Esto lo escribí en 2013 con el titulo... "Trata de no llorar", pero como tengo nuevos seguidores y además nos viene muy bien por el ambiente en que vivimos...lo vuelvo a contar:
Ella dio un salto cuando vio al cirujano salir de la sala de operaciones. Preguntó:
-¿Como está mi pequeño? ¿Lo puedo ver? El cirujano dijo:
-Lo siento. Hicimos cuanto pudimos. Teresa dijo:
-"Por qué a los niños les puede dar cáncer. ¿Dónde estabas Dios cuando mi niño te necesitaba? El cirujano le preguntó:
-"¿Te gustaría estar un tiempo a solas con tu hijo, antes de que se lo lleven a la Universidad?
Una enfermera la acompañó. Ella paso sus dedos amorosamente por los cabellos rizado y rojizo del niño. "¿Te gustaría guardar un poco de su cabello? Le preguntó la enfermera. Teresa asintió que si. La enfermera cortó un pedazo de cabello, lo introdujo en una bolsa de plástico y lo entregó a Teresa. Esta dijo que fue idea de Toñito donar su cuerpo a la Universidad. Recogió sus pertenencias y se dirigió a su casa vacía...ella se dejó caer sobre la cama de su hijo y abrazando la almohada, lloró hasta quedar dormida.
Era al rededor de la media noche cuando despertó. Y colocada al lado de ella en la cama había una carta. La carta decía:
"Querida mamá, sé que te vas a extrañar; pero no pienses que yo te olvidaré. "Te amo". Algún día nos volveremos a encontrar. Mientras tanto, si quieres adopta otro niño y así no estarás sola. El podrá usar mi cuarto y mis juguetes. No estés triste pensando en mi. Este es un lugar maravilloso...y ¿sabes? Jesús no se parece a ninguna de las fotos que pintan de El. Jesús mismo me llevó a conocer a Dios y habló conmigo.
Ahí fue cuando le dije que yo quería escribirte una carta para despedirme de ti y decirte como me siento ahora...Pero yo creía que no se permitía. Pero ¿sabes qué mamá? Dios me dio papel y su pluma personal para que te escribiera esta carta. Dios me dijo que te contestara una de las preguntas que le hiciste..."Donde estaba Él cuando yo lo necesitaba? Dios me dijo que estaba en el mismo lugar conmigo, como cuando Su Hijo Jesús estaba en la cruz.
Él estaba justo ahí, según está siempre con todas sus criaturas...Pero de todos modos, mamá, nadie más puede ver lo que te he escrito...Solo tú...Para todos los demás, esto es solo un papel en blanco. ¿No es fantástico?...Oh!, olvidé decirte...Ya no siento ningún dolor...Ya no me duele más...el cáncer se fue. Estoy feliz porque puedo estar de pie y correr..., sin sentir más dolor. Por eso Él envió al ángel de la misericordia a rescatarme.
Firmado con el amor de Dios, Jesús & Yo..., tu Toñito