lunes, 13 de septiembre de 2021

El loro de mi amigo


El loro de Ricardo 

     Hace unos días vimos mi hijo y yo a una cotorra en el patio de la comunidad. A este patio solo entra la señora de la limpieza pero todos los vecinos tenemos una llave por si se nos cae algo en él. Pues bien, estuvimos pendiente de dicha cotorra, que por cierto, no alzaba el vuelo y solo hacía ruido como pidiendo auxilio. ¡No faltaba más! Este hijo mío que es muy sentimental con todos los animales, se preparó y fue al patio en busca de la "cotorrita". Cuando la tuvo a la vista, se dio cuenta de que tenía lastre en una patita...volvió a casa. Preparó unas tenazas, unas tijeras, alicates y un trapo para poder cogerla. La llevó a casa y vimos que tenía mucho hilo en una pata y arrastraba hojarasca con ella. Con el trapo la tenía casi quieta, porque ella no paraba de moverse. Le corto el hilo, le quitó el lastre que la pobre llevaba y la echo a volar al jardín, no sin antes la cotorra le había dado un picotazo que ha estado varios días con un dedo herido...ya se ha curado...

Esto me ha recordado algo que me contó mi amigo Ricardo, que dicho sea de paso, no se si fue verdad o era un chiste. Cosa que yo, inocente de mí, me lo creí...lo cuento tal como él me lo dijo:

     Ricardo recibió un loro por su cumpleaños, era un loro adulto con mala actitud y peor vocabulario. Cada palabra que decía estaba adornada por alguna palabrota y siempre estaba de mal genio. Ricardo desde el primer día trató de corregir al loro, diciéndole palabras bondadosas y con mucha educación, le ponía música suave y lo trataba con mucho cariño. Un día le hizo perder la paciencia al ponerse el loro más grosero que nunca. Entonces Ricardo en un momento de desesperación lo metió en el congelador de su enorme frigorífico.

     Por un par de minutos pudo escuchar los gritos del loro y el revuelo que causaba en el compartimento, hasta que de pronto...todo fue silencio.

     Ricardo arrepentido y temeroso de haber matado al loro, rapidamente abrió la puerta del congelador...el loro salió con mucha calma, dio un paso al hombro de Ricardo y dijo:

     "Siento mucho haberte ofendido con mi lenguaje y mi actitud, te pido que me disculpes y te prometo que en el futuro vigilaré mucho mi comportamiento".

     Ricardo estaba muy sorprendido del cambio del loro y estaba a punto de preguntarle que es lo que le había hecho cambiar de esa manera, cuando el loro continuó:

     -¿Te puedo preguntar una cosa?  

     -Si, como no!!  Contesto Ricardo.

     -¿Que fue lo que hizo el pollo?



La cotorra que salvamos



lunes, 6 de septiembre de 2021

El reloj de Cuco


     Yo lo advierto siempre que me cuentan algo, les digo, lo voy a contar en mi blog, claro que muchos no se lo creen hasta que me visitan, cosa que agradezco, y después me dicen...¿Por qué lo has contado? Siempre les digo lo mismo...os lo advertí. Este es el caso de mi vecina Paula cuando se "sinceró" conmigo. Yo, haciéndome la mosquita muerta, le dije: ¡Hay, perdona se me olvido! Claro que ni se lo creyó ella ni yo lo dije muy convincente, pero al final, le hizo gracia y el jueves próximo creo que ya van a tener de que hablar en la peluquería...¡ Como ahora no hay revistas...!

Esto es lo que me contó:

     Anoche salí con mis amigas a una "reunión". Yo le dije a mi marido que a las doce en punto estaría en casa. La reunión se alargó, copitas, bailecito, más copitas...y se me fue la hora. Resulta que llegué a las tres completamente borracha.

     Entrando por la puerta el reloj de Cu-co, hizo Cu-cu tres veces.

     Al darme cuenta que mi marido se iba a despertar, grité cu-cu otras nueve veces...Me quedé tan orgullosa de haber tenido esa idea, que, aunque borracha, me acosté de lo más tranquila pensando en lo inteligente que soy.

     Por la mañana durante el desayuno, mi marido me preguntó a que hora había llegado y le contesté que a las doce en punto como había prometido. Él, de momento no dijo nada ni me pareció desconfiado.

     ¡Salvada! pensé yo. Entonces él me dijo:  ¡"Ah,...tendríamos que cambiar nuestro reloj de cu-co".

     Le pregunte, ¿Y por qué mi amor? Y me dijo:

     "Bueno, anoche el reloj hizo cu-cu cuatro veces..., Luego, no se como gritó" ¡¡Mierda!!...Después hizo cu-cu cuatro veces mas, vomitó en el pasillo, hizo cu-cu otras tres veces...se partía de risa, otra vez hizo cu-cu..., salió corriendo, pisó al gato, rompió la mesita de la esquina del living, se acostó a mi lado dando el último cu-cu y se durmió.

El marido demostró ser mar listo que ella, además de ser un buenazo.

Como seguimos en verano he querido poner algo que nos haga sonreír, ya tendremos tiempo de...pensar...

 

lunes, 30 de agosto de 2021

Mujer lectora


 

     Me enorgullezco de ser una gran lectora. Siempre tengo un libro abierto y a veces dos. Recuerdo que cuando nació mi primer hijo, mientras le daba de mamar con un libro en las manos, me dijo mi madre:

     -Hija, tu ya debes dejar los libros...no sabía la pobre, que jamás los dejaría y no solo los libros, he seguido leyendo tebeos, periódicos, revistas y hasta la publicidad de los buzones.

     Por ese motivo, cuando le conté a un amigo mi afición por la lectura, me contó esta historia:

     Según mi amigo. 

    Una mañana, el marido vuelve a su cabaña despues de varias horas de pesca y decide dormir una siesta.

     Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide subir en la lancha. Se mete lago adentro, ancla y muy tranquila se pone a leer un libro.

     Al poco tiempo se acerca un guardián en su lancha. Se acerca a la mujer y dice:

     -"Buen día señora, ¿ qué está haciendo?

     -Leyendo un libro, responde ella (piensa: ¿ No es obvio?

     -Está en zona restringida para la pesca, le informó él.

     -Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy leyendo.

     -Si, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento, tendré que llevarla y detenerla.

     -Si hace eso, lo tendré que acusar de abuso sexual, dice la mujer...Pero si ni siquiera la toqué !! dice el guarda.

     -Es cierto, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento.

     -Disculpe, que tenga un buen día, señora, y se fue...

¡¡¡Moraleja, nunca discutas con una mujer que lee. Sabe pensar...

     

lunes, 23 de agosto de 2021

Una Alcaldesa...


 

     Como seguimos en pleno verano y no tenemos ganas de cosas serias ni de pena, vamos a ver si, o nos distraemos, o nos reímos, el caso es no pensar en lo que tenemos encima.

     Nuestra historia de hoy se desarrolla en un Ayuntamiento cualquiera. La foto que he puesto no tiene nada que ver con los acontecimientos que aquí se narran, sino que yo he querido hacer un pequeño homenaje a mi abuela y tíos que vivieron en Villaluenga de la Sagra (Toledo), y de paso a mi querida prima hermana Tere que allí vive. Ahí queda eso...

     Pues bien, un dia cualquiera en un Ayuntamiento cualquiera:

     Una Alcaldesa está en su despacho, (sin nada que hacer, por supuesto) y se plantea si hacer el amor con su marido es trabajo o placer. Aparece el secretario y la Alcaldesa le plantea su duda:

   -Hacer el amor con mi marido es trabajo o placer? El secretario responde:

   -Pues no lo se, tendría que estudiarlo...la Alcaldesa le da una hora para responder. El secretario va a ver al responsable de RECURSOS HUMANOS y le pasa la pelota:

  -Que la Alcaldesa haga el amor con su marido, ¿es un acto de trabajo o de placer?

   El de recursos humanos, entretenido en hacer nada, le responde que no sabe. El secretario le dice que tiene 45 minutos para averiguarlo.El responsable de Recursos Humanos le traslada la pregunta al TÉCNICO DE INFORMACIÓN, que estaba muy ocupado, (peleándose con la máquina de café, sin nada mejor que hacer). Pero él tampoco sabe la respuesta.

    Al final llega la pregunta a la ADMINISTRATIVA, que se encuentra detrás de su mesa, llena de expedientes, listas de asistencias que enviar, valoraciones que realizar, facturas, albaranes, el teléfono sin parar, en fin, con trabajo hasta las orejas.

   Su jefe le dice que tiene 5 minutos para decirle si el hecho de que la Alcaldesa haga el amor con su marido es trabajo o placer. Sin levantar la cabeza, la administrativa responde categóricamente:

 -Es placer!!

  Su jefe, intrigado por la rápida respuesta, le pregunta:

-¿Cómo ha llegado tan rápidamente a esa conclusión? 

  La administrativa, harta de que le entretengan con todo el follón de expedientes que tiene, le responde:

-Porque si fuera trabajo. ¡¡Tendría que hacerle yo el amor al marido de la Alcaldesa!!

                 

        Sin comentarios...


lunes, 16 de agosto de 2021

Un hijo listo


 

     A veces una estrategia hace mucho bien a alguien y en este caso fue a un buen padre que le llegó sin pensar de su buen hijo ausente. Esto fue lo que ocurrió:

 

     Un hombre, ya de edad, vivía en Minnesota, EEUU.  El buen hombre quería dar vuelta a la tierra del jardín para plantar flores, pero era un trabajo pesado para su edad.

     Su único hijo, que normalmente le ayudaba...estaba en la cárcel. Entonces el anciano escribió la siguiente carta al hijo.

     "Querido hijo, estoy triste porque este año no podré plantar el jardín. Odio no poder hacerlo, porque tu madre adoraba las flores y este es el momento propicio para ello. Soy demasiado viejo para cavar la tierra. Si estuvieras aquí, no habría problemas, pero se que no puedes ayudar estando preso como estás. Con amor, tu padre".

     Poco despues el padre recibió el siguiente telegrama.

    "POR EL AMOR DE DIOS PAPÁ, NO CAVES EL JARDÍN...FUE AHÍ DONDE ENTERRÉ LOS CADÁVERES".

    A las cuatro de la mañana del día siguiente, una docena de agentes del FBI y otros tantos policías, los GEO... Bueno, no sé si allí hay GEOS, en fin algunos habrá que se les parezca. El caso es que aparecieron por allí y excavaron todo el jardín, sin encontrar ningún cuerpo. Pero todo él lo dejaron bien cavadito...

    Confuso el anciano escribió una carta al hijo contando lo sucedido...esta fue la respuesta:

    "Ahora puedes plantar el jardín, papá, era lo máximo que podía hacer, en ese momento"!

 La estrategia lo es todo para un buen gestor y...este hijo, seguro que lo era.










lunes, 9 de agosto de 2021

El perro del politico


 

        El perrito de la foto es uno de los más listos del mundo (como el de nuestra historia). Y como estamos en pleno verano vamos a dejarnos de cosas trascendentes y reirnos un poco. Por ese motivo y, pidiendo perdón de antemano por si a alguien no le gustan algunas palabras, paso a contaros lo que les ocurrió a una panda "listos" que todos tenían un perro más listo que ellos. Ocurrió así: 

     Estaban reunidos en casa de uno de ellos, en una casa de campo y como no tenían mucho que hacer y todos ellos tenían una carrera, el Ingeniero dijo a su perro:

     ¡Escalímetro, muestra tus habilidades! el perro agarró un martillo, unas tablas y se armó él solo una perrera.

Todos admitieron que era increíble. El Contable dijo que su perro podía hacer algo mejor:

     ¡Cashflow, muestra tus habilidades!

 El perro fue a la cocina, volvió con 24 galletas y las dividió en 8 pilas de 3 galletas cada una. Todos admitieron que era genial. El Químico dijo que su perro podía hacer algo mejor.

     ¡Óxido, muestra tus habilidades!

 Óxido caminó hasta la nevera, tomó un litro de leche, peló un plátano, usó la licuadora y se hizo un batido. Todos aceptaron que era impresionante. El informático sabía que podía ganar a todos:

     ¡Megabyte, hazlo!

 Megabyte atravesó el cuarto, encendió el ordenador, controló si tenía virus, mejoró el sistema operativo, mandó un e-mail e instaló un juego excelente. Todos sabían que esto era muy difícil de superar. 

Miraron de reojo al político y le dijeron: Y su perro, ¿que sabe hacer? El político llamó a su perro y dijo:

    ¡Diputado, muestra tus habilidades!

Diputado se levantó de un salto, se comió las galletas, se tomó el batido, cagó en la alfombra, borró todos los archivos del ordenador, dió por culo a los otros 4 perros, ocupó la perrera con un título de propiedad falso y alegó, inmunidad parlamentaria.

¡¡¡Insuperable!!!

lunes, 2 de agosto de 2021

Venta de corbatas en el desierto...



     

     En una ocasión que fui a Toledo con mis hijos, al entrar en la Sinagoga me "emperre" en que yo era judía o mis antepasados lo habían sido ya que tanto mi padre como yo (Toledanos). éramos bastante tacaños, incluso alguno de mis hermanos también lo es, por lo tanto, nunca nos ha faltado una peseta (ahora un euro), en esto nos parecemos mucho a los catalanes que además de tener fama de "tacañetes", también son muy ahorrativos.

     Esto viene al caso de algo que ocurrió hace tiempo y que yo dando vueltas por mis archivos lo he vuelto a recopilar para que mis amigos lectores se distraigan en este verano y que no piensen nada más que en divertirse.

     En cierta ocasión que iba yo por el desierto...bueno, ni iba yo por el desierto ni he pisado uno en mi vida. Esto le ocurrió a otra persona:

     Agotado y desesperado por la sed un árabe se arrastraba por el desierto del Sahara, cuando divisó un movimiento en la distancia. Esperanzado en hallar agua se fue acercando. Era un viejo catalán sentado frente a un caballete lleno de corbatas...

     -Estoy desfallecido de sed. ¿Podrá darme agua? imploró el árabe. El catalán respondió:

     -La verdad es que no tengo agua, pero...¿Porque no compra una corbata? Acá tengo una que le va muy bien a su túnica...

     -No quiero una corbata¡¡¡ aulló el árabe. Agua, quiero agua !!!...

     -Bueno, no me compre la corbata si no quiere pero, para que vea que soy buena persona, le diré que pasando esa colina, a unos 6 kilometros hay un pequeño Oasis con un buen restaurante. Camine en ese sentido ellos tienen todo el agua que quiera¡¡

     El árabe agradeció y desapareció rápidamente tras la colina. A las cuatro horas el árabe regresó donde estaba el viejo catalán, que seguía sentado frente a su caballete de corbatas. El viejo catalán le pregunta al árabe:

     -Le había dicho 6 kilómetros tras la colina, ¿No lo encontró? ¿Se perdió?

     -Lo encontré perfectamente, pero el cabrón de su hermano dice que no se puede entrar sin corbata¡¡¡

                                                       ***

Palabra, mientras estaba escribiendo este relato, me he bebido una botella de agua. 

Mis respetos a todos los catalanes y tacaños como yo, y perdón por la palabrota