¿Será verdad lo que dicen estos hombres?
Creo que todavía las señoras afganas se tocan con el Burka:
Esto lo obligo un señor que era el jefazo de Afganistán y obligó a las damas que se taparan su bonita cara...no se con que fin.
Pero ¿Quién ha inventado esa prenda?
Estoy segura que el señor que mando que se cubrieran hasta la cabeza...¡¡NO!!
Yo, como muchas señoras que sabemos coser, podemos decir que eso es una prenda muy bien estructurada, hecho con un magnifico patrón y para rematar el comentario, diré que la rejilla que lleva esta prenda para que las mujeres puedan ver es una obra de arte. Está hecha a base sacar hilos, filtiré o quizá hecha con ganchillo y, sigo diciendo yo, que...ese señor seguro que no sabía ni enhebrar una aguja.
Como estamos en el mes de la mujer, o sea, que todos quieren agasajar a las señoras. También tenemos que pensar en esas mujeres afganas por si es verdad que están tan sometidas. Pero la verdad es que lo del Burka no me lo creo.
Señoras, ustedes se han inventado lo del Burka porque es bonito y lo llevan de todos los colores a cual más vello.
Insisto, el Burka es una obra de arte y solo lo pueden hacer gentes especializadas, con un magnifico patrón y unas buenas y primorosas manos para el bordado. No creo que esos señores que se pasan el día en las montanas rifle en mano, sean capaces de hacer tan magnifica labor.
¿Será verdad lo del chiste de la caricatura de arriba?
Si son obligadas, lo siento.
Pero pensar los más jóvenes, que no hace muchos años...bueno si. Hace años las mujeres de mi edad teníamos que entrar en la iglesia con un velo, con medias o calcetines las jovencitas y nunca con pantalones. ¿Cómo lo veis?
Si me permitís una anécdota os diré que, las monjas no nos dejaban entrar en el comedor sin calcetines, ¡¡aunque volviéramos de la playa!!
Como soy de la quinta "Del abuelo Cebolleta" ya os iré contando cosillas de mi juventud...¡Divino tesoro!
Esto que cuento ahora no es un chiste, pero me viene al pelo por aquello de que estamos hablando de mujeres de otra religión:
Ocurrió en la calle de Toledo de Madrid hace unos meses. Una musulmana le hace señas a un taxi para que pare.
Una vez dentro del taxi, le pide al taxista que apague la radio porque ella no puede oír música occidental debido a su religión.
"En la época del Profeta no había música como esa y mucho menos radio", dijo la viajera.
"La música occidental es de los infieles y yo no puedo oírla".
El taxista apaga la radio, pero en el siguiente semáforo detiene en coche, sale del mismo y con amabilidad abre la puerta trasera.
La mujer se sorprende y pregunta un tanto enfadada:
-¿Que pasa? Todavía no hemos llegado a mi destino.
El taxista le contesta:
"-Mire señora, en la época del Profeta no había taxis, así que, por favor, salga del mío y busque un camello que la transporte.







