Buscando cosas por saber y, a la vez para contarlas, me encuentro con esta curiosidad. Una de tantas que a lo largo de la historia, suelen suceder hechos inexplicables. Algunos de ellos impregnados de un gran manto de misterio comparable a un a película de terror. Estos son algunos de los misterios que aún en nuestros día prevalecen inexplicables.
La maldición de James Dean; el prometedor actor que todos conocemos por su buen hacer en diversas películas, yo la que más me gustó fue "Gigante", pues bien, este chico murió en un trágico accidente de automóvil en Septiembre de 1955. Después, cuando su coche, o sea los restos, porque creo que quedó hecho cisco, fueron llevados a un garaje, el motor se desprendió y cayó sobre un mecánico, rompiéndole las dos piernas. El motor fue comprado por un médico, que lo colocó en un coche de carreras, y murió poco después. En la misma carrera pereció otro conductor que se había instalado la palanca de cambios del coche de Dean. Después el automóvil del actor fue reconstruido...y el garaje se incendió. Fue exibido en Sacramento y cayó del pedestal, rompiéndole la cadera a un adolescente que pasaba por allí. Más tarde, en Oregón, el camión que transportaba el coche patinó y se estrelló contra la fachada de una tienda. Finalmente en 1959, se partió en 11 pedazos mientras estaba apollado en una solida base de acero.
Yo no se si todo esto será cierto pero por si acaso, si algún día voy a comprar un coche y me dicen que tiene alguna "reliquia" de James Dean...lagarto, lagarto, por supuesto que no lo compro. Claro, que para qué quiero yo un coche si no tengo carné de conducir...!Es que pienso cada cosa¡
Prometo seguir dando la tabarra con mis averiguaciones raras, raras, raras.
jueves, 29 de septiembre de 2011
martes, 27 de septiembre de 2011
El estudiante extravíado
En cierta ocasión un estudiante fue al bosque de su ciudad para un trabajo de la universidad. Tenía que recolectar diversas planta y catalogarlas.
Estaba tan entusiasmado en su labor, que no se dio cuenta que se estaba adentrando en una noche oscura. Cuidaba sus pasos para no tropezar, lo único que podía distinguir era la Luna y las estrellas.
De pronto distinguió una pequeña cabaña en medio del bosque, se dirigió a ella para pedir refugio hasta el amanecer. El estudiante llamó a la puerta unas cuantas veces y nadie le abrió. Al ver que nadie se encontraba dentro decidió pasar sin ser invitado. La cabaña parecía haber cambiado de tamaño, no aparentaba ser tan grande desde fuera. Había muchas puertas y un largo pasillo.
Vio que en las paredes de la morada había extrañas pinturas de personas con aspecto siniestro, al pasar parecía que lo seguían con la mirada provocándole un escalofrío y apenas podía moverse.
Tras vencer sus miedos continuo por el pasillo hasta encontrar una habitación donde pasó la noche.
A la mañana siguiente, hacía una hora que había amanecido, decidió abandonar la cabaña y finalizar su trabajo. Se levantó de la cama y al salir al pasillo se quedó helado...
En las paredes no había ningún cuadro...solo ventanas.
Para aquellos que les guste los misterios.
Estaba tan entusiasmado en su labor, que no se dio cuenta que se estaba adentrando en una noche oscura. Cuidaba sus pasos para no tropezar, lo único que podía distinguir era la Luna y las estrellas.
De pronto distinguió una pequeña cabaña en medio del bosque, se dirigió a ella para pedir refugio hasta el amanecer. El estudiante llamó a la puerta unas cuantas veces y nadie le abrió. Al ver que nadie se encontraba dentro decidió pasar sin ser invitado. La cabaña parecía haber cambiado de tamaño, no aparentaba ser tan grande desde fuera. Había muchas puertas y un largo pasillo.
Vio que en las paredes de la morada había extrañas pinturas de personas con aspecto siniestro, al pasar parecía que lo seguían con la mirada provocándole un escalofrío y apenas podía moverse.
Tras vencer sus miedos continuo por el pasillo hasta encontrar una habitación donde pasó la noche.
A la mañana siguiente, hacía una hora que había amanecido, decidió abandonar la cabaña y finalizar su trabajo. Se levantó de la cama y al salir al pasillo se quedó helado...
En las paredes no había ningún cuadro...solo ventanas.
Para aquellos que les guste los misterios.
lunes, 26 de septiembre de 2011
La bolsa de agua
Aunque ya ha terminado la JMJ aún quedan rezagados por la geografía española algún cura, monja o como en este caso, médico, misioneros. Ya conté que había conocido a un misionero que vino a mi parroquia a decir misa un domingo que era la mar de dicharachero y gracioso y al que recuerdo con respeto y cariño, pues bien, el que hoy nos ocupa, es un médico misionero (este nombre se lo pongo yo), cuento la historia como él me la ha contado:
Una noche trabajé duro con una madre en su parto; pero a pesar de todo murió dejándonos un pequeño y prematuro bebé y una niña de dos años que lloraba desconsoladamente. Tuvimos grandes problemas para mantener vivo al bebé, no teníamos incubadora ni electricidad para hacer funcionar una. Tampoco teníamos alimento especial para estos casos. Aunque estábamos sobre la linea del Ecuador, las noches a menudo eran frías. Una estudiante que me ayudaba fue a buscar una toquilla de lana que teníamos para bebés. Otra fue a atizar el fuego y a llenar una bolsa con agua caliente. Ella volvió casi inmediatamente muy preocupada para decirme que la bolsa se rompió al llenarla. (Las bolsas de agua caliente se rompen facilmente en climas tropicales). !Y era nuestra última bolsa¡ En África Central no hay farmacias donde comprarlas.
"Muy bien" dije, pon al bebé lo más cerca del fuego y ponte entre el bebé y la puerta para evitar corrientes de aire frío. Tu trabajo es mantener con calor al bebé.
Al medio día, como hacía todos los días, fui a orar con los chicos del orfanato que querían reunirse conmigo. Les conté lo del pequeño bebé. Les expliqué nuestro problema de mantener al bebé con calor; la bolsa de agua caliente que se había roto, y que el bebé podía morir si se enfriaba. También les conté que su hermana de 2 años lloraba porque su madre había muerto. Una de las niñas que se llamaba Ruth, hizo la usual y sincera oración que hacen los niños en África.
"Dios, por favor, envianos una bolsa de agua caliente hoy, mañana será demasiado tarde".
Mientras me contenía por la audacia de su oración, ella añadió: "Y también ¿podrías por favor enviarnos una muñeca para la niña? ¿Podría yo decir amén onestamente? !Yo no creía que Dios podría hacer esto¡ Oh si, yo se que Él puede hacer esto. A media tarde me llegó un mensaje de que un vehículo había llegado a mi casa. Cuando llegué ya se había ido, pero en la puerta había una caja de unos 11 kilos. Sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas. Llamé a los niños del orfanato para que me ayudasen. Con mucho cuidado empezamos a desempacar. Había unos 15 chicos observando. Comencé a sacar jerseys de vivos colores. Los ojos de los chicos estaban iluminados. Había vendas para los leprosos. Y tambien había pasas de uva que nos iban a venir muy bien. Luego puse mi manos nuevamente en la caja y sentí...¿Podía ser esto cierto? Lo tomé y lo saqué. Sí, !Una bolsa de agua caliente nueva¡ Lloré, yo no había pedido a Dios que nos la mande; yo no creí que Él podía. Ruth estaba en primera fila. Ella se adelantó y en alta voz dijo: "Si Dios mandó una bolsa de agua caliente, también debe de haber enviado la muñeca". Escarbando en la caja, sacó una hermosa muñeca con vestido de colores. !Sus ojos brillaban, ella nunca había dudado¡ Me preguntó, ¿Puedo ir contigo a darle la muñeca a la niña? "por supuesto, respondí".
Aquella caja había estado de viaje durante 5 meses, la habían enviado mis compañeros de escuela y tuvieron la impresión de obedecer a Dios e incluir una bolsa de agua caliente, aún para la linea del Ecuador.
Y una chica había puesto una muñeca para una niña africana 5 meses antes, en respuesta a la fe de una niña de 10 años llegó esa misma tarde.
ANTES QUE CLAMEN, RESPONDERÉ YO... Isaías 65:24
Tal como me lo ha contado yo os lo cuento...incluso el Salmo, que fue como terminó nuestra conversación. Aunque yo... me fui llorando hacia mi casa. Quise hacerle algún regalo pero él me dijo: Si algún día quieres mandar algo a las misiones, cualquier cosa será bien recibida, aunque a ti te parezca que no vale nada. Nos despedimos con un beso y aunque no era sacerdote, yo le besé las manos.
Una noche trabajé duro con una madre en su parto; pero a pesar de todo murió dejándonos un pequeño y prematuro bebé y una niña de dos años que lloraba desconsoladamente. Tuvimos grandes problemas para mantener vivo al bebé, no teníamos incubadora ni electricidad para hacer funcionar una. Tampoco teníamos alimento especial para estos casos. Aunque estábamos sobre la linea del Ecuador, las noches a menudo eran frías. Una estudiante que me ayudaba fue a buscar una toquilla de lana que teníamos para bebés. Otra fue a atizar el fuego y a llenar una bolsa con agua caliente. Ella volvió casi inmediatamente muy preocupada para decirme que la bolsa se rompió al llenarla. (Las bolsas de agua caliente se rompen facilmente en climas tropicales). !Y era nuestra última bolsa¡ En África Central no hay farmacias donde comprarlas.
"Muy bien" dije, pon al bebé lo más cerca del fuego y ponte entre el bebé y la puerta para evitar corrientes de aire frío. Tu trabajo es mantener con calor al bebé.
Al medio día, como hacía todos los días, fui a orar con los chicos del orfanato que querían reunirse conmigo. Les conté lo del pequeño bebé. Les expliqué nuestro problema de mantener al bebé con calor; la bolsa de agua caliente que se había roto, y que el bebé podía morir si se enfriaba. También les conté que su hermana de 2 años lloraba porque su madre había muerto. Una de las niñas que se llamaba Ruth, hizo la usual y sincera oración que hacen los niños en África.
"Dios, por favor, envianos una bolsa de agua caliente hoy, mañana será demasiado tarde".
Mientras me contenía por la audacia de su oración, ella añadió: "Y también ¿podrías por favor enviarnos una muñeca para la niña? ¿Podría yo decir amén onestamente? !Yo no creía que Dios podría hacer esto¡ Oh si, yo se que Él puede hacer esto. A media tarde me llegó un mensaje de que un vehículo había llegado a mi casa. Cuando llegué ya se había ido, pero en la puerta había una caja de unos 11 kilos. Sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas. Llamé a los niños del orfanato para que me ayudasen. Con mucho cuidado empezamos a desempacar. Había unos 15 chicos observando. Comencé a sacar jerseys de vivos colores. Los ojos de los chicos estaban iluminados. Había vendas para los leprosos. Y tambien había pasas de uva que nos iban a venir muy bien. Luego puse mi manos nuevamente en la caja y sentí...¿Podía ser esto cierto? Lo tomé y lo saqué. Sí, !Una bolsa de agua caliente nueva¡ Lloré, yo no había pedido a Dios que nos la mande; yo no creí que Él podía. Ruth estaba en primera fila. Ella se adelantó y en alta voz dijo: "Si Dios mandó una bolsa de agua caliente, también debe de haber enviado la muñeca". Escarbando en la caja, sacó una hermosa muñeca con vestido de colores. !Sus ojos brillaban, ella nunca había dudado¡ Me preguntó, ¿Puedo ir contigo a darle la muñeca a la niña? "por supuesto, respondí".
Aquella caja había estado de viaje durante 5 meses, la habían enviado mis compañeros de escuela y tuvieron la impresión de obedecer a Dios e incluir una bolsa de agua caliente, aún para la linea del Ecuador.
Y una chica había puesto una muñeca para una niña africana 5 meses antes, en respuesta a la fe de una niña de 10 años llegó esa misma tarde.
ANTES QUE CLAMEN, RESPONDERÉ YO... Isaías 65:24
Tal como me lo ha contado yo os lo cuento...incluso el Salmo, que fue como terminó nuestra conversación. Aunque yo... me fui llorando hacia mi casa. Quise hacerle algún regalo pero él me dijo: Si algún día quieres mandar algo a las misiones, cualquier cosa será bien recibida, aunque a ti te parezca que no vale nada. Nos despedimos con un beso y aunque no era sacerdote, yo le besé las manos.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Historia
!Hay que ver que golfillos eran algunos reyes¡ Y ademas de golfos...malos, e incluso asesinos. No hay que ver más que lo que he encontrado hoy en mis archivos. Si, si, tengo cosas archivadas que las busco cuando no estoy "inspirá" y hoy es uno de esos días.
Resulta que al "buen rey" Pedro I, si a ese que le llamaban "el cruel" y que digo yo que por algo sería, pues bien, a ese señor le dominaba la codicia y la lujuria. Se sabe que no era muy atento con las mujeres. Se caso con Blanca de Borbon ( que curioso, ahora en un reality de tv. hay una señora que se llama así), bueno el caso es que la abandonó y encerro para poder mantener su romance con María Padilla, más tarde se volvió a casar con Juana de Castro.
Este rey dio muerte a un cura junto a las tapias del convento de Santo Domingo sin que se explicaran los motivos.
Había llegado a oídos del rey la fascinante belleza de una doncella, este (golfo) quiso verla y poseerla.
Cuando la joven se enteró, huyo escondiéndose en unas grutas. Contrariado el rey por esta desaparición, regresaba al Alcazar cuando se le apareció UNA SOMBRA en un lugar cercano al convento de Santo Domingo. Vio con sorpresa que la figura no era HUMANA, contrariado pregunta. ¿Quien eres y que deseas? - Siguemé, si te atreves- le contestó la aparición.
Caminaron juntos hasta el pozo de Santo Domingo y allí habló la sombra: -AQUÍ EN ESTE LUGAR ME ASESINASTE AL RECONOCERME COMO CLÉRIGO QUE IMPIDIÓ QUE COMETIERAS SACRILEGIO CON UNA MONJA DE CLAUSURA. HOY COMO AQUEL DÍA, OCUPA TU MENTE OTRA AVENTURA AMOROSA. DESISTE DE ELLO PORQUE TUS DÍAS ESTÁN CONTADOS...La sombra le enseña algo y dice: ¿RECONOCES ESTE PUÑAL? CON ÉL ME DISTE MUERTE; ES EL MISMO QUE TU HERMANO UTILIZARÁ PARA ASESINARTE Y SERÁS "PIEDRA DE MADRID".
Este vaticinio se cumplió, fue asesinado por Enrique II (otro angelito) y enterrado en el convento,
sobre su tumba se colocó su estatua orante. Ya era PIEDRA DE MADRID.
Hasta mediados del siglo XIX estas piedras estuvieron en el portal del número 6 en la cuesta de Santo Domingo.
El pozo de esta leyenda se conserva aún en el número 3 de la calle Campomanes.
En cuanto que venga mi amiga Piluca de la playa, la voy a llevar a la cuesta de Santo Domingo y después a la calle de Campomanes. Todo lo haré en secreto pués es muy miedosa y si le digo que hay secretos de espiritus por medio, seguro que... va...aunque le de repelús.
Resulta que al "buen rey" Pedro I, si a ese que le llamaban "el cruel" y que digo yo que por algo sería, pues bien, a ese señor le dominaba la codicia y la lujuria. Se sabe que no era muy atento con las mujeres. Se caso con Blanca de Borbon ( que curioso, ahora en un reality de tv. hay una señora que se llama así), bueno el caso es que la abandonó y encerro para poder mantener su romance con María Padilla, más tarde se volvió a casar con Juana de Castro.
Este rey dio muerte a un cura junto a las tapias del convento de Santo Domingo sin que se explicaran los motivos.
Había llegado a oídos del rey la fascinante belleza de una doncella, este (golfo) quiso verla y poseerla.
Cuando la joven se enteró, huyo escondiéndose en unas grutas. Contrariado el rey por esta desaparición, regresaba al Alcazar cuando se le apareció UNA SOMBRA en un lugar cercano al convento de Santo Domingo. Vio con sorpresa que la figura no era HUMANA, contrariado pregunta. ¿Quien eres y que deseas? - Siguemé, si te atreves- le contestó la aparición.
Caminaron juntos hasta el pozo de Santo Domingo y allí habló la sombra: -AQUÍ EN ESTE LUGAR ME ASESINASTE AL RECONOCERME COMO CLÉRIGO QUE IMPIDIÓ QUE COMETIERAS SACRILEGIO CON UNA MONJA DE CLAUSURA. HOY COMO AQUEL DÍA, OCUPA TU MENTE OTRA AVENTURA AMOROSA. DESISTE DE ELLO PORQUE TUS DÍAS ESTÁN CONTADOS...La sombra le enseña algo y dice: ¿RECONOCES ESTE PUÑAL? CON ÉL ME DISTE MUERTE; ES EL MISMO QUE TU HERMANO UTILIZARÁ PARA ASESINARTE Y SERÁS "PIEDRA DE MADRID".
Este vaticinio se cumplió, fue asesinado por Enrique II (otro angelito) y enterrado en el convento,
sobre su tumba se colocó su estatua orante. Ya era PIEDRA DE MADRID.
Hasta mediados del siglo XIX estas piedras estuvieron en el portal del número 6 en la cuesta de Santo Domingo.
El pozo de esta leyenda se conserva aún en el número 3 de la calle Campomanes.
En cuanto que venga mi amiga Piluca de la playa, la voy a llevar a la cuesta de Santo Domingo y después a la calle de Campomanes. Todo lo haré en secreto pués es muy miedosa y si le digo que hay secretos de espiritus por medio, seguro que... va...aunque le de repelús.
martes, 20 de septiembre de 2011
Preocupación
¿Que me preocupo por todo? SI.
Si mi hijo tarda un poco más de lo normal en llegar a casa...me preocupo. Si mi otro hijo o su esposa no me llaman porque viven fuera de Madrid y no tienen mucho tiempo libre...me preocupo. Si no localizo a mi hermano el soltero, que vive solo...me preocupo. (Este más de una vez me ha dicho:-Te pareces a mamá) ¿Que hay veces que mis preocupaciones van demasiado lejos...cierto.
Hace unos días, mi hermano se fue de vacaciones (lógico) con un amigo catalán residente en Barcelona. A los tres o cuatro días recibimos una llamada telefónica de una persona que nos dice que ha encontrado una cartera con toda la documentación a nombre de mi hermano y que nos la manda por correo. No sabíamos que hacer del repelús que nos entró.
No sabíamos donde llamarle, pues no sabíamos si estaba en un hotel o en casa de su amigo del que nosotros no sabíamos nada más, que se habían conocido en la mili y eran buenos amigos.
En esos momentos no era preucupación, en esos momentos se me descompuso el cuerpo, por decirlo finamente. Yo ni corta ni perezosa, lo primero que hago es irme a comisaría. Me reciben muy bien, les cuento lo que se. Me ven tan preocupada que me hacen pasar a una sala donde hay varios policías de paisano, vamos de esos que llaman "la secreta", por cierto que algunos tenían disfraz, vi uno muy mal trajeado y destartalado y el que más me llamó la atención, fue uno muy delgadito y amanerado con la pistola en el bolso ese que llamaban "maricona". Como les cuento que mi hermano ha perdido la cartera y quizá no tenga dinero, uno de los policías me dice que no me preocupe que los chicos ahora se apañan con poco dinero, que incluso duermen en las playas.
Acto seguido uno de ellos coge el teléfono y se pone a llamar a las comisarías de Barcelona, a los hospitales e incluso al depósito de cadaveres y que hay constancia de que, ni mi hermano ni su amigo se encuentren entre ellos. Yo cuando oigo la palabra cádaveres, no solo se me erizó el vello, pues creo que hasta los rizos de mi cabeza aunmentaron de volumen.
Después de tres días, han aparecido los dos, sanos y salvos -gracias a Dios- y esta ha sido la explicación que mi querido hermano me ha dado:
Los dos "amigüitos" habían embarcado hacia Palma de Mallorca, el motivo de la perdida de la cartera fue, que la dejó en una cabina teléfonica olvidada. Grrrrr.
Tambien tengo que decir que la persona que se encontró la cartera, nos la ha mandado por correo sin coste alguno, además nos la ha devuelto con todo el dinero que había dentro...esto es ser una persona honrada.
No conocemos a este señor de Barcelona que tan dignamente se ha portado, pero desde aquí, aunque será raro que lea mi blog, mi reconocimiento y admiración a su buen comportamiento ciudadano. No solamente por la cartera con documentación y dinero, si no porque en ese momento mi hermano estaba desaparecido e hizo que nos movilizáramos. Desde Madrid, un saludo a toda Cataluña. Asi seguro que le llegará a este buen hombre.
Si mi hijo tarda un poco más de lo normal en llegar a casa...me preocupo. Si mi otro hijo o su esposa no me llaman porque viven fuera de Madrid y no tienen mucho tiempo libre...me preocupo. Si no localizo a mi hermano el soltero, que vive solo...me preocupo. (Este más de una vez me ha dicho:-Te pareces a mamá) ¿Que hay veces que mis preocupaciones van demasiado lejos...cierto.
Hace unos días, mi hermano se fue de vacaciones (lógico) con un amigo catalán residente en Barcelona. A los tres o cuatro días recibimos una llamada telefónica de una persona que nos dice que ha encontrado una cartera con toda la documentación a nombre de mi hermano y que nos la manda por correo. No sabíamos que hacer del repelús que nos entró.
No sabíamos donde llamarle, pues no sabíamos si estaba en un hotel o en casa de su amigo del que nosotros no sabíamos nada más, que se habían conocido en la mili y eran buenos amigos.
En esos momentos no era preucupación, en esos momentos se me descompuso el cuerpo, por decirlo finamente. Yo ni corta ni perezosa, lo primero que hago es irme a comisaría. Me reciben muy bien, les cuento lo que se. Me ven tan preocupada que me hacen pasar a una sala donde hay varios policías de paisano, vamos de esos que llaman "la secreta", por cierto que algunos tenían disfraz, vi uno muy mal trajeado y destartalado y el que más me llamó la atención, fue uno muy delgadito y amanerado con la pistola en el bolso ese que llamaban "maricona". Como les cuento que mi hermano ha perdido la cartera y quizá no tenga dinero, uno de los policías me dice que no me preocupe que los chicos ahora se apañan con poco dinero, que incluso duermen en las playas.
Acto seguido uno de ellos coge el teléfono y se pone a llamar a las comisarías de Barcelona, a los hospitales e incluso al depósito de cadaveres y que hay constancia de que, ni mi hermano ni su amigo se encuentren entre ellos. Yo cuando oigo la palabra cádaveres, no solo se me erizó el vello, pues creo que hasta los rizos de mi cabeza aunmentaron de volumen.
Después de tres días, han aparecido los dos, sanos y salvos -gracias a Dios- y esta ha sido la explicación que mi querido hermano me ha dado:
Los dos "amigüitos" habían embarcado hacia Palma de Mallorca, el motivo de la perdida de la cartera fue, que la dejó en una cabina teléfonica olvidada. Grrrrr.
Tambien tengo que decir que la persona que se encontró la cartera, nos la ha mandado por correo sin coste alguno, además nos la ha devuelto con todo el dinero que había dentro...esto es ser una persona honrada.
No conocemos a este señor de Barcelona que tan dignamente se ha portado, pero desde aquí, aunque será raro que lea mi blog, mi reconocimiento y admiración a su buen comportamiento ciudadano. No solamente por la cartera con documentación y dinero, si no porque en ese momento mi hermano estaba desaparecido e hizo que nos movilizáramos. Desde Madrid, un saludo a toda Cataluña. Asi seguro que le llegará a este buen hombre.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Mensaje de Dios
Un hombre susurró: "Dios, háblame" y entonces cantó un pajarito. Pero el hombre no escuchó. Entonces el hombre gritó: "Dios, háblame, y entonces se oyeron truenos a través de las nubes. Pero el hombre no escuchó...
El hombre miró a su alrededor y dijo: "Dios, déjame verte" y una estrella brilló en el Firmamento como nunca había brillado. Pero el hombre no miró al Cielo y no la vio...
Entonces el hombre indignado fuertemente gritó: "Dios, déjame ver un milagro" !Y nació su hijo¡ Pero el hombre no se dio cuenta de la nueva e irrepetible vida que comenzaba...
Entonces gritó desesperado: "Dios, tocame, déjame sentirte". En ese momento, Dios bajó del Cielo y toco al hombre en su mejilla suavemente. Pero el hombre, QUITÓ LA LINDA MARIPOSA DE SU MEJILLA y siguió su camino.Esto nos debe recordar que Dios siempre está a nuestro lado, en todo, en lo grande y lo sencillo, al igual que en cosas que no le prestamos mucha atención. Inclusive en nuestra era electrónica.
Hoy es un relato corto pero profundo, por ese motivo se lo dedico a mi querida amiga Piluca que, me hace preguntas a las que no se responder. Y a mi buen amigo Eduardo...que no me pregunta nada...
domingo, 18 de septiembre de 2011
El coro de mi parroquia
Aunque pequeño...pero tenemos coro. Hoy hemos celebrado el día grande de nuestra parroquia La Santa Cruz, de Coslada. La fiesta se celebró el día 14, pero como era miercoles se dejó para el próximo domingo, o sea, hoy.
La Iglesia estaba un poco más adornada que lo normal, aunque no mucho, pero con un poco de imaginación la hemos visto rsplandeciente. Como todavía no ha acabado el verano y aún hay gente de vacaciones pues la verdad es que no estaba muy concurrida, pero las de siempre si estábamos. Las que no han faltado son las del coro, ellas casi nunca fallan y es que...!son más buenas¡
Como digo anteriormente el coro no es muy grande, apróximadamente se compone de unas quince personas, más o menos. Las hay que cantan muy bien, además deben de tener la carrera de música ya que tocan muy bien la guitarra, el organo, una cosa parecida a los tam-tam de la selva e incluso la pandereta. Estos cantan muy bien pero luego están las que se arriman (con toda su buena fe), o sea las que creen que cantan. Mal o bien la cosa es que hacen ruido. Hay dos o tres que tienen muy buenas voces y tratan de que todos cantemos como ellos, entonces dan el tono pero no se dan cuenta de que nosotros no llegamos al alto, ni al bajo, ni al medio y es en ese momento cuando todos empezamos a cantar y parecemos un grupo de chicharras en el mes de agosto. Esto me recuerda, una vez (ya hace mucho tiempo), estaba yo de vacaciones con las monjas de la caridad de Cóbreces, en la provincia de Santander. Un día la hermana Consuelo se sintió expléndida y nos preparó una excursión a Santillana del Mar par que vierámos las Cuevas de Altamira. Siempre que viajebámos ya fuera en tren o autocar, siempre ibamos cantando y lo malo era que nos creíamos que lo hacíamos bien.
Ese día al salir de las cuevas, apareció un autocar lleno de muchachos, todos iban uniformados.
Nosotras, también jovénes, al ver a los chicos y quizá para llamar la atención, no se nos ocurrió otra cosa que ponernos a cantar como unas "descosias" (como decía mi madre cuando haciámos el tonto). Los chicos nos miraban mientras nosotras subiamos al nuestro autocar, cuanto más nos miraban...más fuerte cantábamos. Vimos a nuestra monja charlando con la persona que iba al cargo de los chicos.
Cuando la madre "Ito" ( que así la llamábamos para hacerla de rabiar) subió al coche, nos dijo:
-Niñas, habeis de saber que ese grupo de jóvenes al que habeís destrozado los oídos con vuestros cantos, son...El Orfeón de París.
Desde entonces, cada vez que tengo que cantar en la Iglesia...lo hago de "Do menor" o sea, lo menor que se me oiga
La Iglesia estaba un poco más adornada que lo normal, aunque no mucho, pero con un poco de imaginación la hemos visto rsplandeciente. Como todavía no ha acabado el verano y aún hay gente de vacaciones pues la verdad es que no estaba muy concurrida, pero las de siempre si estábamos. Las que no han faltado son las del coro, ellas casi nunca fallan y es que...!son más buenas¡
Como digo anteriormente el coro no es muy grande, apróximadamente se compone de unas quince personas, más o menos. Las hay que cantan muy bien, además deben de tener la carrera de música ya que tocan muy bien la guitarra, el organo, una cosa parecida a los tam-tam de la selva e incluso la pandereta. Estos cantan muy bien pero luego están las que se arriman (con toda su buena fe), o sea las que creen que cantan. Mal o bien la cosa es que hacen ruido. Hay dos o tres que tienen muy buenas voces y tratan de que todos cantemos como ellos, entonces dan el tono pero no se dan cuenta de que nosotros no llegamos al alto, ni al bajo, ni al medio y es en ese momento cuando todos empezamos a cantar y parecemos un grupo de chicharras en el mes de agosto. Esto me recuerda, una vez (ya hace mucho tiempo), estaba yo de vacaciones con las monjas de la caridad de Cóbreces, en la provincia de Santander. Un día la hermana Consuelo se sintió expléndida y nos preparó una excursión a Santillana del Mar par que vierámos las Cuevas de Altamira. Siempre que viajebámos ya fuera en tren o autocar, siempre ibamos cantando y lo malo era que nos creíamos que lo hacíamos bien.
Ese día al salir de las cuevas, apareció un autocar lleno de muchachos, todos iban uniformados.
Nosotras, también jovénes, al ver a los chicos y quizá para llamar la atención, no se nos ocurrió otra cosa que ponernos a cantar como unas "descosias" (como decía mi madre cuando haciámos el tonto). Los chicos nos miraban mientras nosotras subiamos al nuestro autocar, cuanto más nos miraban...más fuerte cantábamos. Vimos a nuestra monja charlando con la persona que iba al cargo de los chicos.
Cuando la madre "Ito" ( que así la llamábamos para hacerla de rabiar) subió al coche, nos dijo:
-Niñas, habeis de saber que ese grupo de jóvenes al que habeís destrozado los oídos con vuestros cantos, son...El Orfeón de París.
Desde entonces, cada vez que tengo que cantar en la Iglesia...lo hago de "Do menor" o sea, lo menor que se me oiga
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