lunes, 17 de octubre de 2016

Cosas que dan miedo

En todas partes hay fantasmas, fantasmitas y fantasmones. Yo hoy quiero hacer que alguien pase miedo y que mejor que hablar de fantasmas. Para los que creen que hay, para los que no y para muchos que saben que haberlos, haylos.
Están en varios sitios, en la calle, en las casas, en castillos...pero yo hoy he encontrado fantasmas en el metro.
De momento en Madrid y Barcelona, ya investigaré más:
Empezaré por la Capital:
A raíz de lo que ocurrió en Madrid aquel mal día de marzo del 2011, concretamente en la estación de Atocha, mucho se ha escrito y se ha contado y si me apuro un poco, he vivido.
Este caso lo contó una mujer:
Soy enfermera y un sábado que estuve de guardia toda la noche terminé mi turno a las ocho de la mañana del domingo, como siempre cogí el tren de cercanías el cual tenía que hacer transbordo en Atocha.
Cuando iba subiendo las escaleras metálicas, en la paralela a la mía subía un hombre de mediana edad vestido con un jersey color burdeos y un pantalón negro, era calvo y me miraba, por ese motivo me fijé más en él.
Cuando se acabó la escalera al final del tramo, me doy cuenta de que la escalera donde iba el hombre subiendo, ¡¡¡era la de bajada y, él había subido!!!
Me doy la vuelta para ver donde estaba y...Ya no le vi más. Por curiosidad y como un domingo a esa hora estaba la estación vacía, miré a todos los lados y nada, no le volví a ver.
Al día de hoy no se me ha olvidado ni su rostro, ni la ropa que llevaba puesta.

No dudo en absoluto de la veracidad de lo que nos contó esta mujer.
También en la estación de Tirso de Molina, que bien la conocen los madrileños hay sus más y sus menos.
Resulta que cuando se construía el metro en 1921, los obreros se toparon con el osario del Monasterio de la Merced, este Monasterio estaba en aquellos tiempos en el campo, pero como el progreso se extendía y el metro era algo muy bueno para Madrid, hicieron lo que hoy diríamos expropiar terrenos y bien que expropiaron pues arrasaron con cementerios, Monasterios y todo lo que pillaron por delante.
 Como iba diciendo, los obreros se toparon con dichos restos y no se les ocurrido nada mejor que coger los esqueletos, amontonarlos en los andenes y pusieron las baldosas que nosotros pisamos día tras día.
Durante la excavación del túnel los obreros contaban historias sobre gritos desgarradores de auxilio que venían del interior de la tierra.
Los vecinos hablan aún hoy del "fantasma de los obreros", un ente que se paseaba durante la construcción del metro por los túneles y muchos madrileños de a pie, confiesan haber oído gritos de socorro desde el interior del negro túnel mientras esperaban la llegada del metro, siempre a horas intempestivas.
Yo como muchos madrileños he ido varias veces a esta estación pero...desde que me enteré de este suceso...no he vuelto. También es verdad que no tengo porque ir por ese sector.

Y ahora voy con el metro de Barcelona, aquí no se libra nadie:
Hay una estación en el metro de Barcelona en la cual no quieren estar los jefes de estación, en otras palabras, nadie quiere trabajar allí.
El temor viene de una serie de suicidios en un corto espacio de tiempo, concretamente cuatro personas perdieron la vida en los railes en un mes, este dato (secreto, por otra parte), no supone el final de la historia.
Diversos jefes de estación que no se conocían entre si, dieron parte de haber presenciado en los monitores de tv. personas paseando por los andenes de una forma errática y aparentemente despreocupada, aunque...el último tren había pasado hacía mucho tiempo y la estación estaba cerrada al público.
Por este motivo, hay tortas de empleados que no quieren trabajar en dicha estación. Pero aquí no termina la cosa ya que en cierta ocasión un pasajero se acercó al jefe de estación y le preguntó con un extraño tono de voz, cuando iba a ser inaugurada la línea dos...Había sido inaugurada hacía siete años antes.
El jefe de estación salió corriendo y todavía lo están buscando.
De momento no voy a ir a Barcelona, no por falta de ganas, pero si por casualidad a algún barcelonés le interesa saber de que estacón hablo, lo digo...:
Es la estación de Rocafort, (L I )

lunes, 10 de octubre de 2016

Los Ángeles Custodios



Un año más hemos celebrado Los Ángeles Custodios Patronos de la Policía Nacional, no se si también son de la Policía Municipal, pues aunque mi padre era Brigada de este cuerpo nunca celebró patrón alguno, si lo hacía mi suegro, capitán de la Guardia Civil que como todos sabemos es la Virgen del Pilar. En los años que estuvo mi padre en activo no había festejos, ni siquiera libraban un día, sólo tenían un mes de vacaciones en el verano. Me parece muy bien que ahora tengan días de asueto, pero siento pena porque ni mi padre, ni sus compañeros tuvieron ese privilegio.
Fui invitada, como en años anteriores, por mi amigo Víctor (policía) compañero de la parroquia de La Santa Cruz.
Para hablar de Víctor hay que hacerlo en mayúsculas pero como él es muy modesto me limitaré a contar como vivimos este día.
Fue muy hermoso ver tantos uniformes, Policía Nacional, Guardia Civil, Marinos de carrera y algún que otro Municipal. También estaban autoridades civiles, Alcaldes de Coslada y San Fernando de Henares .  Eche de menos a Don Raúl López, ex alcalde de Colada al que respeto.
Ayudar a Víctor es un placer. Él organiza todo y además muy bien y siempre nos hace algún encargo:
En años anteriores mi cometido era pasar el cestillo para recoger limosnas, cosa que me ponía un poco nerviosa de ver que en el cestillo iba poco dinerillo para las iglesias que están poco menos que en números rojos.
 
Este año respiré un poco cuando me dijo que leyera el Salmo, esto ya me gustó un poco más. Lo hice acompañada por una policía joven y muy guapa que leyó la lectura, lo hizo muy bien y las dos salimos airosas.
La ceremonia organizada, como ya digo antes por Víctor, salió, como todos los años muy bien. Llegó al momento más emocionante cuando todos puestos en pie y recordando a los compañeros caídos, cantamos la "Muerte no es el final". Mientras por el pasillo central, dos policías, masculino y femenino, llevaban una corona de laurel con la bandera española, que depositaron en el Altar mayor. ¡¡¡Emocionante!!!
Terminada la ceremonia, todos nos fuimos a tomar un aperitivo, invitados por el Jefe Superior de Policía. Allí, todos unidos en hermandad con una copita de vino, dimos por finalizado el acto hasta el año que viene si Dios quiere. Seguro que querrá.
Si no es mucho pedir, me gustaría contar alguna anécdota de policías, empezando por mi padre:
Podría decir muchas cosas de su bondad, pero sólo os cuento esto que tiene un poco de gracia.
Un día que iba hacia su servicio en la Alcaldía de Chamberí, iba por la acera cuando le cayó un montón de basura encima. Lo inmediato, miró hacia arriba y vio a una señora que cerraba la ventana y se metía corriendo. Lógicamente subió, apenas llegó al descansillo le estaba esperando un hombre...decía: – Pase señor guardia que la mato, la mato, la mato.
Para resumir os diré que, no la mató, el buen hombre le pidió disculpas a mi padre y al no aceptar “una copita” por que iba de servicio, le invitó a un café y casi se hicieron amigos. La que peor se lo tomó fue mi madre que tuvo que limpiar el capote y le decía: -Por lo menos te lo podían haber llevado al tinte...
Otra anécdota preciosa es, aquella que un día de Nochebuena un grupo de policías que estaban de servicio llamó una niña pidiendo ayuda porque su amiguita Clara se había perdido en el parque y con el frio se pondría malita.
Cuando llegaron a la casa, vieron a la niña en la puerta, llamaron y salió la mamá la cual pidió disculpas y les dijo que, lo que había perdido la niña era su muñeca y que irían al día siguiente a buscarla. La mamá y la niña entraron en casa y los policías siguieron a su servicio.
Ya eran más de las 11 de la noche, cuando mandaron a los niños a dormir. Cuando la mamá entró a darle un beso a su hija, vio que tenía en sus brazos la muñeca por la que tanto había llorado. Levantó el visillo del cuarto de la niña y vio una pareja vestida de azul caminando hacia el coche Z que les estaba esperando.
Esta historia verdadera la he resumido, pero no me importaría escribirla en otra ocasión toda entera.
Como no hay dos sin tres, voy con la tercera, otro policía...VÍCTOR.
No puedo decir todo lo que se de él, pero si que todo el que le conoce, le quiere. Sus compañeros, sus amigos, los que estamos todos los domingos en la Parroquia en la misa, los sacerdotes y hasta el mismo Obispo de Alcalá...ahí es “ná ”.
Este hombre que lleva a un mendigo a cenar el día de Nochebuena a su mesa, que le da, además de la comida, ropa limpia y cama caliente... (claro que siempre donde hay un gran hombre, hay una gran mujer), porque no me diréis que un día tan señalado, aparece tu marido con un pobre bajo el brazo, sucio y tu con la mesa puesta, como la ponemos esos días, con el mejor mantel, la mejor vajilla...
No digo más cosas de él ni de su esposa, Manoli, porque me va a regañar, pero asumo todo lo que digo y, puedo contar más.
No se a quien ni donde van dirigidas estas letras, pues me ha encargado Víctor un resumen de la fiesta, lo hago por la Policía, los curas, la Guardia civil y todas las fuerzas armadas y especialmente...por mi querido amigo,  VÍCTOR.
 
Las fotografías me las ha mandado Víctor. Todos los años es el que organiza esta fiesta.
 

lunes, 3 de octubre de 2016

La fuerza del amor

Siempre se ha dicho que hay amores que matan pero nunca se dicen los amores buenos, los que ni matan ni hacen daño. Yo creo que, aunque digamos muchas cosas de los quereres, los hay casi siempre buenos. Hoy he visto a un policía llorar por un compañero...bueno esto ya lo contaré otro día, hoy vamos con dos casos de amor bueno:
Amor al maestro.

Un profesor universitario propuso a sus alumnos de sociología que hicieran un trabajo en los suburbios de la ciudad con el fin de recoger las historias de 200 jóvenes. La propuesta que les hizo incluía una previsión de cómo creían que sería el futuro de esos muchachos. Sin excepción, todos los estudiantes coincidieron en su pronóstico: ninguno tenía la más mínima probabilidad de éxito.
Transcurrieron 25 años y aquel estudio cayó en manos de otro profesor que decidió encargar a sus alumnos un seguimiento del proyecto para ver cómo era actualmente la vida de aquellos muchachos crecidos en un ambiente tan poco estimulante. Para sorpresa de todos, de los 180 individuos aún localizables, 170 no sólo habían estudiado una carrera universitaria, sino que destacaban entre los mejores abogados, médicos y hombres de negocios. El profesor quiso ir al fondo de la cuestión y encargó que les entrevistasen para conocer la clave de su éxito. Todos coincidieron en su respuesta:> tuve una maestra...<
Cuando finalmente lograron localizarla, la anciana aún muy lúcida, les desveló su secreto para salvar a aquellos niños: > Es muy sencillo. Yo los amaba <.

Esa es la clave: si haces las cosas con amor, lograrás sacar lo mejor de las personas.

Otro caso muy distinto, pero con mucho amor:

Eran sólo las 8.30 de la mañana, pero aquel anciano, de unos 80 años, había llegado el primero a la consulta del hospital para que le quitasen los puntos de una herida que se había hecho en la mano. Hasta las 9 no empezaban las visitas, pero el doctor lo vio tan impaciente que le hizo pasar para atenderle e intentar tranquilizarlo. Comprobó que la herida estaba bien cicatrizada y preparó todo para hacerle la cura. -No se preocupe, no es nada grave, en pocos días, apenas quedará marca, le comentó.
-No es eso lo que me tiene alterado. Sólo quiero acabar pronto para ir al geriátrico a desayunar con mi mujer, le explicó el señor mayor.
El doctor se preocupó también por la salud de ella y el anciano le respondió:
-Padece Alzheimer y hace tiempo que ya no sabe quien soy.
-¿Y usted sigue yendo cada mañana, aunque ella ya no le reconoce?, continuo el médico. A lo que el anciano, cogiéndole la mano y sonriéndole, contestó:
-Verá, aunque ella no sabe quien soy yo, yo aún sé perfectamente quién es ella.
Mientras intentaba contener las lágrimas por la emoción, el médico pensó: Ése es el amor que quiero yo para mi vida.

El amor verdadero que nunca deja de existir y que se entrega a cambio de nada.
¡¡Es muy hermoso amar!!

lunes, 26 de septiembre de 2016

Ayer y hoy

Ayer había bandoleros en Madrid, hoy los hay en toda España y parte del extranjero,(si no me equivoco),  no quiero ofender a nadie que sea honrado y decente.
Hoy me refiero al bandolero madrileño Luis Candelas:
Nació en Madrid, en un barrio muy castizo (Lavapiés), entre 1804 y 1806. Se estima que él y sus compinches cometieron más de cincuenta robos, siendo responsable del asalto al coche del embajador de Francia a quien desvalijaron por completo. El simpático bandido tuvo el detalle de hacer llegar al Ministerio del Estado algunos documentos de gran importancia que cayeron en sus manos.
Robó a un presbítero, a la posada del Rincón e incluso a la modista de la reina...Eso si, Luis Candelas nunca mató a nadie. Él se limitó a robar porque, como solía decir, "la fortuna estaba mal repartida".
Que diría ahora si viviese?
Luis Candelas era moreno, de dientes muy blancos, bien afeitado, más bien alto, delgado, con patillas a la moda, de ojos vivos y todo él bien parecido. Se expresaba muy finamente, vestía bien, con capa, chaqueta, chaleco blanco y sombrero. Le gustaba vestir bien y tenía buenos modales. (Vamos, que era un cromo).
También hay que decir que fue un niño problemático. Sus padres disfrutaban de buena posición, pudieron costearle los estudios en el colegio de San Isidro, de donde fue expulsado porque al recibir una bofetada de un cura, él le respondió dándole dos. Leía todo libro que caía en sus manos y por un tiempo fue librero.
Estuvo en prisión seis o siete veces, y otras tantas se escapó, gracias a su ingenio, su sangre fría, sus amantes e incluso a sus propios carceleros.
Durante una se sus estancias en la cárcel, propició la evasión de Don Salustiano Olózaga, ya en trance de marchar al patíbulo pero no aprovechó la ocasión, sino que permaneció en la cárcel como había sido pactado. Parece que era un hombre de palabra, muy respetuoso con sus victimas, a las damas las trataba con suma deferencia, era tal su amabilidad con ellas que se enamoraban de él. ¡Ay, a mi también me ha enamorado!.
Para despistar a la policía se mudaba de uno a otro domicilio y llevaba una doble vida: se hacía pasar por el acaudalado don Luis Álvarez de los Cobos, hacendado del Perú y acompañado de un sirviente, entraba y salía por la calle Tudescos, mientras que el Candelas ladrón lo hacía por la calleja.
Era todo un don Juan para las mujeres. Sus amores más conocidos fueron: Lola la Naranjera, que engañaba con él al rey Fernando II. O sea, el rey era el segundo plato.
Paca "la Maja" amante del marqués de Alcañices (otro que tal baila) y muchas más. Su último y verdadero amor fue Clara María, una muchacha honesta de clase media.
Después de salir de Madrid junto con ella con nombre supuesto con intención de dirigirse a Inglaterra, fue apresado en 1837, sometido a juicio y condenado. La sentencia se ejecutó el 6 de Noviembre. Subió al patíbulo y dirigiéndose a la multitud dijo:
-Como hombre he sido pecador, pero jamás se mancharon mis manos con la sangre de mis semejantes. ¡¡Adiós, patria mía!! Se feliz...

Lo primero que se me ocurre es, que no debía de existir la pena de muerte.
Lo segundo es...que ojalá pudieran volver aquellos que con tanta facilidad ejecutaban a un hombre por "robar". Les diría, amigos, aquí y ahora tendríais trabajo extra.

No lo he podido remediar, he llorado por Luis Candelas. Creo que era, lo que se dice ahora, un gamberro, pero educado y muy elegante con las señoras. ¡ No es de extrañar que me haya enamorado!.
Hay una coplilla que dice así:

Debajo de la capa de Luis Candelas
Mi corazón amante corre que vuela.
Madrid lo está buscando para prenderle.
Y yo solo le busco para quererle... Sigue, pero es un poco larga y no os quiero cansar.

lunes, 19 de septiembre de 2016

La recompensa del esfuerzo

Un hombre que paseaba por el parque se encontró un capullo de mariposa y se lo llevó a su casa para ver nacer el insecto. Esperó impaciente varios días hasta que se abrió en él un pequeño orificio por el que empezaron a salir las antenas.
El hombre se sentó a disfrutar de ese momento mágico pero observó que el animal forcejeaba con el capullo sin conseguir hacer el agujero más grande.
La mariposa se había atascado y el hombre empezó a sentir pena viendo que tantos esfuerzos no le servían para nada.
Decidido a ayudarla, cogió una tijera y agrandó el agujero lo suficiente para que el insecto pudiese salir. Y así fue, la mariposa ya era libre pero su cuerpo estaba hinchado y con las alas completamente dobladas.
El buen hombre la dejó dentro de una cajita con agujeros para que pudiese respirar y acabar de desplegarlas.
Peo cuál fue su sorpresa cuando, después de unas horas, abrió la caja y vio que seguía igual. De hecho, el animal jamás logró abrir completamente las alas ni volar.
Y es que lo que parecía una buena opción privó a la mariposa de un esfuerzo que ayudaría a su desarrollo normal.
Eso mismo nos pasa a los humanos: si no se nos permite superar obstáculos con nuestro propio esfuerzo, jamás nos haremos fuertes en la vida.

Como este cuento, leyenda o lo que sea, es lo que han hecho los paralímpicos de todo el mundo, se han esforzado.
Con su esfuerzo nos han hecho admirarlos, quererlos y...algunas veces llorar de emoción. Esto no lo digo por ninguno en especial, lo digo por todos los paralímpicos del mundo entero. Tampoco me importa su religión ni sus creencias, para mi todos son unos maravillosos deportistas.
Bien por los que han ganado medallas, bien por los que no las han ganado, yo os admiro a todos.
Yo, que tengo dos ojos, dos brazos y dos piernas, no soy capaz de hacer lo que habéis hecho vosotros.

Y para terminar de daros las gracias por los buenos momentos que nos habéis hecho pasar, mi alegría no tiene límites cuando he leído que...La paralímpica Marieke Vervoot, que creo que es belga y quería que le practicasen la eutanasia cuando terminaran los juegos ¡Ya no la quiere!
Tras ganar una medalla de plata en los Juegos de Rio 2016, la atleta, que sufre fuertes dolores continuos, ha postergado su decisión.
Tiene los papeles firmados desde el 2008, pues en Bélgica es legal, pero tras ganar la medalla está más esperanzada y ha confesado que quiere estar con su familia y sus amigos y dar charlas de motivación.
¡¡Enhorabuena Marieke!!

lunes, 12 de septiembre de 2016

El columpio

He pasado el fin de semana en Alcalá de Henares. Fui invitada por mi querida amiga Isabel. La conocí cuando las dos fuimos voluntarias en la JMJ del 2011 ya que las dos pertenecíamos a la misma Diócesis de Alcalá. ella y su esposo son personas extraordinarias y por eso hicimos una buena amistad.
El año pasado estuvimos con ellos en las fiestas mayores, en agosto, y también lo pasamos muy bien. Isabel es una excelente cocinera y repostera y nos ha obsequiado, además de con buena comida, con ricos dulces ya que a sus hijas les gustan mucho, digo hijas porque tiene cinco niñas.
A la caída de la tarde de ayer domingo se estaba de maravilla en el jardín donde había un precioso columpio, me fui derechita a él pues me gusta mucho el balanceo tranquilito.
Nos sentamos mi amiga Isabel y yo. Estábamos encantadas charlando, más bien cotilleando,  al fresquito y con el vaivén del columpio.
Al cabo de un rato llegó una de las niñas, poco después otra, más tarde una tercera. Total que el columpio estaba lleno de culetes, pues mi amiga y yo ya ocupábamos bastante.
Tan enfrascadas estábamos en "nuestras cosas", que no vimos como el resto de las niñas, tomando carrerilla se tiró de golpe sobre las cinco que ya estábamos sentadas en el balancín.
No se si el columpio estaba resentido, pues con semejantes niñitas...luego dicen que los chicos son brutos.
Total, cedió una parte y todas fuimos a parar al santo suelo. Lo inmediato en estos casos es gritar, gritamos todas a la vez.
De momento sentí un poco de miedo pues a mis años una caída de esa categoría puede tener consecuencias, pero con tanto griterío que se armó, apenas tuve tiempo de pensar en mi; las niñas chillaban unas, las otras reían, seguro que yo también chillaba pues soy muy escandalosa, pero lo que si sé es que oía dar unos enormes gritos a Isabel diciendo:
-Nos hemos matado, nos hemos matado.¡ Ayyyy! y más ¡ayyyy!
La verdad es que de ver tal panorama me estaba dando risa, como a las niñas, ya que yo no sentía ningún dolor, no así la pobre Isabel, que se había pillado un pie entre el columpio, el suelo y todas nosotras encima. Ella seguía dando alaridos diciendo que nos habíamos matado.
Al oír el estruendo y los gritos, salieron corriendo, mi hijo y Jesús, el padre de las "deliciosas niñas" y acto seguido trataron de desenredarnos pues estábamos hechas un lio unas con otras.
Jesús cogió el teléfono dispuesto a llamar a las ambulancias, policía y bomberos...
Mi hijo le calmó un poco pues todas estábamos bien, menos la madre que pario a las criaturitas que se había desgraciado un pie y no paraba de chillar a pleno pulmón.
Cuando me pude levantar con la ayuda de mi hijo, le dije a Isabel que no nos había pasado nada a ninguna, ni tampoco a ti le dije, pues cuando estas chillando de ese modo, es que estás bien, los heridos de gravedad no chillan. Es lo primero que nos enseñan cuando hacemos un curso de Primeros Auxilios y tu, chillas más que un cerdo cuando lo están matando. Todos se echaron a reír, hasta Isabel y yo.
Tuve que hacer manzanilla para la pobre Isabel, tenía un moretón en el pie y la iban a llevar a urgencias.
Resultado final: El columpio...siniestro total, dos o tres macetas rotas, Isabel magullada y yo...con unas ganas de marcharme a casa...
A todo esto, el pobre Jesús solo sabía decir...¡¡¡No compro más columpios, no más columpios !!!
Mientras Jesús y mi hijo llevaban a Isabel a urgencias, yo preparé una cenita a base tortilla de patatas, jamoncito, queso y ricos chorizos de Extremadura y ...refrescos, no era cosa de poner un buen vino. Claro que Jesús cuando volvieron y como Isabel, solo tenía un pequeño esguince, se animó y abrió una botella de Ribera del Duero que nos supo a gloria. Mi hijo no bebe, así que entre Jesús y yo...

lunes, 5 de septiembre de 2016

Inventos

Hoy que me encuentro un poco, no poco, sino muy desanimada por culpa de la política o politiqueo  que tenemos en España y que nos trae de cabeza a todos los españoles, sean del color que sean, esperando que mejore la cosa y no me haga soltar la lengua, me he decidido por ensalzar a los inventores, hombres y mujeres que han hecho algo por la humanidad aunque solo sea para hacernos la vida un poco más llevadera, bueno, mucho mejor, como vamos a ver:
Los que vivimos en esta época creemos que lo sabemos todo y además, que nosotros hemos inventado todas las cosas buenas, pero no amigos, no, lo han hecho otras hace mucho tiempo, desde antes de nacer yo, que ya hace lo suyo...
Tenemos para todos los gustos.
Este me ha parecido muy interesante y a la vez me ha hecho recordar algo muy gracioso. El reloj de pulsera.
Fue un alemán, un tal Peter quien reinventó en el siglo XVI el reloj de Núremberg, era de bolsillo y había que darle cuerda. Hasta la Segunda Guerra Mundial no pasó del bolsillo a la muñeca y a partir de 1967, cuando apareció el cuarzo, lo de dar cuerda al reloj entró en decadencia.
Lo que a mi hace gracia y me trae recuerdos es, que mi padre en los años cuarenta tenía más ganas de un reloj de pulsera que de comer. Eran tiempos difíciles y comprar un reloj de pulsera suponía casi destrozar la economía de un mes.
Un día, apareció mi padre después de su servicio, en casa con una sonrisa que no podía ocultar. Se sentó a la mesa, comenzamos a cenar y él seguía sonriente. Nosotros pensamos que algo le hacía reír, pero no sabíamos qué. De vez en cuando estiraba el brazo izquierdo, lo volvía a encoger rápidamente, pero nosotros no notábamos nada raro.
Finalizada la cena ya no pudo más y volvió a estirar el brazo tantas veces que uno de mis hermanos todo alborozado dijo: -¡Papá tiene un reloj en la muñeca!. Todos quisimos ver tan maravilloso invento, eso de llevar un reloj sin cadena ni metido en el bolsillo...la que puso el grito en el cielo fue mi madre, primero le preguntó de donde lo había sacado. Él respondió, que un compañero los vendía a plazos...no le dejó terminar al pobre, la cara que puso mi madre le borró la sonrisa a mi padre. Le dijo todo lo que se le ocurrió e incluso, que desde ese momento iba a comer reloj de pulsera.
Nosotros cuando vimos como se desarrollaban las cosas nos fuimos a la cama muy calladitos. Siguieron discutiendo largo rato, claro que solo oíamos a mi madre, mi padre callaba y reía de vez en cuando.
La sangre no llegó al río, lo que si llegó a los nueve meses, fue un hermanito más.

Como me enrollo tanto no se si voy a tener espacio de contaros muchas cosas más, pero voy con otro invento, este de buen gusto:
El "Foie-Gras"
Los antiguos faraones ya se deleitaban con los hígados aplastados de los patos del Nilo, aunque los mejores proceden de Francia.
Cuentan que, en 1780, el marqués de Contades ordenó a su cocinero Jean Pierre, que inventase un plato especial para María Antonieta y Luis XVI y el hombre, acostumbrado a freír el "foie", optó por cocerlo y crear con él una crema untable que podía extenderse en el pan. Una autentica delicia.

Otro invento que me parece gracioso además de cómodo, es. "La silla de oficina".
Aunque puede parecer un invento moderno, fue Charles Darwin quien en la década de 1840, les puso ruedas a las patas de la silla de su despacho para moverse con mayor facilidad entre las especies que analizaba en su casa de Kent (Inglaterra).
Hasta bien entrado el siglo XX, las sillas de trabajo se hicieron a medida: reclinables para el jefe, fijas y de madera para los empleados...

Es verdad que los empleados teníamos sillas o sillones de madera. Un día por hacer una gracia a mis compañeros, ya que no estaba el jefe en esos momentos en su despacho, me senté en su cómoda silla de ruedas, fue tal el impulso que cogió la dichosa silla al sentarme en ella que recorrí toda la oficina sentada en ella, si no llega a ser por un compañero, creo que todavía esto volando por la oficina. Suerte que no llegó el jefe en esos momentos...
Ya no me atrevo a contaros más inventos pues no quiero cansaros. Otro día seguiré.