Antes estaba confinada sin salir de casa, ahora lo estoy pero...sin salir de mi cuarto. Es un decir, pues la verdad lo cuento aunque me digan que todo me ocurre a mi:
Desde hace tres meses mi hijo, como otros muchos, está trabajando desde casa. Hace unos días, decidió la empresa que fuesen la mitad de la plantilla una semana y la otra mitad otra. Pues bien. Llegaron el lunes y les hicieron la prueba para asegurarse de que todos estaban bien...la pasaron.
El lunes pasado, llamaron a un compañero de mi hijo para decirle que un familiar estaba contaminado y él había estado junto a él. Enseguida saltaron las alarmas y les hicieron las pruebas a todos y uno de ellos que había tenido contacto con el compañero lo había "cogido". decidieron que les iban hacer a todos las pruebas en la clínica Quirón, A todo esto, mi hijo que es muy previsor (quizá por mi), se presentó en casa con la mascarilla y no se la quita nada más que para comer. Pero como los dos somos un poco aprensivos, él más que yo, ha decidido no arrimarse a mi para nada y repartir la casa en dos. Como gracias a Dios tenemos una casa medianamente regular, él come en su cuarto...yo, por no poner la mesa lo hago en la cocina. Sigue trabajando desde su cuarto, con la mascarilla puesta y sin poder darme un beso, que según él es lo que mas le duele.
Yo salgo de mi cuarto y me "encierra" en el salón. Al principio de esta maldita pandemia me hizo una raya en el recibidor y no podía traspasarla. Ahora, la mitad de la casa es para cada uno.
Las pruebas dieron negativo a todos menos a otro, que por lo visto se habían abrazado después de varios meses sin verse (natural), lo que no es natural, es que este señor, su esposa y varios amigos se fueran a la Sierra a tomar el Sol y comerse una paella que previamente hicieron y seguro que todos metían el tenedor en la cacerola...no ponen precauciones.
El caso es que así estamos hasta el viernes que vuelven a la famosa clínica Quirón para que les hagan otra vez las pruebas.
Según me han contado, además de que les cuesta "un pastón" a la empresa, también ha tenido que venir a Madrid el "Jefazo" de la Central sita en otra ciudad.
Esperemos que todo salga bien y no haya mas contagios. Si digo la verdad, mi casa parece de chiste, antes de salir de nuestros respectivos cuartos tenemos que decir..."allá voy" como hacían los antiguos cuanto tiraban el agua o lo que fuese por las ventanas. Esto se lo tenemos que agradecer a los muchos inconscientes que tenemos a nuestro alrededor, que no son pocos. Y si no ponemos remedio, esto va a durar una eternidad. Seamos conscientes, protejámonos y protejamos a los demás.
Para quitar un poco el miedo y la pena de estar en esta situacion, mi hijo me ha contado un chiste que me ha paracito gracioso y que cuento a continuación:
Está la policía investigando la muerte de un señor y le dice uno de ellos a la esposa: -A ver señora, dice usted que su esposo ha sido envenenado pero hemos encontrado varios hematomas y golpes por todo el cuerpo. -Claro, es que no se lo quería tomar...









