viernes, 7 de junio de 2019

Vaca y chistes

 
Foto sacada de Internet.
Hoy me revelo:
Me he cansado de dar la murga a mis buenos amigos que me siguen y ya termino mi compromiso con el profesor que, yo creo que quiere que todos aprendamos y se vale de mi "bondad"...
Hoy, se titula:

EL HÁBITO DE LA VACA

Una vaca pastaba en un campo de un pequeño pueblo de Oklahoma. Todas las mañanas, el animal se dirigía a un tanque que había al lado del local de la empresa de agua para beber. Éste siempre estaba lleno.
Un día hubo una gran tormenta y el valle se inundó, incluyendo el campo en el cual vivía la vaca.
Como consecuencia, el animal tuvo que hacer un gran esfuerzo para intentar llegar hasta el tanque, chapoteando a través del barro con mucha dificultad porque había, por lo menos, 30 centímetros de agua en algunos lugares.
La vaca se atascó en el barro un par de veces, pero no se detuvo. Después de mucho esfuerzo, finalmente llegó al tanque, bebió y después regresó al lugar más seco.
Suena bastante absurdo tener que ir hasta el tanque y volver cuando, sencillamente, podría haber inclinado la cabeza y haber bebido agua en cualquier parte.
Esto es una muestra de lo poderosos que pueden ser los hábitos que vamos adquiriendo. El sabio Salomón escribió:

"Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará"

En otras palabras, las costumbres que tomamos a lo largo de la vida permanecen con nosotros durante mucho tiempo. Esa es la razón por la cual es importante desarrollar buenos hábitos, no malos.

Esto ya es de mi cosecha, espero que sonriáis un poco:

Venancia dice a su amiga. ¡Ya se porque estoy engordando, es el Shampoo! Hoy me di cuenta de que en el envase dice:, "para dar cuerpo y volumen". así que desde hoy voy a bañarme con lavaplatos, que dice: "Disuelve la grasa, hasta la más difícil!

CUIDADO CON LOS MÉDICOS

Se encuentra el paciente tendido en la cama, en la misma habitación su médico, abogado, esposa e hijos. Todos ellos esperando el suspiro final, cuando de repente el paciente se sienta, mira a su alrededor y dice:
-Asesinos, ladrones, mal agradecidos y sinvergüenzas.
Se vuelve a acostar y entonces el doctor confundido dice:
-Yo creo que está mejorando.
-¿Porque lo dice doctor?, pregunta la esposa.
-Porque nos ha reconocido a todos.

Le dice un médico a otro:
-A este señor hay que operarlo enseguida.
-¿Que tiene?
-DINERO.

El médico le dice a su paciente, en tono enérgico:
-En los próximos meses nada de fumar, nada de beber, nada de salir con mujeres, nada de comer en restaurantes caros y nada de viajes o vacaciones.
-¿Hasta que me recupere doctor?
-No, ¡hasta que me pague lo que me debe!

El post operado al cirujano:
_Doctor, entiendo que se vista de blanco, pero porque tanta luz?
-Hijo mío, soy San Pedro.

-Doctor, ¿Usted piensa que después de esta operación voy a volver a caminar?
-Claro que si...porque vas a tener que vender el coche para poder pagar la factura de la clínica.

Bueno, queridos todos, no quiero seguir haciéndoos sufrir con mis chistes y las enseñanzas de Don Juan.
Dicho así parece que hablamos de Don Juan Tenorio, pero no, este Juan, aunque tambien es muy guapo no es tan...dejémoslo ahí.

Espero que todos los alumnos aprobéis y paséis unas buenas vacaciones...el sábado hay sorpresa...nos vemos.





jueves, 6 de junio de 2019

Algo para sonreir

 
 
 

                                                          Rosas para mi cocina.

LA PALABRA MÁGICA

Erase una vez un rey que quiso saber quién era el hombre más sabio de su reino y, para ello, convocó a los que tenían fama de destacar por su inteligencia. Una vez reunidos en palacio les lanzó un reto: en el plazo de 15 días, deberían presentarse ante él con una palabra escrita en un papel que le fuera útil tanto en los momentos más difíciles como el los días de total  felicidad.
Los sabios estuvieron dándole vueltas a la petición, pero el día señalado para la nueva cita fueron desfilando ante el monarca y, con las caras muy serias, tuvieron que admitir que no habían podido cumplir con el encargo. Sólo faltaba por llegar el más anciano de todos y, en cuanto cruzó el umbral de palacio, se dirigió al rey para entregarle un sobre.
El monarca lo abrió y desplegó el papel esbozando una gran sonrisa. Poniendo los brazos sobre los hombros del venerable anciano, lo felicitó por haber hallado la solución y todos los presentes quisieron conocer cuál era esa palabra mágica.
Entonces, el rey la leyó:   PASARÁ.
-En los malos momentos-agregó- pronunciar esta palabra me aliviará, porque recordaré que pasarán, y en los días de plenitud me ayudará a ser prudente, porque sabré que esos instantes no durarán para siempre.

Este rey, su sabio y vuestro profesor, son muy listos ellos. Pero nosotros deseamos tener unos momentos un poco más agradables.
A lo mejor conocéis estos chistecitos que os voy a contar, o a lo mejor, acierto y os saco una sonrisa, que buena falta nos hace, allá voy con ellos:

¡María, María, haz la maleta que me ha tocado la lotería!
-¿Que pongo, ropa de invierno o de verano¿
-Cógela toda que te vas con tu madre.
        ______

Llega un tipo totalmente borracho a su casa, golpea la puerta y abre su hijo, éste le dice:
¡Pero papá, que hermosa borrachera traes!
¡Viste hijo, pero seguramente que tu mamá le va a encontrar algún defecto!

   ______

Le dice el empleado al jefe:
-Me tiene que subir el sueldo, señor. Hay cuatro grandes empresas que andan detrás de mi.
-¿Ah, sí? ¿Y que empresas son esas'
-La luz, el telefono, el agua y el gas..
    ____

Eran tres hijos ya casados, independientes y prósperos. Después de varios años de no ver a su madre, decidieron competir a ver quien le hacía el mejor regalo.
El primero de los hijos, le construyó una enorme casa.
El segundo le envió el auto mas lujoso y caro de la línea Mercedes, con chofer.
El tercero: le envió un loro de color café rojizo, que puede recitar la Biblia en su totalidad. Le llevó 20 años a 12 franciscanos ensenársela. Para comprarlo gastó parte de sus ahorros, contribuyendo al Monasterio con $ 1.000.000 de dólares.
"Mamá solo tiene que nombrarle el capítulo y el loro recita.
Al poco tiempo, la madre envió una carta de agradecimiento a cada uno de sus hijos:
Escribió al primero: "Isaac, la casa que me regalaste es tan grande! Yo vivo en un solo cuarto, pero ahora tengo que limpiar toda la casa". Pero gracias.
Escribió al segundo: Moisés, estoy demasiado vieja, me quedo en casa todo el tiempo, nunca uso el Mercedes, te envío de regreso el chofer, pero gracias.
Escribió al tercer hijo: "Mi queridísimo Abraham, fuiste el único hijo que tuvo sentido común de saber que le gusta a tu madre", ¡¡¡El pollo estaba delicioso!!!

¡¡Chicos, suerte!!

miércoles, 5 de junio de 2019

Hoy va de reyes

 
 
                                                              Castillito "mono"
EL REY PRUDENTE

Un joven rey gobernaba a su pueblo con justicia y sobriedad. Se ocupaba del bienestar de sus súbditos y atendía los asuntos de estado, lo que creaba un clima de paz y prosperidad.
A su lado siempre estaba su fiel y sabio consejero. Un día, mientras comía, el rey le dijo a su mayordomo:
-Estoy cansado de comer con los palillos de madera, ordena que me fabriquen unos de marfil y jade.
Al oír esta petición, el consejero le respondió al soberano:
-Majestad, os pido que me relevéis lo antes posible de mi cargo. No puedo serviros por más tiempo.
El monarca, extrañado, le preguntó el porqué de su petición.
-Es por los palillos. Ahora queréis unos de marfil y jade, y mañana querréis una vajilla de oro, pasado vestidos de seda...Hasta que llegará el día en el que los caprichos y el mal uso del poder os harán ser injusto con el pueblo. Entonces, yo me revelaré contra su majestad, y por nada del mundo deseo ver ese amanecer, contestó el mayordomo.
El rey, emocionado, se puso a llorar porque el consejo que le había dado su fiel ayudante le había llegado al corazón.
-Tienes toda la razón, nunca tendré suficiente y me convertiré en un déspota, esclavo de mis propios caprichos. ¿Para que quiero más si ya soy feliz con lo que tengo?, dijo.

Desde ese día, sus súbditos le bautizaron como el rey prudente. (Un apunte mío, creo que como este rey hay pocos...mejor dicho, ninguno.?

EL EFECTO 99

Erase una vez un rey que, a pesar de su riqueza, siempre se sentía vacío e insatisfecho. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres porque mostraba alegría por la vida.
Intrigado, se fue a solicitar consejo al sabio del reino:
-¿Como es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre, sea más feliz que yo?, le preguntó.
El sabio le contestó:
-Para poder explicároslo, necesito que comprendáis el "efecto 99".
-¿Y que es eso?, inquirió el rey.
-Para que lo entendáis, necesito que me traigáis un costal con 99 monedas de oro.
El rey le llevó el dinero y el sabio le dijo:
-Ahora seguiremos a escondidas al sirviente hasta su casa.
Y así lo hicieron. Cuando vieron que había entrado en su hogar le dejaron en la puerta el costal con las 99 monedas y llamaron. El sirviente, al ver el saco, lo cogió y lo entró en casa. El rey y el sabio observaron a través de la ventana cómo este contaba las monedas y al ver que eran 99 creyó que faltaba una. Las volvió a contar y al comprobar que seguían sin ser 100, se angustió. El sabio explicó:
- Eso es el "efecto 99". El sirviente ha dejado de valorar lo que tiene para obsesionarse por aquello que no tiene y "cree" que le falta.

Y, en esto, es en lo que radica la infelicidad del ser humano. La clave está en ser feliz con lo que tenemos.

Mañana seguiremos...

martes, 4 de junio de 2019

Lecciones de Psicología

 
 

  
                                                          Una de mis plantas



"Grande bronca me he llevado, pues me han dicho que he trabajado poco, asi que hoy, un poco más"

LA VERDAD Y LA MENTIRA.

Dicen que la mentira y la verdad se encontraron una mañana y empezaron a hablar. La mentira le dijo a la verdad:
-Buenos días doña verdad.
Entonces, esta quiso comprobar si realmente era un buen día. Miró hacia arriba, no observó nubes de lluvia, el sol resplandecía, varios pájaros cantaban y, viendo que era un día espléndido, respondió a la mentira:
-Buenos días doña mentira.
-Hace mucho calor hoy, dijo la mentira.
 Y la verdad, advirtiendo que la mentira decía cosas ciertas, se relajó. La mentira, entonces, invitó a su compañera a bañarse en el río. Se quitó la ropa, saltó al agua y dijo:
-Venga, doña verdad, el agua está deliciosa.
En esta ocasión, la verdad ni se imaginó que la mentira podría estar jugándole una mala pasada, se quitó la ropa y se tiró al río.
 En ese momento, la mentira salió rapidamente del agua, se vistió con la ropa de su inocente compañera y se marchó corriendo entre risas. La verdad, totalmente desolada, se negó a vestirse con la ropa de la mentira para no manchar su buen nombre, así que no le quedó otro remedio que irse del lugar completamente desnuda.

Desde que pasó esto, se dice que a los ojos de algunas personas es más fácil aceptar la mentira vestida de verdad que la verdad desnuda y cruda.

Aquí tengo que reconocer que el buen Psicólogo tiene mucha razón. He leído varias veces el texto, pues como soy más bien bruta, quería enterarme bien. Espero que vosotros os enteréis si no, me hace repetir...

SÁBANAS SUCIAS

Empezaban su vida de casados y la pareja estrenó un pequeño piso en uno de los barrios más tranquilos de la ciudad.
Mientras disfrutaban de su primera mañana en esa casa, haciéndose una taza de café, la mujer se quedó mirando a la vecina de enfrente que estaba tendiendo la ropa.
-¡Que sábanas más sucias! Desde luego, yo no me atrevería a colgar la colada en esas condiciones. Comentó apurando la taza de café. Su marido la miró y quedó callado.
Días después, se repitió la escena. Mientras la vecina tendía sus sábanas de buena mañana, se dirigió a su marido con un tonillo de superioridad:
-Ojalá tuviera confianza con nuestra vecina, porque iría a su casa y le daría algún buen consejo para que sus sábanas relucieran más que el sol. Parece mentira, pero esa pobre mujer lava cada día peor.
La escena se repitió durante casi un mes, hasta que una mañana, la mujer se sorprendió de ver a su vecina extendiendo unas sábanas limpísimas.
-Por fin aprendió, comentó a su marido, quien, con toda calma, le respondió:
-No. tan solo sucede  que hoy he decidido limpiar los cristales de la ventana.

Así es, debemos aprender a reconocer nuestros propios defectos y limitaciones antes de criticar a los demás.

Menos mal que yo no tengo vecina enfrente de casa porque mis cristales están, como los de la señora en cuestión.
Algunos días cuando me levanto me digo a mi misma:
-Está nublado.
Claro, cuando abro las ventanas veo que luce un sol magnifico.

"Chicos", ya que estoy trabajando para vosotros...¿Queréis un día limpiarme los cristales?


lunes, 3 de junio de 2019

La estatua arrinconada

 
 
 


                                                      Fotografía tomada de la red.

Con mucho gusto me dirijo a unos alumnos que su profesor "los quiere mucho". Es verdad, chicos, os quiere.
Se vale un poco de mi para haceros leer un poco. Algunos me conocéis y sabéis que estoy de vuestra parte. Pero tambien un poco de Juan, un gran hombre y mejor profesor. (Un secreto, me ha dicho que no os va a suspender), pero poneros las pilas, como decís ahora, y por lo menos leer lo que a continuación y durante toda la semana escribiré por "orden" de mi buen amigo.
Algún día os meteré un chascarrillo u os contaré un chiste, pero todo ello sin que lo sepa el "profe":

La estatua arrinconada.

En una montaña de la India vivía un hombre que tenía una estatua, obra de un viejo maestro escultor.
La había dejado tirada en el suelo en un rincón de su cabaña y no se preocupaba  nada por ella.
Un día pasó por aquel paraje un señor que iba hacia la ciudad. Como era un hombre culto, cuando vio la estatua preguntó a su propietario si estaba dispuesto a vendérsela, a lo que este, riendo, le dijo:
-¿Me está diciendo que quiere comprar este trozo de piedra sucia y descolorida?
Y el hombre de la ciudad le respondió:
-Le doy por ella esta moneda de plata.
Cerraron el trato y los dos quedaron satisfechos. La estatua fue transportada a la ciudad a lomos de un elefante.
Al cabo de unos cuantos meses, el hombre de la montaña bajó a la ciudad. Mientras andaba por la calle, vio que mucha gente se quedaba parada delante de un edificio, a la puerta del cual un hombre gritaba:
¡Pasen a ver la estatua más bella y maravillosa del mundo! Solo dos monedas de plata por admirar la obra de arte de un gran maestro.
El hombre de la montaña, llevado por la curiosidad, pagó las dos monedas de plata y entró en el museo, donde contempló la estatua que él mismo había vendido por solo una moneda.

Esto nos demuestra que muchas veces no nos damos cuenta de que poseemos un gran tesoro...y lo buscamos fuera.

Hasta aquí, digamos la clase de hoy.

Pido perdón por el retraso, pero es que hemos recibido en mi parroquia a la Virgen peregrina de Fátima y he ido a recibirla como buena cristiana que soy.
Ha sido muy emocionante.

lunes, 27 de mayo de 2019

Inventora y ahorrativa

 
 

                
                                                           Inventora del Típex

Los que sois muy jóvenes no sabéis lo que hemos "sufrido" los menos jóvenes. Los que ahora manejáis divinamente el ordenador y hacéis diabluras con él al escribir, no  podéis imaginaros como lo hemos pasado los mecanógrafos y mecanógrafas de hace unos años.
Había veces que tenías que repetir un texto si te equivocabas con la perdida de tiempo y dinero que costaba el papel que habías estropeado. Eso si no te veía el jefe y decía, con muy malos modos:
-Señorita, cuantas cuartillas ha estropeado usted?
Entonces, empezabas a temblar, pues los jefes de antes no son como los de ahora. Bueno, comencemos por conocer a nuestra salvadora:
Bette Nesmith.
No sólo nos ha ayudado a muchas y a muchos a ahorrar tiempo al utilizar las ya obsoletas máquinas de escribir, sino que tambien es responsable del ahorro de una ingente cantidad de papel en el mundo entero gracias a su invento: el típex.
Esta gran mujer supo convertir dos aparentes fracasos en éxito. El primero fue su divorcio de Warren Nesmith. Bette, que era madre de un niño, tuvo que buscarse la vida y decidió aprender mecanografía, para trabajar como secretaria en un banco de Texas. En 1951, la empresa introdujo las máquinas eléctricas IBM y aquella innovación hizo que Nesmith y sus compañeras incrementaran el número de errores ortográficos al escribir con un teclado tan rápido. En consecuencia, su trabajo se ralentizaba y, además, suponía un gran desperdicio de papel.
Eso hizo que se planteara algo muy simple: si los artistas podían corregir sus pinturas sin tener que tirar el lienzo, ¿por qué no iba ella a hacer los mismo con sus papeles? Se puso manos a la obra y creó un producto a base de témpera y agua, que mezclaba en su propia cocina con una batidora, y que utilizaba con un pequeño pincel para pintar el error ortográfico y poder escribir de nuevo la palabra encima.
Así nació Mistake Out, que más tarde se llamaría Liquid Paper y que la misma Bette empezó a vender entre sus colegas y sus amistades.
El segundo momento crítico de su vida, que ella transformó en otra oportunidad, fue cuando la despidieron. Bette aprovechó aquella circunstancia para dedicarse las 24 horas del día a su emergente negocio.
En 1958, una revista hizo un articulo sobre su Liquid Paper y a partir de entonces, los pedidos se dispararon. En los 60, ya facturaba 1 millón de dólares y en los 70, producía 500 botellas por minuto y facturaba más de 20 millones de dólares, exportando a 31 países diferentes.
Bette no solo se hizo rica ayudándonos con nuestros errores, sino que tambien dedicó la mayor parte de su fortuna a crear dos fundaciones, una para apoyar a las mujeres maduras mediante servicios de consultoría profesional, becas y financiación de estudios y otra, para fomentar el emprendimiento femenino en el mundo de las artes.

No sabéis los jóvenes la suerte que tenéis con saber manejar un ordenador (como yo ahora), pero hemos sufrido mucho, cuando en pleno trabajo "metíamos la pata". Mejor dicho, el dedo donde no debíamos. (Todavía tengo en casa un tubo de típex)

Un AVISO.
La próxima semana voy a escribir todos los días, no creáis que soy muy trabajadora, no. Resulta que mi amigo Juan, al muchos conocéis, me ha pedido que le eche una mano antes de los exámenes de los zánganos que tiene por alumnos. Estos jovenzuelos miran más el ordenador que a su profesor, por eso, este me ha pedido que escriba unos cuentos o leyendas para que les sea más fácil a los "nenes" a través del ordenado que de los libros, que por lo que se ve les cuesta mucho abrirlos.
Yo me he prestado muy gustosa a ayudarlo...veremos como sale.

Otra BUENA NOTICIA:
A Irene Villa ya le han puesto el tornillo que le faltaba en el fémur y ya puede andar. Creo es una buena noticia.

lunes, 20 de mayo de 2019

Cronica tardía

 
 
 

                                 Un dibujo del matrimonio y su hijo que he cogido de la red.

No se me había olvidado San Isidro, ha sido, que el tiempo pasa tan rápido que además se va volando. Dicho esto a modo de excusa, empiezo con mi relato:
El día de San Isidro como ya sabéis es el Patrón de Madrid. Ya se que se celebra en muchos pueblos de España y de otros Países.
En Madrid se hizo una misa concelebrada dirigida por Monseñor Osoro, Arzobispo de Madrid y estuvo muy bien acompañado por los Obispos de Perú y el Obispo de San Isidro de Buenos Aires.
Yo como es lógico no se quien era quien, me fije mucho en la manera de hablar. Uno de ellos era de cabello moreno y el otro lo tenía blanco y muy espeso. (Espero que me lo aclaren María Cristina de Buenos Aires y José Luis de Perú).
No tengo que decir que la misa fue preciosa. Hubo poca representación del Ayuntamiento, solo algunos concejales de la derecha, nadie de la izquierda...eso que se perdieron ellos.
Tambien había muchas señoras vestidas con la mantilla española, otros con trajes regionales, varios peruanos, mucha gente...y yo.
Terminada la misa se marcharon todos a la Pradera, pues Monseñor y sus acompañantes iban a decir una misa al aire libre y a comer con los madrileños las ricas viandas que seguro llevaron todos para agasajar a tan ilustres visitantes.
Para mi ya era mucho trajín, entonces decidí comprar las famosas rosquillas del Santo y marcharme a casa.
 Di más vueltas que un peón para comprarlas...todo cerrado. Al final me fui a casa sin rosquillas y muy cansada.
No me importó pues estuve repasando los milagros de San Isidro y su esposa que son dignos de mención.
Creo que todos sabéis de sobra que siempre ha habido cotillas y cotillos en todas partes, Madrid no se salva.
Uno de ellos era un compañero del Santo que fue a chivarse a su amo de que Isidro no trabajaba, que se tumbaba a la bartola en el campo a tomar el sol.
 Claro, el amo (como entondes los llamaban), no tuvo más remedio que vigilarlo, lo hizo. Cual no sería su sorpresa que vio que un Ángel araba mientras el Santo rezaba. (Esta frase la escribo tal y como mi madre nos la contaba cuando mis 7 hermanos y yo erramos pequeños).

No se quedaba corta su querida esposa Santa María de la Cabeza, tambien muy venerada en Madrid.
En su día, muchas damas madrileñas la sacan en procesión por el viejo Madrid.
Pues bien, de todos es sabido lo virtuosa que era esta buena mujer, pero como la envidia es muy mala, tambien tenía detractores, claro que aquí era en forma de mujer. Una mujer que seguro que se parecía a mi vecina del 1º que siempre que salimos a la calle, nos la encontramos. Ya es vox pópuli  entre la vecindad, sea la hora que sea está en la calle.
Bueno, el caso es que esta buena señora, no mi vecina, sino la señora de Torrelaguna que veía a María todos los día ir hacia las afueras del pueblo y se lo cascó a Isidro.
Claro, Isidro por muy buen hombre que fuese se mosqueó y trató de ver a donde iba su esposa todas las tardes.
Varios días antes había llovido mucho por lo tanto el río Jarama traía mucho caudal. Isidro estaba escondido detrás de unos arbustos y la cotilla detrás de él, cuando vio que llegaba su esposa.
Esta al ver como bajaba el río, no se amilanó. Se quitó la toquilla, la echó extendida al agua, se subido en ella y cruzó el río tan ricamente.
Isidro casi se desespera por haber dudado. María iba todas las tardes a la ermita de la Virgen de la Soledad a rezar y hacerla compañía.
La cotilla no se lo que haría, pues yo me vine y allí se quedaron..
Este párrafo final, lo decía mi padre cuando nos contaba cuentos junto al brasero los días fríos del invierno.
¡Tengo suerte de tener memoria!