En todos los momentos de nuestra existencia hay amor. Siempre nos estamos quejando pero cuando vemos uno verdadero parece que nos asombramos como si fuera una cosa extraña, y no lo es. Hoy hablemos de amor, que hay mucho.
Hay amor entre los animales, esta es la prueba...y entre humanos...faltaría más.
Un hombre estaba haciendo trabajos de reforma en su casa y, al disponerse a cambiar una pared de madera, se dio cuenta de que, en un hueco, había una lagartija completamente inmóvil. Se detuvo a contemplarla mejor y descubrió el motivo de su inquietante inmovilidad: tenía la pata atravesada por un clavo y, por la pinta que tenía la extremidad, eso sucedía desde hacía mucho tiempo.
El caso de la lagartija atrapada se convirtió en un misterio, porque, ¿Cómo había logrado sobrevivir el pequeño reptil sin la posibilidad de moverse ni unos centímetros para atrapar pequeños animalitos?
Así el hombre decidió investigar a fondo para hallar respuesta al enigma.
Se pasó toda una mañana observando el hueco donde se escondía el animalito y, de pronto, vio cómo otra lagartija se acercaba hasta ella con un trozo de comida en la boca para alimentar al reptil prisionero. El hombre quedó aturdido y emocionado al mismo tiempo con lo que había descubierto.
Si había una prueba de amor sobre la superficie de la tierra, era ésta. Si una criatura tan pequeñita puede llegar a amar con tal intensidad a otro ser, qué no podíamos conseguir los humanos si lo hiciéramos con la misma generosidad y pasión.
Esto ha ocurrido con animales. Ahora vamos a ver como reaccionan los humanos.
Una pareja de jóvenes estaban enamorados desde hacía tiempo y pronto iban a unirse en matrimonio. Pero, apenas unos meses antes de la boda, la novia sufrió un aparatoso accidente que le dejó el rostro desfigurado.
"-Creo que no va a ser posible que nos casemos. Un accidente me ha dejado el rostro destrozado. Búscate una mujer hermosa como tu te mereces.. Ya no soy digna de ti", escribió la joven en una carta dirigida a su novio. Él no tardó en contestar y lo hizo con una asombrosa noticia:
"-Quién soy indigno de ti soy yo. He enfermado de la vista y el médico me ha dicho que quedaré totalmente ciego .Piénsatelo, yo sigo deseando casarme contigo".
Y así fue. Celebraron la ceremonia y nadie había visto a una pareja más enamorada que ellos. Vivieron 20 años de plenitud y felicidad, en los que la muchacha fue lazarillo que le guio entre las tinieblas. Pero un día, ella enfermó con muy mal pronostico y, mientras agonizaba, solo se lamentaba de la desdicha de tener que dejar a su marido desasistido. Cuando ella abandonó este mundo, su esposo abrió los ojos ante el asombro de los presentes.
"-Jamás estuve ciego. Fingí para que mi amor no se entristeciera pensando que veía su rostro desfigurado", confesó entre lágrimas.
Que maravillosas formas de amar.
Hoy día 31 de julio es San Ignacio de Loyola, patrón de los Jesuitas.
No he dejado de acordarme, que un día tal como hoy, allá por los años 50, y en compañía de mis compañeras, cuidadas por dos monjas, nos encontrábamos en Comillas (Santander). Habíamos ido de visita, sería muy largo contar todo lo que ocurrió aquel día. Eran años malos, no teníamos caprichos, pero como era el patrón había habido comilona extra, cuando llegamos nosotras ya solo quedaban los postres y, vive Dios que nos pusimos "moradas" de helado, natillas fresquitas y un sin fin de dulces ya que un sacerdote nos metió de "extranjis" en la cocina.
No me he olvidado de ninguna de mis compañeras, ni de las monjas tampoco, fueron muy buenas con nosotras.
Felicidades a todos los Ignacio.
lunes, 31 de julio de 2017
miércoles, 26 de julio de 2017
Anécdotas de vacaciones
Hoy, a modo de saludo, os contaré algunas anécdotas de mis vacaciones, incluida...una pesadilla:
Cuando sale uno de casa (al menos en mi caso) y vuelve, todo parece que está patas arriba. Quizá sea que al estar un par de semanas fuera ya parece que hace siglos que faltas de casa. Uno se acostumbra pronto al paseo, la playa, las cenas...esto de las comidas tiene un punto y aparte...¡¡Como comemos!!
En mi estancia fuera de mi ambiente ha pasado de todo. Incluso cerca de donde yo estaba ha habido un concierto de jóvenes.
Empezaré diciendo que los jóvenes son "muy ricos", sobre todo cuando vuelven al hotel a las tantas de la madrugada y como en este caso, (todos eran ingleses), pero seguro que los españolitos y de cualquier otro país hubieran actuado igual.
El hotel donde yo me alojé estaba al tope de "niños" ingleses. Hay que decir que eran un poco "guaretes". Se paseaban por los pasillos como si estuvieran en su casa, recién salidos de la ducha con la toalla atada a la cintura. Se sentaban en los pasillos en grupo y para rizar el rizo, todo lo tiraban por el suelo. Las señoras de la limpieza sacaban todos los días varias bolsas llenas de basura y no era porque fuesen humildes de condición, porque el hotel les costaba una "pasta".
Bueno el caso es que cuando terminó el concierto al que habían venido, todo se tranquilizó. Primera anécdota.
No es que yo fuese una sirena pero no hace mucho que me encantaba nadar, en el mar, en la piscina y donde se terciara, pero...de un tiempo a esta parte, mejor dicho, este año, le he tomado un miedo al mar principalmente que seguro que los que me conocen no se imaginan que no me he metido en el agua a mas altura de la cintura, si, si, eso he dicho. Ni un palmo más arriba.
Cuando mi hijo me vio tan titubeante me compró un bastón de aluminio para que entrara en el mar con más seguridad y, entre el bastón y mi nene pude meterme en el agua con más seguridad. ¿He dicho seguridad?
Aunque en la playa que yo he estado siempre ha estado la mar tranquila. Ha habido unos días de bandera amarilla y otro de bandera roja.
Uno de esos días en que había buenas olas, yo me quedé con mi bastón anclado hasta que me llegó el agua a las rodillas. Creo que me pilló desprevenida una y aunque estaba, "anclada" el bastón y yo fuimos a hacer puñetas mientras mi hijo estaba a varios metros de mi lado nadando.
Lo inmediato que hice fue soltar el dichoso bastón y caer como una rana haciendo movimientos raros con los brazos. Cuando mi hijo me vio salió corriendo hacia donde yo estaba pero antes llegaron dos muchachos muy fuertes y amables, uno me cogió a mi, mientras el bastón (que no se veía mas que el apoyo y parecía el periscopio de un submarino), era "salvado" por el otro joven. No tardo mucho en llegar mi hijo pero yo no me soltaba de los musculosos brazos que me habían apresado y en los que me sentía muy segura.
Con todo el dolor de mi corazón me solté de tan apuesto muchacho, que luego me di cuenta que era mulato y guapísimo.
Lo inmediato en estos casos fue que se arremolino mucha gente creyendo que yo estaba en las últimas, por fin le dije a unas chicas que con tanta amabilidad me trataban.
-No os preocupéis guapas, es que me sentía muy bien en tan magníficos brazos. (risas)
Una un poco más atrevida me dijo:
-Señora, por que no me presenta a su hijo.
Se lo presenté, pero mi hijo estaba un poco distraído más pendiente de mi... Segunda anécdota.
Ahora viene la pesadilla, que os doy mi palabra de honor que es bien cierta. Aunque como siempre mi cuñada Pepi lo pondrá en duda, pues siempre dice que exagero.
Yo estaba durmiendo plácidamente, lógico, pues los sueños solo aparecen cuando uno duerme.
Me desperté, creo que después de pegar un grito.
Estaba mi hijo en pijama, una pareja trasnochadora, la Policía, la Guardia Civil, los bomberos...Bueno ya sabéis que soy un poco exagerada, en realidad solo había cuatro personas, mi hijo, la pareja trasnochadora y el vigilante de noche que había sido requerido por no se quien. Cuando vieron que todo había sido un sueño, cada uno se fue a su puesto y yo le conté a mi hijo la pesadilla que aun recuerdo perfectamente y, aunque no queráis la vais a saber.
El sueño:
Yo estaba en el salón de casa de mi madre, fallecida hace 12 años, en esto que entran varios señores todos vestidos de negro entre los que se encontraban por lo menos dos sacerdotes. Uno de ello se dirige a mi y me dice:
-Abre la puerta de la habitación de tu madre pues nos han dicho que hay "una presencia", yo la abro y dirigiéndome a un punto digo muy fuerte:
-¡¡Manifiéstate, Ángela que te quieren ver!!
En ese momento veo como un recuadro que se ilumina en el que hay algo brillante que se mueve y
digo gritando:
¡¡¡Hay esta!!! AYYYYY.
Y fue cuando me desperté.
Tengo que decir que jamás he leído cosas de aparecidos, no veo películas de Zombis ni nada que se le parezca, pero...por si acaso, he rezado por la tal Ángela que no se quien es...
Cuando sale uno de casa (al menos en mi caso) y vuelve, todo parece que está patas arriba. Quizá sea que al estar un par de semanas fuera ya parece que hace siglos que faltas de casa. Uno se acostumbra pronto al paseo, la playa, las cenas...esto de las comidas tiene un punto y aparte...¡¡Como comemos!!
En mi estancia fuera de mi ambiente ha pasado de todo. Incluso cerca de donde yo estaba ha habido un concierto de jóvenes.
Empezaré diciendo que los jóvenes son "muy ricos", sobre todo cuando vuelven al hotel a las tantas de la madrugada y como en este caso, (todos eran ingleses), pero seguro que los españolitos y de cualquier otro país hubieran actuado igual.
El hotel donde yo me alojé estaba al tope de "niños" ingleses. Hay que decir que eran un poco "guaretes". Se paseaban por los pasillos como si estuvieran en su casa, recién salidos de la ducha con la toalla atada a la cintura. Se sentaban en los pasillos en grupo y para rizar el rizo, todo lo tiraban por el suelo. Las señoras de la limpieza sacaban todos los días varias bolsas llenas de basura y no era porque fuesen humildes de condición, porque el hotel les costaba una "pasta".
Bueno el caso es que cuando terminó el concierto al que habían venido, todo se tranquilizó. Primera anécdota.
No es que yo fuese una sirena pero no hace mucho que me encantaba nadar, en el mar, en la piscina y donde se terciara, pero...de un tiempo a esta parte, mejor dicho, este año, le he tomado un miedo al mar principalmente que seguro que los que me conocen no se imaginan que no me he metido en el agua a mas altura de la cintura, si, si, eso he dicho. Ni un palmo más arriba.
Cuando mi hijo me vio tan titubeante me compró un bastón de aluminio para que entrara en el mar con más seguridad y, entre el bastón y mi nene pude meterme en el agua con más seguridad. ¿He dicho seguridad?
Aunque en la playa que yo he estado siempre ha estado la mar tranquila. Ha habido unos días de bandera amarilla y otro de bandera roja.
Uno de esos días en que había buenas olas, yo me quedé con mi bastón anclado hasta que me llegó el agua a las rodillas. Creo que me pilló desprevenida una y aunque estaba, "anclada" el bastón y yo fuimos a hacer puñetas mientras mi hijo estaba a varios metros de mi lado nadando.
Lo inmediato que hice fue soltar el dichoso bastón y caer como una rana haciendo movimientos raros con los brazos. Cuando mi hijo me vio salió corriendo hacia donde yo estaba pero antes llegaron dos muchachos muy fuertes y amables, uno me cogió a mi, mientras el bastón (que no se veía mas que el apoyo y parecía el periscopio de un submarino), era "salvado" por el otro joven. No tardo mucho en llegar mi hijo pero yo no me soltaba de los musculosos brazos que me habían apresado y en los que me sentía muy segura.
Con todo el dolor de mi corazón me solté de tan apuesto muchacho, que luego me di cuenta que era mulato y guapísimo.
Lo inmediato en estos casos fue que se arremolino mucha gente creyendo que yo estaba en las últimas, por fin le dije a unas chicas que con tanta amabilidad me trataban.
-No os preocupéis guapas, es que me sentía muy bien en tan magníficos brazos. (risas)
Una un poco más atrevida me dijo:
-Señora, por que no me presenta a su hijo.
Se lo presenté, pero mi hijo estaba un poco distraído más pendiente de mi... Segunda anécdota.
Ahora viene la pesadilla, que os doy mi palabra de honor que es bien cierta. Aunque como siempre mi cuñada Pepi lo pondrá en duda, pues siempre dice que exagero.
Yo estaba durmiendo plácidamente, lógico, pues los sueños solo aparecen cuando uno duerme.
Me desperté, creo que después de pegar un grito.
Estaba mi hijo en pijama, una pareja trasnochadora, la Policía, la Guardia Civil, los bomberos...Bueno ya sabéis que soy un poco exagerada, en realidad solo había cuatro personas, mi hijo, la pareja trasnochadora y el vigilante de noche que había sido requerido por no se quien. Cuando vieron que todo había sido un sueño, cada uno se fue a su puesto y yo le conté a mi hijo la pesadilla que aun recuerdo perfectamente y, aunque no queráis la vais a saber.
El sueño:
Yo estaba en el salón de casa de mi madre, fallecida hace 12 años, en esto que entran varios señores todos vestidos de negro entre los que se encontraban por lo menos dos sacerdotes. Uno de ello se dirige a mi y me dice:
-Abre la puerta de la habitación de tu madre pues nos han dicho que hay "una presencia", yo la abro y dirigiéndome a un punto digo muy fuerte:
-¡¡Manifiéstate, Ángela que te quieren ver!!
En ese momento veo como un recuadro que se ilumina en el que hay algo brillante que se mueve y
digo gritando:
¡¡¡Hay esta!!! AYYYYY.
Y fue cuando me desperté.
Tengo que decir que jamás he leído cosas de aparecidos, no veo películas de Zombis ni nada que se le parezca, pero...por si acaso, he rezado por la tal Ángela que no se quien es...
martes, 11 de julio de 2017
Vacaciones Merecidas
Bueno, no es que me las merezca mucho pero el caso es que estoy de vacacione a orillas del Mediterráneo, más concretamente en Oropesa del Mar. Hace más de 12 años que mi hijo y yo pasamos unos días en este pueblo de la costa que dicho sea de paso nos gusta mucho.
La playa está muy bien cuidada, no hay aglomeración, bueno hasta ahora pues ya están viniendo muchos ingleses ya que hay el festival del FIB, ( Festival Internacional de Benicasin ) de gente joven en Benicasin y según nos han dicho en el hotel que van a venir muchos más.
Ya contaré más cosas pues solo llevo dos días aquí.
Aunque ya digo que está todo muy tranquiló y formal, siempre hay excepciones. Siguen levantándose muchos a las 6 de a mañana para colocar su sombrilla en primera fila, luego se marchan a casa a desayunar e incluso a dormir otra vez.
Siempre hay alguna peleílla. Hoy sin ir más lejos, una persona ha empezado a discutir con una señorita que tenía a lado. Él, un señor mayor le ha recriminado porque le quitaba la sombra, la señorita ha icho que ella había llegado y daba el sol. El señor vuelve a decir que la sombra es de su sombrilla.
El uno que si, la otra que no. El caso es que han empezado a discutir y el señor mayor (que no tenía razón), de los nervios, le ha dado un paro cardiaco. La gente chillaba asustada. La familia además de encararse con la citada señorita no sabía que hacer.
Bueno, el caso es que han llamado al socorrista, este a la policía y estos a la ambulancia. Ha llegado rápidamente, pero como no podía entrar en la arena, han llegado los camilleros y se han llevado al susodicho. (Más tarde nos han dicho que se ha recuperado en el hospital de Castellón de la Plana)
Después de este suceso y como ya eran las 7 de la tarde, hemos cogido las toallas y el cesto y nos hemos ido al hotel con un poco de mal gusto por tal suceso.
Mi hijo ha cogido una bicicleta de alquiler y se ha ido a hacer la ruta Oropesa-Benicasin. Yo me he ido a misa, a una iglesia que hay cerca de la playa que está al aire libre.
Por supuesto que más tarde ha venido la hora de la cena, la música playera y los consabidos helados de los que no nos privamos en vacaciones, aunque engorden, después al hotel porque tengo los pies hechos "fosfatina".
La playa está muy bien cuidada, no hay aglomeración, bueno hasta ahora pues ya están viniendo muchos ingleses ya que hay el festival del FIB, ( Festival Internacional de Benicasin ) de gente joven en Benicasin y según nos han dicho en el hotel que van a venir muchos más.
Ya contaré más cosas pues solo llevo dos días aquí.
Aunque ya digo que está todo muy tranquiló y formal, siempre hay excepciones. Siguen levantándose muchos a las 6 de a mañana para colocar su sombrilla en primera fila, luego se marchan a casa a desayunar e incluso a dormir otra vez.
Siempre hay alguna peleílla. Hoy sin ir más lejos, una persona ha empezado a discutir con una señorita que tenía a lado. Él, un señor mayor le ha recriminado porque le quitaba la sombra, la señorita ha icho que ella había llegado y daba el sol. El señor vuelve a decir que la sombra es de su sombrilla.
El uno que si, la otra que no. El caso es que han empezado a discutir y el señor mayor (que no tenía razón), de los nervios, le ha dado un paro cardiaco. La gente chillaba asustada. La familia además de encararse con la citada señorita no sabía que hacer.
Bueno, el caso es que han llamado al socorrista, este a la policía y estos a la ambulancia. Ha llegado rápidamente, pero como no podía entrar en la arena, han llegado los camilleros y se han llevado al susodicho. (Más tarde nos han dicho que se ha recuperado en el hospital de Castellón de la Plana)
Después de este suceso y como ya eran las 7 de la tarde, hemos cogido las toallas y el cesto y nos hemos ido al hotel con un poco de mal gusto por tal suceso.
Mi hijo ha cogido una bicicleta de alquiler y se ha ido a hacer la ruta Oropesa-Benicasin. Yo me he ido a misa, a una iglesia que hay cerca de la playa que está al aire libre.
Por supuesto que más tarde ha venido la hora de la cena, la música playera y los consabidos helados de los que no nos privamos en vacaciones, aunque engorden, después al hotel porque tengo los pies hechos "fosfatina".
lunes, 3 de julio de 2017
Va de perros
El perro atado:
En un lujoso palacio vivía un señor que cada día salía a pasear por sus propiedades. En esas caminatas siempre iba acompañado de su perro, un animal corpulento y fiero, una viva imagen de su propietario.
Dadas estas características, en todo momento lo llevaba atado con una correa. Y es que cada vez que el animal se encontraba de frente con otro, empezaba a tirar con fuerza con la intención de atacarlo. En esas ocasiones, el señor sabía cómo calmarlo, hablándole con suavidad y acariciándolo.
Pero un día el hombre decidió encargarle a un nuevo criado que pasease a su mascota. Como este no estaba advertido del comportamiento del animal, no tomó ninguna precaución y, cuando se cruzaron con otro hombre que paseaba a su perro, el fiero can le arrastró y se escapó.
En cuanto el animal vio que estaba suelto hizo un amago de atacar, pero titubeó: "¿Y si ese perrillo, al que podría matar de un mordisco, me muerde y me causa una herida? Lo dejaré estar por hoy", pensó. Y desde aquél día el animal se acostumbró a pasear suelto sin atacar a nadie y, de paso, enseñó a su dueño la forma más sabia de gobernar:
A menudo se consigue mucho más dando libertad a la gente que imponiendo estrictas reglas.
Yo estaba tan ricamente escribiendo mi entrada, cuando oigo zafarrancho, voces, gritos y todo lo que había que oír, todo ello en mi mismísimo portal.
Claro está, como cualquier cotilla que se precie, he dejado el ordenador y rauda como una centella he abierto la puerta (vivo en un bajo). Miro el ambiente y me percato de que hay doscientos perros peleándose...bueno, menos perros, solo eran tres.
El perro de mi vecina del bajo, el perro de mi vecina del segundo y otro perro que no se de quien era, el caso es que también chillaba lo suyo.
Cuando veo un poco de calma y las dos vecinas (echándose en cara cual de los perros tenía la culpa), una sube hacia arriba y otra se queda abajo.
La pobre estaba muy sofocada y no es para menos. Ella tiene una perrita pequeñita, de tamaño, que de gritos gritaba igual que los grandes.
Todo viene porque las madres somos demasiado buenas con los hijos, (no es mi caso, yo no tengo animales).
El caso es que mi vecina además de la perrita tiene un gatazo por gusto de la niña. El niño se ha casado, pero como trabajan los dos le han traído a la mamá un dálmata más grande que yo...la pobre después del trabajo saca a la perrita, después al dálmata y da de comer al gato, a los hijos al marido y algunas veces a los invitados que le traen los niños, incluida la nuera.
Estaba tan apurada que yo quería darle una tila pero me ha dicho que no, que quería un buen café. La he hecho pasar a casa y para "animarla" mientras se lo tomaba, le he contado esta "linda" historia...sin animo de asustar a nadie, os la cuento:
Cuenta la leyenda que había una chica muy amable que un día se encontró a un perrito en la calle, ella se encariño al instante con el animal y se lo llevó a su casa.
El perrito vivió un tiempo en la casa de la chica aunque a la madre de ella no le gustaba, pero todos vivieron en paz, hasta que un día la joven se fue el fin de semana a un campamento.
En ese tiempo la madre aprovechó para acabar con la vida del perro y deshacerse del cuerpo. Cuando la joven volvió preguntó a su madre donde estaba el perro, la madre dijo que no sabía, pero desde ese día comenzó a escuchar ladridos debajo de su cama todas las noches, hasta que un día no soportó más la situación y se quitó la vida.
Dejó una nota a su hija contando lo que había hecho y confesando que el fantasma del perro no la dejaría en paz..
Cuando he terminado de contar mi historia, con muchos aspavientos y muy trágicamente, la pobre de mi vecina Eloísa me ha dicho muerta de miedo: ¡¡¡Es usted única animando!!! Yo jamás haría una cosa así.
Siempre me habla de usted, por más veces que le he repetido que me tutee, no hay modo. Dice que le causo respeto.
Es una chica estupenda, seguro que seguirá sacando a los perros de paseo, dando de comer al gato, hacer un montón de comidas (cada uno come una cosa), y es que, hay personas que son demasiado buenas.
EL PERRITO FANTASMA (¿no es precioso?)
En un lujoso palacio vivía un señor que cada día salía a pasear por sus propiedades. En esas caminatas siempre iba acompañado de su perro, un animal corpulento y fiero, una viva imagen de su propietario.
Dadas estas características, en todo momento lo llevaba atado con una correa. Y es que cada vez que el animal se encontraba de frente con otro, empezaba a tirar con fuerza con la intención de atacarlo. En esas ocasiones, el señor sabía cómo calmarlo, hablándole con suavidad y acariciándolo.
Pero un día el hombre decidió encargarle a un nuevo criado que pasease a su mascota. Como este no estaba advertido del comportamiento del animal, no tomó ninguna precaución y, cuando se cruzaron con otro hombre que paseaba a su perro, el fiero can le arrastró y se escapó.
En cuanto el animal vio que estaba suelto hizo un amago de atacar, pero titubeó: "¿Y si ese perrillo, al que podría matar de un mordisco, me muerde y me causa una herida? Lo dejaré estar por hoy", pensó. Y desde aquél día el animal se acostumbró a pasear suelto sin atacar a nadie y, de paso, enseñó a su dueño la forma más sabia de gobernar:
A menudo se consigue mucho más dando libertad a la gente que imponiendo estrictas reglas.
Yo estaba tan ricamente escribiendo mi entrada, cuando oigo zafarrancho, voces, gritos y todo lo que había que oír, todo ello en mi mismísimo portal.
Claro está, como cualquier cotilla que se precie, he dejado el ordenador y rauda como una centella he abierto la puerta (vivo en un bajo). Miro el ambiente y me percato de que hay doscientos perros peleándose...bueno, menos perros, solo eran tres.
El perro de mi vecina del bajo, el perro de mi vecina del segundo y otro perro que no se de quien era, el caso es que también chillaba lo suyo.
Cuando veo un poco de calma y las dos vecinas (echándose en cara cual de los perros tenía la culpa), una sube hacia arriba y otra se queda abajo.
La pobre estaba muy sofocada y no es para menos. Ella tiene una perrita pequeñita, de tamaño, que de gritos gritaba igual que los grandes.
Todo viene porque las madres somos demasiado buenas con los hijos, (no es mi caso, yo no tengo animales).
El caso es que mi vecina además de la perrita tiene un gatazo por gusto de la niña. El niño se ha casado, pero como trabajan los dos le han traído a la mamá un dálmata más grande que yo...la pobre después del trabajo saca a la perrita, después al dálmata y da de comer al gato, a los hijos al marido y algunas veces a los invitados que le traen los niños, incluida la nuera.
Estaba tan apurada que yo quería darle una tila pero me ha dicho que no, que quería un buen café. La he hecho pasar a casa y para "animarla" mientras se lo tomaba, le he contado esta "linda" historia...sin animo de asustar a nadie, os la cuento:
Cuenta la leyenda que había una chica muy amable que un día se encontró a un perrito en la calle, ella se encariño al instante con el animal y se lo llevó a su casa.
El perrito vivió un tiempo en la casa de la chica aunque a la madre de ella no le gustaba, pero todos vivieron en paz, hasta que un día la joven se fue el fin de semana a un campamento.
En ese tiempo la madre aprovechó para acabar con la vida del perro y deshacerse del cuerpo. Cuando la joven volvió preguntó a su madre donde estaba el perro, la madre dijo que no sabía, pero desde ese día comenzó a escuchar ladridos debajo de su cama todas las noches, hasta que un día no soportó más la situación y se quitó la vida.
Dejó una nota a su hija contando lo que había hecho y confesando que el fantasma del perro no la dejaría en paz..
Cuando he terminado de contar mi historia, con muchos aspavientos y muy trágicamente, la pobre de mi vecina Eloísa me ha dicho muerta de miedo: ¡¡¡Es usted única animando!!! Yo jamás haría una cosa así.
Siempre me habla de usted, por más veces que le he repetido que me tutee, no hay modo. Dice que le causo respeto.
Es una chica estupenda, seguro que seguirá sacando a los perros de paseo, dando de comer al gato, hacer un montón de comidas (cada uno come una cosa), y es que, hay personas que son demasiado buenas.
EL PERRITO FANTASMA (¿no es precioso?)
lunes, 26 de junio de 2017
El cuadro del niño llorón
Un hombre compró un cuadro que representaba a un niño llorando, se quedó tan prendado de él que no dudó, gastando sus ahorros, llevarlo a casa.
En el lienzo podía observarse el rostro de un niño llorando con una expresividad casi única. Sin conocer su historia se podía intuir el gran sufrimiento que había padecido el pequeño, un llanto que el artista había captado con tal realismo que solo mirarlo le imbuía una gran tristeza.
En el lienzo podía leerse la firma de un tal Giovanni Bragolin.
Cuando llegó a casa lo colocó en un lugar preferente, lo colocó en la habitación donde dormía. Al día siguiente acudiría a la biblioteca a buscar información tal vez el lienzo era más caro de lo que él pensaba.
Al finalizar el día, el hombre se acercó de nuevo al cuadro del niño llorando, se quedó mirándolo durante varios minutos, observando con detalle su compungido gesto. Trató de imaginar que pudo hacer llorar al niño: el hambre, un castigo, tal ver la muerte de sus padres. El llanto era desconsolado pero a la vez mostraba una profunda tristeza y miedo a quedarse solo. Sí, eso debía ser, era algún huérfano de los miles que había dejado la guerra.
Nuestro hombre se acostó en la cama mirando hacia el niño. Estaba agotado así que no tardó mucho en dormirse.
De madrugada un leve quejido le despertó, era indudablemente el llanto de un niño, la oscuridad no le permitía ver con claridad, pero sin duda el sonido provenía del cuadro. Se levantó y pudo ver como de los ojos del niño parecían brotar lágrimas reales que goteaban hasta el suelo y habían formado un pequeño charco. Impresionado, se quedó mirando fijamente a los ojos del pequeño cuando...¡Sintió que se movían levemente para mirarle directamente.
Se pegó tal susto que casi se cae de espaldas. Los ojos del pequeño se clavaban sobre los suyos y su gesto triste estaba enfurecido. De repente el marco del cuadro empezó a arder con una llamas tan intensas que rápidamente envolvieron la habitación...
Héctor, que así se llama nuestro hombre, se despertó totalmente empapado en sudor, todo había sido una pesadilla, miró el cuadro y no percibió nada extraño, el niño seguía igual y no había ningún fuego a punto de devorarlo. Trató de conciliar nuevamente el sueño, pero le resultaba difícil, así que decidió ir a beber un poco de agua. Al pasar cerca del cuadro casi se cae al suelo cuando resbalo sobre un pequeño charco que había justo debajo y era idéntico al del sueño. Miró a ver si era por una gotera o alguna tubería rota, todo estaba en orden, pues ni había llovido ni tampoco se había roto ninguna tubería.
Al llegar la mañana, se fue a la biblioteca a buscar información, no tuvo éxito, pero el estilo del artista le resultaba familiar. Tras cenar algo en una taberna de mala muerte bajo su casa, Héctor subió a su apartamento y entró en su dormitorio...
En el suelo estaba el cuadro que parecía haberse caído y se desvistió para dormir. Pasados unos minutos, el cansancio de no haber pegado ojo la noche anterior le pasó factura y cayó en un profundo sueño.
Exactamente a la misma hora que la noche anterior un llanto lo despertó, el hombre se levantó y, como la noche anterior, pudo verificar que las lagrimas del niño salían del cuadro y mojaban el suelo. El niño se giró y fijó sus ojos en los suyos. Héctor se quedó buscando una explicación en el interior de los ojos del chiquillo y...pudo ver lo que temía.
Pudo ver la estampa de un orfanato italiano en la que se agolpaban decenas de niños que habían perdido a sus padres, entre todos ellos pudo ver al niño de su cuadro, llorando en una esquina de forma desconsolada. Un hombre vestido con el típico uniforme de las Camisas Negras (fascistas italianos) le retrataba sin dejar de insultarle y golpearle con sus duras botas militares cada vez que cesaba el llanto. Había algo malvado en aquel hombre pues, como si estuviera poseído, pintaba a gran velocidad y sonreía con una grotesca mueca cuando veía llorar al pequeño.
La siguiente imagen que le vino a la mente fue la del cuadro en uno de los pasillos del orfanato. Cuando los niños estaban durmiendo el cuadro tomó vida como en sus sueños y una bocanada de llamas comenzó a brotar del marco del cuadro, misteriosamente sin dañar el lienzo.
El fuego se propagó cerrando la única vía de escape de decenas de niños huérfanos que gritaban de dolor cuando las llamas comenzaron a quemar sus pequeños cuerpecitos. El niño del cuadro asistió muerto de miedo, desde una esquina de la habitación, como el resto de sus compañeros ardían uno por uno. Hasta que finalmente el mismo niño ardió profiriendo horribles gritos de dolor durante más de dos minutos.
De nuevo la imagen cambió y pudo ver el orfanato devastado por las llamas, sobre los restos humeantes había un objeto que parecía no haber sufrido las inclemencias de las altas temperaturas, un lienzo parcialmente enrollado en el que podía verse el rostro lloroso del niño que había muerto esa misma noche junto a sus 26 compañeros.
El hombre vestido con el uniforme fascista caminó sobre las ascuas del orfanato como si el calor no le afectara y recogió su obra.
Héctor saltó hacia atrás sobre la cama con la mala fortuna que se golpeo la cabeza, el golpe pareció despertarlo de su pesadilla, ya que al mirar al cuadro este mostraba su aspecto normal, el de un niño llorando desconsoladamente.
Pero sabía que no había sido un sueño, un pequeño charco bajo el cuadro delataba que lo que había vivido era real...
Mi sentimiento y dolor a todos los niños, mujeres y hombres que han muerto en los incendios de hace unos días. Unos en Londres, otros en Portugal y...mi admiración y aplauso a esos maravillosos bomberos de unos y otro lugar pero muy especialmente a los de Portugal que, exhaustos de cansancio se tiraron a descansar en medio de la calle.
Ya nos ha llegado a nosotros también pues lo tenemos muy cerca de Doñana, el pulmón de Europa y que según parece ha sido una mano criminal quien lo ha provocado.
Quiero saludar a una encantadora amiga argentina que vive en Australia y que me manda los comentarios a través de Messenger, gracias Zulma.
lunes, 19 de junio de 2017
La realeza también sufre
Aquí no se salva nadie de reír, llorar, sufrir, padecer y algunas veces huir:
En estas fechas hay varios soberanos que cumplen años ( claro no voy a ser yo sola quien se hace mayor). El día 16 de junio, el rey Simeón de Bulgaria ha cumplido 80 años. Algunos diréis que nada os importa a vosotros si este señor cumple años o no. Pues bien, ocurre que para mí, es uno de los personajes que más ha sufrido en nuestra reciente historia, os cuento:
Este señor vive en Madrid desde el año 1951 cuando, en compañía de su madre, la reina Juana de Saboya y su hermana María Luisa, llegaron a España acogidos por Franco.
Habían sufrido un largo y penoso exilio por Estambul y Alejandría. Simeón solo tenía 6 años cuando su padre, el rey Boris, murió envenenado por Hitler, con quien se había entrevistado unas horas antes, el 28 de agosto de 1943.
Tres años después, un falso referéndum puso fin a la monarquía.
Estudió Derecho y por supuesto se codeo con toda la aristocracia española y muy concretamente con la madrileña.
Entre el grupo de jóvenes aristócratas, estaba una linda muchacha llamada Margarita Gómez Acebo, huérfana de padre y madre. Sus padres y su abuela fueron asesinados en 1936, al comienzo de la guerra civil, por los comunistas, cuando ella tenía solo 1 añito.
A mí, aunque a algunos les pese, me caen muy bien aunque sean reyes, marqueses o como decía don Paco Martínez Soria, "Dinamarqueses".
Resulta que estando yo haciendo el Servicio Social, que solo lo hacían las niñas de papá para tenerlas entretenidas y las estudiantes, que nos lo exigían. Tuve por compañeras a varias jóvenes de la alta sociedad, yo por supuesto era de la más baja ya que mi padre era Policía, pero los de ellas eran, de Ministros para arriba. Pero no sé por qué, todas ellas me tenían en gran estima. Y nadie se dio cuenta de mi condición mas humilde.
Esto duró seis meses, estábamos en un taller que hacían bordado de Lagartera. Había unas buenas maestras pues luego el producto se vendía a tiendas especializadas. Esto me vino muy bien, pues luego me hice unas bonitas mantelerías para mi ajuar y que aún conservo.
Yo en esos momentos estaba haciendo oposiciones para Telefónica. donde me exigían el certificado del Servicio Social. Saqué plaza y tenía que irme a Barcelona, eso si, con más sueldo que las de Madrid, pero mi señora madre, que era la que llevaba los pantalones en casa, dijo que de eso nada, que una jovencita de 18 años no iba a vivir sola tan lejos...bueno y más cosas dijo. El caso es que después de tanto estudio y sacrificio, me quede, no a la Luna de Valencia, sino al Sol de Madrid.
Como iba diciendo, mis compañeras del Servicio Social eran intimas amigas de Margarita, la novia de Simeón, algunas fueron a la boda y ellas me tenían al corriente de tanto revuelo. Me encantaba cuando decían los vestidos que iban a llevar a la boda, quien las iba a acompañar, que peluquero las iba a peinar. Yo me miraba mi larga cola de caballo peinada por mí y pensaba. ¿ Donde la metería yo en caso de ponerme un sombrero?.
Por supuesto que la boda la vi por los periódicos, me enteré de como iba vestida. También, que Margarita el día de su boda llevaba prendida en el vestido la Medalla de Sufrimientos por la Patria en recuerdo a sus padres.
Creo que tuvieron cuatro hijos varones y una hija, esta, está casada con el aventurero Kitín Muñoz, bueno no es que lo crea, es que lo sé porque los periódicos me los leo todos. También, que uno de sus hijos, Kardam, falleció en un accidente de automóvil.
Al pasar los años, el Gobierno de su País le devolvió sus propiedades.
De lo que leo, oigo y veo, creo que en todos los países son igual de "majos" los gobernantes, diputados o como los llamemos. Esto que cuento ahora ya lo hice antes, pero como tengo nuevos seguidores que están "muy contentos" con sus Jefes de Estado o mandatarios, ahí va eso:
Un hombre, al pasar frente al Congreso de los Diputados de Madrid, escucha un tremendo griterío que salía de la sala. Vamos que hasta los Leones de la puerta temblaban.
Ladrón, mentiroso, comisionista, difamador, chorizo, sinvergüenza, flojo de mierda, imbécil, timador, cabrón, corrupto, vendido, golfo, aprovechado, cara dura, falso, chupón, inútil, pesetero, estafador, vago de mierda, saqueador, gilipollas, bobo, oportunista, embaucador, tramposo, hijo de la gran puta,...etc.
El hombre asustado le pregunta al guardia de la entrada:
-Señor, ¿Qué pasa dentro? ¿se están pegando?
-No, responde el guardia. ¡¡¡Yo creo que están pasando lista!!!
Sin comentarios...¿O si?
En estas fechas hay varios soberanos que cumplen años ( claro no voy a ser yo sola quien se hace mayor). El día 16 de junio, el rey Simeón de Bulgaria ha cumplido 80 años. Algunos diréis que nada os importa a vosotros si este señor cumple años o no. Pues bien, ocurre que para mí, es uno de los personajes que más ha sufrido en nuestra reciente historia, os cuento:
Este señor vive en Madrid desde el año 1951 cuando, en compañía de su madre, la reina Juana de Saboya y su hermana María Luisa, llegaron a España acogidos por Franco.
Habían sufrido un largo y penoso exilio por Estambul y Alejandría. Simeón solo tenía 6 años cuando su padre, el rey Boris, murió envenenado por Hitler, con quien se había entrevistado unas horas antes, el 28 de agosto de 1943.
Tres años después, un falso referéndum puso fin a la monarquía.
Estudió Derecho y por supuesto se codeo con toda la aristocracia española y muy concretamente con la madrileña.
Entre el grupo de jóvenes aristócratas, estaba una linda muchacha llamada Margarita Gómez Acebo, huérfana de padre y madre. Sus padres y su abuela fueron asesinados en 1936, al comienzo de la guerra civil, por los comunistas, cuando ella tenía solo 1 añito.
A mí, aunque a algunos les pese, me caen muy bien aunque sean reyes, marqueses o como decía don Paco Martínez Soria, "Dinamarqueses".
Resulta que estando yo haciendo el Servicio Social, que solo lo hacían las niñas de papá para tenerlas entretenidas y las estudiantes, que nos lo exigían. Tuve por compañeras a varias jóvenes de la alta sociedad, yo por supuesto era de la más baja ya que mi padre era Policía, pero los de ellas eran, de Ministros para arriba. Pero no sé por qué, todas ellas me tenían en gran estima. Y nadie se dio cuenta de mi condición mas humilde.
Esto duró seis meses, estábamos en un taller que hacían bordado de Lagartera. Había unas buenas maestras pues luego el producto se vendía a tiendas especializadas. Esto me vino muy bien, pues luego me hice unas bonitas mantelerías para mi ajuar y que aún conservo.
Yo en esos momentos estaba haciendo oposiciones para Telefónica. donde me exigían el certificado del Servicio Social. Saqué plaza y tenía que irme a Barcelona, eso si, con más sueldo que las de Madrid, pero mi señora madre, que era la que llevaba los pantalones en casa, dijo que de eso nada, que una jovencita de 18 años no iba a vivir sola tan lejos...bueno y más cosas dijo. El caso es que después de tanto estudio y sacrificio, me quede, no a la Luna de Valencia, sino al Sol de Madrid.
Como iba diciendo, mis compañeras del Servicio Social eran intimas amigas de Margarita, la novia de Simeón, algunas fueron a la boda y ellas me tenían al corriente de tanto revuelo. Me encantaba cuando decían los vestidos que iban a llevar a la boda, quien las iba a acompañar, que peluquero las iba a peinar. Yo me miraba mi larga cola de caballo peinada por mí y pensaba. ¿ Donde la metería yo en caso de ponerme un sombrero?.
Por supuesto que la boda la vi por los periódicos, me enteré de como iba vestida. También, que Margarita el día de su boda llevaba prendida en el vestido la Medalla de Sufrimientos por la Patria en recuerdo a sus padres.
Creo que tuvieron cuatro hijos varones y una hija, esta, está casada con el aventurero Kitín Muñoz, bueno no es que lo crea, es que lo sé porque los periódicos me los leo todos. También, que uno de sus hijos, Kardam, falleció en un accidente de automóvil.
Al pasar los años, el Gobierno de su País le devolvió sus propiedades.
De lo que leo, oigo y veo, creo que en todos los países son igual de "majos" los gobernantes, diputados o como los llamemos. Esto que cuento ahora ya lo hice antes, pero como tengo nuevos seguidores que están "muy contentos" con sus Jefes de Estado o mandatarios, ahí va eso:
Un hombre, al pasar frente al Congreso de los Diputados de Madrid, escucha un tremendo griterío que salía de la sala. Vamos que hasta los Leones de la puerta temblaban.
Ladrón, mentiroso, comisionista, difamador, chorizo, sinvergüenza, flojo de mierda, imbécil, timador, cabrón, corrupto, vendido, golfo, aprovechado, cara dura, falso, chupón, inútil, pesetero, estafador, vago de mierda, saqueador, gilipollas, bobo, oportunista, embaucador, tramposo, hijo de la gran puta,...etc.
El hombre asustado le pregunta al guardia de la entrada:
-Señor, ¿Qué pasa dentro? ¿se están pegando?
-No, responde el guardia. ¡¡¡Yo creo que están pasando lista!!!
Sin comentarios...¿O si?
lunes, 12 de junio de 2017
Lágrimas y sonrisas
Hoy es el último día de festejos que se han celebrado en Coslada. Como tantos años no me puedo resistir a contar como se han desarrollado dichas fiestas. Yo he participado en poco pues soy un poco rara o quizá sean los años, el caso es que mis fiestas se reducen a, lo que más me gusta, los fuegos artificiales y la fiesta religiosa, pues bien, los fuegos los vi desde la azotea del edificio yo solita acompañada por mi hijo.
Hace años todos los vecinos nos reuníamos en el jardín, pero ahora, los "niños" se han hecho mayores, se han casado, han tenido muchos niños y, lógicamente, se van al recinto ferial con los críos y sus señoras esposas.
Como es lógico mi hijo después se marchó con sus amigos y yo me baje a mi casita. Me puse un película, di una vuelta por el ordenador y terminé leyendo en mi camita tan a gusto.
Todo esto se puede catalogar de sonrisas y jolgorio, ahora van las lagrimas para el que sea como yo, que se emociona con cualquier cosa. Bueno, no con cualquier cosa, sino con cosas emocionantes. Y así fue como me emocioné.
Como era la fiesta en honor de la Virgen del Amor Hermoso, lógicamente había que ir a la misa mayor, como todos los años. Me puse bien guapita, cogí mi bastón y mi sombrero. Uno para la caminata que tenía por delante y el otro, para protegerme del Sol que ayer era de justicia, 40º grados, durante todo el recorrido.
Todos los años han hecho una misa concelebrada por todos los sacerdotes de la parroquia principal de Coslada. También había muchos monaguillos, unas veces ha venido el señor Obispo y otras ha mandado al Vicario y al secretario. Por supuesto que el párroco anterior, Don Arturo era el que llevaba la voz cantante. El caso es que la iglesia estaba siempre a rebosar.
Este año, he aquí mi pena y mis lágrimas, solo estaba el nuevo párroco acompañado por un monaguillo. No se donde estarán los demás curas de la parroquia. Don Arturo si se donde está...
Las autoridades, como siempre, solo estaba la oposición, que son del PP. Los otros brillan por su ausencia. Yo me pregunto. ¿Los demás no podían hacer un sacrificio y acompañar al pueblo? (Para pedir el voto si están los primeros).
Cuando terminó la misa, empezó la procesión. Salió el cura, esta vez sin el monaguillo. Solito. ¡¡Que pena me dio!!
Menos mal que ni las autoridades, ni nosotros le dejamos solo.
Como todos los años (antes lo hacían las peñas taurinas, pero ahora no hay toros y han tomado el relevo una Charanga), pues bien, al llegar a cierto lugar, esperaban a la Virgen cuatro chicas, muy guapas, que cogieron las andas y la llevaron donde las estaba esperando una magnifica banda de música. Aquí, a los acordes de la Salve Rociera y meciendo a la Virgen, fue cuando se nos hizo un nudo en la garganta y las lágrimas afloraron a muchos ojos, vi a un hombre cuarentón que lloraba a mi lado.
Seguimos caminando por las calles del recorrido. Cada vez que yo veía a un solo sacerdote, la mitad de las autoridades del Ayuntamiento y la gente que se iba "perdiendo" por el camino, me daba congoja.
Entonces me acordé más de Don Arturo, estuvo más de 40 años al frente de esta parroquia. Siempre rodeado de niños, jóvenes y menos jóvenes y ya no pude más. Me calé más el sombrero y con las gafas de sol creo que no vieron mi llanto. (Creo que ya sabéis que después de la paliza que le dio un maleante, está en una residencia).
Cuando de vuelta llegamos a la iglesia, creo que íbamos unas veinte personas acompañando a Nuestra Señora La Virgen del Amor Hermoso.
Mientras entraba en la iglesia al compas del Himno Nacional interpretado por una magnifica orquesta de trompetas y tambores, en silencio, dije. "Hasta el año que viene, si Dios quiere"
Antes de entrar en la iglesia, nos obsequiaron con un bonito abanico por si teníamos calor. Como veréis, aunque es de cartón, lo mejora la imagen de la Virgen.
Voy a poner un chiste para reírnos un poco. (Que falta nos hace)
Venancia dice a su amiga. ¡Ya se porque estoy engordando, es el Shampoo! Hoy me di cuenta de que en el envase dice " para dar cuerpo y volumen" así que desde hoy voy a bañarme con lavaplatos, que dice. "Disuelve la grasa, hasta la más difícil".
-Carmen estás enferma? Te lo pregunto porque he visto salir a un médico de tu casa esta mañana.
-Mira vieja sapa, ayer por la mañana vi salir a un militar de la tuya y no estamos en guerra ¿Verdad?
Una señora va a sacar el pasaporte. El funcionario de turno le pregunta.
-¿Cuantos hijos tiene, señora?
-Diez.
-¡Como se llaman?
-Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo.
-¿Todos se llaman Bernardo? -¿Y como hace para llamarlos cuando, por ejemplo, están jugando todos fuera?
-Muy simple, grito Bernardo y todos entran.
-¿Y si quieren que vengan a comer?
-Igual. Grito Bernardo y todos se sientan a comer.
-Pero si usted quiere hablar con uno en particular. ¿Como lo hace?
-Ah,¡ En ese caso, lo llamo por su apellido.
Hace años todos los vecinos nos reuníamos en el jardín, pero ahora, los "niños" se han hecho mayores, se han casado, han tenido muchos niños y, lógicamente, se van al recinto ferial con los críos y sus señoras esposas.
Como es lógico mi hijo después se marchó con sus amigos y yo me baje a mi casita. Me puse un película, di una vuelta por el ordenador y terminé leyendo en mi camita tan a gusto.
Todo esto se puede catalogar de sonrisas y jolgorio, ahora van las lagrimas para el que sea como yo, que se emociona con cualquier cosa. Bueno, no con cualquier cosa, sino con cosas emocionantes. Y así fue como me emocioné.
Como era la fiesta en honor de la Virgen del Amor Hermoso, lógicamente había que ir a la misa mayor, como todos los años. Me puse bien guapita, cogí mi bastón y mi sombrero. Uno para la caminata que tenía por delante y el otro, para protegerme del Sol que ayer era de justicia, 40º grados, durante todo el recorrido.
Todos los años han hecho una misa concelebrada por todos los sacerdotes de la parroquia principal de Coslada. También había muchos monaguillos, unas veces ha venido el señor Obispo y otras ha mandado al Vicario y al secretario. Por supuesto que el párroco anterior, Don Arturo era el que llevaba la voz cantante. El caso es que la iglesia estaba siempre a rebosar.
Este año, he aquí mi pena y mis lágrimas, solo estaba el nuevo párroco acompañado por un monaguillo. No se donde estarán los demás curas de la parroquia. Don Arturo si se donde está...
Las autoridades, como siempre, solo estaba la oposición, que son del PP. Los otros brillan por su ausencia. Yo me pregunto. ¿Los demás no podían hacer un sacrificio y acompañar al pueblo? (Para pedir el voto si están los primeros).
Cuando terminó la misa, empezó la procesión. Salió el cura, esta vez sin el monaguillo. Solito. ¡¡Que pena me dio!!
Menos mal que ni las autoridades, ni nosotros le dejamos solo.
Como todos los años (antes lo hacían las peñas taurinas, pero ahora no hay toros y han tomado el relevo una Charanga), pues bien, al llegar a cierto lugar, esperaban a la Virgen cuatro chicas, muy guapas, que cogieron las andas y la llevaron donde las estaba esperando una magnifica banda de música. Aquí, a los acordes de la Salve Rociera y meciendo a la Virgen, fue cuando se nos hizo un nudo en la garganta y las lágrimas afloraron a muchos ojos, vi a un hombre cuarentón que lloraba a mi lado.
Seguimos caminando por las calles del recorrido. Cada vez que yo veía a un solo sacerdote, la mitad de las autoridades del Ayuntamiento y la gente que se iba "perdiendo" por el camino, me daba congoja.
Entonces me acordé más de Don Arturo, estuvo más de 40 años al frente de esta parroquia. Siempre rodeado de niños, jóvenes y menos jóvenes y ya no pude más. Me calé más el sombrero y con las gafas de sol creo que no vieron mi llanto. (Creo que ya sabéis que después de la paliza que le dio un maleante, está en una residencia).
Cuando de vuelta llegamos a la iglesia, creo que íbamos unas veinte personas acompañando a Nuestra Señora La Virgen del Amor Hermoso.
Mientras entraba en la iglesia al compas del Himno Nacional interpretado por una magnifica orquesta de trompetas y tambores, en silencio, dije. "Hasta el año que viene, si Dios quiere"
Antes de entrar en la iglesia, nos obsequiaron con un bonito abanico por si teníamos calor. Como veréis, aunque es de cartón, lo mejora la imagen de la Virgen.
Voy a poner un chiste para reírnos un poco. (Que falta nos hace)
Venancia dice a su amiga. ¡Ya se porque estoy engordando, es el Shampoo! Hoy me di cuenta de que en el envase dice " para dar cuerpo y volumen" así que desde hoy voy a bañarme con lavaplatos, que dice. "Disuelve la grasa, hasta la más difícil".
-Carmen estás enferma? Te lo pregunto porque he visto salir a un médico de tu casa esta mañana.
-Mira vieja sapa, ayer por la mañana vi salir a un militar de la tuya y no estamos en guerra ¿Verdad?
Una señora va a sacar el pasaporte. El funcionario de turno le pregunta.
-¿Cuantos hijos tiene, señora?
-Diez.
-¡Como se llaman?
-Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo.
-¿Todos se llaman Bernardo? -¿Y como hace para llamarlos cuando, por ejemplo, están jugando todos fuera?
-Muy simple, grito Bernardo y todos entran.
-¿Y si quieren que vengan a comer?
-Igual. Grito Bernardo y todos se sientan a comer.
-Pero si usted quiere hablar con uno en particular. ¿Como lo hace?
-Ah,¡ En ese caso, lo llamo por su apellido.
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