lunes, 22 de febrero de 2021

Una cosita de Madrid


De Madrid al Cielo

     Esta frase, "De Madrid al Cielo", la decimos mucho los madrileños, y, también muchos de los que, aunque no han nacido en Madrid, lo aman tanto como los madrileños castizos o "los gatos", como se los denomina a los nacidos en esta preciosa ciudad.

 Hay una leyenda que dice así:

     Se cuenta, que las almas que han vivido en Madrid, se juntan en el mirador más importante de "La casa de campo", en el cerro Garabitas. Y dice la leyenda, que cuando un madrileño muere viaja hasta este cerro y cuando llega la madrugada emigra junto al resto de almas hasta el más allá.

     Muy pocos han presenciado este extraño fenómeno que se produce en este lugar en las madrugadas, los que lo han visto, aseguran que una nube de color violácea se eleva despacio hasta el infinito. Justo antes se ven unas pequeñas luces, cada una corresponde a un alma que habita en cada rama de los árboles, como intentando aferrarse a Madrid y no queriendo marcharse. Antes de llegar al Cielo las almas abren un pequeño agujerito para poder ver por última vez la preciosa ciudad que los vio nacer, crecer y morir. MADRID.

     Los que por desgracia no conocéis Madrid, os diré que la Casa de Campo es una gran extensión de gran arboleda, pinos, campo y hasta tiene un hermoso lago. Era en tiempos de "Maricastaña" (ya contaré en otra ocasión quien era la tal Maricastaña), cuando este terreno era coto de caza de los reyes, asi que alguien dijo que tenía que ser para uso de los madrileños y el rey, aceptó.

     También por estos lares hay otro lugar que se llama "El cerro de los locos", que es donde van a entrenar los "maletillas", o sea, los futuros toreros.

     Los domingos y festivos está muy concurrida la Casa de campo, pues es donde van muchos madrileños de Picnic, a remar al lago e incluso al gran Parque de Atracciones que allí hay.

     Me gustaría ir al Cerro de Garabitas una madrugada para poder ver subir esas almas al cielo madrileño, pero lo veo difícil. No solamente porque vivo lejos de dicha Casa de Campo, sino porque yo de madrugada, estoy...zzzzzzz

lunes, 15 de febrero de 2021

¡¡San Valentín!!


     Lo primero felicitar a todos los enamorados...y a los que no lo estén, también. Dicho esto, quiero pensar que lo de San Valentín se les está yendo de las manos. Digo esto, porque resulta que ahora todo el mundo o lo está o quiere un regalo. Lo digo con conocimiento de causa, pues esto me pasó ayer día de San Valentín, sin comerlo ni beberlo, como dice el refrán.

     Como ahora no se puede salir de casa y mis piernas me piden que camine algo, mi hijo me mandó a comprar el pan, ya que hacía un buen día en Coslada. Yo, muy obediente, me puse la capa, cogí el bolso y la bufanda y rauda como una centella (eso era antes), salí de casa camino de la panadería. Que dicho sea de paso está en mi misma Comunidad. 

    Cuando ya volvía con mi pan calentito, me doy de bruces con una vecina del portal de al lado y me dice de sopetón:

     -Por favor, toma este ramo y no digas nada pues si voy a casa con él mi marido no se como va a reaccionar.

     Dicho ramo además de precioso llevaba un corazoncito rojo con un "te quiero"...¡¡¡me quedé alucinada!!! Me quedo sin habla y ella me explica:

     Me cuenta, que el precioso ramo se lo ha regalado el mismísimo panadero, que tiene lo menos 20 años menos que ella, que este le tira los tejos siempre que la ve y está sola y por supuesto, no quería que su esposo se enterase. Además, su querido esposo le había regalado un ramo con 5 rosas rojas y una blanca, que dicho sea de paso, no se lo que quiere decir esto, lo que si sé, es que como no ande listo mi vecino, con la cornamenta no va a poder entrar por la puerta y mucho menos en el ascensor que apenas cabe un carrito de gemelos.

     Yo, que soy "mi gúena", he cogido el ramo, con corazón y todo, lo he puesto en un jarrón y me ha quedado precioso en el salón.

     Cuando he colocado todo, yo, muy misteriosa he llamado a mi hijo para que viera tan bonito regalo, poniendo el corazoncito bien a la vista con aquel... "Te quiero".

     Me ha mirado a los ojos (me conoce bien) y con una sonrisa picarona me ha dicho el muy zángano:

     -¿Cuanto te ha costado?

Al final le he contado la verdad, pero no quien ha sido la vecina de marras, esto es un secreto entre ella y yo.

     ¡Ojalá que dentro de unos días le regale su enamorado unos pendientes de brillantes! ¡Ay, lo que voy a disfrutar de San Valentín!.....


 

lunes, 8 de febrero de 2021

Un "memo" en el autobús


    Esto no es un chiste. Por supuesto que me lo han contado ya que por los motivos que todos sabemos yo no salgo ni a la puerta de la calle. Pero lo mismo que la persona que me lo contó, me puse rabiosa por no estar en ese autobús lleno de gente y haberle cantado las 40 a ese pedazo de memo. Memos los hay siempre, pero es mejor callarse que hacer el ridículo. Esto es lo que me contaron:

     Por lo visto y oído, un chico de más de 20 años mirando a través de la ventanilla del autobús gritó:

     -¡Papá, mira los árboles, que parecen ir corriendo detrás de nosotros! Y fíjate en ese perro tan simpático que juega con su amo...!

     Su padre, sentado a su lado, esbozó una gran sonrisa, mientras dos chicos que estaban en los asientos traseros observaban curiosos a ese joven de conducta infantil y murmuraban entre ellos que ya era un poquito mayor como para andar diciendo eso. De pronto, el chico otra vez exclamó:

     -¡Papá, fíjate ahora en las nubes que hay en el cielo, están corriendo con nosotros!  Uno de los chicos del fondo del autobús no pudo resistirse y se acercó al padre para decirle:

     -Señor, disculpe que me entrometa pero ¿ como consiente tantas tonterías a su hijo? ¡Ya es un poquito mayor. A ver si lo lleva a un buen médico que lo revise... El hombre sin perder la sonrisa, le respondió:

     -Ya lo hice, muchacho, precisamente ahora mismo estamos viniendo del hospital. Mi hijo era ciego de nacimiento y hoy, por primera vez, puede ver.

     Los dos jóvenes, muy avergonzados, enmudecieron y quisieron tragarse lo que habían dicho...

     Creo que no debemos juzgar a la gente antes de tiempo ya que cada persona tiene una historia y la verdad puede sorprendernos.

Seguro que estos muchachos estaban ociosos y solo sabían criticar...esta frase viene al pelo, como decía mi madre.

 LA OCIOSIDAD, COMO EL MOHO, DESGASTA MUCHO MÁS RAPIDAMENTE QUE EL  TRABAJO.

                          Autor:  Benjamín Franklin

lunes, 1 de febrero de 2021

Todo sigue igual que antaño


                                                          
 

         Aunque creamos que el tiempo pasa, hay cosas que siempre son iguales y más, respecto al amor. Aunque han pasado muchos años, los jóvenes de ahora son iguales y nada ha cambiado. La prueba la tenemos con esta pareja de enamorados y de un sabio y viejo brujo...

     Esto ocurrió en una tribu de los indios sioux y mientras el brujo estaba tan tranquilo tomando el sol y fumando de su extraordinaria pipa a la puerta de su tienda, llegó una pareja tomados de la mano. Toro Bravo, el más valiente de los jóvenes guerreros y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.

-Nos amamos...empezó el joven.

-Y nos vamos a casar, dijo ella.

-Nos queremos tanto que tenemos miedo...Queremos un hechizo, un conjuro o un talismán. Algo que nos garantice que podemos estar siempre juntos...Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de nuestra muerte. Por favor-repitieron- ¿Hay algo que podamos hacer?

     El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, esperando su palabra.

     -Hay algo, dijo el viejo, pero no se...es una tarea muy difícil.

     -No importa, dijeron los dos a la vez. -Lo que sea, ratificó Toro Bravo.

Bien, dijo el brujo, Nube Alta. ¿Ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red en tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día de la luna llena. ¿comprendiste? La joven asintió en silencio -Y tú, Toro Bravo, deberás escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a la más brava de todas las Águilas. Solamente con una red deberás atraparla y traerla para mi, viva. Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir su misión.

     El viejo sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos ejemplares.

     -Y ahora que debemos hacer? preguntaron los jóvenes.

     - Tomen las aves y amárrenlas una a la otra por las patas con esta cinta de cuero. Cuando estén atadas, suéltenlas para que vuelen libres.

     Ellos hicieron lo que les fue ordenado, y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos. Minutos después irritadas por no poder volar, las aves comenzaron a agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse. Entonces el viejo dijo:

     -Jamás olviden lo que estan viendo. Ustedes son como el águila y el halcón. Si estuvieran amarrados el uno al otro, aunque fuera por amor, no solo vivirían arrastrándose sino también, mas tarde o más temprano, comenzarán a lastimarse el uno al otro.

Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás amarrados.


PARA LOS TIEMPOS EN QUE VIVIMOS, PIENSO QUE EL BRUJO SIOUX...ERA MUY SABIO











lunes, 25 de enero de 2021

Vecinas al sol


El Lago de Coslada

 

    Dice el refrán que " después de la tempestad vuelve la calma" y eso nos está pasando a muchos que estamos encerrados en casa. Una vez por la pandemia y otra por la nieve. Hoy que ha salido el sol y me he animado a caminar un poco me he encontrado con una vecina, a la solo conozco de vista, pues vive en la otra punta de mi calle y nos vemos poco, mucho menos ahora...al encontrarnos nos hemos saludado y caminando, caminando (guardando las distancias y con mascarilla) hemos llegado hasta el Lago, que dicho sea de paso no está muy lejos de nuestra casa.

     Hemos empezado la charla por los hijos y hemos terminado llorando, pero de risa. Esta señora, Regina, se quedó viuda muy joven con tres niñas pequeñas, las conozco, lo que no sabía era como murió su esposo.

     Resulta que estaban unos obreros de Gas Madrid arreglando una avería. Habían levantado la tapadera redonda en una acera. Primero entro uno de los obreros, como tardaba bajó el compañero y pasado el tiempo, ninguno de los dos salía del agujero. La gente que los había visto entrar se preguntaban porque no salían, pues según ellos llevaban dentro mucho tiempo.

     Unos decían de llamar a la compañía del gas, otros llamar a la policía, otros...en ese momento llega Agapito, que así se llamaba el esposo de Regina. Pregunta que es lo que pasa, los "entendidos" que estan allí le informan de que dos obreros han entrado en la alcantarilla ya hace mucho tiempo y no salen. Este hombre valiente dice que va a ver lo que pasa. Algunos le dicen que no entre pero el buen hombre no puede consentir que les pase algo malo y...¡Zas! Entró en el túnel del cual no salió hasta que llegaron los bomberos y sacaron a los tres cadáver.

     Según me conto Regina, y la creo, casi se vuelve loca pues apenas tenía 27 años y las niñas tenían, 6, 4 y 2.

     Ella seguía contando su relato, que hasta este momento la verdad es que da mucha pena, pero con el paso de los años, de esto ya hace lo menos 30, pues claro las cosas se ven de distinta manera, me siguió contando.

     -A las dos viudas de los obreros de Gas Madrid, les quedó una pensión de viudedad bastante buena pues era accidente de trabajo, pero a mi, como el Gi...de mi marido fue voluntario a la muerte, me quedó, como dice la canción. Además de la Luna y el Sol...me quedaron tres hijas que iba a ser mas fácil acertar una quiniela que casarlas, porque además de que no son muy listas, son más feas que...fíjate bien, encima tienen toda la cara de mi suegra que a fea no hay quien la gane. ¿Conoces a mi suegra?

     Yo le he dicho que no tenía el gusto y me ha contestado que era mejor que no la conociera, según ella, tiene todo el perfil de la mujer de Popeye, pero sin pelo.

     Lo que son las cosas, después de lo mal que lo habrá pasado ahora se ríe de su tragedia. Es cierto ese refrán que dice que "El tiempo todo lo cura".

  Hasta yo he vuelto a casa sonriente. Cuando he llegado, me ha dicho mi hijo. -Parece que te ha ido bien....

lunes, 18 de enero de 2021

La envidia es muy mala...



Mi Mariquita Perez, con ropa hecha por mi.


       Entre el confinamiento y la nieve que nos ha caído a los madrileños, no es que salgamos poco, es que no salimos a la calle para nada. Es por este motivo que el teléfono suena demasiadas veces en casa y resulta que la mayoría de las veces es alguna desocupada que hace años que no ves. Eso mismo me pasó hace unos días. Llamó una "amiguita" de la infancia, que hacía infinidad de años que no veía, para charlar un rato. La verdad es que me hizo ilusión saber que estaba bien, ella y lo que queda de su familia, pues lógicamente al ser de mi edad sus padres ya no viven.

     Esta "Niña" que era la única en el barrio que tenía la preciosa muñeca que todas queríamos y que no era otra que la famosa "Mariquita Perez", nos la pasaba a todas las niñas del colegio por las narices. Muchas, entre ellas yo, no la teníamos, ni jamás la tuve hasta que uno de mis hijos, ya siendo yo muy mayor, me la regaló por mi...cumpleaños. Claro que la cosa terminó mal para Pilar, que así se llama mi compañera de "cole", pues era hija de un estraperlista y un día su padre acabó en la cárcel, según me contó ella misma, tuvieron que vender todo para poder comer, incluso la muñeca. Cuando terminé de hablar con ella, recordé la historia de dos Águilas, que había leído alguna vez, no se donde:

     Eran dos águilas bien diferentes la una de la otra. Una de ellas tenía unas alas fuertes y grandes que se levaban hasta las más altas cumbres. Mientras, que la otra que estaba "escuchimiza", apenas lograba alzar el vuelo por encima de los árboles y no podía evitar la envidia que sentía al ver a su congénere volar.

     Un día, el águila que volaba con más dificultad vio en el bosque a un cazador armado con un arco y sus flechas y le dijo: "Señor cazador, deseo que mates a esa águila cuando la tengas a tiro". El cazador le respondió que estaría encantado de cobrar una pieza así, pero que necesitaba unas plumas para hacer más certeras sus flechas. Sin pensárselo un segundo, el águila envidiosa se sacó una de sus plumas y se la entregó.

     Entonces, el hombre lanzó la primera flecha pero erró. Así que pidió al águila que se quitase otra pluma y, tras volver a fallar, le exigió otra, y otra, y otra...Al final, se quedó con tan pocas plumas que ya no pudo volar y fue cuando el astuto cazador desistió de disparar contra el águila voladora y mató a la desplumada, que no pudo ni siquiera esconderse en lo alto del árbol.

     Esta fábula nos enseña que lo que los envidiosos desean para los otros acaba pasándoles a ellos mismos.

     Eso le paso a mi examiga, ninguna niña de mi grupo tuvo la Mariquita Perez, pero tampoco fueron nuestros padres a la cárcel...


     Tengo que decir que, los leotardos y los zapatitos de mi "nena", se los he comprado, pues los que tenía no le hacían juego con la faldita tan mona que yo le he hecho. 

Parece que esta foto no me ha salido mal del todo...le haré más.
 

lunes, 11 de enero de 2021

Nieve en mi jardín


El jardín nevado, los coches cubiertos



Desde otro punto





Mis vecinitos hicieron un muñeco


     Según los entendidos hacía unos 50 años que no caía una nevada de este tamaño en Madrid, yo tengo "alguno" más y no había visto tanta nieve ni en Navacerrada, que dicho sea de paso, hay mucha.

     Recuerdo cuando yo era niña y caían estas nevadas, que todos mis vecinos, incluido mi padre, limpiaban las aceras. Ahora, no hacemos nada más que echar la culpa a las autoridades y, como decía mi madre, "unos por otros, la casa sin barrer". En este caso...las aceras, las comunidades y no digamos las calzadas, que llevamos 3 días sin pan porque no puede llegar el panadero...

     En aquellos años teníamos cocinas de carbón, mi padre, enseguida cogía esas escorias que se hacían después de quemado el carbón llamado "almendrilla" y lo sacaba a un solar que había enfrente de casa, ponía migas de pan para que acudieran los pajaritos a comer ya que no podían encontrar nada sobre la nieve. Ahora...siguiendo las enseñanzas de mi padre, yo también lo he echo y una vecina ha mandado un escrito al administrador para que me llame la atención. Claro que yo hago caso omiso y no solamente les he puesto pan, sino, galletas y unas ricas hojaldradas hechas por las monjitas, especialmente para las fiestas pasadas que me compró mi hijo y...les he echado todas las que había en la caja.

     Seguimos teniendo el jardín lleno de nieve, el toldo bajado, las persianas tambien, en fin, todo sea por que no entre el frío en casa.

     También me ha tocado quitar el Belén, pues como dijo el sacerdote en la misa que hasta el domingo seguía siendo Navidad, yo, como buena cristiana le he hecho caso, así que hasta el día de hoy, lo he tenido puesto.

     Si digo la verdad me ha dado pena, pero no he tenido mas remedio que quitar el Belén y el arbolito. He preparado la caja donde había de meter todo y me ha pasado como a los malos relojeros que...me sobraban piezas, en este caso, adornos y figuritas. Me he visto negra para guardar todo y eso que hecho de menos varias cosas que tenía el año pasado, pero por más que he buscado no las he encontrado...veremos si las encuentro para el próximo año.

     Después de recogido todo, me he sentado a descansar con un libro que estoy leyendo. De vez en cuando levantaba la vista de la lectura y se me iban los ojos hacia donde estaba el Belén. Lo veía oscuro y triste. El portal no estaba, ni el castillo, ni las casitas con sus luces encendidas que se veían a través de las ventanas, ni el ruido que hacía el chorro de la fuente junto al pequeño lago donde estaba lavando una señora mientras su niño se bañaba...ya no había nada y la verdad, yo lo echaba de menos...

        ¡¡Esperaremos al próximo año si Dios quiere!!