Alcázar de Toledo antes del asedio.
Lo primero que voy a decir es:
Que soy mayor de edad, soy libre, vivo en un país libre y pago mis impuestos como todos los que me leen.
Dicho esto y, como ahora todo el mundo dice y hace lo que le viene en gana (aunque sea mentira), pues también yo diré, sin animo de ofender a nadie, lo que quiera (siempre la verdad),
Lo que cuento ocurrió en 1936, en Toledo.
No echo la culpa a nadie y a todos. Los dos bandos tuvieron la culpa de lo que pasó y, me temo, que como no andemos listos, volverá a ocurrir.
Ese edificio tan hermoso que vemos en la primera foto, en 1936 a causa de esta maldita Guerra Civil Española fue prácticamente reducido a escombros.
Fue reconstruido por el Ministerio del Ejercito.
Para ello utilizaron como modelo fotografías y planos existentes, dotando al Alcázar de un aspecto similar al que presentaba antes de su destrucción.
Aquel aciago día yo me encontraba en Toledo en brazos de mi madre, pues lógicamente era un bebé.
Mi padre estaba en Brunete, dándose mamporros con sus amigos, hermanos, primos...etc.
Es un decir porque mi padre era Sanitario y el pobre se dedicaba a llevar heridos a las curas.
A mi madre ese día se le ocurrió ir a Toledo para que me hicieran una fotografía para mandársela a mi padre y viera lo hermosa que estaba su niña.
Todo ello después de haber caminado 27 kilómetros, pues en aquellos días no había ningún medio de locomoción desde Recas, donde vivíamos, a Toledo.
Según me contó mi madre, se sentó en un banco de piedra para darme de mamar y al momento empezaron a sonar las sirenas y todo el mundo corría despavorido.
Unos a refugiarse en el Alcázar, otros hacia un refugio que estaba cerca de la Plaza de Zocodover.
Al pasar cerca de ella, un hombre le dijo:
¡Corra señora! ¡Al Alcázar no nos da tiempo, vamos al refugio!. (Quizá esto les salvó, pues la lista de fallecidos, que hubo en El Alcázar, era interminable).
En pocos segundos llegaron al refugio.
Tenían que tirarse al suelo para entrar y estaba apenas visible la "boca" de entrada por unas enormes piedras rocosas.
Todo el mundo corría y se atropellaba para entrar en la seguridad del refugio.
Cuando mi madre vio donde se tenía que meter con su niña (que era yo), le dio tal pánico que pensó:
¡Yo en ese agujero no entro!
Se sentó en una de las rocas que había junto a la "boca" del refugio con su niña en el regazo...Y ahí aguanto el bombardeo que destruyó el Alcázar y parte de Toledo.
Habían minado los bajos del Alcázar unos mineros traídos de Asturias que excavaron un túnel. Una mano anónima activó el mecanismo eléctrico. Si se sabe que fue por orden de Francisco Largo Caballero, Presidente de la Republica.
Esto es pura Memoria Histórica.
A partir de ahora voy a seguir contando lo que se, contado a su vez por mis padres.
Ahora os digo: Si queréis saber más anécdotas, batallitas o como queramos llamarlo, y como lograron reunirse mis padres, os aconsejo mi libro:
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Asi quedo El Alcázar después del asedio....










