Al decir mal padre, como es lógico no me refiero a todos los padres, si no a uno en concreto. Me refiero al padre de Marcos, hoy un hombre de 65 años.
Marcos tenia 7 cuando su "señor padre" lo vendió. Lo hizo a un cabrero que casualmente pasaba por allí. Por lo visto el "buen" hombre se quedó viudo, como no sabía que hacer con el niño, ala, va y lo vende al primero que pasó por su lado. (Tenía dos hijos más y se los "empaquetó a sus cuñados).
El cabrero se lo llevó, concretamente a Sierra Morena, que era donde tenía un rebaño de cabras y lo mantuvo aislado en las montañas. Al poco tiempo el pastor desapareció, quedándose el niño solo por aquellos parajes.
Aprendió a sobrevivir con una manada de lobos y huía si veía a algún humano recordando los malos tratos que había sufrido.
Para hacerse amigo de los lobos adultos, les daba de comer a las crías de la carne que él cazaba para su comida, así se fue ganando a la manada hasta el punto de que llegó a vivir perfectamente con ellos. No descubrió el fuego hasta muchos años después, según él cuenta, un día tiró una piedra a una roca y al saltar las chispas prendió en la hierba seca, entonces pensó que si ponía mucha maleza bien seca tendría mejor resultado, activamente...¡Se hizo el fuego!
Además podía comer la carne asada, que según el mismo dice, estaba más rica, también fue muy agradable poder calentarse en los días fríos.
Tenía 19 años, en 1965 fue rescatado por la guardia civil (cazado), según él.
Cuando lo "cazaron" Marcos no sabía su nombre. Dedujeron que podía ser el hijo de Melchor, quien cuando lo vio no se le ocurrió nada más interesante que decirle. "¿Que has hecho con la chaquetilla que llevabas"?.
Muchos dirán que es por falta de cultura, pero vamos a ver. ¿Cuantas madres se quedan viudas con tres, cuatro y hasta seis hijos y no los venden? Claro que tampoco todos los hombres hubiesen hecho lo que hizo este majadero.
Ahora Marcos está viviendo en Galicia. Un buen día se encontró con un buen hombre (policía jubilado), se conocieron en un restaurante de uno de sus hijos, le preguntó si tenía hambre y contestó, que estaba acostumbrado.
Manuel que así se llama su benefactor le ofreció su casa y se fueron los dos a Galicia.
Marcos cuida el jardín, salen juntos a tomar café, pero lo que más le gusta es, ver películas de dibujos animados, su preferida. "El Libro de la Selva" ¿No es encantador?
Están haciendo una ·Peli" de su vida. Seguro que nos enteraremos de muchas cosas que le pasaron a lo largo de su vida en Sierra Morena.
lunes, 18 de febrero de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
El amor y la pareja
Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux, que una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente de los jóvenes guerreros y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
-Nos amamos...empezó el joven.
-Y nos vamos a casar-dijo ella.
-Nos queremos tanto que tenemos miedo...Queremos un hechizo, un conjuro o un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos...Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de nuestra muerte. Por favor, repitieron, ¿Hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados esperando su palabra.
-Hay algo, dijo el viejo, pero no se...es una tarea muy difícil.-No importa-dijeron los dos. Lo que sea ratificó Toro Bravo.
-Bien-dijo el brujo- Nube Alta, ¿Ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red en tus manos ydeberás cazar el halcón más hermoso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena,¿comprendes? La joven asintió en silencio.- Y tú, Toro Bravo, deberás escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a la más brava de todas las águilas. Solamente con una red deberás atraparla y traerla para mí, viva.
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir su misión.
Cada uno de los jóvenes trajo lo que el brujo les dijo.
El viejo las sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos ejemplares.
Y ahora que debemos hacer? preguntaron los jóvenes.
Tomen las aves y amarrenlas una a otra por las patas con esta cinta de cuero. Cuando estén atadas, suéltenlas para que vuelen libres.
Ellos hicieron lo que les fue ordenado, y soltaron a los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos. Minutos después irritadas por no poder volar, las aves comenzaron a agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse.
Entonces el viejo dijo:-Jamás olviden lo que están viendo. Ustedes son como el águila y el halcón.
Si estuvieran amarrados el uno al otro, aunque fuera por amor, no solo vivirían arrastrándose si no también, más tarde o más temprano, comenzaran a lastimarse el uno al otro.
Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás amarrados.
¡¡¡Que buen consejo, señor brujo!!!
Buen fin de semana a todos
-Nos amamos...empezó el joven.
-Y nos vamos a casar-dijo ella.
-Nos queremos tanto que tenemos miedo...Queremos un hechizo, un conjuro o un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos...Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de nuestra muerte. Por favor, repitieron, ¿Hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados esperando su palabra.
-Hay algo, dijo el viejo, pero no se...es una tarea muy difícil.-No importa-dijeron los dos. Lo que sea ratificó Toro Bravo.
-Bien-dijo el brujo- Nube Alta, ¿Ves el monte al norte de nuestra aldea? deberás escalarlo sola y sin más armas que una red en tus manos ydeberás cazar el halcón más hermoso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena,¿comprendes? La joven asintió en silencio.- Y tú, Toro Bravo, deberás escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a la más brava de todas las águilas. Solamente con una red deberás atraparla y traerla para mí, viva.
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir su misión.
Cada uno de los jóvenes trajo lo que el brujo les dijo.
El viejo las sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos ejemplares.
Y ahora que debemos hacer? preguntaron los jóvenes.
Tomen las aves y amarrenlas una a otra por las patas con esta cinta de cuero. Cuando estén atadas, suéltenlas para que vuelen libres.
Ellos hicieron lo que les fue ordenado, y soltaron a los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos. Minutos después irritadas por no poder volar, las aves comenzaron a agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse.
Entonces el viejo dijo:-Jamás olviden lo que están viendo. Ustedes son como el águila y el halcón.
Si estuvieran amarrados el uno al otro, aunque fuera por amor, no solo vivirían arrastrándose si no también, más tarde o más temprano, comenzaran a lastimarse el uno al otro.
Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás amarrados.
¡¡¡Que buen consejo, señor brujo!!!
Buen fin de semana a todos
miércoles, 13 de febrero de 2013
Eloy Gonzalo
Todos los madrileños y muchos que vienen de provincias se han dado una vuelta por el rastro de Madrid.
Este rastro es el padre de todos los mercadillos no solo de Madrid si no de muchos lugares más.
En casa, recuerdo cuando eramos pequeños y venía algún familiar del pueblo a vernos, era visita obligada ir al rastro con ellos. Podría contar montones de anécdotas allí ocurridas pero hoy me voy a centrar en Cascorro, o mejor dicho, en su héroe.
Cascorro era un pueblo de Cuba, (al Este de Camaguey) que en 1898 defendió el soldado español, Eloy Gonzalo, poco antes de las pérdidas de las colonias que teníamos en el Caribe.
Para impedir que el enemigo se refugiase en las casas del pueblo, trató de impedirlo incendiándolas. Se ató una cuerda al pecho para que pudiera ser arrastrado por sus compañeros si caía herido y con una lata de gasolina las prendió fuego. Cayó herido y pudo ser rescatado con la ayuda de la cuerda.
Para este héroe de Cascorro, Aniceto Marinas en 1901, hizo una estatua, con antorcha, lata de gasolina y cuerda, situada al inicio de la Rivera de Curtidores, pero todos los madrileños la conocemos como la Plaza de Cascorro.
Cuando he estado recopilando datos de este buen hombre, he sentido una gran ternura al saber que jamás tuvo familia. Nació en Malaquilla provincia de Guadalajara (España) y murió en Matanzas (Cuba), se crió en la inclusa de Madrid, de allí salió como soldado hacia Cuba, cuando murió...solo tenía 29 años.
En Madrid también hay una calle que lleva su nombre.
Calle de Eloy Gonzalo, cerca de la glorieta de Quevedo. No puedo remediar sentir cierta pena al saber que este joven nunca haya tenido un abrazo de su madre y además una vida tan corta.
Las autoridades le sacaron de la Inclusa como soldado, lo que no se, es si al menos tuvieron la...de repatriarlo. Seguro que no, al fin y al cabo era un triste soldado sin galones.
Lo mejor de todo es que de él se acuerda la historia pero de los jefazos que le llevaron a Cuba,
nada de nada.
Este rastro es el padre de todos los mercadillos no solo de Madrid si no de muchos lugares más.
En casa, recuerdo cuando eramos pequeños y venía algún familiar del pueblo a vernos, era visita obligada ir al rastro con ellos. Podría contar montones de anécdotas allí ocurridas pero hoy me voy a centrar en Cascorro, o mejor dicho, en su héroe.
Cascorro era un pueblo de Cuba, (al Este de Camaguey) que en 1898 defendió el soldado español, Eloy Gonzalo, poco antes de las pérdidas de las colonias que teníamos en el Caribe.
Para impedir que el enemigo se refugiase en las casas del pueblo, trató de impedirlo incendiándolas. Se ató una cuerda al pecho para que pudiera ser arrastrado por sus compañeros si caía herido y con una lata de gasolina las prendió fuego. Cayó herido y pudo ser rescatado con la ayuda de la cuerda.
Para este héroe de Cascorro, Aniceto Marinas en 1901, hizo una estatua, con antorcha, lata de gasolina y cuerda, situada al inicio de la Rivera de Curtidores, pero todos los madrileños la conocemos como la Plaza de Cascorro.
Cuando he estado recopilando datos de este buen hombre, he sentido una gran ternura al saber que jamás tuvo familia. Nació en Malaquilla provincia de Guadalajara (España) y murió en Matanzas (Cuba), se crió en la inclusa de Madrid, de allí salió como soldado hacia Cuba, cuando murió...solo tenía 29 años.
En Madrid también hay una calle que lleva su nombre.
Calle de Eloy Gonzalo, cerca de la glorieta de Quevedo. No puedo remediar sentir cierta pena al saber que este joven nunca haya tenido un abrazo de su madre y además una vida tan corta.
Las autoridades le sacaron de la Inclusa como soldado, lo que no se, es si al menos tuvieron la...de repatriarlo. Seguro que no, al fin y al cabo era un triste soldado sin galones.
Lo mejor de todo es que de él se acuerda la historia pero de los jefazos que le llevaron a Cuba,
nada de nada.
lunes, 11 de febrero de 2013
La escalera
Este relato seguro que lo sabéis muchos de vosotros igual que yo, pero repasando y viendo lo bonita que es la historia he decidido contarla por si alguien no lo sabe.
Esta escalera está en una Capilla del siglo XIX. Cuando esta estuvo lista, las monjitas sintieron la falta de una escalera para llegar al segundo piso.
Rezaron todas reuinidas a San José, por aquello de que era carpintero.
Un día llegó un desconocido, dijo que era carpintero y podía construir la escalera. Construyo sin ayuda de nadie una escalera de caracol, que es considerada un prodigio de la carpintería. Nadie sabe como se sustentó. La escalera no tiene soporte central (parece un tirabuzón).
Después, el carpintero, que no usó ni clavos ni pegamento para construir la escalera, desapareció sin dejar vestigios. Ni esperó el pago.
Una leyenda nacio en Santa Fe, que pasó a creer que el carpintero fue el mismísimo San José, enviado por Jesús para atender las súplicas de las hermanas.
Desde entonces la escalera pasó a llamarse "milagrosa" y se transformó en centro de peregrinación.
Un portavoz de la Capilla explica que hay tres misterios aquí.
El primero es que no se sabe nada del hombre que a construyó:
El segundo misterio es que arquitectos, ingenieros y científicos, dicen que no entienden como la escalera se equilibra:
Y el tercero, de donde vino la madera. Ya hicieron todo tipo de análisis y no exirte nada parecido en toda la Región.
Un detalle: la escalera tiene 33 peldaños, la edad de Cristo.
Todo esto ocurre en la Ciudad de Santa Fe (Nuevo México), fundada por Vasco de Quiroga un cura franciscano como muchos de los que fundaron tantas y tantas ciudades en el Nuevo Mundo.
Ya sabéis, cuando tengais vacaciones, daros una vueltecita por Santa Fe para admirar tan extrordinaria escalera.
Esta escalera está en una Capilla del siglo XIX. Cuando esta estuvo lista, las monjitas sintieron la falta de una escalera para llegar al segundo piso.
Rezaron todas reuinidas a San José, por aquello de que era carpintero.
Un día llegó un desconocido, dijo que era carpintero y podía construir la escalera. Construyo sin ayuda de nadie una escalera de caracol, que es considerada un prodigio de la carpintería. Nadie sabe como se sustentó. La escalera no tiene soporte central (parece un tirabuzón).
Después, el carpintero, que no usó ni clavos ni pegamento para construir la escalera, desapareció sin dejar vestigios. Ni esperó el pago.
Una leyenda nacio en Santa Fe, que pasó a creer que el carpintero fue el mismísimo San José, enviado por Jesús para atender las súplicas de las hermanas.
Desde entonces la escalera pasó a llamarse "milagrosa" y se transformó en centro de peregrinación.
Un portavoz de la Capilla explica que hay tres misterios aquí.
El primero es que no se sabe nada del hombre que a construyó:
El segundo misterio es que arquitectos, ingenieros y científicos, dicen que no entienden como la escalera se equilibra:
Y el tercero, de donde vino la madera. Ya hicieron todo tipo de análisis y no exirte nada parecido en toda la Región.
Un detalle: la escalera tiene 33 peldaños, la edad de Cristo.
Todo esto ocurre en la Ciudad de Santa Fe (Nuevo México), fundada por Vasco de Quiroga un cura franciscano como muchos de los que fundaron tantas y tantas ciudades en el Nuevo Mundo.
Ya sabéis, cuando tengais vacaciones, daros una vueltecita por Santa Fe para admirar tan extrordinaria escalera.
jueves, 7 de febrero de 2013
Un Misterio
Hace mucho que no os asusto un poco. Algunos se asustan con poco, como es el caso de mi amiga Piluca, aunque le gusta asustarse y que la asusten. Otros no se asustan aunque se esté quemando su casa, yo soy un termino medio pero hay cosas que "lagarto,lagarto".
Esto está catalogado como "Misterios sin resolver"
Eran dos hermanas gemelas que se llevaban muy bien, nunca se peleaban ni discutían.
Por razones de trabajo, junto con sus padres, tuvieron que cambiar su residencia a la Ciudad, donde estaba una carretera que era peligrosísima en esos momentos.
Las niñas tuvieron que cruzar solas porque a la madre la llamaron del trabajo para que fuera urgentemente.
Les dijo a las niñas que si tenían que cruzar la carretera solas lo hicieran con mucho cuidado y mirando a los dos lados.
Las niñas obedecieron. Nada más girarse la madre para marcharse oyó un golpe muy fuerte detrás de ella. Eran sus hijas, habían sido atropelladas por un camión, desgraciadamente, las dos habían muerto.
Cuatro años más tarde la madre, aun joven, ya que tená34 años, todavía vivía en la misma casa cerca de la carretera y no olvidaba ningún día a sus dos gemelas.
Afortunadamente, había vuelto a tener más hijos y casualmente eran dos gemelas muy parecidas a las que murieron atropelladas. Esto hacía que la madre olvidara en parte ese trágico suceso.
Pero la fatalidad estuvo a punto de volver a la familia, a pesar de prohibirles expresamente acercarse a la carretera.
Un día las dos niñas estaban jugando y decidieron cruzar la carretera. No venía nadie en ningún sentido, no había peligro.
En el último momento apareció su madre que chillando muy alterada les dijo que no cruzaran, a lo que las niñas respondieron al unísono: - Si no pensábamos cruzar...ya nos atropellaron una vez y no volverá a ocurrir...
Sin más comentarios, os deseo una buena noche.
Esto está catalogado como "Misterios sin resolver"
Eran dos hermanas gemelas que se llevaban muy bien, nunca se peleaban ni discutían.
Por razones de trabajo, junto con sus padres, tuvieron que cambiar su residencia a la Ciudad, donde estaba una carretera que era peligrosísima en esos momentos.
Las niñas tuvieron que cruzar solas porque a la madre la llamaron del trabajo para que fuera urgentemente.
Les dijo a las niñas que si tenían que cruzar la carretera solas lo hicieran con mucho cuidado y mirando a los dos lados.
Las niñas obedecieron. Nada más girarse la madre para marcharse oyó un golpe muy fuerte detrás de ella. Eran sus hijas, habían sido atropelladas por un camión, desgraciadamente, las dos habían muerto.
Cuatro años más tarde la madre, aun joven, ya que tená34 años, todavía vivía en la misma casa cerca de la carretera y no olvidaba ningún día a sus dos gemelas.
Afortunadamente, había vuelto a tener más hijos y casualmente eran dos gemelas muy parecidas a las que murieron atropelladas. Esto hacía que la madre olvidara en parte ese trágico suceso.
Pero la fatalidad estuvo a punto de volver a la familia, a pesar de prohibirles expresamente acercarse a la carretera.
Un día las dos niñas estaban jugando y decidieron cruzar la carretera. No venía nadie en ningún sentido, no había peligro.
En el último momento apareció su madre que chillando muy alterada les dijo que no cruzaran, a lo que las niñas respondieron al unísono: - Si no pensábamos cruzar...ya nos atropellaron una vez y no volverá a ocurrir...
Sin más comentarios, os deseo una buena noche.
lunes, 4 de febrero de 2013
Confesión
Hoy estoy un poco mustia y por ese motivo he estado rememorando parte de mi pasado. Pero creo que me he ido muy lejos...mucho.
Era el verano de 1953 (a la vuelta de la esquina), veraneaba en El Espinar (Segovia), iba con un grupo de veinte chicas y nos acompañaban dos monjas.
Un día nos dice la hermana Consuelo que después de la siesta vamos a San Rafael a merendar con un grupo que había llegado de la parroquia a la que nosotras pertenecíamos. Nos pusimos muy contentas, pues se salía de lo normal salir del convento de las monjas Jesuítinas donde estábamos alojadas.
Cuando llegamos a San Rafael vimos qué estaban todos los curas de la parroquia y gente seglar, pues habían fletado un autocar para pasar el día en la Sierra.
Los mayores estaban todos charlando y de vez en cuando reían a carcajadas. Las chicas nos separamos del grupo, pues exceptuando a las monjas y algún cura, conocíamos a poca gente.
Habían colocado entre dos hermosos pinos una hamaca en la cual estaba unos de los sacerdotes tumbado. Se llamaba Don Fernando y pesaba lo menos 120 kilos.
Cada uno estaba a lo suyo, nosotras solo nos fijábamos en Don Fernando que además de estar gordo era un hombre muy alto...altísimo.
Nosotras, chicas de 15 y 17 años nos reíamos por nada y no le quitábamos el ojo de encima pues una de las chicas dijo:-Don Fernando se cae. Todas esperábamos por ver si acertaba.
Parece, que el cura estaba cansado y empezó a dormirse...se durmió
Mientras tanto los demás excursionistas charlaban y reían de lo que contaran, seguro que todo muy inocente. Mientras Don Fernando dormía a pierna suelta.
Nosotras, (traviesas) no quitábamos los ojos del pobre hombre y cuando menos se esperaba, ¡¡¡Zas!!! Don Fernando al suelo. La hamaca se rompió con tan mala fortuna que debajo de ella había una enorme piña que se le clavó en la parte baja de los riñones.
Nosotras, (seguíamos siendo malas) y lo primero que hicimos fue reírnos a carcajadas. Las monjitas asustadísimas fueron a auxiliar al caído y varias personas que estaban allí también.
Llamaron al médico del pueblo y a nosotras nos mandaron otra vez a El Espinar, la fiesta había terminado.
Cuando llegamos, la monja que iba a nuestro cargo dijo que antes de cenar nos teníamos que confesar `por habernos reído de la caída de don Fernando. Todas nos fuimos a la capilla haciendo cola ante el confesionario. Cuando terminó mi compañera, vi que no iba asustada...y llegó mi turno:
Cuando me hinqué de rodillas y dije "Ave María Purísima", me contestó. "Sin pecado concebida", era el capellán del convento un cura muy joven. Que era uno de los que estuvo en la excursión. Me pregunto ¿Que pecado tan grave has cometido? -Me he reído cuando se ha caído don Fernando. Él me contestó:-¿Que crees que he hecho yo? También, yo he sido el que le ha puesto la piña debajo de la hamaca. Me quedé sin habla. Volvió a decirme:-Los dos hemos cometido el mismo pecado, yo te perdono y tú me perdonas.
Los dos decidimos rezar por la recuperación de don Fernando.
Cuando se terminaron nuestros días de vacaciones el capellán y todas las monjas, nos despidieron con alegría. Nosotras las veinte...llevábamos un secreto de confesión
Jamás he contado esto a nadie, lo hago ahora para sacarle una sonrisa a un amigo que quiere poner a trabajar a todos los curas.
Era el verano de 1953 (a la vuelta de la esquina), veraneaba en El Espinar (Segovia), iba con un grupo de veinte chicas y nos acompañaban dos monjas.
Un día nos dice la hermana Consuelo que después de la siesta vamos a San Rafael a merendar con un grupo que había llegado de la parroquia a la que nosotras pertenecíamos. Nos pusimos muy contentas, pues se salía de lo normal salir del convento de las monjas Jesuítinas donde estábamos alojadas.
Cuando llegamos a San Rafael vimos qué estaban todos los curas de la parroquia y gente seglar, pues habían fletado un autocar para pasar el día en la Sierra.
Los mayores estaban todos charlando y de vez en cuando reían a carcajadas. Las chicas nos separamos del grupo, pues exceptuando a las monjas y algún cura, conocíamos a poca gente.
Habían colocado entre dos hermosos pinos una hamaca en la cual estaba unos de los sacerdotes tumbado. Se llamaba Don Fernando y pesaba lo menos 120 kilos.
Cada uno estaba a lo suyo, nosotras solo nos fijábamos en Don Fernando que además de estar gordo era un hombre muy alto...altísimo.
Nosotras, chicas de 15 y 17 años nos reíamos por nada y no le quitábamos el ojo de encima pues una de las chicas dijo:-Don Fernando se cae. Todas esperábamos por ver si acertaba.
Parece, que el cura estaba cansado y empezó a dormirse...se durmió
Mientras tanto los demás excursionistas charlaban y reían de lo que contaran, seguro que todo muy inocente. Mientras Don Fernando dormía a pierna suelta.
Nosotras, (traviesas) no quitábamos los ojos del pobre hombre y cuando menos se esperaba, ¡¡¡Zas!!! Don Fernando al suelo. La hamaca se rompió con tan mala fortuna que debajo de ella había una enorme piña que se le clavó en la parte baja de los riñones.
Nosotras, (seguíamos siendo malas) y lo primero que hicimos fue reírnos a carcajadas. Las monjitas asustadísimas fueron a auxiliar al caído y varias personas que estaban allí también.
Llamaron al médico del pueblo y a nosotras nos mandaron otra vez a El Espinar, la fiesta había terminado.
Cuando llegamos, la monja que iba a nuestro cargo dijo que antes de cenar nos teníamos que confesar `por habernos reído de la caída de don Fernando. Todas nos fuimos a la capilla haciendo cola ante el confesionario. Cuando terminó mi compañera, vi que no iba asustada...y llegó mi turno:
Cuando me hinqué de rodillas y dije "Ave María Purísima", me contestó. "Sin pecado concebida", era el capellán del convento un cura muy joven. Que era uno de los que estuvo en la excursión. Me pregunto ¿Que pecado tan grave has cometido? -Me he reído cuando se ha caído don Fernando. Él me contestó:-¿Que crees que he hecho yo? También, yo he sido el que le ha puesto la piña debajo de la hamaca. Me quedé sin habla. Volvió a decirme:-Los dos hemos cometido el mismo pecado, yo te perdono y tú me perdonas.
Los dos decidimos rezar por la recuperación de don Fernando.
Cuando se terminaron nuestros días de vacaciones el capellán y todas las monjas, nos despidieron con alegría. Nosotras las veinte...llevábamos un secreto de confesión
Jamás he contado esto a nadie, lo hago ahora para sacarle una sonrisa a un amigo que quiere poner a trabajar a todos los curas.
sábado, 2 de febrero de 2013
Un marido perfecto
Hacía mucho tiempo que no ponía alguna cosita alegre. Lo corté cuando ocurrió la tragedia del Madrid Arena. Luego que si accidentes, asesinatos, etc. Pero como se suele decir, que la vida sigue, nos vamos a reír un poquito, empiezo:
Marido Perfecto:
Un grupo de hombres está en el gimnasio de un club y suena un móvil.
Uno de ellos contesta y pone el teléfono en manos libres para poder seguir levantando pesas:
Marido: ¿Si?
Mujer: ¿Querido, eres tú? ¡Se oye horrible!
Marido: Hola...Hola...Hola¡
Mujer: ¿Estás en el gimnasio?
Marido: ¡Si!
Mujer: Mi amor, estoy frente al escaparate de una tienda que hay un abrigo de visón precioso. ¿Puedo comprarmelo?
Marido: ¿Y cuanto cuesta?
Mujer: Como unos 3000 €
Marido:¡Bueno! Y comprate también un bolso que haga juego, amor mío.
Mujer:Bueno...estooo...resulta que también pasé por el concesionario de automóviles y pensaba que ya es hora de cambiar el auto, así que entré y pregunté. ¿A que no sabes qué? Resulta que tienen una oferta de un BMW y es el último que queda.
Marido: ¿Y de cuanto es esa oferta?
Mujer:Solo 55000 €...¡Y es divino!
Marido: Buuueno. Compralo, pero que te lo den con todos los extras y si sale un poco más, como situación excepcional, no me voy a enfadar.
La mujer, viendo que hoy todos sus pedidos `colaban´, decidió arriesgarse:
Cariño...¿Te acuerdas que te conté que mamá quería venirse a vivir con nosotros? ¿ Te parece bien que la invite por un mes, a prueba, y el mes que viene lo volvemos a hablar?
Marido: Bueeeno está bien...pero no me pidas nada más, ¿eh?
Mujer: Si, si, está bien. ¡Ay, cuanto te adoro mi amor!
Marido: Yo también te quiero. Un besito, mi amor.
Al colgar el teléfono, el hombre, mira al grupo y pregunta:
¿Alguien sabe de quien es este móvil...?
BUEN FIN DE SEMANA PARA TODOS
Marido Perfecto:
Un grupo de hombres está en el gimnasio de un club y suena un móvil.
Uno de ellos contesta y pone el teléfono en manos libres para poder seguir levantando pesas:
Marido: ¿Si?
Mujer: ¿Querido, eres tú? ¡Se oye horrible!
Marido: Hola...Hola...Hola¡
Mujer: ¿Estás en el gimnasio?
Marido: ¡Si!
Mujer: Mi amor, estoy frente al escaparate de una tienda que hay un abrigo de visón precioso. ¿Puedo comprarmelo?
Marido: ¿Y cuanto cuesta?
Mujer: Como unos 3000 €
Marido:¡Bueno! Y comprate también un bolso que haga juego, amor mío.
Mujer:Bueno...estooo...resulta que también pasé por el concesionario de automóviles y pensaba que ya es hora de cambiar el auto, así que entré y pregunté. ¿A que no sabes qué? Resulta que tienen una oferta de un BMW y es el último que queda.
Marido: ¿Y de cuanto es esa oferta?
Mujer:Solo 55000 €...¡Y es divino!
Marido: Buuueno. Compralo, pero que te lo den con todos los extras y si sale un poco más, como situación excepcional, no me voy a enfadar.
La mujer, viendo que hoy todos sus pedidos `colaban´, decidió arriesgarse:
Cariño...¿Te acuerdas que te conté que mamá quería venirse a vivir con nosotros? ¿ Te parece bien que la invite por un mes, a prueba, y el mes que viene lo volvemos a hablar?
Marido: Bueeeno está bien...pero no me pidas nada más, ¿eh?
Mujer: Si, si, está bien. ¡Ay, cuanto te adoro mi amor!
Marido: Yo también te quiero. Un besito, mi amor.
Al colgar el teléfono, el hombre, mira al grupo y pregunta:
¿Alguien sabe de quien es este móvil...?
BUEN FIN DE SEMANA PARA TODOS
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