debía de pesar lo menos 30 kilos, con una bolsa con las pocas pertenencias...
Todos los que tenemos hijos alguna vez los hemos tenido que coger en brazos, bien por capricho o bien porque los hemos llevado a la cama o al médico y nuestro hijo no estaba en condiciones de andar. Todos sabemos lo que pesan aunque sea en un trayecto pequeño. Os imagináis, si, seguro que os lo imagináis, lo que iba sufriendo ese hombre. No solamente por el peso de su hijo, no, le pesaba la pena, el hambre, la desolación, el sufrimiento por los que habría dejado atrás y encima va una pedazo de sinvergüenza y le pone la zancadilla...
Los que seáis creyentes, no dejéis de rezar por este buen hombre...y por los demás.
Siento mis insultos hacia la reportera "zacandillera", pero se los diría si la tuviera delante...he dicho
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