AYER
No hace falta decir quien es Irene Villa, todos los españoles la conocemos muy bien y cruzando nuestras fronteras, tambien.
A los 12 años sufrió un atentado de ETA cuando iba al colegio acompañada de su madre, que tambien resultó herida.
Como consecuencia de ese brutal atentado perdió las dos piernas y tres dedos de la mano izquierda.
Los "valientes" habían colocado la bomba debajo del coche de su mamá. Su madre perdió una pierna y un brazo.
Las llevaron al hospital y aunque estaban en habitaciones separadas, esta buena madre no paraba de darle ánimos a su querida hija, aunque la niña todavía no sabía todo el mal que tenía.
Según cuenta ella misma, (lo he leído en prensa), cuando su padre vio el "desaguisado" que habían hecho en el cuerpo de su niña, dijo que la dejaran morir. Tal era la desesperación que tenía ese buen hombre.
Como todo esto es muy reciente, vimos con mucha emoción el día que juntaron a madre e hija aún en camilla en el hospital. Todo a través de la tv.
Cuando se repuso de sus heridas, siguió estudiando. Ha terminado la carrera de Periodista, Escritora y Psicóloga de prensa escrita y radio.
Como es lógico ha escrito varios libros, dado conferencias...
Pero... siempre hay un pero que nos ataca cuando menos lo esperamos.
Cuando estaba estupendamente con sus prótesis ( que por cierto le han hecho unas piernas preciosas) y después de pasados 7 años de que le pusieran un tornillo en el fémur para evitar las molestias de la prótesis, Irene Villa tuvo que viajar urgentemente a un hospital de Gotemburgo (Suecia) para pasar por quirófano. En principio, parecía una intervención sencilla y después de la operación surgieron contratiempos.
En el quirófano vieron que el tornillo estaba peor de lo que esperaban, estaba roto por dentro e incrustado en el hueso. Por lo que tienen que hacer un instrumento nuevo para poder seguir con dicha operación.
Por lo tanto no puede andar y está otra vez en silla de ruedas.
Contaría mucho más de esta mujer y su madre, pero voy a dejarlo aquí deseando que pronto la operen y siga con su vida normal: su trabajo, sus niños (tiene tres preciosos hijos) y de paso que se sienta más tranquila, que yo creo que se lo merece.
Como tantos que se han quedado en el camino, niños y mayores que siempre recordaremos con amor aunque no los hemos conocido.
Esto no se puede llamar "Memoria Historia" esto lo llamaré. "Intento de asesinato" y memoria reciente.
Y como Irene dice:
¡Perdonamos, pero no olvidamos!.
ASI ES HOY IRENE VILLA







