Ayer fue el día de la Comunidad de Madrid. Como todos los años se celebró en la Casa de Correos la imposición de medallas, todo estuvo muy emocionante (yo lo vi por tv.), pero lo que verdaderamente me emocionó, fue cuando la señora Presidenta les dio a todos los niños de su Comunidad una medalla por lo bien que se habían portado durante la pandemia. Uno de ellos dijo que ha aprendido a hacer Pizza, otro, que un sofrito partiendo cebolla zanahorias, etc. uno de ellos, dijo el pobre que había estado haciendo deberes con su mamá y aburriéndose. Como casi todos los años digo lo mismo de los héroes de esta cruzada, hoy me centro sólo en los madrileños a los cuales se les llama...Gatos.
Seguro que todos habéis escuchado en algún momento el apodo de "gato" cuando se refiere a los madrileños. Pues hoy vamos a descubrir por qué se les conoce con este mote a los nacidos en Madrid. Para ello nos tenemos que remontar, allá por el año 852. En esta época España estaba dominada por la invasión árabe y Muhammad, hijo de Abderramán II, fundó la villa de "Mayrit".
En esta villa se edificaría una fortaleza fuertemente amurallada, que tendría el dominio de la sierra del Guadarrama y el valle del Manzanares. La muralla que protegía la villa se construyó con piedra extraída de las canteras de la sierra de Madrid. En el interior del recinto amurallado se levantó una ciudadela y una mezquita; esta última recibiría el nombre de "Almudaina".
Situada en un lugar estratégico, la villa de Mayrit, fue objeto de numerosos intentos de conquista. Estos intentos solo servirían para que el Califa Abderramán, diera orden de fortificar aún más la villa...
Pero de nada serviría tal blindaje, el cual se rendiría ante la destreza y el arrojo de un Valiente soldado. Y es que en mayo de 1085, las tropas de Alfonso VI se embarcarán en un ambicioso proyecto. Para ello llevó a sus tropas hasta la fortificación. Allí se dio cuenta que era una difícil tarea, ya que la muralla que protegía a la ciudad medía 12 metros de altura. Pero para sorpresa de los allí presentes, un valiente joven soldado del rey, se dirigió hacia la muralla y comenzó a trepar con una habilidad asombrosa, con la única ayuda de una daga. Tal fue la destreza del joven que el rey exclamo: "Parece un gato".
Cuando el osado muchacho superó la muralla, se dirigió hacia una de las torres y retiró la bandera árabe y en su lugar colocó la insignia cristiana. A partir de ese insólito hecho, el soldado sería conocido como "gato", apodo que tambien se extendió a su descendencia.
En cuanto a quienes podían ostentar este "título", al principio se limito a aquellos que al menos sus padres hubieran nacido en Madrid. Pero con el paso del tiempo se fue extendiendo al solo hecho de haber nacido en Madrid.
Por lo tanto, todos los nacidos en Madrid...son "Gatitos"









