martes, 14 de junio de 2016

Se acabó el ruido

 
Virgen Del Amor Hermoso.

¡¡Menos mal!!
No piensan igual los niños ni los jóvenes de que se hayan acabado las fiestas patronales. Yo y muchos como yo, ya estábamos artos de tanto ruido.
Aunque Coslada limita con tres cuartas partes de su geografía con Madrid, la otra parte linda con San Fernando de Henares, no deja de ser un pueblo, bueno, Madrid capital también lo es, gracias a Dios. No hay cosa más hermosa que un pueblo. Ya quedan pocos de los pueblecitos que no se han adherido  a la Comunidad de Madrid, Coslada es uno de ellos, quiere seguir siendo independiente.
Tiene su alcalde, malo pero lo tiene, su policía, sus bomberos, hospital etc. El caso es que no nos falta de nada.
Como ya digo, ha habido una semana de fiestas. Cohetes, más cohetes, feria, fuegos artificiales y...ruido, mucho ruido.
El domingo se hizo la misa mayor con procesión incluida. Con esto si que disfruté mucho. Llegué a la iglesia con bastante tiempo ya que se llena y yo no puedo estar de pie. Me puse, como siempre, en el primer banco. Una señora me dijo que estaba reservado para las autoridades, yo le dije que no se preocupara que ni el alcalde (Socialista) ni los concejales aparecerían por la iglesia, como así fue.
Si llegó, como siempre, el ex Alcalde anterior (del PP) y toda su plana mayor. Nos saludamos y como siempre junto a su esposa se sentó en el primer banco, pues era seguro que los "otros" no iban a ir.
Todas las señoras iban muy guapas con sus trajes nuevos y más las que pensaban llevar en sus hombros a La Santísima Virgen.
Empezó la comitiva. Primero una banda de cornetas y tambores extraordinaria, habían venido de otro pueblo cercano, Fuente el Saz, le seguía la imagen, que iba como siempre en unas andas muy bien adornadas con flores y portada por señoras que se peleaban por cogerlas.
A pocos metros de la iglesia había cuatro jovencitas vestidas con pantalón negro y camisa roja, colores de una peña taurina, que aunque no hubo toros, no por eso se olvidaron de agasajar a la Virgen. En este punto relevaron a las señoras que la llevaban y se acercaron donde unos metros más allá estaba lo que era antes la peña con sus instrumentos musicales.
Cuando las chicas llegaron portando a la Virgen del Amor Hermoso empezaron a interpretar "La saeta" de Joan Manuel Serrat mientras mecían de lado a lado las andas. Al finalizar le pusieron una gran ramos de flores a los pies de la imagen, como todos los años. No os podéis imaginar lo maravilloso que suena tan extraordinaria partitura aunque sea con cuatro instrumentos y cuatro jóvenes...¡¡Maravilloso!!
A todo esto, la banda de cornetas y tambores estaba parada y todo el pueblo, con sus autoridades eclesiásticas y civiles incluidas y yo, también.
Cuando finaliza, la procesión sigue su curso.
Nos habíamos reunido tanta gente que las demás parroquias de Coslada creo que estaban vacías, pues todos habíamos ido a honrar y acompañar a nuestra Patrona.
Íbamos caminando por algunas calles del pueblo, las mujeres se turnaban, pues casi todas querían llevar a su Virgencita.
En un momento vi a una jovencita con síndrome de Down, al pie de la Virgen, ella la miraba y la miraba, entonces una señora de las que esperaban su turno para relevar a las otras, metió la mano entre las flores y sacó una medalla que iba al final de un lazo amarillo y se la dio para que la besara, la joven la cogido. Como íbamos muchos me separé de ella.
Ya llegábamos a la mitad de la procesión y nos tocaba ir por la calle que hace un poco de cuesta.
Aquí se empezó a "perder" la gente, unos se iban a la derecha, otros a la izquierda y otros hacia atrás. Pocos seguíamos adelante con la Virgen, los curas, la banda de música y los pocos que quedaban de la antigua corporación municipal.
Hay que reconocer que hacía un sol de justicia, lo menos 30 grados a la sombra, total, cuando llegábamos a la iglesia para meter a la Virgen hasta el año que viene, íbamos, La banda de música, el ex Alcalde con su mujer, Don Arturo y don Isidro, (Párroco y secretario), la jovencita con síndrome de Down que no había soltado la medalla y...yo.
Eso si, nos quedamos hasta que entraron a la Virgen a los acordes del Himno Nacional que a mi me hizo llorar, lo mismo que el año pasado.
Los que leáis esta "crónica", fijaron el la fotografía de la Virgen, a su izquierda lleva el ramo de flores que le puso la peña.

Ahora para haceros reír un poco, os cuento un chiste que va bien con estas cosas que ocurren de año en año:

Un hombre en un mitin político, mientras el de turno esta hablando diciendo:
"Si yo gobierno, habrá trabajo para todos" Y dice Pepe
Lo mismo que el año pasado.
"Si yo gobierno, habrá tres meses de vacaciones. Dice nuestro amigo Pepe:
Lo mismo que el año pasado. Sigue el político:
"Si yo gobierno todos tendrán viviendas y buenas carreteras". Otra vez Pepe:
Lo mismo que el año pasado.
Sin saber por donde le viene, un guardaespaldas del político le da un guantazo a Pepe y este dice:
Lo mismo que el año pasado....

martes, 7 de junio de 2016

Una buena propina

No era una propina, era un "propinazo".
Cuando nos ocurrió este suceso tendría yo unos doce o trece años. Eran tiempos de racionamiento pues estábamos en plena pos-guerra. Teníamos unas cartillas con las que podíamos comprar, pan, legumbres, aceite, patatas, etc.
A diario comprábamos el pan, unas veces iba yo y otras mi hermano tres años menor. Aquel día tubo la fatalidad de "encontrarse" con un par de sinvergüenzas que, no solo le robaron el pan, sino que le quitaron lo que es peor, las cartillas de racionamiento. No podíamos tener otras hasta que llegara el día de la renovación, que era una vez al año. Mi madre rogó a la panadera que le vendiera pan, esta le dijo que fuera por las tardes por si le sobraba algo...¡¡Pedazo de bruja!! Todos los días le dabais pan a las estraperlistas que lo vendían por la calle a tres veces su precio habitual. ¿No podías vender un poco de pan a esa madre desesperada?
De vez en cuando nos "daban" un par de barras de un cuarto de kilo. Lo mismo pasaba en la tienda de ultramarinos. Lo que más echábamos de menos era el pan diario, algunos días íbamos a comprar a un panadero clandestino que hacía pan en su casa, pues no salía de ella por causa de la política. Era lo que entonces se llamaba "un topo"
Todo este trajín tuvo mi madre hasta que nos dieron cartillas nuevas y todo volvió a su cauce.
Entre tanto ocurrió lo que os quiero contar:  Lo de la "propinilla"
Mi padre, policía de tráfico (hoy policía local), hacía servicio en la Puerta del Sol esquina a la calle Arenal.
 Un día que fui a Pontejos, (grandes mercerías) a comprar madejas de bordar para mis trabajos manuales, le hice una visita a mi padre. ¡¡Que orgullo me causaba ver a mi padre dirigiendo el trafico!! Lo primera le di un beso...que todo el mundo viera que era mi padre aquel enorme Guardia Municipal.
Aquel día, estaba acompañado de un señor joven, conversaban. Mi padre decía que no con la cabeza mientras dirigía el tráfico. Llegué y le di un beso y el me correspondió sonriente, como siempre hacía.
No capté lo que hablaban solo a mi padre decir: -No, le he dicho que no.
Yo no me movía de allí, mirando al hombre joven y a mi padre.
Entonces, el señor que ya sabía que yo era su hija, pues me padre se lo dijo, le preguntó:
-Puedo hacerle un regalo a la niña?
-No, le contestó, y siguió dirigiendo el tráfico.
Pero el hombre, que a mi me pareció maravilloso, ya me había puesto en la mano un billete muy bien doblado, dirigiéndose a mi padre le dijo:
-Adiós, ya nos veremos...y se fue.
Cuando el buen hombre desapareció y yo ya estaba mirando lo que tenía en la mano, me preguntó:
-¿Que te ha dado?
Abrí la mano y vi que eran cien hermosas pesetas (en aquella época los Municipales ganaban 300 pesetas al mes), vi a mi padre colorado como un tomate, me dijo:
-Trae eso, lo tengo que devolver.. No le deje terminar, le contesté:
-No papá, me voy corriendo a casa para que compre mamá pan.
Salí corriendo hacia la boca del metro más cercana, mientras le oía decir.
-Ten cuidado hija, no te vaya a pasar algo con tanto dinero en el metro.
Yo no le oía.
 El metro ese día me parecía que corría poco. Cuando llegue a casa y se lo enseñé a mi madre, lo primero que me preguntó fue que de donde había sacado ese dinero, yo le dije que papá lo sabía, pero debíamos darnos prisa antes de que se acabara el pan.¡¡Dios mío!!
Aún recordándolo me dan ganas de llorar. Os contaré el porqué de esa "propina":
Resulta que el señor que tan generosamente me obsequió con las 100 pesetas, era un abogado que estaba chantajeando a mi padre para que testificara en un juicio a favor de su cliente. al cual le habían roto un toldo y mi padre lo había presenciado.
El toldo en cuestión se lo había llevado por delante un camión y, cosas de aquellos tiempo, a lo mejor no se habían inventado los seguros.
Resultado final, mi padre no fue a ningún juicio, nos dijo que él no quería perjudicar a nadie porque no sabía quien tenía la culpa, por si acaso...se dio de baja por enfermedad.
Mi madre le decía que tenía cuento, pero yo creo que estaba enfermo de verdad solo de pensar que alguien podía salir perjudicado...¡¡Era un buenazo!!
¡¡Lo que sufrió porque mi madre se gastó las cien pesetas en un abrir y cerrar de ojos!!
¡¿Todavía pensaba mi padre devolverlas?!
Creo que mi madre hizo bien...¡¡Comimos pan blanquito del señor Pepe muchos días!!

He contado esta etapa de otros tiempos, porque hoy mientras comprábamos el pan calentito y recién  hecho, mi vecinita Paquita, no hacía más que protestar:-Que si esta está muy cocida, que si esa está poco hecha, que aquella no me gusta, y ya no me he podido contener: He cogido una barra se la he dado y le he dicho...-¡¡Vámonos ya, mañana será,otro día!!
Su madre y otras vecinas se reían y acto seguido le he dicho que lo iba a contar hoy en mi blog...
¡Claro luego me dicen cotilla! Y creo que tienen un poco de razón.

lunes, 30 de mayo de 2016

Un paseito por Madrid

Creo que no hay nadie que haya estado en Madrid que no hay paseado por el Retiro. El parque en sus principios hacia el año 1630 era para el recreo de los nobles de la época, Carlos III considerado el mejor alcalde de Madrid, permitió el paso a los madrileños a dicho parque. (Gracias Majestad).
Desde niños hemos correteado por el paseo de las estatuas. Su autentico nombre es el Paseo de la Argentina. Nuestro amor por este país ya viene de lejos.
En las épocas de Fernando VII, mando esculpir estatuas de los reyes que había regentado España desde las épocas Godas, pero hete aquí, que por un mal sueño de la reina estas no fueron instaladas donde se había pensado en un primer momento, o sea, en las cornisas del Palacio Real. Pero como su Majestad la reina soñó que las estatuas caían sobre ellos, pensó que su sueño había sido premonitorio y todas ella se repartieron entre el Retiro, la Plaza de Oriente y algunas provincias españolas, ninguna en Palacio.

Luego tenemos la estatua del Ángel Caído que está situada en el mismo sitio desde 1885. Muchos madrileños se opusieron a esta iniciativa, sobre todo el clero, pero el duque de Fernán Núñez que fue el propulsor de esta idea y además puso una considerable suma de dinerito dijo que se quedaba y se quedó.
 Es una bella estatua, se puede apreciar un bello ángel con la boca abierta de espanto, viendo como es expulsado del Cielo y arrastrado por unas terribles serpientes, enroscándosele en el cuerpo. Da la casualidad que la estatua se encuentra exactamente a 666 m del nivel del mar. Creo que se puede comprobar.
También y para que no falte de nada, hay ocasiones en que se reúnen distintos grupos de amantes de Lucifer...

También tenemos, La fuente Egipcia. Dice la leyenda que durante el mandato de Felipe IV de Austria, allá por el siglo XVII, en cierta ocasión, quizá una fiesta campestre, se escondió en alguna parte de los jardines un singular tesoro, doblones, gemas y metales preciosos.
Dos esfinges tumbadas que parecen montar guardia sobre una copa de piedra dentro de su panza se asegura que se encuentra el tesoro. Creo que esto no lo sabe mucha gente, pues dicha fuente siempre está llena de gente comiendo su bocadillo y bebiendo agua fresquita. Seguro que si ,lo supieran, más de uno "dormiría" cerca y...

También tenemos un duende:
Se cuenta que a principios del siglo XVIII en épocas de Felipe V cuando por fin consiguió el trono, este visitaba muchas tardes los jardines del Buen Retiro.
Se dice que durante esos días los jardineros se quedaron de lo más sorprendidos, ya que todos los días iba a pasear el rey, los jardines lucían flores de distintas especies y las más bellas del reino.
FLORES QUE ELLOS NO HABÍAN PLANTADO.
Alguno dice que un extraño ser con rostro grotesco, que en alguna ocasión había sido perseguido, pero siempre desaparecía entre la maleza, era ver a este ser y aparecer los paseos llenos de flores, cariñosamente le apodaron "el Duende del Retiro".
Su actuación más curiosa fue la de adornar con pétalos de flores el paseo principal de El Retiro el día que llegó a Madrid Felipe V. (Mira que he ido veces al Retiro y nona he visto al duendecillo).

Bueno ahora vamos a volver a nuestra época, o sea, al día de ayer cuando se jugaban la copa de la Champión los dos equipos madrileños. En casa no somos aficionados al futbol, gracias a Dios, pero siempre que se juega algo que sea bueno para España lógicamente queremos que gane. En este caso la jugada la hacían dos equipos madrileños y la cosa estaba repartida.
Me dio pena por el Atleti ya que mis hermanos, mi hijo y mi nieto querían que ganara, no fue así, ¡¡que le vamos a hacer!!
El que si lo hizo bien fue, alguien que todos conocéis, ya sea en España, Europa, Americe, etc.
Fue el PADRE ÁNGEL, así con mayúsculas.
El Padre Ángel reunió en su parroquia de San Antón a todos los sin techo que quisieron ir. Les puso una televisión en la Sacristía, entre la Virgen y el Sagrado Corazón y...ahí tenemos a muchos madrileños, y otros que no lo son viendo el partido tan ricamente, porque estar con el Padre Ángel no es cualquier cosa.
Estaban jaleando a su equipo, comiendo, como dijo uno, cacahuetes, patatas fritas y canapés.
Seguro que alguno sintió la perdida de su equipo, pero todos estaban en el mismo equipo...el del camino del Cielo.
¿ Que más puedo decir? Seguiré con mis crónicas madrileñas, ya sean leyendas o como en este caso reales, que de todo hay.

lunes, 23 de mayo de 2016

Leyendas de Madrid

Tengo unas seguidoras, además de amigas y alguna vecina, que me leen cuando acuestan a los niños, ellas son muy amables y dicen que eso las relaja y además lo que más les gusta es cuando escribo algo de miedo o leyendas. Yo, que también soy "mi güena" con ellas las voy a complacer, aunque seguro que todos sabéis estas leyendas.
 Para empezar ahí va una muy madrileña, pues se desarrolla en pleno centro de Madrid:

Cuentan que en la calle Sacramento, cerca de la calle del Rollo, una noche desapacible caminaba un guardia de Corps, don Juan de Echenique cuando una voz de mujer proveniente de un balcón llamó su atención. El apuesto caballero no se lo pensó dos veces, subió la escalera y accedió a la lujosa casa donde encontró a la desconocida dama y pasó con ella una gran noche de amor.
Horas después, medio adormilado, el reloj de la iglesia de San Justo le recordó que debía volver al Palacio Real para el relevo. Salió de prisa del edificio y a la altura de la calle Mayor se percató de que había olvidado el espadín en el salón de su amante.
Regresó sobre sus pasos y al llegar a la puerta descubrió que la lustrosa casa lucía entonces un aspecto abandonado, un vecino al verlo titubear, salido a la ventana y le informó de que en esa casa no vivía nadie desde hacía más de cincuenta años.
Ignorando al informador, Juan de Echenique forzó la cerradura y accedió al lugar donde horas antes había yacido junto su amante. Sin embargo se encontró un escenario muy diferente: muebles tapados y cubiertos de telarañas y suciedad.
De pronto, reconoció un cuadro que ilustraba un retrato de la mujer con la que había pasado la noche. La fecha no dejaba lugar a dudas, fue pintado hacía más de cincuenta años. En ese mismo instante, abandonó la casa no sin antes descubrir su espadachín...ya mugriento.  Uffff. (Esto le tenía que pasar a más uno)

Otra, a ver si esta noche no duermen mis amigas:

Como ya sabéis, el Palacio Real lo mandó construir el bueno de don Felipe III, dicen que el "buen" señor, mandó cortarle las manos, la lengua y sacarle los ojos al arquitecto con el fin de que no repitiera otro igual. Suponiendo que sea verdad, también dice la leyenda que por las noches en algunas salas, se oyen gritos que da el arquitecto...
Yo por si acaso me cuidaré mucho de no pasar una noche en Palacio...ni siquiera un día.

Otra leyenda que corre por los mentideros de la Villa y Corte, dice, que cuando el rey Juan II llegó a Madrid, fue muy bien recibido por los madrileños (somos así).
Le obsequiaron con un osezno y su domador. Fueron instalados en el Campo del Moro (está junto a Palacio). El adiestrador amaestró al animal violentamente.
Una noche, el oso se escapó de su jaula y al día siguiente desapareció el domador. Contaban los centinelas que algunas noches se oían pisadas y gruñidos y gritos humanos.
Algunos incluso, afirman haber visto entre los árboles, las sombras de un animal y una persona que huía de sus garras.
Esta leyenda cobró fuerza con el paso de los años y dicen que aún hoy...se les ve por el Campo del Moro.

Yo estoy muy legos de Palacio y del Campo del Moro, pero tened mucho cuidadito los que paseáis por las noches por estos sitios por si acaso...lagarto, lagarto...

Los que vivimos en Madrid recordamos perfectamente cuando trajeron desde Egipto el Templo de  Debod  hace 40 años, fue traído piedra por piedra cuando hicieron la presa de Asuán.
Además de que  es un monumento milenario que nos cedieron los egipcios y tiene mucho que contar, no se salva tampoco de tener su propia leyenda madrileña, así dicen que, muchos visitantes al caer la tarde se sienten observados fijamente por un gato y no dudan en pensar, que puede tratarse del arquitecto reencarnado.

Pero, al llegar la noche, las únicas miradas felinas en el Templo de Debod, tienen que ver con otro tipo de encuentros, ya que como sabemos, se encuentras un poco solitario...

Espero haberos complacido, vuestros deseos son ordenes para mí. Ya me estoy preparando para daros otros buenos sustos dentro de unos días.

lunes, 16 de mayo de 2016

San Isidro Labrador, Patrón de Madrid


No puede haber un patrón mejor para Madrid que San Isidro. Este  santo es conocido y venerado en el mundo entero. Es el patrón de muchos pueblos españoles y sudamericanos y los madrileños le tenemos mucho cariño.
 Como España es un país más bien seco muchas veces se le hacen rogativas fuera de su día, el 15 de mayo, Muchas veces nos escucha y llueve, es por tanto patrón de los campesinos.
Se cree que el santo nació a finales del siglo XI, pero nadie sabe en que barrio nació, seguro que no lo hizo en el de las Rozas ni tampoco en un piso de alto standing del Paseo de la Castellana, pues en aquellos tiempos Madrid era un pueblo agrícola.
Sobre la figura del santo se han vestido muchas narraciones populares. La más conocida de ellas es la que nos presenta a un hombre muy piadoso que muy a menudo tenía que soportar las burlas de sus vecinos porque cada día iba a la iglesia antes de salir a labrar el campo.
 A veces Isidro llegaba unos minutos tarde al trabajo y sus compañeros lo denunciaron al patrón por holgazán. Cotillos los ha habido en todos los tiempos.
Juan de Vargas que así se llamaba el propietario de la finca, lo quiso comprobar por él mismo, y un buen día se escondió tras unos matorrales situados entre la iglesia y el campo. Al salir del templo le recriminó su actitud.
Cuando llegaron al campo, su patrón vio con sorpresa que los bueyes estaban arando ellos solos la parte que le correspondía al buen Isidro.
Mi madre cada vez que nos contaba la historia de san Isidro nos decía con todo el amor del mundo, que Vargas, el amo..."Vio como dos Ángeles araban, mientras el santo rezaba".
También se cuenta que cada año nuestro amigo organizaba una gran comida para los más pobres  de Madrid. En una ocasión el numero de presentes superó lo previsto y la comida que habían preparado no llegaba ni a la mitad de los convocados. Isidro  metió el puchero en la olla y la comida se multiplicó "milagrosamente" hubo para todos y más.
Hay un relato que dice que en un año de sequía y preocupado por su amo, Isidro con un golpe de su azada hizo salir tal chorro de agua que se pudo abastecer, no solo el campo, sino todos los madrileños que estaban poco menos que sedientos. Fijaros que en estas dos narraciones hay una homología en dos textos de la Biblia; la primera es una analogía del milagro de los peces y los panes de Jesús y la segunda de Moisés, que en el Éxodo de Egipto hacia la tierra prometida, golpeó una piedra con su bastón y salió de ella agua para saciar la sed de su pueblo. "Jesús siempre está al "quite".
En este apartado de "prodigios" no podemos dejar de lado una curación que le valió la beatificación.
Eran los tiempos del rey Felipe III, habiendo caído gravísimamente enfermo cuando estaba cerca de Toledo, le fue llevado el cuerpo de San Isidro hasta su estancia real, el monarca sanó milagrosamente.
La beatificación tuvo lugar el 14 de abril de 1619, y tres años más tarde, el 12 de marzo de 1622, el papa Gregorio XV lo canonizaría.

Como veis hemos estado de fiestas patronales. Ha habido procesión por varias calles de Madrid, incluso ha atravesado la Plaza Mayor, iban muchas autoridades eclesiásticas y civiles, un  gran número de chulapos y chulapas, todos muy guapos, no faltaron  "Los amigos de la capa", yo también estaba,
Ha habido corridas de toros, verbena, fiesta en la Pradera, ¡Ah!, y no han faltado las rosquillas del santo. Las tontas, las listas y las de  santa Clara, he comido y sigo comiendo hoy lunes de las tres, seguro que he engordado tres kilos...¡¡Pero están tan ricas!!

Ahora os voy a enseñar a los que no lo sepan, lo  que quieren decir las letras, M A D R I D.

La "M" de maravilla
La "A" de Andoba, porque es algo listilla.
La "D"  "pa" que se enteren, que el alma "to" lo da.
La "R" de risueño.
La "I" por inmortal.
Y hay otra "D" que avisa, que sobra dignidad.

Ahí tenéis a San Isidro, detrás los campos y a sus pies el escudo de Madrid con el oso y el madroño.

























lunes, 9 de mayo de 2016

Gafas

Menos mal que ya ha pasado pero he estado mas de dos semanas de un humor, como solemos decir...de perros. No se si alguna vez los perros tienen mal humor los pobres pues me parece que siempre son muy simpáticos.
El caso es que empezó porque me tenía que renovar las gafas. Siempre estoy diciendo...mañana, pero ese mañana nunca llega, por fin mi hijo se enfada un poco y me dice:
-Prepárate que nos vamos al oftalmólogo. (Le hago caso), en la óptica, muy amablemente me hacen sentar y se disponen a mirarme mis lindos ojitos. Yo quieta y callada.
Después de un buen rato empiezan a decirme lo que me conviene y lo que no...yo...calladita. Pasa otro buen rato y así de sopetón me dicen que me cuestan 250 euros, que deje una señal de lo menos 50 y que ya me llamaran cuando estén. No digo ni pio, pues gracias a las gafas voy a poder ver mejor los hermosos árboles, el azul del cielo a los niños...incluido el mío que está a mi lado sin decir esta boca es mía, leer y escribir mejor.
Pasados unos días me han llamado, he ido y resulta que, no solo no veo bien, es que no ¡veo nada!
Me han empezado a dar unos sudores que casi me da un soponcio, no podía ver, ni las letras grandes a las que me decían que mirase. Me han dicho que las mandarían al taller...espero que resuelvan el problema, pues seguro que algo raro pasa. Pensé yo.
Mi hijo me ha dicho que no me preocupe. Ah, ¡como son los jóvenes! No solo me preocupa darme otro paseo sino los 250 euros que me van a costar las gafas cuando vaya a recogerlas, eso, suponiendo que estén bien. Solo de pensar en coger otra vez el autobús y...sobre todo tener que salir de casa.
Quizá os estoy aburriendo, pero no os hacéis una idea como estoy yo. Después de otros diez días en los que no dan señales "de gafas" me dicen en la óptica que no saben el motivo por el que no veo bien con las dichosas gafas. Menos mal que no veo mal con las que tengo.
 Estaba pensando que esto ya era casi de juzgado de guardia cuando el sábado acompañada por mi hijo después de 28 días sin respuesta nos hemos presentado en la citada óptica, que dicho sea de paso es de fama nacional, no digo el nombre por elegancia.
Nada mas entrar en el establecimiento nos atiende una señorita muy mona y nos dice que qué deseamos, contesta mi hijo con un poco de "cabreo"
-Deseamos la señal que dejamos por una gafas que, como no dan señales de que estén, queremos eso, los 50 euros que habíamos dejado.
Dicha señorita dice que es muy raro que no hayan llegado de Barcelona. Digo yo. ¿Si las he comprado en Madrid, porque vienen de Barcelona? No me hubiera importado ir a Barcelona si hubiese sido necesario, pues esta ciudad bien merece un viaje, pero no para comprar unos lentes...
Enseguida viene la encargada, pregunta que pasa, la otra se lo cuenta, toma el teléfono, llama  a no se quien y la oímos decir:
-Sí, "lo mismo que a la otra señora".
Mi hijo ya no aguanta más y dice que le den los 50 euros. La señorita primera, muy amable ella, ya está preparando un escrito para que lo firme, lo firmo, cogemos los 50 euros y después de muchas disculpas por parte de la señorita primera, le damos los buenos días y salimos rápidamente de la dichosa óptica.
Como fue el sábado y ya eran casi las dos de la tarde...nos hemos gastado los 50 euros en una rica, rica comida...ya me haré las gafas otro día...

Yo que soy profana en materia de gafas, pienso que a la otra señora y a mi nos dieron el cambiazo y, lógicamente ninguna de las dos veíamos...¡Qué profesionales!

lunes, 2 de mayo de 2016

Madrid de fiesta

No hemos salido del día de la madre, celebrado en varios países el primer domingo de mayo, incluido España, cuando hemos llegado al día dos, como es natural, en el que celebramos el día de la Comunidad de Madrid.
Antes de seguir, FELICIDADES A TODAS LAS MADRES, ya sean españolas, europeas o de Allen de los mares.
Las que somos muy mayores ternemos a nuestra madre en el Cielo, pero eso no quita para que las hayamos homenajeado con una oración. Como es lógico, también le hemos rendido homenaje a nuestra madre del Cielo, o sea, a la Virgen María. Dicho todo esto, continuo.
Como todos los años por estas fechas digo lo mismo, que los actos de celebración de la comunidad han sido muy bonitos, cosa que es verdad.
Han empezado a las diez de la mañana en la Puerta del Sol, lo cual estaba abarrotada de gente, muchos de ellos extranjeros que se han quedado con la boca abierta al ver la parada militar y como caían cuatro paracaidistas del cielo portando, las banderas de la Comunidad y la Nacional. Han sido muy aplaudidos.
Por mucho tiempo que pase no podemos olvidar y que nuestros ojos se humedezcan cuando las autoridades han puesto las consabidas coronas de laurel a los dos actos más deleznables que nos han podido ocurrir.
El primero, fue en 1808, cuando el "señor" Napoleón, después de retener a nuestro rey, quiso también "retener" a los españoles. Claro que él no contó con el genio que tenemos y no nos dejamos pisar por nadie, mucho menos por un "Napoleón" que además era un borracho, por algo le llamaban "Pepe botella".
Muchos fueron lo que murieron en el intento, como le ocurrió a la pobre Manuela Malasaña, una chavala de 17 años, a la que cogieron cuando iba corriendo a su casa desde su taller de bordados donde la maestra las tenía retenidas hasta que pasara el "Jaleo", Manuela, o Manolita, como la llamaban cariñosamente, quiso ir con su familia, claro que antes de llegar a su casa tuvo la mala suerte de ser detenida por los invasores, al registrarla y ver que llevaba unas tijeras en el bolsillo, la acusaron de llevar un arma y la fusilaron ese mismo día.
 Clara del Rey, otra buena mujer, que junto con su esposo y sus hijos se fue hacia Palacio para que no secuestraran al rey y...allí murió la pobre, luchando por las libertades, libertades que hoy, gracias a Dios y a ellos, disfrutamos tantos y tantos españoles.
Diréis que todos los años cuento lo mismo, pero es que me hierve la sangre todos los años por estas fechas.
El segundo, no podemos olvidarnos del 11-M, día en que toda España sufrió. Hoy cuando han colgado la corona de laureles en la placa que está al lado opuesto de la del dos de mayo, ha vuelto a ser emocionante, más cuando lo han hecho el Presidente del Gobierno, la Presidenta de la Comunidad y la Alcaldesa de Madrid.
Me ha emocionado ver como siendo de distintas ideologías, tanto don Mariano Rajoy y doña Cristina Cifuentes, en todo momento han mimado y respetado a doña Manuela Carmena. Ha habido un momento en que don Mariano les ha cedido el protagonismo a las dos mujeres cuando han puesto la corona a las víctimas del 11-M. Él se ha puesto a un lado para que las dos mujeres terminaran el acto.
En un momento las he visto a las dos cogidas del brazo, no ha sido la primera vez, pues ya las he visto a las dos, como buenas amigas, cogidas del brazo, y es que doña Manuela ya es muy mayor...yo también la respeto aunque no sea de su color...
Es hermoso darse la mano aunque nuestros pensamientos sean distintos. Todos somos hermanos a los ojos de Dios.